Novela: Today is the best day to start

sábado, 21 de noviembre de 2009

Capítulo # 67

Un rayo de sol sobre mis ojos hizo despertarme. Al despertar, la carta, la laptop y la caja del cd estaban aun sobre mi cama. Al verlos, mi auto estima se bajo, no tenia ganas de hacer nada siquiera de acomodar mi maleta. Mire mi celular que estaba en el buró, las seis de la mañana, si acaso había dormido tan solo dos horas y pareció como si hubiera dormido una eternidad. Camine hasta el baño, refresque mi rostro con agua, acomode mi cabello que estaba un poco desarreglado y termine por volver a hacerme otra coleta. Camine hasta el armario en donde, solo me puse un pants de tela, una blusa sencilla y una sudadera encima. Acomode la laptop, mi celular, la caja del cd y la carta dentro de mi bolsa. Para terminar, cepille mis dientes y me puse mis converse. Al salir de la recámara, no había nadie, solo Adam profundamente dormido en el sofá. Deje las cosas junto al ramo de orquideas y camine hasta el refrigerador. Saque de ahí una jarra de jugo de naranja junto con un pedazo de mi pastel. Al parecer creo que hice mucho ruido de lo normal, que escuche un fuerte suspiro, me giré y era Adam que se estiraba en el sofá. Lo hacia tan naturalmente, al verme se detuvo y abrió ampliamente sus ojos.—lo siento —dije en un susurro mientras me llevaba un pedazo de pastel a la boca. Sonrió.—no te preocupes —se sentó en el sofá y tomo su cabello entre sus manos. Comenzo a ponerse sus tenis—. Puedo pasar... —señalo a mi recámara.—si, si —lo vi introducirse por la puerta y en un par de minutos lo vi salir, con su cabello arreglado y con su rostro relajado. Se aproximo a mi—. ¿Quieres? —le ofrecí pastel.—si —beso mi mejilla y sonrió. Iba a tomar otro plato pero lo detuve.—de aquí, no hay problema —al instante tomo el tenedor y comenzo a probar.—¿dormiste bien? —pregunto.—algo así —desvié mi mirada hacia otro lado.—¿la carta pudo darte una explicación? —negué con la cabeza—, ¿nada?—nada... —el silencio se volvió incomodo y decidí por mantenerlo así, terminando la rebanada de pastel. Al instante vi como mis amigos salieron de las recámaras—. Valery, después me puedes enviar mis cosas, hoy no estoy de humor para acomodarlas—si, si, no te preocupes —dijo sin problemas. Sonreí. Terminamos por acomodar unas cosas del departamento. Cuando acordamos, íbamos media hora tarde. Pedimos un taxi en el cual irnos y en un par de minutos abordamos todos el avión. Intercambie lugar con Adam que tenia ventanilla que con gusto accedió. No se cuanto tiempo mas esperaría por una carta que diga las hermosas palabras que dijo, no se cuanto tiempo más esperaría por una buena explicación de todo esto, no se cuanto mas esperaría por él. Hundida en mis pensamiento termine por dormirme. Al despertar, sentí como me agitaban suavemente.—¿estará despierta? —escuche una tranquila voz.—si, si lo estoy —dije mientras abría mis ojos y sonreía.—________*, ya llegaremos, estamos por aterrizar —dijo Adam. Me ayudo a colocar mi cinturón de seguridad, yo aun estaba algo adormilada. De ida a la casa, no se que pasaba, tenia demasiado sueño o tal vez estaba cansada, que en el taxi hacia la casa, igualmente me quede dormida.*Al abrir mis ojos, estaba todo oscuro. Parpadee un par de veces para aclarar la vista, ahora estaba en mi recámara, recostada y tapa en mi cama. Encendí la lámpara que se encontraba en mi buró y vi al instante mi bolsa a un lado de mi. Al momento de sacar mi celular se vino con el una pequeña nota. La lei:"Si me crees un ratero, checa tu bolsa no robe nada. JAJA. Adam" —lindo de su parte. Me había ayudado siempre. Creo que en el taxi fue demasiado mi cansancio que no sentí cuando me hablaron para que despertara. Cheque así mi celular, eran las siete de la noche. No tenia ganas de hacer nada. Me puse de pie y camine hasta el baño, entre rápidamente y me bañé. Al salir, tome un short y una blusa de tela. Al momento en que volví a sentir mi cuerpo descansar sobre la cama, caí nuevamente dormida. En un movimiento que hice para acomodar mi cuerpo y relajarme, pude ver una silueta sobre la pared, aun lado de la puerta. Tenia las mismas características que Nick, era de vuelta Nick.—otro sueño no —pensé. No quería volver a sufrir como aquel sueño. Me acomode de nuevo en mis cobijas y me tape el rostro completamente. Escuche una ligera risa, típica de él.—¿acaso no piensas venir a darme la bienvenida? —mis ojos debajo de las cobijas se abrieron ampliamente. Él, ahora estaba aquí, no se si tal vez como el verdadero Nick, de carne y hueso, ó como otro total y deprimente sueño.

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