—Lo siento, lo siento, me distraje mucho —se disculpo.
—no, no tienes porque disculparte, solo preguntaba en que pensabas
— ¿te gusta Darlene? —dijo de repente. ¿Quién era ella?
—no se quien es… —me encogí en hombros.
—mas que nada, el nombre
—si… Darlene
—es un buen nombre para nuestra hija, ¿no crees? —no dije nada. El nombre era hermoso—, no sabes que significa, ¿verdad? —Negué con la cabeza—. Bueno, has notado lo bien que han esperado a este bebé y lo mucho que le regalan —asentí con la cabeza y sonreí. Nos dirigíamos hacia el sofá—. Ok, significa: quiere tiernamente ó “Darling” que significa querido —en ese momento no dije nada, solo tome su rostro entre mis manos y besé sus labios dulcemente.
—Nicholas, es hermoso —ambos estábamos ya sentados. Yo recargada en él.
—y pues, si deseas otro nombre lo puede escoger tu
—pues… no me he puesto a ver nombres ¿Tienes otro en mente? —rio.
—si
— ¿Cuál? —espere a que contestará.
—Giselle —dijo sin pensarlo.
— ¿Qué significa?
—bueno, esto es por todas las cosas que te prometí y eso. Significa promesa
—ese nombre también es perfecto. Darlene Giselle Jonas Wilder —dije el nombre ya formado de nuestra hija.
Tres años después:
Me encontraba limpiando la cocina, recién habíamos terminado de comer y Nick salió con Darlene a jugar un momento en la playa. Exacto, hacia dos años atrás estábamos viviendo acá, Nick había dejado temporalmente su trabajo, pero aun así en la casa no dejaba de hacer algo. Se la pasaba en el piano, en su pequeño estudio, escribiendo y componiendo canciones. Había prometido regresar de nuevo a la música con un muy buen material y sorprender a todos. Y con las pocas canciones que tenia, eran fenomenales. Mi familia estaba mejor que nunca, todos estaban de una muy buena salud; Secaba mis manos con un trapo cuando sentí unas voces entrar en la casa. Lo primero que vi fue a pequeñita entrar por la puerta con sus manos detrás. Ella tenía el cabello quebrado café oscuro hasta sus hombros, sus ojos eran restirados como los de Nick, su nariz eran pequeña pero tan parecida a la mía, un poco respingada y los pequeños labios de Nick; Detrás de ella venia Nick con su camisa a cuadros.
—princesa, muéstrale lo que le trajimos a mami —dijo mi esposo sonriendo.
— ¿Qué me trajiste, amor? —me puse a su altura y mi niña se acerco a mi, aun con sus manos detrás de ella.
—Mira —dijo mientras sacaba de su espalda un pequeño ramo de florecitas amarillas.
—Gracias, mi vida —dije mientras la tomaba entre mis brazos.
—fue idea de papi —dijo ella, yo solo reí.
— ¿en serio? —asentó con su pequeña cabecita.
—Creo que falta decirle algo —Nick se dirigió a Dar.
— ¡oh, si cierto! —dijo ella tiernamente—. ¡Que te amamos, mami! —dijo sonriendo.
—Yo también te amo —dije mientras llenaba su rostro con húmedos besos y hacia ligeras cosquillas en su cuerpo y ella reía.
—Amor —me dirigí con Nick—, puedes cambiar a Dar, por favor. Sus vestidos están en su armario —sonrió.
—ven vamos, princesa —dijo Nick mientras estiraba sus brazos hacia Darlene y ella corrió hacia ellos. Se dieron la vuelta y los perdí de vista mientras ambos subían las escaleras. En cambio yo, termine de limpiar la cocina. Pase por un lado de las escaleras y escuchaba muchas risas provenientes de la segunda planta de la casa. Siempre era lo mismo, Dar nunca se dejaba cambiar por Nick. Me quede parada a un lado de las escaleras, en cualquier momento, mi niña bajaría las escaleras y Nick detrás de ella. No espere ni dos minutos cuando lo que había dicho se había vuelto verdad, Dar bajaba con sumo cuidado las escaleras, me vio y le hice una seña de silencio. Ella corrió en tan solo pañales y calzoncitos hacia afuera, sin perderla de vista. Ella había tenido un poco mas de ventaja con Nick y después de un momento Nick hacia bajando las escaleras.
— ¡Darlene, princesa! —Gritaba, pero al momento de que llegara al suelo, me crucé en su camino—. Amor, dile que venga —dijo algo estresado y con el pequeño vestido de Dar en sus manos. Me eche a reír. Mi niña jugaba, corría de un lado a otro. Caminamos hasta la puerta del patio para vigilarla y que no bajara las escaleras que daban a la playa.
—No pudiste con una pequeña —bromee.
—Es que me estresa, siempre es lo mismo —me tomo por la cintura. Reí.
—Es su única manera de divertir, no seas aguafiestas —dije. Nos quedamos un momento callados.
—así que, ¿las flores son para mi? —dije coquetamente.
—Si —sonrió picaron. Aun sus estrategias para volverme loca seguían siendo las mismas, continuaba volviéndome loca con sus regalos, con sus miradas, con sus sonrisas, con su cuerpo. ¡Wow, con todo! Y juro, que por más que pasaban los días, era más difícil estar sin él. Obviamente como cualquier matrimonio teníamos problemas, pero no pasaban de unos pequeños gritos y siempre, alguno de los dos, terminábamos por pedirnos disculpas; En un movimiento brusco, poso sus manos en mi cadera y me apego a la pared y él se puso lo más cercano a mí.
— ¿Aun me amas? —dije para terminar con una caricia en su mejilla. Rio ligeramente.
—claro que si. Las amo a las dos, son mi vida —dijo muy cerca de mis labios para así capturar mi labio superior y besar de el, tierna, dulce y apasionadamente. Me perdí por un momento en aquel beso cuando de repente, sentí un ligero jaloneo al final de mi vestido.
— ¡Mami! —dijo Dar. Nick de inmediato se alejo de mi, solo un poco pero poso sus manos en mi cintura y yo rodee a Nick por su cuello.
— ¿Qué pasa, mi amor? —pregunte.
—es mi papi —dijo y yo me eche a reír. Nick de inmediato me dejo de abrazar y estiro sus brazos hacia Dar y la cargo en ellos.
—Si, soy tu papá —dijo Nick a Dar—, pero puedo ser de las dos —dijo mientras que son su brazo derecho cargaba a Dar y con su brazo izquierdo los posaba por detrás de mi y me apegaba a él. Beso los pequeños labios de Dar y después ella beso de su mejilla para también después besar la mía y Nick posar de nuevo sus labios en los míos. Se dedico a abrazarnos por un momento mientras veíamos como los rayos del sol se perdían en las olas del mar. Dar había sido una bendición para nosotros, ahora éramos mas unidos que nunca y desde luego que me encantaba. Siempre pienso, ¿Qué hubiera pasado si no hubiese “olvidado” la agenda telefónica de mamá en aquel supermercado?, ¿Qué hubiera pasado, si me hubiese encerrado en mi mundo negro y no volver a creer en el amor? Ahora me alegro tanto, de mi misma y gracias a mis amigos por ayudarme en todo, sobre mis amores. Les agradezco también a mis padres, por permitirme y apoyarme siempre en todo, en todo lo que hice y lo que continúo haciendo. Y al que le agradezco, ante todo es a Dios, por enviarme un ligero pero hermoso rayo de luz para salir de ese hoyo negro deprimente y volver a ver el sol brillar y ese cielo azul. Volver a creer en el amor. A Nick, porque sin él, no hubiera sido nada de mi. Me alegra tanto el que él hiciera que yo cambiara, ahora soy una persona de la cual, yo misma me siento orgullosa. Le agradezco también a él por siempre estar conmigo y después de ese pequeño problema, a partir de eso tener toda su confianza en mi. Y ahora más que nunca se que ayer, hoy ó mañana es el mejor día para comenzar.
- FINAL -
sábado, 21 de noviembre de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)



No hay comentarios:
Publicar un comentario