Novela: Today is the best day to start

sábado, 21 de noviembre de 2009

Capítulo # 71

—¿que? —pregunto ella.
—la casa —contesto papá.
—si, escoge una. Felicidades Nick —sonrió. Creo que ahora era el chisme de la familia Wilder y Stoner. Habría boda pronto.
—gracias —contesto. Me entrego las hojas y me puse a verlas. La verdad, aunque a duras penas escogería una, tampoco escogería la que sea, busque una linda. Traté de consultarlo con Nick, pero en cambio él me decía que mis gustos eran perfectos, que escogiera la que mas me gustara.
—esta es... perfecta —sonreí y se la mostré a Nick, que desde luego él sonrió conmigo. Al frente tenia un gran jardín con mucho pasto verde, tenia una fachada de mármol, hermosa; Tenia lugar para dos autos al frente. Di la vuelta a la hoja y me impresione más. Tenia una vista perfecta a una playa con un lindo patio trasero, igualmente con mucho pasto verde para después se conectara con la arena de la playa. Vimos mas hojas sobre esa casa y era hermosa la verdad. Por dentro, tenia una hermosa cocina con todas las cosas, incluso contaba con una recámara amplia y dos a los costados de esta. Era tamaño normal, no muy grande, muy acogedora y hogareña; Una voz en mi oído me saco de mis pensamientos.
—¿te imaginas, Nicksitos y ________itas* corriendo por toda la arena? —reí y besé su mejilla. Mis padres rieron en silencio también, eso me hizo enrojecer un poco.
—esta me gusta —decía con una media sonrisa en mi boca, lograba imaginar lo que Nick ya había comentado y en verdad me agradaba completamente el hecho. Nick observaba la casa por encima de mi hombro y movía su cabeza en forma de afirmación.
—a mi también —comentó Nick, a lo que mi papá rápidamente aseguró.
—entonces esa será —decía mientras sostenía una sonrisa en su rostro al igual que mamá. Voltee a verlos, me encantaba ese cuadro familiar que formaban. Por impulso me dirigí a ellos para agradecerles, en verdad me sentía muy contenta por lo que estaban haciendo, no solo por el hecho de que nos regalarán una casa, sino por que me estaban dejando ir con el hombre que amo, con toda la confianza, ese en verdad era el mejor regalo que pudieron haberme dado.
—gracias papa, enserio —decía mientras le daba un fuerte abrazo—, y a ti también Má, se que tuviste que ver en esto —decía igualmente abrazándola con la misma fuerza— pero creo que ya es hora de irnos —logré ver como mamá abría un poco mas los ojos—, se pasará la hora para abordar el avión —logré ver la cara de mamá, la cuál, ahora se había tornado un poco tensa. Llevo sus manos a su boca y la contemplaba mientras contenía sus lágrimas.
—Má… —dije en un hilo de voz. Me dio mucha ternura vela así—, no llores que me harás llorar a mi también —decía mientras ahora la abrazaba mas fuerte que anteriormente.
—hija... Aun recuerdo cuando te ponía esos vestiditos que tanto te gustaban, y ahora te veo, y no puedo creer que me estoy despidiendo de ti, para dejarte ir —decía a mi oído sobre mi hombro, mientras yo soltaba una lágrima gracias a su comentario. Me dolía despedirme de ella, ya que ella fue la que ha estado con migo siempre, papá también, pero nada como mi mamá—. Te amo hija, y sabes que aquí me tienes para todo lo que necesites, te quiero y aunque ya tengas veintiún años, tu siempre serás mi nenita de cinco —no aguante mas y mis lágrimas comenzaron a rodar por mis mejillas con más intensidad.
—Má por favor —alargué. En eso el abrazo se volvió más grande, ya que papá nos abrazo a las dos también—, gracias, enserio muchas gracias —después de cinco minutos de decirnos lo mucho que nos queríamos, y hasta recordando ciertos momentos de la familia, el abrazo fue sesando—, los quiero demasiado —en eso, mis hermanos iban bajando, Gill corrió hacia mi y me abrazó fuertemente, mientras Peet solo me observaba, al igual que Nick.
—¿Ya te vas? —preguntaba mi pequeño hermano, mientras observaba su rostro, con facción de tristeza.
—si —cada vez se me hacia mas difícil, despedirme de cada uno—, pero te llamare seguido —estos días, había tenido demasiada confianza con él, y en verdad lo extrañaría demasiado.
—¿Lo prometes? —tenia la carita mas tierna que había visto, era imposible decirle que no.
—obvio, cada noche —me dio un abrazo un poco más fuerte y me soltó de inmediato. Enseguida estaba mi hermano, me dolía dejarlo al igual que a los demás, era mi gemelo y sentía un lazo aun mas grande; Me miraba sin expresión alguna hasta que me abrazó como nunca lo había hecho, sentía el dolor que él también sentía, era diferente, en verdad nunca nos habíamos demostrado cariño, pero creo que este es un buen momento.
—hermana te quiero mucho, por favor cuidate, que aunque no lo creas, te voi a extrañar demasiado —esas palabras en verdad me hacían sentir muy especial, era mi hermano y para mi era muy importante su aprobación.
—te quiero y en verdad te prometo que así será —impuso un poco mas de fuerza en nuestro abrazo y por ultimo besó mi frente dulcemente; Todos nos miraban tiernos, hasta que Douglas interrumpió el momento.
—lo siento en verdad, pero creo que tenemos que irnos ya —mi papa enseguida asintió y Nick sujetó mi mano, mientras todos nos dirigiamos hacia el living para así llegar hasta la puerta. Papá sujetaba la mano de mamá y Peet la cabeza de Gill. Nick dejo de sujetar mi mano para sostener mi maleta, la cual ya la dirigia al coche para así partir nosotros; Había llegado la hora, ahora ya no habia vuelta atrás, Nick ya hacia de regreso hacia mi, mientras yo me encontraba exactamente parada enfrente de mi familia y ellos de mi
—pues, creo que ahora si ya es hora de irnos —decia mientras Nick ya estaba tras de mi, me fui despidiendo de cada uno, una vez mas, con un abrazo, un beso y un “te quiero”, mientras Nick tambien se despedía enseguida de mi; Mi papá le pidió que me cuidara a lo que él respondió con un “como mi vida”, ese comentario me hizo sentirme mas segura y por fin, ahora si ya era hora de partir.
—los quiero a todos —recibia palabras de aceptación y deseos mutuos, y enseguida tuvimos que doblar hacia atrás para partir. Douglas ya hacia en el lado de piloto del auto, mientras Nick me habría la puerta trasera del coche. Enseguida me introducí en el y yo miraba por la ventana, solo pude ver como él enseguida rodeo el auto y se subio del lado contrario a mi, colocó su brazo sobre mis hombros mientras los dos nos despediamos una vez más. Moviendo nuestras manos simultáneamente, antes de que el auto arrancará; La ultima imagen que me quedo de mi familia, hasta ahora, fue un hermoso cuadro familiar, solo que ahora, la unica integrante que faltaba era yo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario