— ¿Qué?, ¿enserio? —pregunte atónita.
— ¿crees que mentiría sobre eso? Es una vida —dijo con una sonrisa que abarcaba todo su rostro. Lo abracé por el cuello y nuestros labios se juntaron, haciendo un beso dulce, tierno y apasionado—. Es lo mejor que me ha pasado en la vida, incluyendo conocerte a ti —dijo después del beso. Quito mis manos de su cuello y se recostó a un lado de mi. Me puse de costado y lo rodee con mis brazos. Estaba feliz, estábamos felices. Iba a traer un bebe al mundo y del hombre que es mi esposo, que lo amo y me ama ante todo; Nos quedamos así un momento y después se puso de pie.
— ¿Qué pasa? —pregunte, ya que tomaba su celular.
—llamaré a casa… es una noticia del otro mundo —me sonroje y me quede sentada en la cama mientras me quitaba las botas—. Hermosa… —me hablo y voltee con él. Sonrió—. Te amo —dijo colocando el celular en su oído. Yo lo veía moverse de un lado a otro, con una enorme sonrisa en su rostro. Me alegraba verlo tan feliz, mas de lo que ya era. Tanto para él como para mi, era una noticia que no tenia explicación, bueno tal vez si tenia explicación, tendríamos nuestro primer hijo. No dejaba de decirle a la persona del otro lado del articular, no se quien podía ser: la Sra. Denisse, el Sr. Kevin ó incluso alguno de sus hermanos. Solo oía un fuerte y feliz: “________* esta embarazada”. Subí los pies a la cama y me recargue en el respaldo de la cama. Tome mi celular que ahora estaba en el buró, llamaría a la primera persona que le diría, seria más que nada a mi papá. Espere unos timbres cuando Nick ya había colgado y se terminaba de arreglar para dormir.
— ¿hola? —contestaron.
— ¿Gill? —pregunte.
—si, él habla… Espera, espera… ¿________*?
—Si —conteste y hecho un grito que hizo separar el celular de mi oído—. Necesito que me comuniques con papá, por favor —pedí. Al instante lo escuche hablarle y después escuche una gruesa voz en el articular.
— ¿Qué pasa? —pregunto. Suspire y le sonreí a Nick que se sentaba alado de mi—. ¿Están bien? —pregunto impaciente y preocupado a la vez.
—si papá, estamos mejor que nunca —sonreí.
—que bien… ¿entonces?
—papá… —esperé— ¡Estoy embarazada! —dije.
— ¿en serio?
—si, si —conteste de inmediato. Estaba esperando algo más.
—Belle —grito mi padre—. ________* esta embarazada —escuché unos gritos y unos tacones. Supuse que era mamá—. Estas en el altavoz _________*
—Cuéntame, cuéntame —dijo mi madre. Al igual que ellos, yo también coloque mi celular en altavoz para que Nick pudiese escuchar.
—recién que te colgué, fui por el correo y Nick me dio la noticia al abrir un sobre que era para mi. Mamá, estoy tan feliz
—si, y nosotros también estamos demasiados felices por ustedes…
—y sé que crie y eduque a una hermosa y maravillosa mujer de la cual me siento muy orgulloso —interrumpió papá.
—papá… —dije cerca de derramar una lágrima. Sentí la mano de Nick entrelazar nuestros dedos, volteé a sonreírle.
—y se que ustedes son ya unos adultos con responsabilidades y que educarán igual de la manera en que, tanto los padres de Nick como nosotros, los educamos
—Obvio papá —dije. Después un tiempo de platicar, se nos hizo de noche y decidimos mejor dormir. Mañana sería un día muy duro; Al momento de colgar ambos nos metimos debajo de las cobijas. Ambos estábamos recostados hacia el mismo lado. Sentí la mano de Nick posarse en mi vientre, debajo de mi blusa de dormir y como jugaba con mi ombligo. Podía sentir su respiración en mi oído y como me susurraba cosas verdaderamente hermosas en el.
Así fueron pasando los meses y mi vientre crecía cada vez más. La ropa, obviamente me dejo de quedar. Nick había escrito en su twitter que estaba embarazada y la mayoría de las personas estaba enterada de esto. Uno que otra vez nos llegaban regalos de muchas personas al departamento, gente que conocíamos y que desconocíamos. Nick no dejaba de comprar cosas, aun no sabíamos el sexo del bebé y él compraba cosas rosas y azules. Cada noche, regresaba con algo en sus manos, si no era un conjunto de ropa, era un juguete.
—así que… ¿será niño ó niña? —pregunto Nick al doctor. Ya habían pasado los meses suficientes para saber el sexo del bebé. Habían pasado tres meses y dos desde que me entere, en total eran cinco meses de embarazo; Nuestras manos se aferraron al esperar la respuesta. El doctor espero un momento, yo estaba que los nervios me comían por dentro.
—Será niña —dijo de una vez.
—Niña —repitió Nick después. Giro a sonreírme—. Amor, una hermosa niña —besé sus labios fugazmente. De inmediato, el doctor nos entrego los resultados del último ultrasonido que me había hecho y salimos del hospital privado. Nick me ayudo a subir al auto cuidadosamente y rodeo para después subir él.
—creo que ahora ya sabes que color de cosas comprarle —le sonreí al momento en que subió. Abrí el sobre en donde venían las fotos del ultrasonido y ambos las vimos dentro del auto.
— ¿esas son las manos? —pregunto y asentí con la cabeza.
—Y estas son pies, como también este es su corazón —beso mi frente y encendió el motor del auto.
—sabes… te tengo una hermosa sorpresa —dijo mientras tenia sus manos en el volante y salíamos a la avenida.
—Me gustan las sorpresas —sonreí—. ¿Qué es?
— ¿quieres sabes ó quieres ir?
— ¿ir?, ¿Pues en donde es?
—En nuestra casa —dijo mientras mantenía su mirada fija en la avenida.
—si. Justamente, estaba viendo sobre eso… —no hable para que continuara— Así que, la recámara de la niña esta lista —reí.
— ¿en serio? —pregunte y asentó con la cabeza—. Nicholas te amo —mordí mi labio inferior. Nunca me cansaría de ver su hermoso perfil, esa nariz medio respingada y sus labios en forma de corazón—. Siempre supe que serias un hermoso, protector, delicado y amoroso padre
—Como no quieres que lo sea, es nuestro primer —remarco la ultima palabra y continuo hablando— hijo y así me gusta ser. No es porque debo serlo —me eche a reír.
— ¿pues cuantos hijos piensas tener? —pregunte entre risas acompañadas por las suyas.
— ¿contigo? —El auto se detuvo en un semáforo en rojo—. Muchos —sonrió mientras me veía. Beso mis labios dulcemente y continuamos nuestro recorrido hasta el departamento.
— ¿y el trabajo, como vas? —pregunte ya que, solo un poco se había distraído por mi embarazo.
—va bien. Me dijeron que las ultimas semanas, cerca de… —pensó y pregunto: ¿en que mes estamos?
—Nicholas —alargue—, es enero, bueno ya casi febrero —rio—. Eres un mentiroso —golpee levemente su hombro. Obviamente sabía que mes era.
—bueno… que cerca de mayo. Ósea en el inicio del mes me preocupara por ti, ya que tal vez en ese mes nazca nuestro bebé —dijo mientras giraba las llaves del auto. Habíamos llegado al estacionamiento del edifico. Exacto, nos habían dicho que cerca de mayo o a finales de abril nuestro bebé nacería.
—Estaré bien —dije. Él ya hacia rodeando el auto y abría mi puerta, se recargo en ella y se me quedo observando—. ¿Qué? —pregunte ilusa.
—no empecemos…
— ¿empezar?, ¿Cómo? —me baje del auto y cerro la puerta detrás de mi.
—yo te cuidaré. No quiero, que al momento en que te den… ¿las contracciones? —dijo dudoso de lo que había dicho. Asentí con la cabeza y continuo hablando mientras caminábamos tomados de las manos hasta el ascensor—. Yo este trabajando. Quiero estar en el momento en que cual te sientas mal. No querré que me marques.
—si no quieres que te marque. Le puedo marcar a alguien. No sé… tal vez a Valery, ella estará en estos días por acá —quería retarlo. Obvio si quería que se quedara conmigo, me daría demasiado miedo el yo estar apunto de dar a luz y estar sola en el departamento.
—No —dijo algo molesto—. Seré yo y nadie mas, ¿ok? —finalizo mientras accionaba el botón que nos llevaría al piso del departamento.
—No… —sonreí. Sentí su mirada posarse fuertemente sobre mi y como en un fugaz movimiento me giro y se acomodo enfrente de mi tomando mi rostro entre sus manos. Suspiro.
— ¿Por qué te amo tanto?, ¿Por qué me vuelves loco? —reí y me encogí en hombros. Poso sus labios sobre los míos y beso de ellos, tiernamente. Se volvió a colocar a un lado de mí y al instante bajamos del ascensor, aun tomados de la mano. Solo se mantuvo en silencio y pensativo, al igual que al entrar en el departamento. Se dirigió a la cocina y abrió el refrigerador.
— ¿Qué pasa Nick? —pregunte. Me angustiaba lo que le había pasado en ese momento por la mente.
—estaba… pensando
— ¿si, en que? —pregunte y me senté en las sillas de la barra. Sirvió agua en un vaso y bebió de ella.
—no sé. De repente, pensé
—Amor… raro en que tu pienses —bromee y sonrió, aun con su mirada y su mente perdida en otro lado—. Nick dime, ¿En que pensaste? —me estaba comenzando a poner nerviosa a mi también. En ese momento había deseado tener poderes y leer su mente, pero lógicamente era imposible; Dejo el vaso en la barra y coloco una de sus manos sobre ella y con la otra tomo su cabello. Poso de inmediato su mirada en mí—. ¿Nick?
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