Novela: Today is the best day to start

sábado, 21 de noviembre de 2009

¡GRACIAS!

primero que nada. Gracias a las hermosas lectoras que desde el inicio leyeron mi novela, a cada persona que pasaba y se ofrecia a leerla, que pasaba y tansiquiera hacia el intento de leera, pero se daban cuenta que iba muy avanzada; Como toda historia tiene un inicio y un final, y esta, ahora ha llegado a su final. No se como agradecerles todos sus comentarios que día a día me hacian continuar escribiendo. Me siento orgullosa de mi, porque mi imaginación y por proponerme esta meta, de la cual, es mi primera novela en terminar y me siento muy orgullosa. En segunda, tambien muchas gracias a Meel de /amazinglaugh (que en este momento esta enferma de su pie, se lo falsio, pero esperemos se ponga mejor) por su participacion, ayudarme con los capítulos, con las ideas; Hace un momento, al terminar de escribir el capítulo, mis ojos se llenaron de lagrimas, pero no salio ninguna, he terminado una hermosa etapa en mi vida. Un novela, sobre la banda que amo con todo mi corazón. Y nuevamente, gracias a todas mis lectoras. Las amo y las amaré. Y recuerden, pronto comenzará mi segunda novela. Besos y ¡MILES DE GRACIAS!

¡Epílogo Final!

—Lo siento, lo siento, me distraje mucho —se disculpo.
—no, no tienes porque disculparte, solo preguntaba en que pensabas
— ¿te gusta Darlene? —dijo de repente. ¿Quién era ella?
—no se quien es… —me encogí en hombros.
—mas que nada, el nombre
—si… Darlene
—es un buen nombre para nuestra hija, ¿no crees? —no dije nada. El nombre era hermoso—, no sabes que significa, ¿verdad? —Negué con la cabeza—. Bueno, has notado lo bien que han esperado a este bebé y lo mucho que le regalan —asentí con la cabeza y sonreí. Nos dirigíamos hacia el sofá—. Ok, significa: quiere tiernamente ó “Darling” que significa querido —en ese momento no dije nada, solo tome su rostro entre mis manos y besé sus labios dulcemente.
—Nicholas, es hermoso —ambos estábamos ya sentados. Yo recargada en él.
—y pues, si deseas otro nombre lo puede escoger tu
—pues… no me he puesto a ver nombres ¿Tienes otro en mente? —rio.
—si
— ¿Cuál? —espere a que contestará.
—Giselle —dijo sin pensarlo.
— ¿Qué significa?
—bueno, esto es por todas las cosas que te prometí y eso. Significa promesa
—ese nombre también es perfecto. Darlene Giselle Jonas Wilder —dije el nombre ya formado de nuestra hija.


Tres años después:

Me encontraba limpiando la cocina, recién habíamos terminado de comer y Nick salió con Darlene a jugar un momento en la playa. Exacto, hacia dos años atrás estábamos viviendo acá, Nick había dejado temporalmente su trabajo, pero aun así en la casa no dejaba de hacer algo. Se la pasaba en el piano, en su pequeño estudio, escribiendo y componiendo canciones. Había prometido regresar de nuevo a la música con un muy buen material y sorprender a todos. Y con las pocas canciones que tenia, eran fenomenales. Mi familia estaba mejor que nunca, todos estaban de una muy buena salud; Secaba mis manos con un trapo cuando sentí unas voces entrar en la casa. Lo primero que vi fue a pequeñita entrar por la puerta con sus manos detrás. Ella tenía el cabello quebrado café oscuro hasta sus hombros, sus ojos eran restirados como los de Nick, su nariz eran pequeña pero tan parecida a la mía, un poco respingada y los pequeños labios de Nick; Detrás de ella venia Nick con su camisa a cuadros.

—princesa, muéstrale lo que le trajimos a mami —dijo mi esposo sonriendo.
— ¿Qué me trajiste, amor? —me puse a su altura y mi niña se acerco a mi, aun con sus manos detrás de ella.
—Mira —dijo mientras sacaba de su espalda un pequeño ramo de florecitas amarillas.
—Gracias, mi vida —dije mientras la tomaba entre mis brazos.
—fue idea de papi —dijo ella, yo solo reí.
— ¿en serio? —asentó con su pequeña cabecita.
—Creo que falta decirle algo —Nick se dirigió a Dar.
— ¡oh, si cierto! —dijo ella tiernamente—. ¡Que te amamos, mami! —dijo sonriendo.
—Yo también te amo —dije mientras llenaba su rostro con húmedos besos y hacia ligeras cosquillas en su cuerpo y ella reía.
—Amor —me dirigí con Nick—, puedes cambiar a Dar, por favor. Sus vestidos están en su armario —sonrió.
—ven vamos, princesa —dijo Nick mientras estiraba sus brazos hacia Darlene y ella corrió hacia ellos. Se dieron la vuelta y los perdí de vista mientras ambos subían las escaleras. En cambio yo, termine de limpiar la cocina. Pase por un lado de las escaleras y escuchaba muchas risas provenientes de la segunda planta de la casa. Siempre era lo mismo, Dar nunca se dejaba cambiar por Nick. Me quede parada a un lado de las escaleras, en cualquier momento, mi niña bajaría las escaleras y Nick detrás de ella. No espere ni dos minutos cuando lo que había dicho se había vuelto verdad, Dar bajaba con sumo cuidado las escaleras, me vio y le hice una seña de silencio. Ella corrió en tan solo pañales y calzoncitos hacia afuera, sin perderla de vista. Ella había tenido un poco mas de ventaja con Nick y después de un momento Nick hacia bajando las escaleras.

— ¡Darlene, princesa! —Gritaba, pero al momento de que llegara al suelo, me crucé en su camino—. Amor, dile que venga —dijo algo estresado y con el pequeño vestido de Dar en sus manos. Me eche a reír. Mi niña jugaba, corría de un lado a otro. Caminamos hasta la puerta del patio para vigilarla y que no bajara las escaleras que daban a la playa.
—No pudiste con una pequeña —bromee.
—Es que me estresa, siempre es lo mismo —me tomo por la cintura. Reí.
—Es su única manera de divertir, no seas aguafiestas —dije. Nos quedamos un momento callados.
—así que, ¿las flores son para mi? —dije coquetamente.
—Si —sonrió picaron. Aun sus estrategias para volverme loca seguían siendo las mismas, continuaba volviéndome loca con sus regalos, con sus miradas, con sus sonrisas, con su cuerpo. ¡Wow, con todo! Y juro, que por más que pasaban los días, era más difícil estar sin él. Obviamente como cualquier matrimonio teníamos problemas, pero no pasaban de unos pequeños gritos y siempre, alguno de los dos, terminábamos por pedirnos disculpas; En un movimiento brusco, poso sus manos en mi cadera y me apego a la pared y él se puso lo más cercano a mí.
— ¿Aun me amas? —dije para terminar con una caricia en su mejilla. Rio ligeramente.
—claro que si. Las amo a las dos, son mi vida —dijo muy cerca de mis labios para así capturar mi labio superior y besar de el, tierna, dulce y apasionadamente. Me perdí por un momento en aquel beso cuando de repente, sentí un ligero jaloneo al final de mi vestido.
— ¡Mami! —dijo Dar. Nick de inmediato se alejo de mi, solo un poco pero poso sus manos en mi cintura y yo rodee a Nick por su cuello.
— ¿Qué pasa, mi amor? —pregunte.
—es mi papi —dijo y yo me eche a reír. Nick de inmediato me dejo de abrazar y estiro sus brazos hacia Dar y la cargo en ellos.
—Si, soy tu papá —dijo Nick a Dar—, pero puedo ser de las dos —dijo mientras que son su brazo derecho cargaba a Dar y con su brazo izquierdo los posaba por detrás de mi y me apegaba a él. Beso los pequeños labios de Dar y después ella beso de su mejilla para también después besar la mía y Nick posar de nuevo sus labios en los míos. Se dedico a abrazarnos por un momento mientras veíamos como los rayos del sol se perdían en las olas del mar. Dar había sido una bendición para nosotros, ahora éramos mas unidos que nunca y desde luego que me encantaba. Siempre pienso, ¿Qué hubiera pasado si no hubiese “olvidado” la agenda telefónica de mamá en aquel supermercado?, ¿Qué hubiera pasado, si me hubiese encerrado en mi mundo negro y no volver a creer en el amor? Ahora me alegro tanto, de mi misma y gracias a mis amigos por ayudarme en todo, sobre mis amores. Les agradezco también a mis padres, por permitirme y apoyarme siempre en todo, en todo lo que hice y lo que continúo haciendo. Y al que le agradezco, ante todo es a Dios, por enviarme un ligero pero hermoso rayo de luz para salir de ese hoyo negro deprimente y volver a ver el sol brillar y ese cielo azul. Volver a creer en el amor. A Nick, porque sin él, no hubiera sido nada de mi. Me alegra tanto el que él hiciera que yo cambiara, ahora soy una persona de la cual, yo misma me siento orgullosa. Le agradezco también a él por siempre estar conmigo y después de ese pequeño problema, a partir de eso tener toda su confianza en mi. Y ahora más que nunca se que ayer, hoy ó mañana es el mejor día para comenzar.

- FINAL -

Epílogo Final: Parte 2

— ¿Qué?, ¿enserio? —pregunte atónita.
— ¿crees que mentiría sobre eso? Es una vida —dijo con una sonrisa que abarcaba todo su rostro. Lo abracé por el cuello y nuestros labios se juntaron, haciendo un beso dulce, tierno y apasionado—. Es lo mejor que me ha pasado en la vida, incluyendo conocerte a ti —dijo después del beso. Quito mis manos de su cuello y se recostó a un lado de mi. Me puse de costado y lo rodee con mis brazos. Estaba feliz, estábamos felices. Iba a traer un bebe al mundo y del hombre que es mi esposo, que lo amo y me ama ante todo; Nos quedamos así un momento y después se puso de pie.
— ¿Qué pasa? —pregunte, ya que tomaba su celular.
—llamaré a casa… es una noticia del otro mundo —me sonroje y me quede sentada en la cama mientras me quitaba las botas—. Hermosa… —me hablo y voltee con él. Sonrió—. Te amo —dijo colocando el celular en su oído. Yo lo veía moverse de un lado a otro, con una enorme sonrisa en su rostro. Me alegraba verlo tan feliz, mas de lo que ya era. Tanto para él como para mi, era una noticia que no tenia explicación, bueno tal vez si tenia explicación, tendríamos nuestro primer hijo. No dejaba de decirle a la persona del otro lado del articular, no se quien podía ser: la Sra. Denisse, el Sr. Kevin ó incluso alguno de sus hermanos. Solo oía un fuerte y feliz: “________* esta embarazada”. Subí los pies a la cama y me recargue en el respaldo de la cama. Tome mi celular que ahora estaba en el buró, llamaría a la primera persona que le diría, seria más que nada a mi papá. Espere unos timbres cuando Nick ya había colgado y se terminaba de arreglar para dormir.

— ¿hola? —contestaron.
— ¿Gill? —pregunte.
—si, él habla… Espera, espera… ¿________*?
—Si —conteste y hecho un grito que hizo separar el celular de mi oído—. Necesito que me comuniques con papá, por favor —pedí. Al instante lo escuche hablarle y después escuche una gruesa voz en el articular.
— ¿Qué pasa? —pregunto. Suspire y le sonreí a Nick que se sentaba alado de mi—. ¿Están bien? —pregunto impaciente y preocupado a la vez.
—si papá, estamos mejor que nunca —sonreí.
—que bien… ¿entonces?
—papá… —esperé— ¡Estoy embarazada! —dije.
— ¿en serio?
—si, si —conteste de inmediato. Estaba esperando algo más.
—Belle —grito mi padre—. ________* esta embarazada —escuché unos gritos y unos tacones. Supuse que era mamá—. Estas en el altavoz _________*
—Cuéntame, cuéntame —dijo mi madre. Al igual que ellos, yo también coloque mi celular en altavoz para que Nick pudiese escuchar.
—recién que te colgué, fui por el correo y Nick me dio la noticia al abrir un sobre que era para mi. Mamá, estoy tan feliz
—si, y nosotros también estamos demasiados felices por ustedes…
—y sé que crie y eduque a una hermosa y maravillosa mujer de la cual me siento muy orgulloso —interrumpió papá.
—papá… —dije cerca de derramar una lágrima. Sentí la mano de Nick entrelazar nuestros dedos, volteé a sonreírle.
—y se que ustedes son ya unos adultos con responsabilidades y que educarán igual de la manera en que, tanto los padres de Nick como nosotros, los educamos
—Obvio papá —dije. Después un tiempo de platicar, se nos hizo de noche y decidimos mejor dormir. Mañana sería un día muy duro; Al momento de colgar ambos nos metimos debajo de las cobijas. Ambos estábamos recostados hacia el mismo lado. Sentí la mano de Nick posarse en mi vientre, debajo de mi blusa de dormir y como jugaba con mi ombligo. Podía sentir su respiración en mi oído y como me susurraba cosas verdaderamente hermosas en el.

Así fueron pasando los meses y mi vientre crecía cada vez más. La ropa, obviamente me dejo de quedar. Nick había escrito en su twitter que estaba embarazada y la mayoría de las personas estaba enterada de esto. Uno que otra vez nos llegaban regalos de muchas personas al departamento, gente que conocíamos y que desconocíamos. Nick no dejaba de comprar cosas, aun no sabíamos el sexo del bebé y él compraba cosas rosas y azules. Cada noche, regresaba con algo en sus manos, si no era un conjunto de ropa, era un juguete.

—así que… ¿será niño ó niña? —pregunto Nick al doctor. Ya habían pasado los meses suficientes para saber el sexo del bebé. Habían pasado tres meses y dos desde que me entere, en total eran cinco meses de embarazo; Nuestras manos se aferraron al esperar la respuesta. El doctor espero un momento, yo estaba que los nervios me comían por dentro.
—Será niña —dijo de una vez.
—Niña —repitió Nick después. Giro a sonreírme—. Amor, una hermosa niña —besé sus labios fugazmente. De inmediato, el doctor nos entrego los resultados del último ultrasonido que me había hecho y salimos del hospital privado. Nick me ayudo a subir al auto cuidadosamente y rodeo para después subir él.
—creo que ahora ya sabes que color de cosas comprarle —le sonreí al momento en que subió. Abrí el sobre en donde venían las fotos del ultrasonido y ambos las vimos dentro del auto.
— ¿esas son las manos? —pregunto y asentí con la cabeza.
—Y estas son pies, como también este es su corazón —beso mi frente y encendió el motor del auto.
—sabes… te tengo una hermosa sorpresa —dijo mientras tenia sus manos en el volante y salíamos a la avenida.
—Me gustan las sorpresas —sonreí—. ¿Qué es?
— ¿quieres sabes ó quieres ir?
— ¿ir?, ¿Pues en donde es?
—En nuestra casa —dijo mientras mantenía su mirada fija en la avenida.
—si. Justamente, estaba viendo sobre eso… —no hable para que continuara— Así que, la recámara de la niña esta lista —reí.
— ¿en serio? —pregunte y asentó con la cabeza—. Nicholas te amo —mordí mi labio inferior. Nunca me cansaría de ver su hermoso perfil, esa nariz medio respingada y sus labios en forma de corazón—. Siempre supe que serias un hermoso, protector, delicado y amoroso padre
—Como no quieres que lo sea, es nuestro primer —remarco la ultima palabra y continuo hablando— hijo y así me gusta ser. No es porque debo serlo —me eche a reír.
— ¿pues cuantos hijos piensas tener? —pregunte entre risas acompañadas por las suyas.
— ¿contigo? —El auto se detuvo en un semáforo en rojo—. Muchos —sonrió mientras me veía. Beso mis labios dulcemente y continuamos nuestro recorrido hasta el departamento.
— ¿y el trabajo, como vas? —pregunte ya que, solo un poco se había distraído por mi embarazo.
—va bien. Me dijeron que las ultimas semanas, cerca de… —pensó y pregunto: ¿en que mes estamos?
—Nicholas —alargue—, es enero, bueno ya casi febrero —rio—. Eres un mentiroso —golpee levemente su hombro. Obviamente sabía que mes era.
—bueno… que cerca de mayo. Ósea en el inicio del mes me preocupara por ti, ya que tal vez en ese mes nazca nuestro bebé —dijo mientras giraba las llaves del auto. Habíamos llegado al estacionamiento del edifico. Exacto, nos habían dicho que cerca de mayo o a finales de abril nuestro bebé nacería.
—Estaré bien —dije. Él ya hacia rodeando el auto y abría mi puerta, se recargo en ella y se me quedo observando—. ¿Qué? —pregunte ilusa.
—no empecemos…
— ¿empezar?, ¿Cómo? —me baje del auto y cerro la puerta detrás de mi.
—yo te cuidaré. No quiero, que al momento en que te den… ¿las contracciones? —dijo dudoso de lo que había dicho. Asentí con la cabeza y continuo hablando mientras caminábamos tomados de las manos hasta el ascensor—. Yo este trabajando. Quiero estar en el momento en que cual te sientas mal. No querré que me marques.
—si no quieres que te marque. Le puedo marcar a alguien. No sé… tal vez a Valery, ella estará en estos días por acá —quería retarlo. Obvio si quería que se quedara conmigo, me daría demasiado miedo el yo estar apunto de dar a luz y estar sola en el departamento.
—No —dijo algo molesto—. Seré yo y nadie mas, ¿ok? —finalizo mientras accionaba el botón que nos llevaría al piso del departamento.
—No… —sonreí. Sentí su mirada posarse fuertemente sobre mi y como en un fugaz movimiento me giro y se acomodo enfrente de mi tomando mi rostro entre sus manos. Suspiro.
— ¿Por qué te amo tanto?, ¿Por qué me vuelves loco? —reí y me encogí en hombros. Poso sus labios sobre los míos y beso de ellos, tiernamente. Se volvió a colocar a un lado de mí y al instante bajamos del ascensor, aun tomados de la mano. Solo se mantuvo en silencio y pensativo, al igual que al entrar en el departamento. Se dirigió a la cocina y abrió el refrigerador.
— ¿Qué pasa Nick? —pregunte. Me angustiaba lo que le había pasado en ese momento por la mente.
—estaba… pensando
— ¿si, en que? —pregunte y me senté en las sillas de la barra. Sirvió agua en un vaso y bebió de ella.
—no sé. De repente, pensé
—Amor… raro en que tu pienses —bromee y sonrió, aun con su mirada y su mente perdida en otro lado—. Nick dime, ¿En que pensaste? —me estaba comenzando a poner nerviosa a mi también. En ese momento había deseado tener poderes y leer su mente, pero lógicamente era imposible; Dejo el vaso en la barra y coloco una de sus manos sobre ella y con la otra tomo su cabello. Poso de inmediato su mirada en mí—. ¿Nick?

Epílogo Final: Parte 1

Tres meses después de la boda.

—si mamá —dije fastidiada mientras comía una rebanada de pastel. Llevaba horas hablando con ella y me advertía de todo—. Yo creo que tal ves el mes que viene. Nick esta haciendo unas cosas acá, tal vez unas ligeras vacaciones de una semana
—te extraño —dijo mi madre.
—yo también mamá y demasiado, a todos —lleve otro pedazo de pastel a mi boca.
—Deja de comer —me eche a reír.
—si ni comí. Ya casi será de noche y ya… —cortaron mi plática, el teléfono del departamento. Exacto, aun la casa estaba vacía, había muebles pero de ahí para allá nada. Después de nuestra boda y de la luna de miel, nos regresamos al departamento, cosas pendientes de Nick—. ¿Hola? —pregunte mientras que en un oído estaba el articular del teléfono y del otro mi celular.
—hablamos de recepción
— ¡Ohh, si! ¿Qué pasa?
—acaba de llegar el correo como cada mes
— ¿en serio? Muchas gracias
—Que pase buenas noches —se despidió una dulce voz femenil. Miré el reloj de mi celular, eran ya cerca de las nueve y aun no había llegado Nick.
—mami, necesito ir por el correo. Te cuelgo, te amo y salúdame a papá y a Gill, por favor —obviamente Peet ya no vivía en casa de mis papás.
—cuídate y me hablas para cualquier cosa. Te amo hija —así finalizo nuestra llamada. Tome el plato sucio y me puse de pie. Me puse unas botas cómodas y salí por la puerta, llegue al área del correo y era una de las ultimas personas. Eran varios papeles. Subí de nuevo por el ascensor hasta llegar al departamento. Al entrar, aun tenia el correo en las manos, me serví un vaso de leche y fui directo a la recámara. Aventé las cartas sobre la cama y me fui al baño. Cepille mis dientes y me puse mi pijama: un short y una blusa de tela. Recogí mi cabello en una coleta y corrí hasta subirme a la cama en donde estando ahí, me senté con las piernas cruzadas.

—propaganda, propaganda… —dije mientras hojeaba el correo—. Nick… Nick… ¿Yo? ¡Que raro! —El sobre era totalmente blanco por fuera y solo tenía mi nombre a computadora.
— ¿Hermosa? —pregunto Nick. Había llegado.
—Acá estoy —grite desde la recamara. Deje la carta a un lado y Nick entraba por la puerta mientras se desbotonaba su camisa a cuadros. Llego hasta la cama y beso dulcemente mis labios para después dirigirse al baño—. ¿Te vas a bañar? —pregunte y me puse de pie para llegar al baño con él. Estaba ya sin camisa. Tenía una espalda perfecta, demasiada trabajada, no perdí la oportunidad de abrazarlo por atrás. Mis labios besaban su piel y mis manos se cruzaron por su abdomen.
—estoy muy cansado. Mañana —dijo y sonrió mientras que su mano derecha se posaba en uno de mis glúteos y pellizco de el. Solo reí y mordí su piel. Se giro y quedamos de frente. Poso una de sus manos detrás de mi nuca y la otra por debajo de mi short. Beso delicada y pausadamente mis labios—. Te amo, te amo —repetía una y otra vez entre cada beso. Caminamos así hasta que mis pies toparon con la base de la cama y me recostó sobre el colchón de la cama, arriba del correo, quedando él encima de mí, mientras bajaba a besar mi cuello—. Me preguntaron por ti…
— ¿si? —dije en un dejo de voz. Había mordido el lóbulo de mi oído.
—S-si —dijo y ubico su rostro enfrente del mío.
— ¿Quién?
—la gente. Que si estabas bien. Y sobre porque te había dejado aquí —me eche a reír. Era absurdo, habían pensado en lo peor para mí ó tal vez al contrario, toda la buena vibra—. ¿Y que paso mientras no estuve? —aun se encontraba sobre mi. Obviamente no dejaba caer todo su peso sobre mi, tenia el cuidado suficiente.
—Nada… desayune, televisión, hable con mamá —sonreí.
— ¿si?, ¿Qué dijo? —pregunto ansioso.
—que le gustaría que te tomaras una fin de semana de vacaciones. Te quieren ver Nick —él sonrió.
— ¿Qué es todo esto? —pregunto por el correo.
—El correo —conteste—. A propósito, me llego una carta y no se de quien es —estiro su brazo por enfrente de mi y tomo algo. Supongo que seria mi carta. Me la mostro—. Si
—ok, veamos de quien es —dijo mientras que con su boca rompía el sobre y yo hacia unos graciosos sonidos por como lo rompía. Algo así como “Grr”. Sus mejillas se tornaron de un color rosado—. ¿Qué es esto? —elevo una ceja, pero aun si no se movió de donde estaba.
—no lo sé. Léelo
—Ok —dijo algo raro. Puso la hoja entre nuestros rostros y la leyó en silencio. Después de un momento, aventó la hoja hacia un lado. ¿Qué pasaba?, ¿era algo malo?
— ¿Qué pasa Nick? —pregunte misteriosa. Su mirada estaba perdida—. Nick… Nick —bese su mejilla para que reaccionara. Y así lo hizo, sus ojos de inmediato se conectaron con los míos.
—________*, estas embarazada —dijo.
—no... n-no lo sé —tartamudee y me encogí en hombros.
—no estoy preguntando. Amor, ¡Estas embarazada!

Capítulo # 77

— ¡Wow! Te ves… —dijo Valery que no podía completar la frase. Estaba casi boca abierta.
—Hermosa —completo mi madre. Ellas dos me habían ayudado con mi maquillaje y con mi peinado.
— ¿en serio? —pregunte dudosa mientras me veía en el espejo.
—desde luego que si —contesto mi madre mientras terminaba por alborotar un poco mi cabello, dando el toque final. Valery y mamá se habían ofrecido a arreglarme, yo no quería tener una clase de personas a mi alrededor maquillándome como una estrella, ni tampoco tan exuberante, yo quería estar natural y así mismo quede, gracias a ellas dos; Mi vestido era hermoso [ http://www.noviasjesusdelpozo.com/coleccion/nebies.html ], me maquillaron de lo mas normal y el peinado igual [ http://images.quebarato.com.br/photos/big/B/F/12C6BF_1.jpg ] y como casi mis zapatos no se verían opté por estos [ http://i34.tinypic.com/1zbxrmp.jpg ]. Ya estaba lista. Golpetearon la puerta varias veces.
— ¿Quién es? —pregunto Valery desde adentro.
—soy yo… Travis. Es tiempo amor —le dijo a Valery.
— ¡Vamos, vamos! —grito Valery y se devolvió con nosotras. Mis nervios estaban que estallaban. Me ayudo con el ramo y mamá me ayudo con el vestido. Ambas ya estaban arregladas. Al abrir las puertas Travis sonrió ampliamente al verme.
— ¡Wow! —expreso. Bajamos las escaleras con sumo cuidado hasta llegar a la parte trasera en donde todos los invitados estaban viendo al frente. Dejaron caer mi vestido sobre la alfombra roja junto a papá. Se despidieron y corrieron a su lugar. Papá beso mi mejilla. Yo estaba que temblaba.
—Tranquila, cariño —dijo mientras tomaba mi mano y la pasaba por su brazo. Nick estaba al frente —con su perfecto autendo. [ http://i33.tinypic.com/24wty4w.jpg ]— pero al darse cuenta que el ministro dio la orden para la música, se giró de inmediato hacia atrás. Su sonrisa comenzó con una curva sobre sus labios hasta visualizar sus dientes. Aunque estuviéramos lejos podía ver en sus ojos: confianza, nervios, alegría y sobre todo amor. Le sonreí y junto a papá comenzamos a caminar por en medio de las hileras de sillas. Comencé a ver a mí alrededor, había unos cuantos fotógrafos y una cámara grababa. Mire entre los invitados. Estaba Gill alado de mamá y un lugar vacio para papá y alado de ellos estaba Peet junto con Missy.
—La panza de Missy ha crecido… demasiado —le dije a papá en un susurro y él rio. Exacto Missy estaba embarazada, tenía alrededor de siete meses. Seria un hermoso niño; También ahí estaban mis familiares y mi abuelo. Después dirigí mi vista a la familia de Nick. Estaban todos: Sra. Denisse, Sr. Kevin, Kevin junto a Danielle, Frankie y alado Adam que tomaba la cintura de su nueva novia, su nombre aun desconocido para mi; Era momento, ya habíamos llegado al altar y mis ojos se conectaron de inmediato con los de Nick, que aun no dejaba de sonreír. Papá beso mi frente y se retiro. Sentí la mano de Nick posarse en la parte baja de mi espalda para así después, quedar enfrente del ministro con la biblia en la mano.

—Hoy estamos reunidos… —comenzó a hablar. Muchas sentimientos se encontraron en mi estomago, creando que en el, revolotearán miles de mariposas. Después de cinco casi seis años de estar con el hombre del cual me enamore, del cual lo amo y lo continuo haciendo, pesé a todo. Ahora, estaba llegando el momento más hermoso de mi vida. Me estaba casando con él. Tuvimos muchos obstáculos de los cual, los libramos fácilmente; Mi mente estaba tan concentrada que no escuche cuando el ministro hablo—. ¡_______*, _______! —escuche de parte de él.
—Lo siento, lo siento —dije mientras agitaba mi cabeza hacia los lados para despejar los pensamientos. Pude ver como Valery se puso del lado mío y Adam del lado de Nick.
—Las argollas por favor —dijo el ministro [ http://www.mercadolibre.co.cr/jm/img?s=MCR&f=1584663_7343.jpg&v=P ]. Todo había tan rápido, ya íbamos en esa parte. Nuestros votos; Valery con sumo cuidado me entrego el anillo de Nick y con nervios tomé la palma de Nick que estaba extendida hacia mi—. Repite después de mí —dijo el ministro en un susurro— Yo…
—Yo… ________* Wilder Stoner —completé con mi nombre. El ministro me dio el primer empuje para después yo continuar a decir lo que yo quisiera. Serian mis votos—. Nos es casualidad que nos hayamos conocido —dije de repente. Las palabras brotaban de mi boca fácilmente—, no es casualidad que nos hayamos amado, creo que este gran amor que siento tampoco es casual, es más bien, fruto de nuestra amistad, de las ganas de vivir, de querer compartirlo todo juntos —mis ojos comenzaron a cristalizarse—. Nick, ahora que estamos aquí —comencé a poner el anillo en su dedo anular lentamente mientras le continuaba hablando—, quiero ante Dios comprometerme a ser tu compañera fiel, tu amiga incondicional, y tu amante eterna, atrévete a construir nuestro destino, porque se que tanto tú como yo, estamos convencidos que juntos somos mejor que separados —finalicé con lagrimas caer sobre mis mejillas que él tiernamente las limpio y después se giro con Adam para tomar el anillo y regresarse de inmediato hacia mi.
—ambos escogimos juntar nuestras vidas —tomo mi mano del mismo modo que yo había tomado la suya—.Yo Nicholas Jonas, me entrego a ti, sabiendo que la magia de nuestro amor es caminar juntos, en las buenas y en la prosperidad y en la adversidad —comenzó a colocar el anillo sobre mi dedo anular, encima del de compromiso—. Yo quiero ser tu compañero y que tú seas mi compañera todos los días de mi vida —terminó de colocar el anillo en mi dedo y tomo mis manos. Dirigimos nuestras miradas —aun en la misma posición— con el ministro que extendió sus brazos hacia nosotros dos.
—________*, ¿Aceptas a Nicholas Jerry Jonas Miller como tu futuro esposo?
—Si, acepto —dije inmediatamente después de que el ministro terminara la frase.
—Nicholas, ¿Aceptas a ________* Wilder Stoner como tu futura esposa? —se dirigió hacia Nick. Él sonrió.
—Si, acepto —contesto.
—si no hay nadie que se interponga en esta boda. Que calle hoy o calle para siempre —estaba segura que ningún estúpido ó estúpida saldría y arruinaría este perfecto y hermoso momento. Esperamos alrededor de dos minutos cuando el ministro prosiguió—. Como no hay nadie que se interponga en el amor de estas dos personas… Yo, los declaro marido y mujer. Puede besar a la novia —señalo a Nick. Ambos sonreímos ampliamente, aunque era penoso frente a tanta gente, Nick dio el primer paso. Comenzó a acercar su rostro al mío, mi mirada se fijo en sus ojos y los de él buscaban mis labios. Ayude aproximándome a su rostro también. Antes de que nuestros labios se unieran dijo un “Te amo” lindo y claro. La gente detrás de nosotros comenzó a aplaudir y hablar. Escuche a lo lejos —mientras aun besaba a Nick— unos ligeros sonidos, eran campanillas que la gente tocaba. Se oía verdaderamente hermoso.
—esta ceremonia a finalizado. Demos gracias a Dios —finalizó el ministro. Nick tomo mi mano y juntos caminamos por la alfombra roja entre los invitados. Al llegar a la parte trasera, comenzaron a aventar ligeramente granos de arroz sobre nosotros. A continuación nuestros familiares decidieron tomarse foto con nosotros y nos felicitaban. Al final de todo esto, hubo un pequeño espacio para agradecerle a Nick sobre sus palabras.
—Amor —le dije al oído. Ya que en realidad había ruido.
— ¿Qué pasa? —pregunto. Me lancé a abrazarlo.
—Me encantaron tus palabras —me refugie en su cuello, embriagándome en su deliciosa loción.
—Y crees que a mi no me gustaron las tuyas —dijo durante el abrazo. Me separé a escasos milímetros de Nick y le dije de frente:
—Hoy es el mejor día para comenzar —posé mis manos detrás de su cuello y él de inmediato me rodeó con sus fuertes y protectores brazos—. Te amo Nicholas

- FIN -

Capítulo # 76

Hoy sería el gran día, mi boda con Nicholas. Mejor día él no pudo haber escogido: 11 de Agosto de 2011, el día en que nosotros comenzamos a salir. Mamá, obviamente desde dos años atrás me había estado ayudando con los preparativos de la boda. Decidimos que no fuese la gran cosa, seria en nuestra casa, no la de mis padres, sino en la de Nicholas y mía. Pues a finales del 2009, fue la boda de Peet y Missy. Ella se veía hermosa con su vestido y velo blanco totalmente y muy tranquila, y vaya, mi hermano, lo típico su traje negro pero a él estaba que se lo comían los nervios. Nick no pudo asistir al evento así que yo como hermana del esposo asistí sin Nick. Todo salió a la perfección, tal y como se había acordado. Ellos ahora tenían su propia casa pero no en Estados Unidos, si no decidieron irse a vivir a Australia. Missy por obvias razones amaba los animales y toda es clase de cosas; Mis preparativos estaban listos desde inicios de 2011. Tanto Nick como yo, estábamos listos para casarnos. Él había sacado a la luz nuestro matrimonio a mediados del año pasado, ósea Mayo de 2010 y creo que la mayoría de las personas estaban contentas, bueno, al menos eso creo yo. Nick había entrado completamente en el mundo del espectáculo rotundamente, todos querían tener una entrevista con él, todos quieran tener la exclusiva de todo sobre él e inclusive las mujeres lo deseaban y se lo demostraban, pero él a pesar de todo eso, me amaba. Comenzó su gira propia a inicios del 2010, todo estaba perfectamente. Yo era su fiel compañera en todos los viajes y su prometida.

Aquella mañana me levante con el cantar de los pájaros sobre mis oídos. Nick no estaba presente cuando me desperté pero al destaparme y poner los pies sobre la duela de madera vi una pequeña nota sobre el buró. Era de Nick.

“Amor, dejo que comiences a arreglarte. Me fui por mis padres al aeropuerto. Espero verte en el transcurso del día. Estoy demasiado feliz. ¡HOY ES NUESTRO DIA! Te amo hermosa” —Sonreí al ver esa perfecta y caligráfica letra cursiva de Nicholas. Suspiré y me puse de pie caminando directo al baño. Adentro estaban todas mis cosas: las toallas de baño y mis sandalias. Deje correr el agua tibia por mi cuerpo y después de un rato salí para cambiarme. Era obvio, sentía los nervios por todo mi cuerpo, desde los pies hasta la cabeza. Mis piernas eran demasiadas débiles sentía que en cualquier momento caería pero no seria así. Mi estómago estaba que estallaba por dentro sentía unos horribles cosquilleos recorrerlo por completo. Me puse algo sencillo: un short corto de mezclilla, una blusa sin mangas de rayas horizontales azul y unas sandalias del mismo color. Deje mi cabello suelto, cepille mis dientes y bajé para tratar de desayunar, aunque estaba mas que segura que no probaría bocado, mi estómago no lo aceptaba desde anoche. Mi familia estaba en casa, bueno al menos: papá, mamá y Gill. Mamá era la encargada del lugar, se movía de un lugar a otro corriendo con arreglos entre las manos, al igual que papá, que vigilaba las cosas que irían afuera y en donde seria la misa y la cena; Les había comentado sobre mi casa anteriormente, si imaginarán lo que yo imaginaba pequeña para que cupiese todo eso, en fin; Me quede estancada en el marco de la puerta al ver ese hermoso y perfecto panorama. Parecía el escenario de una película profesional de Hollywood. Había una clase de altar sobre el verde y recién cortado pasto que daba la espalda al mar, al frente se encontraba dos hileras de sillas y en medio de estas una alfombra de terciopelo rojo. El altar estaba adorando con muchas ramas verdes y flores; De repente di un respingo y giré asombrada, papá había colocado su mano sobre mi hombro.

— ¡Bah! —dije algo agitada, si que me había asustado. Él rio.
— ¿te esta gustando todo? —pregunto. No tenía caso que lo hiciera.
—Desde luego, todo es… —mire alrededor— hermoso —lo abracé y bese dulcemente su mejilla. Me abrazo por los hombros—, ¿Qué pasa? —pregunte contemplando aun el panorama.
—llegaron tus suegros…
— ¿en serio? —pregunte y asentó con su cabeza—. ¿Pues hace cuando se fue Nick?
—a eso de las… —miro su reloj de muñeca—, temprano. Ocho, más o menos
—ok. Iré con ellos —salí de ahí directo hasta la puerta de entrada en donde ya estaba abierta y ellos apenas comenzaban a bajar del auto de Nick. Me aproxime hasta con ellos. Venían todos con sus maletas. De hecho, nuestras familias se quedarían en las recámaras de huéspedes. Sonrieron al verme. Me acerque hasta el auto y saludé de abrazo y un buen beso a la señora Denisse. Hacia bastante tiempo que no la veía, pero cuando la llegue a ver, me había enseñado unas exquisitas y deliciosas recetas de cocina, en realidad no era para nada complicado, al contrario me encanto cocinar.
— ¿Cómo estas linda? —pregunto ella amablemente. Reí suavemente mientras tomaba mis manos.
—muy bien, muy bien, ¿y usted?
—Desde luego que muy bien —sonrió. Al instante saludé al señor Paul Kevin. Y desde luego que también vi bajar del auto a Kevin con su esposa Danielle. Obviamente los salude y también al pequeño, bueno ya no tan pequeño Frankie. Una rubia, alta, delgada de tez blanca bajo del auto acompañada por Adam. Sonreí al verlo. Él había vuelto a reiniciar su vida con otra persona. Me aproxime hasta ellos y los saludé.
—Me alegro por ti —dije en su oído al momento en que me separaba de nuestro abrazo. Los invité a pasar y desde luego mamá los recibió con gusto allá adentro. Salí a esperar a Nick, que terminaba de estacionar el auto. Bajo de este con algo entre sus manos y se aproximo hasta mí, en donde me tomo de la cintura con solo una mano y me apego a él—. Buenos días… —dije mientras depositaba un beso sobre sus labios.
— ¿desayunaste? —fue lo primero que dijo. Negué con la cabeza— que bueno, mira lo que te traje —salió por detrás de su espalda una charola de plástico que contenía frutas recién cortadas, yogurt y granola sobre ellas. Lo mire tierna.
— ¡que rico!, ¿tu ya desayunaste?
—no. Mejor desayunamos juntos —sonrió con sus labios juntos, muy apenas formando una curva en sus labios.
—Ok —lo besé. De inmediato caminamos dentro de la casa. Fuimos hasta la cocina y busque un tenedor desechable y saque del refrigerador una botella con jugo de naranja natural. Apenas me iba a sentar sobre las sillas de la barra y me detuvo antes de hacerlo— ¿Qué?
—Hay mucho ruido —era verdad. Tomo mi mano y me llevo hacia afuera. Pasamos por el altar, bajamos por las escaleras de madera que daban hasta la arena y nos sentamos al final de ellas. Abrí la botella y bebí un poco de ella. Nick abrió la charola de fruta y con el tenedor tomo un pedazo de sandía y la acerco hasta mi boca en donde yo la abrí y la comí. Aun no terminábamos de desayunar cuando sentí como cubrieron mis ojos. Nick no era, él tenía sus manos ocupadas.
— ¿Quién es? —Comencé a tocar sus manos y grité—: ¡Valery!
—Si —contesto ella igual que yo. Rápidamente me puse de pie y me giré para abrazarla.
— ¿Cómo has estado? —pregunte.
—muy, muy, muy bien… —contesto demasiado obvia. Ella estaba saliendo con Travis. Habían hecho muy buena química desde que se conocieron y se volvieron inseparables.
— ¿Qué pasa? —pregunte.
—Necesito llevármela —se dirigió con Nick.
— ¿Por qué? —pregunte.
—tu mamá, te mando hablar. Es hora que te comiences a arreglar. Son cerca de las once, casi doce —reí. Nick entendió y se puso de pie, caminamos escaleras arriba y al llegar a la plataforma venía Adam caminando—. ¡Vamos, vamos! —aplaudió Valery, haciendo que me apurará.
—Voy, voy —dije—. ¿Me llevo eso? —le pregunte a Nick. Me dirigía a la charola, el tenedor y la botella.
—No, no, yo ahora las llevo —sonrió. Valery tomo de mi brazo y comenzó a jalarme. Solo alcancé a besar fugazmente los labios de Nick y después caminar para toparme con Adam que solo me sonrió, demasiado feliz. Y con gusto le respondí esa sonrisa. Eche un ultimo vistazo hacia atrás, ellos caminaron escaleras abajo uno detrás del otro.
—Espero y no se maten… —dije algo nerviosa. Hacia mucho que no hablaba con Adam y nos sabía lo que él aun sentía por mí, aunque ya habíamos dejado todo en paz.
—no creo. Al fin y al cabo, mas de rato vengo y lo busco a ver si no le pasó nada —bromeo Valery.

Capítulo # 75

Esa chica sonrió ampliamente, mostrando su muy perfecta dentadura. Yo al contrario, le regrese esa sonrisa y en el momento en que Nicholas hablaría llego Douglas.
— ¿Qué pasa aquí? —se dirigió hacia ella. Sentí una presión sobre mi estómago, los brazos de Nick me rodeaban y me apegaban a él, protegiéndome. Solo me dedique a tomar sus manos.
— ¿Aquí? —pregunto ella sarcásticamente. Sabia justamente de lo que Douglas hablaba.
—si…
—Lo siento —se apresuro a hablar Nick—, Kim ella es mi novia, bueno… mi prometida —corrigió al instante. Yo solo podía sentir mucha alegría dentro de mí, él había puesto un alto y me había demostrado que haría cualquier cosa por mí; Sonreí.
—Mucho gusto —dije y extendí mi mano hasta con ella y solo la rechazó. Yo no tenia la culpa de que se lo haya tomado muy en serio. Si ella podía ser así, yo también podía ser así, saldría mi _______* interior, la ______* de antes. Pero sabía que a Nick, para nada le gustaba eso y yo no quería serlo tampoco; Nick bajo mi mano y entrelazo nuestros dedos mientras me sonreía pacíficamente.
—cierto, lo siento ________* —se disculpo Douglas. Sonreí—. Entonces como ves, esto se termino —dijo mientras sacaba una clase de chequera del bolsillo de su saco. Garabateo unas cuantas cosas en el papel y al instante se lo entrego—. Muchas, muchas, pero muchas gracias
—No hay de que… —contesto a ella. Mientras le dirigía una mirada picarona a Nick, él solo bajo su mirada perdiéndose en nuestros pies.
— ¿Qué paso con el Nicholas que salía y se divertía con ella? —pregunte al momento de ver, tanto a Kim como a Douglas, salir del salón.
—Sabes… —contesto—, no se porque, pero siento que… justo en este momento solo tengo ojos para ti. Y no quiero hacer una estupidez que cause el perderte —me coloque de frente a él.
—Eso no pasará —acaricie su mejilla—. No te dejare que cometas otra estupidez, ya no… —terminé para besar delicadamente sus labios y él coloco una mano por mi espalda y otra por mi cuello.
—Te amo —dijo mientras nos alejábamos. Pasamos la mayoría del día en el estudio. Los chicos de ahí eran demasiado divertidos, por la nada te aburrías. Si no estaban grabando, estaban hablando e inclusive bromeando. Mire el reloj, eran ya cerca de las tres de la tarde, ¡el tiempo pasó volado! Nick traía una idea en su cabeza para una clase de nueva canción. Me encantaba, porque podía cantar en cualquier estilo de música y le sentaba a la perfección, su voz era única. Lo vi aproximarse a mí mientras yo estaba sentada en un sofá del lugar.
— ¿terminaste? —pregunte.
—no, ¿quiere comer?
—Si… —sonreí.
— ¿Qué te gustaría? —pensé.
—lo que sea
—bueno, hay un lugar cerca de aquí, lo digo para no mover el auto
—No, no te preocupes —extendió sus manos y me ayudo a levantarme. Nos despedimos de las personas que estaban dentro del lugar y después salimos por la caseta de vigilancia. Desde luego que había si acaso dos fotógrafos pero a él no le importo en lo más mínimo.
—haz como si no existieran —me dijo al oído. Solo sonreí. Tomo mi mano y entrelazo nuestros dedos. Yo no tenia idea de a donde íbamos, solo me dejaba llevar. Entendí a donde me llevaba, obvio era a comer, pero era comida rápida—. ¿Aquí? —me pregunto demasiado tierno y al pendiente de mi.
—no importa, en donde tu decidas esta bien ¿si? —conteste mientras besaba fugazmente sus labios y él con gusto lo acepto. Escuche algunos cuchicheos y aullidos, me percate de que ahí estaban los fotógrafos y me aleje algo sonrojada mientras que él sonreía ampliamente. Tomo mi cintura y entramos al lugar, desde luego ellos no entraron. Al instante pedimos de comer y nos fuimos a sentar al final del lugar—. Siento lo de afuera —pedí disculpas.
—no, no paso nada. Tú me puedes besar cuantas veces quieras y donde quieras —sonrió y se aproximo a mí para besarme, varias veces, pausada y lentamente disfrutando. Sonreí y se inclino hacia atrás de su silla para comenzar a comer. Comenzó a depositar papas a la francesa dentro de mi boca y en la suya. Había olvidado lo divertido que había sido estar con él, lo divertido que estaba por suceder y cada sorpresa que tenía para mí.
— ¿y no tienes miedo de lo que vayan a decir mañana de nosotros? —negó con la cabeza mientras daba un sorbo a su soda.
— ¿Por qué?, ¿debería?
—No, no —interrumpí de pronto.
—no tengo miedo, sé que estoy haciendo bien las cosas y sobre todo que estoy bien contigo y eso es lo único que me importa ahorita —sonrió y tomo su hamburguesa y dio una mordida—. ¿No piensas comer?
—si, si —me adelante, sonreí y tome la hamburguesa y comencé a comerla. Así pasamos un poco de tiempo dentro, platicando de nuestras cosas, no podíamos dejar de hablar, ni de sonreírnos. Me sentía alegre.
— ¿y cuando te quieres casar? —me pregunto mientras tomaba mi mano que estaba sobre la mesa.
—Nick… —alargué—. No quiero que te preocupes, las cosas saldrán conforme nosotros queramos, ¿si?
—si, lose, pero sabes… Yo ya me quiero casar contigo —me miro fijamente a los ojos y apretó mi mano. Sonreí—. Y también quiero hacer cositas malas —dijo picaron y elevo una ceja. Yo solo conteste.
—No necesitas estar casado para hacer cositas malas… —dije en un mismo tono que él— Porque se que, cuando pase eso, después estarás conmigo —sonrió.
—si… no porque te deseo —mordió su labio—, si no porque te amo demasiado y te respeto
—Gracias —dije para juntar nuestros rostros y consecutivamente nuestros labios que se unieron como un imán, atraídos por polos opuestos. Abrió paso entre estos e introdujo su lengua en mi cavidad bucal, saboreando exquisitamente su delicioso aroma a yerbabuena. La carga de fuerzas termino con un flasheo sobre nuestros rostros. Me aleje de él, apenada. Aunque el lugar estuviese casi vacío, andar besándose de esa manera en un lugar público, incomodaba, mas si ahora era la comprometida de Nick, aunque aun nadie lo supiese. Él sabría cuando revelar nuestra relación, él sabría cuando decir que se casaría conmigo, él sabría todo de nosotros. Yo creía en él; Terminamos de comer nuestros alimentos y después salimos. Nick había cargado mi suéter y me tenía tomada de la mano. Al momento de salir, Nick coloco mi suéter sobre mi cabeza y me abrazaba por los hombros, yo solo reía.

—Basta, basta —decía una y otra vez. Su risa sonaba muy divertida y aun así a través del suéter en mi cabeza podía oír y ver los disparos de las cámaras. Quito el suéter de mi cabeza y quede un poco despeinada. Él me ayudo con mi cabello pasando su mano por mi frente, despejando mi rostro. En realidad, no se que haría, si él me hubiese fallado, no sabría que hubiera pasado conmigo. ¿Habría creído de nuevo en el amor?, ¿Me hubiera quedado con mi ex novio? Él había sido mi salvador entre las tinieblas.

Capítulo # 74

—Peet se va a casar con Missy
—¿que? —quede asombrada. Me emocionaba. Queria que mi hermano fuese feliz, pero no me consulto nada y eso, la verdad, me incomodo un poco—. pero, ¿como?, ¿que?, cuentame
—¿que pasa? —pregunto Nick, porque gracias a mi fuerte grito de asombro y que me movía emocionada, él se impaciento. Tapé la bocina del celular.
—que Peet se va a casar con Missy —rió.
—¿en serio?
—crees que jugaría con eso —reí y bese sus labios.
—mandales felicitaciones de parte de la familia Jonas Wilder —dijo al celular mientras que al final, me sonrió ampliamente. ¿Jonas Wilder?. Juro que cuando dijo eso, mi corazón se salio de pulso, fue algo verdaderamente hermoso.
—yo les diré —contesto Gill. Era hora de colgar.
—hermanito... me iré a dormir —mentí y lo noto.
—si como no... —reí.
—en serio
—esta bien, que duermas bien y saludame a Nick
—ok, yo le digo. Te amo Gill —colgué. Ese niño si que tenia la mente muy avanzada. Deje el celular en la mesa y me acurruque con Nick. Él jugaba con mi blusa y yo miraba la televisión. Mis ojos comenzaron a pesar demasiado, que no sentí y me quede dormida en el sofá.

Una luz azul me molestaba en los ojos. Los abrí, era la televisión, pero no del living, sino ahora estaba recostada en la cama. Nick, me había traído hasta acá. Me gire y no estaba alado de mi. Parpadee un par de veces y talle mis ojos para ver un poco mejor, y así lo fue, vi a Nick que se aproximaba a mí, solo en un short. Por intuición, me metí debajo de las sábanas y él hizo lo mismo, solo que se quedo sentado, con su torso al aire libre y recargado en el respaldo de la cama. Mientras yo, si estaba acostada completamente. Me puse de su lado, contemplándolo. Se dio cuenta y comenzo a jugar con mi cabello. Me acerque mas a él y lo abracé.
—¿que horas son? —pregunte. Volteo al buró.
—las doce pasadas...
—y... ¿a que horas piensas dormir, jovencito? —sonrió.
—en un rato mas —me reto.
—esta bien, duerme a la hora que desees —me acurruque pero ahora en la almohada, girando completamente mi cuerpo, dándole la espalda. Escuche su ligera y hermosa risita. La recámara se volvió oscura, la televisión fue apagada. La cama se agito un poco mientras, supongo, que Nick se acomodaba. Yo tome la almohada con un poco mas de fuerza para quedar dormida, cuando sentí como una mano pasaba por mi estómago. Pude sentir la profunda respiración de Nick en mi oído y como se acomodaba muy cerca de mi. Yo tome su mano que estaba en mi estómago y entrelacé nuestros dedos. Así nuevamente, no supe que paso que mis ojos se cerraron y cae nuevamente dormida; Esto me alegraba bastante, Nick en el poco tiempo que llevábamos juntos me estaba demostrando lo mucho que me amaba y lo que me había necesitado durante este año y medio. Desde luego que yo no podía ser seca con él, no podía y no quería. Lo amaba lo suficiente como para no hablarle, lo amaba lo suficiente como para estar enojada con él, estaba lo suficiente enamorada para no besarlo. Dejaría alado todo lo que había pasado y me dedicaría a recuperar el tiempo perdido. Nunca peleábamos, nos comprendiamos siempre a la perfección en todo ó si acaso él o yo nos levantabamos la voz, terminabamos por pedirnos disculpas, ambos; En un movimiento que hice ya no pude ver ni sentir mas a Nick. Me asuste un poco, pero él salía por la puerta del baño con su pecho descubierto y el cabello, ambos húmedos por el agua. Se estaba colocando una camisa hasta que volteó a la cama y se dio cuenta que yo lo veía. Sonrió y apoyo sus manos sobre la cama hasta acercarse a mi.
—buenos días... —dijo mientras se inclinaba a besar mis labios.
—buenos días —conteste sonriendo—. ¿Es muy temprano? —pregunte.
—algo así... Son casi las siete —contesto.
—¿Y a que horas nos vamos? —pregunte de vuelta.
—a eso de las siete con quince —dijo para terminar de acomodarse la camisa. Él ya estaba listo y yo aun no lo estaba. Me puse de pie y camine descalza al baño, en donde entre y cepille mis dientes. Anoche me había bañado y traía aun húmedo el cabello. Lo cepille con mis manos y lo deje sobre mis hombros. Salí hacia la recámara y estaba sentado sobre la cama terminando de ponerse los zapatos. Termino y se quedo sentado ahí. Camine, me senté sobre sus piernas y rodee su cuello con mis brazos.
—¿a donde iremos? —pregunte mientras besaba sus labios.
—a la disquera —contesto.
—es verdad, se me olvido por completo —me pusé de pie. Ya casi seria la hora de irnos. Salio por la puerta de la recámara y me quede sola. Tome mi maquillaje y corrí de nuevo al baño. Me maquille con un poco de polvo, rubor y delineador negro para ojos. Camine hasta el armario y saque una blusa verde limón de tirantes holgada y me la coloque ahí mismo, ya no tenia tiempo, ya se me estaba haciendo tarde. Justo estaba quitandome mi short de tela y comenzaba a ponerme un pantalón de mezclilla cuando entro Nick por la puerta. Solo rió al verme. Traía un café en la mano.
—¿Lista? —pregunto.
—no se, ¿Me veo bien así? —pregunte mientras me colocaba unas balerinas negras.
—te ves hermosa como siempre... —Tome un suéter y mi celular, que estaba ahora en el buró. Salí primero que Nick. Cerro la puerta del departamento y subimos de inmediato al ascensor en donde acciono sótano. ¿A donde íbamos?. Llegamos y pude distinguir, era el estacionamiento de los departamentos. Era mas que obvio cual era su auto. Si, un mustang pero ahora de mas reciente modelo. Subimos al auto y salimos hacia donde quedaba la disquera. Yo no sabia. Un semáforo en rojo nos hizo detener y se dio tiempo de beber del café que yo sostenía, a continuación bebí yo. Al instante la luz verde del semáforo nos hizo avanzar. Llegamos a la clase de una caseta de vigilancia en donde de inmediato nos cedieron el paso. El lugar era algo grande. Estaciono el auto y bajamos, no sin encontrarnos con fotógrafos fuera del lugar. Nick solo tomo mi mano y entramos.
—mas que nada este es el estudio de grabación —dijo en un susurro. Una persona, no conocida para mi, estaba cantando del otro lado del espejo. Estábamos atrás de los controles de producción. Al vernos solo sonrieron y continuaron con su trabajo. Douglas ya estaba ahí, así que de inmediato dejo los controles y se acerco hasta nosotros en donde nos saludo.
—¿te agrado el departamento? —me pregunto.
—¿si me agrado?, me encanto —les sonreí.
—te dije que le gustaría —hablo con Nick y yo interrumpí.
—¿Como que si me gustaría? —le pregunte a Douglas.
—si, Nick recién lo compro, nada comparado como el lugar que tenia. Nada de espacio... —dijo demasiado rápido debido a que le hablaron—. Ahora regreso —se retiro.
—¿Porque hiciste eso? —le pregunte ahora a Nick.
—quería que estuvieras cómoda —contesto.
—en donde sea, estando contigo estaría cómoda —dije para buscar sus labios y dejar un beso en ellos. Él lo recibió con gusto, cuando una fuerte y femenina voz lo llamaba.
—¡Nicholas! —me aleje de él y su rostro se tornó rígido. Era una chica de un muy buen cuerpo, tenia el cabello café castaño con ligeros rayos en el, su piel era aperlada, tenia unos ojos grandes que recorrían todo mi cuerpo, desde la cabeza hasta los pies.
—¿¡Kim!? —dijo Nick. Ella era la "novia".

Capítulo # 73

—Aquí es —dijo Nick mientras me sonreía. Baje yo primero del auto y comenzaron uno que otro flasheo. Tal vez algunos reporteros nos siguieron hasta acá. Esperamos a que Douglas abriera el portaequipaje y le entrego mi maleta a Nick, quien mantenía unida nuestras manos, tomando la mía con firmeza. Había un guardia de seguridad en la puerta, nos ayudo a despejar el área. Nos despedimos de Douglas y él se retiro después en el auto. Al instante nos introducimos era una clase de hotel... Bueno al menos eso parecía, ya que había una que otra gente adentro. Nick era el que me dirigía, yo aun no conocía nada de ahí. Caminamos a un ascensor en donde fuimos los únicos en subirnos a ese—. ¿Te gusta? —pregunto Nick.
—esta muy bonito todo —sonreí—, ¿en que piso esta? —pregunte ahora yo.
—en... —volteo hasta el tablero de los números— quince... —me acurruque en su brazo y así iban los números de uno, en uno, sin hacer parada en ninguno, por el momento—. Amor, ¿mañana me acompañas? —alce mi ceja.
—¿a donde?
—a la disquera, mas bien, mi lugar de trabajo —sonrió—. Veras lo que hacia mientras tu estabas allá
—ok —dije feliz y sonreí. Tomo mi nuca y acerco nuestros rostros para así después unir nuestros labios en un apetitoso y delicado beso. El ascensor hizo una ligera parada, pero ni eso dejo que Nick me continuara besando. Al instante, escuche como cuchicheaban, alguien había entrado al ascensor. Sonreí sobre el beso con Nick y él se alejo de mi, sonriendo. Me tomo de la cintura con solo un brazo y me apego a él, solo me limite a abrazarlo. El tablero marco quince en rojo y nos toco bajarnos. Al parecer no se emocionaban al ver a Nick, ya que vivía ahí. Caminamos por un pasillo, algo largo. Yo solo caminaba de la mano de Nick, hasta que se detuvo en una puerta algo grande—. ¿Aquí es? —pregunte y asentó con la cabeza. Soltó mi mano y se dedico a abrir. Al instante me cedió el paso. Quede impresionada, siempre era tan ordenado y lo continuaba siendo. El departamento era muy espacioso, pero tenia lo básico. Tenia al centro unos sofás, que se veían muy cómodos, con su televisión de plasma, que era sostenida por unos burós transparentes, muy ingenioso. Había luces por todos lados, de tonos muy divertidos y muy leves. No continué viendo mas su departamento, ya que hablo.
—te doy un recorrido —me guiño el ojo y tomo mi mano, llevándome con él—. De este lado... Esta la cocina... —era una clase de barra color roja con negro al centro y unas altas sillas que combinaban a la perfección. Había un refrigerador, un estufa sobre la barra y todo lo necesario, como los estantes para guardar trastes o despensa—. Y este lado, el living —el cual ya les describir. Y caminamos algo mas hasta una clase de puerta blanca, la cual abrió—. Y esta es mi, bueno... nuestra recámara —corrigió al instante. Sonreí. Era muy linda, todo era color azul marino con toques verde pálido. La cama se encontraba al centro de la recámara, era muy grande, al frente tenia una televisión, igual a la del living; Continuó con el recorrido—. Acá esta el baño y de este otro el armario —la cama separaba la recámara, ya que del lado derecho estaba el armario y del izquierdo la puerta del baño. Abrió el armario y algo dentro me hizo sonreír y colocarme frente a él, para agradecerle. El armario por un lado tenia la ropa colgada de Nick y había un espacio solo. Señalo al armario—. Ahí puedes colgar tu ropa —dijo y se iba a dar vuelta—, traeré tu maleta —lo detuve.
—no arruines este momento Jonas —apenas se formo una curva en su rostro, que marcaba la sonrisa, cuando yo tome su rostro entre mis manos y lo acerque a mi para besarlo, delicada y pausadamente. Coloco sus manos por mi espalda, debajo de mi blusa y me hizo estremecer. Lo abracé—. Te amo y gracias por haber regresado por mi. Perdón, por hace un rato, enojarme sobre lo de Adam... Pero no sabia lo que hacia, perdón amor
—no, no tienes que disculpar de nada —me interrumpió—. Empecemos desde cero —asentí y beso mis labios fugazmente—. Bueno supongo que alguien quiere cenar...
—amor, yo no tengo hambre... —sonreí. Sabia que él era un glotón.
—pero yo si... ¿Me haces un emparedado? —dijo demasiado tierno. Como cuando un niño le pide comida a su mamá. Besé sus labios y salimos de la recámara. Caminamos hasta la cocina. Él me abrazaba por la cintura, hasta llegar al refrigerador en donde, aun no me dejaba de abrazar y descanso su barbilla en mi hombro. Comencé a ver de arriba hacia abajo el refrigerador, tratando de buscar las cosas. Saque lo necesario, menos la mostaza, no le gustaba. Comencé a preparar su emparedado y al terminar se lo entregue. Se sentó en la barra y comenzo a comer mientras yo guardaba las cosas—. ¿en serio no quieres? —lo alzo al aire.
—no... gracias —sonreí.
—entonces yo tampoco quiero —dejo el emparedado en su plato y se cruzó de brazos.
—no seas un niño pequeño... —bromee.
—no, ya no quiero —reí y me acerque a él.
—si no te lo comes no habrá postre
—¿postre? —asentí con la cabeza—, ¿que hay de postre? —sonreí y me coloque de lado en la barra, ya que él tenia sus brazos sobre la barra, viendo al frente. Me acerque a su rostro y humedecí mis labios. Eso era de postre. Él rió—. Pero ayudame, no creo poder solo —reí. Me senté junto a él y comencé a dejar una que otra mordida en el emparedado, así hasta que entre los dos, no lo terminamos por completo. Nos levantamos de la barra y lavé los trastes que utilizamos.
—amor... ¿me puedo bañar? —él rió.
—mi vida, no me tienes que pedir permiso, todo lo que esta aquí, ahora es tuyo —reí.
—lo siento, se me olvidaba —creo que era tiempo de que me acostumbrara. Besé sus labios dulcemente, tome mi maleta y me dirigí a la recámara. Comencé a colgar mi ropa en los ganchos y los coloque en el armario. Después de que toda mi ropa quedo acomodada, escogí mi pijama, bueno mas bien, tome mi pijama y una toalla. Entre al baño y me duché rápido, el agua era excelente. Al finalizar, me cepille los dientes. Dentro del baño, me puse mi pijama: un short y una blusa, ambos de tela. Dejé mi cabello suelto, solo lo cepille. Salí a la recámara y no estaba nadie, tomé mi celular y salí hacia el living. Estaba ahí sentado, con una pierna sobre la mesa y su brazo estirado a lo largo del sofá. Camine descalza hasta atrás de él, aun no se había dado cuenta que yo había llegado. Por atrás, tome su cabeza y él de inmediato la echo hacia atrás, de esa manera, bese sus labios suave y pausadamente—. Te amo —dije. Palpo un par de veces el cojín del sofá y camine para sentarme alado de él. Para cuando al llegar, subí los pies sobre el sofá. Comencé a ver mi celular, eran las diez y media de la noche, estaba segura que Gill, estaría esperando mi llamada. Así que marque a la casa. Esperé si acaso dos timbres cuando contestaron.
—¿hola? —dijo la voz de Gill. Estaba esperando.
—hola Gill, soy ________* —dio un ligero grito de la emoción.
—¡me llamaste, me llamaste! —reí.
—te dije que te llamaría... Todas las noches —sonreí hacia Nick.
—¿y como estas?, ¿todo es lindo por allá? —pregunto.
—¡bah!, ¿lindo?, todo es hermoso y perfecto —tome la mano de Nick que estaba por mi espalda—. Y gracias, estoy muy, muy bien
—me alegro
—dile a mamá que la extraño y que para cualquier cosa me marquen al celular, ¿si?
—si, si, obvio. Te tengo una noticia —dijo rápido.

Capítulo # 72

—gracias —dijo Nick muy cerca de mi oído. Voltee a verlo un poco confundida.
—¿por qué? —veía su rostro. Amaba esa mirada, esa combinación perfecta de tez blanca y pequeños lunares sobre toda esta.
—por todo, por esto —decía alzando un poco sus brazos—. Por perdonarme, a pesar de que pase un año sin estar contigo —me miraba fijamente a los ojos y su mirada era de lo mas sincera—, siendo que ese ha sido uno de los mas grandes errores que he cometido, hasta ahora —decía mientras bajaba su mirada.
—Nick… —decía alargando su nombre en susurro y colocando una de mis manos sobre su mejilla—, te amo y creo que esa es suficiente razón para hacer todo lo que estoy haciendo. Aparte creo que todos cometemos errores, somos humanos —su mirada se tornaba un poco mas tranquila. Siendo ahora él, el que colocaba su mano sobre mi mejilla y acercaba nuestros rostros lentamente.
—te amo —dijo muy cerca de mis labios. Siendo estas las ultimas palabras antes de undir nuestros labios en un dulce y delicado beso; Lo extrañaba, lo necesitaba ahora mas que nunca. Estaba segura que Nicholas era el hombre de mi vida; Nuestro beso comenzaba a cesar y al mismo tiempo que el auto iba con una velocidad menor a la anterior, hasta llegar al reposo total.

Nicholas bajó del auto, mientras yo aún veía sobre la ventana. Gente caminaba de un lugar a otro, unos con prisa y otros simplemente con calma; Nick abrió mi puerta y al momento de salir del auto sujeto mi mano de nuevo. Unos cuantos ayudantes del aeropuerto, bajaban mis maletas del auto mientras eran dirigidos por Douglas. Ya adentro veía la lista de vuelos y los pasajeros del vuelo directo a Nueva York estaban abordando.

—por aquí —decía Douglas dirigiéndose a Nicholas y a mi. Mientras nos dirigíamos hacia donde nos indicaba, a una velocidad moderada, hubo un par de jovencitas que lo reconocieron al instante, pidiéndole un autógrafo y una de ellas una foto; Se sentía… raro, fue extraño ver como Nicholas se tomaba fotos con alguien que no fuera yo; En fin… Pasamos por seguridad sin ningún problema y para el cabo de diez minutos ya estábamos por el túnel, para abordar el avión.

Al estar ya en el avión, nuestros asientos eran de una hilera de en medio y exactamente los últimos tres asientos de primera clase, por petición de Nick. Mientras Douglas hablaba con las aeromosas, Nick me cedió primero el paso, así quedando yo en la ventanilla del avión y él enseguida de mi, obviamente. Nos colocamos nuestros cinturones de seguridad, el avión comenzaba a despegar. Sentí un fuerte impulso en mi pecho, rápidamente, presione la mano de Nick fuertemente y cerré mis ojos. Sentí como la mano de Nick se aferraba a la mía. Comencé a inhalar y exhalar para tratar de relajarme. Siempre era lo mismo, yo no tengo la culpa de tenerle miedo a los aviones.
—¿estas bien? —me pregunto Nick al instante. Tragué saliva y asentí con la cabeza. Abrí los ojos y al instante me rodeo por los hombros y me aferro mas a él. Nos pusimos a ver una clase de vídeo en el celular de Nick, era muy gracioso, era un vídeo casero en donde salia él y varios chicos más, haciendo tonterías y media. Algo así como: beber de un jalón un vaso de limón agrio, visualizar quien comía mas chiles. Era realmente divertido. Podía ver las luces a traves de la ventanilla del avión, como estas cada vez se acercaban y se lograban visualizar mejor.
—mira, mira Nick —le hable y se acerco alado de mi, viendo hacia fuera.
—¿que? —pregunto él.
—hay algo afuera —sacudí mi cabeza.
—como va a haber algo afuera, amor
—en serio, lo hubieras visto
—dejame ver —él se corrió un poco mas para adelante, dejando su frente en la ventanilla—, no hay nada —yo sonreía ampliamente—. Ó tal vez si hay algo... —dijo en un tono de suspenso—, pero eso no es nada a comparación de lo que hay en mi departamento...
—¿que hay? —dije algo miedosa.
—nada... nada —se acomodo en su asiento cruzando los brazos sobre el pecho y se coloco de vuelta el cinturón de seguridad.
—¿Como que nada?, no podre dormir —lo decía en serio. Era demasiada miedosa.
—¿quien dijo que dormiríamos? —mordió su labio inferior y después sonrió picarón. Verdaderamente, aun o tal vez mas, lo encontraba sexy. ¡Bah!, que mas da, era mi novio; Yo igualmente me coloque el cinturón, aterrizamos y al instante, la gente comenzo a bajar sus pertenencias del avión, me puse de pie y antes Nick, hablo—. Amor, amor —dijo algo apurado.
—¿que pasa?
—como obviamente, es el aeropuerto de Nueva York y hay demasiada gente, no quiero sueltes mi mano para nada... Es lógico que habrá fotógrafos, reporteros tratando de localizar la mejor toma de nosotros dos. Pero pesé a eso, tu serás mi esposa y no vayas a soltar mi mano —asentí con la cabeza—, para nada —dijo por último, para después besar mis labios fugazmente. Comenzamos a avanzar entre los pasillos del avión, eramos los últimos en bajar. Douglas iba delante de nosotros. Al momento en que comencé a ver gente corriendo, caminando por todos lados. Sentí como Nick sujeto mi mano con mas fuerza. Había un grupo de jovencitas gritando el nombre de Nick y solo podía ver la sonrisa de él, que se formaba ampliamente en su rostro. Yo caminaba con mi cabeza baja, no quería tropezar con alguien o con algo. Tope torpemente contra Nick que hizo que alzara mi vista, aun no salíamos del aeropuerto y era un caos. Nick se dio un poco de tiempo para sus seguidoras, yo creo que alrededor de cinco minutos. Soltó mi mano solo por un momento, mientras se tomaba foto, autografiaba y saludaba a la chicas, pero en si, yo me mantuve enseguida de él siempre. No dejaban de tocarlo, no dejaban de tocarle su cabello, que eso causo un poco de celos en mi, eran sagrados. Reí con Douglas, por las locuras que ellas hacían. Al instante, las chicas se despidieron y le agradecieron a Nick y él también. Sujeto mi mano nuevamente mientras me sonreía—. ¿Lista para el verdadero caos? —pregunto Nick muy cerca de mi oído, solo me limité a sonreír. Comenzamos a avanzar entre la gente hasta salir a las puertas corredizas automáticas del aeropuerto. Ni siquiera las puertas se abrían cuando comenzo una lluvia de flashes sobre nosotros. Me aferré al brazo y la mano de Nick, con mi mirada puesta en el suelo, para ver de no tropezar. Podía escuchar comentarios absurdos e inútiles de los reporteros. Yo solo reía para mis adentros de lo que oía. "Nick, ¿Kim sabe de esto?, "Nick, ¿Quién es ella?", "Nick, ¿terminaste con Kim?", "Ella es la tercera en discordia". A traves de esto, no oía nada salir de la boca de Nick, al contrario escuchaba un fuerte, claro y constante: "Gracias". Abordamos de inmediato el auto y los flashes caían como granizos sobre nosotros. Nick me rodeo por los hombros pero tardamos un momento en salir ya que, algo así, un reportero no se quería quitar de enfrente del auto. Nick y yo reíamos, viendo como Douglas gritaba. Tranquilizamos un momento la risa y al instante el auto comenzo a acelerar, dejando atrás la lluvia de flashes. Yo parpadee un par de veces, mis ojos veían estrellas.
—¡Wow, que fuerte! —dije en un susurro mientras tallaba mis ojos con mis manos. El flasheo de afuera había hecho que no viera bien las cosas. Aclare bien mi vista y me dirigí hacia con Nick.
—por eso procuro no salir demasiado en las noches, siempre salgo en el día —sonrió. En cuestión de unos minutos comenzamos a acercarnos a las cercas de la ciudad de Nueva York, las luces se hacían mas notables. Aunque fuese ya muy noche, la gente caminaba o corría de un lado a otro. La gente jamas se cansaba ahí. El auto se detuvo entre las calles frente a una carpa guinda—.

Capítulo # 71

—¿que? —pregunto ella.
—la casa —contesto papá.
—si, escoge una. Felicidades Nick —sonrió. Creo que ahora era el chisme de la familia Wilder y Stoner. Habría boda pronto.
—gracias —contesto. Me entrego las hojas y me puse a verlas. La verdad, aunque a duras penas escogería una, tampoco escogería la que sea, busque una linda. Traté de consultarlo con Nick, pero en cambio él me decía que mis gustos eran perfectos, que escogiera la que mas me gustara.
—esta es... perfecta —sonreí y se la mostré a Nick, que desde luego él sonrió conmigo. Al frente tenia un gran jardín con mucho pasto verde, tenia una fachada de mármol, hermosa; Tenia lugar para dos autos al frente. Di la vuelta a la hoja y me impresione más. Tenia una vista perfecta a una playa con un lindo patio trasero, igualmente con mucho pasto verde para después se conectara con la arena de la playa. Vimos mas hojas sobre esa casa y era hermosa la verdad. Por dentro, tenia una hermosa cocina con todas las cosas, incluso contaba con una recámara amplia y dos a los costados de esta. Era tamaño normal, no muy grande, muy acogedora y hogareña; Una voz en mi oído me saco de mis pensamientos.
—¿te imaginas, Nicksitos y ________itas* corriendo por toda la arena? —reí y besé su mejilla. Mis padres rieron en silencio también, eso me hizo enrojecer un poco.
—esta me gusta —decía con una media sonrisa en mi boca, lograba imaginar lo que Nick ya había comentado y en verdad me agradaba completamente el hecho. Nick observaba la casa por encima de mi hombro y movía su cabeza en forma de afirmación.
—a mi también —comentó Nick, a lo que mi papá rápidamente aseguró.
—entonces esa será —decía mientras sostenía una sonrisa en su rostro al igual que mamá. Voltee a verlos, me encantaba ese cuadro familiar que formaban. Por impulso me dirigí a ellos para agradecerles, en verdad me sentía muy contenta por lo que estaban haciendo, no solo por el hecho de que nos regalarán una casa, sino por que me estaban dejando ir con el hombre que amo, con toda la confianza, ese en verdad era el mejor regalo que pudieron haberme dado.
—gracias papa, enserio —decía mientras le daba un fuerte abrazo—, y a ti también Má, se que tuviste que ver en esto —decía igualmente abrazándola con la misma fuerza— pero creo que ya es hora de irnos —logré ver como mamá abría un poco mas los ojos—, se pasará la hora para abordar el avión —logré ver la cara de mamá, la cuál, ahora se había tornado un poco tensa. Llevo sus manos a su boca y la contemplaba mientras contenía sus lágrimas.
—Má… —dije en un hilo de voz. Me dio mucha ternura vela así—, no llores que me harás llorar a mi también —decía mientras ahora la abrazaba mas fuerte que anteriormente.
—hija... Aun recuerdo cuando te ponía esos vestiditos que tanto te gustaban, y ahora te veo, y no puedo creer que me estoy despidiendo de ti, para dejarte ir —decía a mi oído sobre mi hombro, mientras yo soltaba una lágrima gracias a su comentario. Me dolía despedirme de ella, ya que ella fue la que ha estado con migo siempre, papá también, pero nada como mi mamá—. Te amo hija, y sabes que aquí me tienes para todo lo que necesites, te quiero y aunque ya tengas veintiún años, tu siempre serás mi nenita de cinco —no aguante mas y mis lágrimas comenzaron a rodar por mis mejillas con más intensidad.
—Má por favor —alargué. En eso el abrazo se volvió más grande, ya que papá nos abrazo a las dos también—, gracias, enserio muchas gracias —después de cinco minutos de decirnos lo mucho que nos queríamos, y hasta recordando ciertos momentos de la familia, el abrazo fue sesando—, los quiero demasiado —en eso, mis hermanos iban bajando, Gill corrió hacia mi y me abrazó fuertemente, mientras Peet solo me observaba, al igual que Nick.
—¿Ya te vas? —preguntaba mi pequeño hermano, mientras observaba su rostro, con facción de tristeza.
—si —cada vez se me hacia mas difícil, despedirme de cada uno—, pero te llamare seguido —estos días, había tenido demasiada confianza con él, y en verdad lo extrañaría demasiado.
—¿Lo prometes? —tenia la carita mas tierna que había visto, era imposible decirle que no.
—obvio, cada noche —me dio un abrazo un poco más fuerte y me soltó de inmediato. Enseguida estaba mi hermano, me dolía dejarlo al igual que a los demás, era mi gemelo y sentía un lazo aun mas grande; Me miraba sin expresión alguna hasta que me abrazó como nunca lo había hecho, sentía el dolor que él también sentía, era diferente, en verdad nunca nos habíamos demostrado cariño, pero creo que este es un buen momento.
—hermana te quiero mucho, por favor cuidate, que aunque no lo creas, te voi a extrañar demasiado —esas palabras en verdad me hacían sentir muy especial, era mi hermano y para mi era muy importante su aprobación.
—te quiero y en verdad te prometo que así será —impuso un poco mas de fuerza en nuestro abrazo y por ultimo besó mi frente dulcemente; Todos nos miraban tiernos, hasta que Douglas interrumpió el momento.
—lo siento en verdad, pero creo que tenemos que irnos ya —mi papa enseguida asintió y Nick sujetó mi mano, mientras todos nos dirigiamos hacia el living para así llegar hasta la puerta. Papá sujetaba la mano de mamá y Peet la cabeza de Gill. Nick dejo de sujetar mi mano para sostener mi maleta, la cual ya la dirigia al coche para así partir nosotros; Había llegado la hora, ahora ya no habia vuelta atrás, Nick ya hacia de regreso hacia mi, mientras yo me encontraba exactamente parada enfrente de mi familia y ellos de mi
—pues, creo que ahora si ya es hora de irnos —decia mientras Nick ya estaba tras de mi, me fui despidiendo de cada uno, una vez mas, con un abrazo, un beso y un “te quiero”, mientras Nick tambien se despedía enseguida de mi; Mi papá le pidió que me cuidara a lo que él respondió con un “como mi vida”, ese comentario me hizo sentirme mas segura y por fin, ahora si ya era hora de partir.
—los quiero a todos —recibia palabras de aceptación y deseos mutuos, y enseguida tuvimos que doblar hacia atrás para partir. Douglas ya hacia en el lado de piloto del auto, mientras Nick me habría la puerta trasera del coche. Enseguida me introducí en el y yo miraba por la ventana, solo pude ver como él enseguida rodeo el auto y se subio del lado contrario a mi, colocó su brazo sobre mis hombros mientras los dos nos despediamos una vez más. Moviendo nuestras manos simultáneamente, antes de que el auto arrancará; La ultima imagen que me quedo de mi familia, hasta ahora, fue un hermoso cuadro familiar, solo que ahora, la unica integrante que faltaba era yo.

Capítulo # 70

—¿Dejaste a tu amigo abajo?, ¿Que pensara?, ya hemos pasado aquí como media hora —dije.
—¿pues que pensara?, que me estas dando la bienvenida —dijo picarón. Sonreí. Extrañaba tanto sus bromas.
—mejor vamos abajo —dije. Salimos por la puerta de mi recámara y llegamos hasta la estancia en donde estaba sentado mirando su celular.
—Douglas —dijo Nick. Él de inmediato giro.
—¿Que pasa? —se puso de pie.
—tenemos una nueva acompañante de regreso —sonreí con él. Su alegría había vuelto, lo veía mas animado y emocionado. Sus ojos lo demostraban, brillaban.
—¡Que genial! —sonrió.
—te dará gusto conocer a su familia, tiene unas niñas hermosas —dijo emocionado.
—¿si?, ¿cuantos años tienen? —pregunte.
—son dos. La pequeña tiene dos y la grande tiene cinco —sonrió.
—en serio me encantara verlas...
—y a su esposa también. Cocina, de maravilla —se adelanto Nick.
—eso si, algo tiene las mujeres de la cual nos enamoramos ciegamente —dijo Douglas. Nick dio un ligero apretón a mi mano que estaba entrelazada con la suya. Lo vi y sonreí.
—que grosera, no te he ofrecido nada —dije apenada—, ¿que deseas?, ¿café, refresco, agua?
—un refresco me parece perfecto —sonrió. Pude ver unas ligeras arrugas que se formaron en las orillas de sus mejillas. Al parecer era algo mayor, yo le calculaba alrededor de veintinueve, casi treinta.
—ok, ahora regreso, ¿Nick?
—un refresco...
—¿light? —interrumpí. Sonrió. Bese dulcemente sus labios y salí hacia la cocina. Estaba Bertha. Tome los refrescos del refrigerador.
—¿desea desayunar algo?
—yo si —dije mostrando una sonrisa, no se podía borrar por la nada.
—me alegra tanto que este así, hacia mucho que no la veía tan sonriente —sonreí mas.
—gracias. Les preguntare si quieren desayunar
—ok —salí hasta la estancia en donde Nick estaba sentado en el sofá con Douglas. Llegué y me senté en el brazo del sofá, y coloque mi mano en el cabello de Nick. Bertha venia detrás de mi, así que les entrego los refrescos.
—¿quieren desayunar conmigo? —les pregunte. Nick sonrió.
—¿quieres? —le pregunto Nick a Douglas.
—porque no... veremos que tal es la comida por acá
—por cierto amor, Douglas no es de aquí es de Alemania
—algo me decía que ese cabello demasiado güero no era cualquier estadounidense —reímos.
—en un momento esta el desayuno, casi comida —dijo Bertha para después salir hacia la cocina. Douglas hablaba de cosas, verdaderamente muy extrañas para mi. Decían sobre unas oportunidades que tenia con no se que cantante. Nick se veía realmente muy emocionado. Resulto que Douglas, era algo así como su representante, él fue el que le ayudo desde el principio, él que siempre lo apoyo. Y se llevaban muy bien, hacían bromas y en un, dos por tres cambiaban a un tema serio. Al instante Bertha nos mando hablar, desayunamos entre platicas, abrazos, apapachos y besos.
—estuvo deliciosa —dijo Douglas mientras bebía de su jugo. Bertha recogió nuestros platos.
—gracias —ella nos agradeció y nos pusimos de pie para salir de nuevo a la estancia. El celular de Douglas comenzo a sonar y tuvo que salir a contestar.
—¿y estas lista para la vida famosa? —dijo mientras me abrazaba mas de lo que ya me tenia.
—no, no estoy lista —reí—. ¿Y no te incomoda?
—algo, pero es muy divertido, así como quiero que te diviertas. Siempre quise correr y los reporteros detrás de mi, igual, corriendo —reímos—. Tal vez lo quieras hacer conmigo —sonrió.
—seria divertido —dije pensativa. Obvio seria demasiado divertido. Beso mi cabello y se quedo un momento ahí. Yo jugaba con sus dedos—. ¿Sabes que es lo que extrañe de ti?
—no, no lose —me gire con él.
—tu cabello y lo extrañaré. Me encantaba tus rulos largos, se veían tan bien —hice un puchero. Beso mis labios.
—¿nada mas eso extrañaste de mi?
—puede ser... —jugué. Beso mis labios.
—¿en serio? —asentí con la cabeza. Tomo mi mentón con suavidad y posiciono de nuevo sus labios en los mios, pero ahora esta vez, al momento que en jugaba con ellos, introdució su lengua en mi boca. Me hizo estremecer. Me aleje de él y comencé a reír tapando mi rostro.
—vaya... —dije en un suspiro. Sonrió y beso mi frente. Vimos regresar a Douglas que sonreía.
—¿que pasa? —pregunto Nick.
—me hablaron para decir que el vuelo y el boleto estaban listos. Partiremos de tu casa —se dirigió hacia mi—, a eso de las cuatro con treinta —sonreí. Y me puse de pie algo preocupada. Torcí mi boca.
—no he terminado mi maleta
—no necesitaras llevar mucha ropa, te compraré yo, ahora como tu futuro esposo —sonreímos.
—sabes que eso no es necesario, aun que lo vayas a ser, con la mía tengo —negó con su cabeza.
—no seas necia. Lo que quieras solo pídemelo —sonrió y se puso de pie alado de mi.
—bueno... iré a terminar la maleta —mire mi celular. Eran las tres con cuarenta y cinco minutos. Salí de ahí y subí a mi recámara. Ahora no podía dejar de sonreír, me sentía alegre, contenta, feliz, de nuevo. Termine por arreglar mi maleta y le pedí ayuda a papá que salia de su recámara con unas hojas en las manos, que al instante me las mostró. Eran casas.
—¿escoge una que te guste? —fruncí el ceño.
—¿que?, ¿para que?
—será tu regalo de bodas —sonrió. De inmediato le di las hojas.
—no, no, papá no voy a permitir que me regales una casa. Eso si que no
—yo quiero lo mejor para ti. No me la vayas a negar. Eres mi única hija
—si, y te lo agradezco, pero es demasiado. Una casa. Nick no querrá y lo sabes
—por eso no se va a enterar —me guiño el ojo.
—claro que se va a enterar, pienso decírselo
—¿decirle que a quien? —pregunto Nick. Ya habíamos llegado a la estancia.
—papá quiere regalarnos una casa por nuestra boda —el rostro de Nick se puso rígido.
—señor, no es ne...
—no aceptare un no por respuesta —interrumpió.
—papá —alargué. Papá le mostró las hojas a Nick y él quedo muy sorprendido. Nick se giro conmigo y mi papá se distrajo en dejar la maleta en la entrada de la casa.
—sabes que yo no puedo aceptar esto, es... mucho
—lo sé, pero no le quitare la idea de la cabeza. Estoy segura que si le digo que no, la comprará y ahí estará, nadie la habitará pero se quedara.
—¿en serio? —asentí—. ¿Y no hay otra cosa que hacer? —negué—. Entonces dile que si... —no lo vi muy convencido. Él se queria preocupar ahora por mi, ahora por así decirlo, seria como su hija. Escuchamos mucho estruendo dentro de la casa. Había llegado mi familia completa: Mamá, Gill, Peet y Missy. Al momento de ver a Nick, se emocionaron demasiado. Saludaron, tanto a Nick como a Douglas.
—¿entonces que dices, Nick? —pregunto papá tomando la cintura de mamá.

Capítulo # 69

—dejame hablar —me interrumpió—. Soy un estúpido, no debí —negaba varias veces con su cabeza—, no debí dejarte aquí. Te amo y ahora mas que nunca estoy seguro lo que siento por ti y lo que quiero para mi vida. Te quiero a ti, te quiero todos los días conmigo, todos los días animándome. Quiero verte todas las mañanas recostada en mi cama y que me des mi primer beso del día. Quiero que me perdones por las estupideces que cometí —él estaba tan concentrado pronunciando las palabras y muy nervioso, que si en un momento decía algo incorrecto, me perdería. Yo me comencé a acercar a él. Movía sus manos y veía hacia todos lados. Quede lo mas cerca de él y coloque mi mano en su mejilla. Suspiro—. Perdoname —decía con sus ojos cristalizados y en un parpadeo, una lágrima salio de su ojo. Al verlo, solo me limite a abrazarlo y comencé a llorar en silencio. Nuestras respiraciones estaba agitadas. Me aleje un poco de él para contemplar sus ojos.
—Nicholas, esto es demasiado fuerte para mi... Y se que para ti también —dije mientras aun lo tenia abrazado—, solo dime, ¿quien es Kim?
—ella no es nada mio. Firme un contrato del cual decía que tenia que salir con ella por dos años, fingir ser su novio para que me ayudará con la fama. Pero te lo juro, nunca hubo nada serio entre ella y yo. Yo siempre me la pasaba pensando en ti... te lo juro
—si, pero ¿porque no me lo dijiste?, ¿sabes que te hubiera apoyado? —bajo su mirada y yo la busque—. Lo sabes... Nunca me opuse a lo que hicieras, te di tu espacio y tu solo perdiste la confianza en mi
—lo se y en serio, si no me perdonas te comprendere y no te volveré a buscar. Me iré de tu vida, eso es lo que merezco después de esto
—no... Yo no quiero que te vayas de mi vida, pero si hoy solo fue un contrato de novia, no se que es lo que venga después. ¿Casarte con alguien?, ¿Adoptar un hijo?, que se yo —deje de abrazarlo, pero él no soltó mi cadera, tuve que hacerlo yo. No es que me sintiera feliz, solo que estaba dolida.
—por eso quiero que estés conmigo, no quiero volver a cometer algo e incluso lo que tu dices, no quiero cometer esa estupidez —dijo. Suspire, era el momento.
—te perdonare, pero Nicholas... No quiero que vuelvas a desconfiar de mi, yo puse toda mi confianza en ti. No me vuelvas a fallar
—gracias, gracias, gracias. Te amo—contesto emocionado y una sonrisa se formo en su rostro.
—y a todo esto, ¿porque regresaste antes de los dos años? —comenzo a acercarse demasiado a mi y coloco una mano en mi cintura.
—porque te estaba perdiendo... —fue tan rápido su movimiento que no lo vi venir. Poso sus labios sobre los mios. Me hundí junto con él en el beso, me besaba tranquila y delicadamente, no iba rápido, iba a su tiempo. Después de unos minutos de contemplar su rostro y acariciarlo me decidí a hablar.
—¿cuando tiempo quieres? —pregunte. Él sabia justo de lo que hablaba.
—no quiero tiempo, quiero que te vengas conmigo. Quiero que vivas conmigo en Nueva York
—¿vivir? —pregunté.
—si, no estoy dispuesto a dejarte mas, no me quiero separar ni un momento de ti, ya ni siquiera pienso en dejarte aquí
—sabes que mi papá no me dejará —me excuse.
—yo hable con tu papá, él esta dispuesto a todo siempre y cuando tu quieras. No es por ser egoísta ni nada pero, es si o si —dijo. Eso si que estaba siendo demasiado egoísta. Yo lo amaba pero aun tenia mis dudas y esto de vivir juntos era muy pronto—. ¿Aun eres mi novia, verdad? —pregunto. Pensé, analicé y asentí con la cabeza—. Y sobre todo, ¿aun te quieres casar conmigo? —dijo mientras sacaba algo de su bolsillo y se incaba como aquella vez que me propuso matrimonio. Era el anillo, el cual sacaba del bolsillo. Si, yo quería pasar el resto de mi vida con él y creería en sus palabras, si una vez me fallaba, por mas que me doliera, esto no continuaría; Solo extendí mi mano y fingí una sonrisa. Él coloco lentamente el anillo en mi dedo anular para ponerse de pie y besarme—. Necesito presentarte a alguien —dijo emocionado.
—ok —conteste. No quería ser seca, pero así me sentía, estaba confundida y tenia miedo. Tomo de mi mano y salimos "felices" a la estancia en donde estaba un chico, bueno, mas bien no era un chico si no se veía de edad mayor.
—________*, te quiero presentar a mi mejor amigo, Douglas Tricker
—espera... ¿tu eres Douglas?, tu la ves pasada marcaste al celular de Adam.. —me dirigí a Nick— ¿tu estabas ahí?
—si —contesto. Rodee mis ojos. Esto era increíble. A duras penas extendí mi mano y lo salude.
—con permiso... —dije.
—¿a donde vas? —pregunto Nick.
—acaso no quieres que vaya contigo, iré a arreglar mi maleta
—¿entonces si vas?
—te amo lo suficiente y no me quiero lastimar —solté su mano y camine hasta las escaleras. Llegué a mi recámara y me lance en la cama boca-abajo. No podía seguir con esta mala actitud hacia Nick. No me sentía feliz el volverlo a ver, el volverlo a sentir, el volver a saber que ahora estaríamos juntos. ¿Que me pasaba?; Me decidí poner de pie y comencé a acomodar mis cosas en una maleta. Tome mi celular y twitteé:

"No se porque no me siento feliz. De nuevo estamos juntos y esto es como un día normal... Quiero ser feliz" —guarde mi celular en mi bolsillo trasero. Terminaba de doblar unas blusas y las colocaba en la maleta, cuando mi celular comenzo a sonar. Era un mensaje de twitter.

"@valerzzzz@_______* ¿que pasa?, ¿quieres que vaya a tu casa?" —le conteste al instante.
"@________*@valerzzzz no. Nick regreso y me iré con él a Nueva York. No se porque me siento mal. No quiero ir, pero estoy dispuesta a recuperar el tiempo perdido. Lo amo lo suficiente como para no estar con él. ¿Entiendes?"
"@valerzzzz@________* obvio que te entiendo. Ojala y todo se arregle. Buena suerte y buen viaje. Disfrutalo, piensa que son otras vacaciones y se feliz. Te amo" —contesto. Puedo decir que siempre sus mensajes me subían el animo. Estaba concentrada, checando las cosas que llevaría.

—¿puedo pasar? —pregunto Nick. Me despabile un poco y gire a verlo.
—si, si pasa... —dije y continué arreglando la maleta.
—tu recámara sigue igual —dijo mientas se sentaba sobre la cama, aun lado de mi maleta.
—lo se, casi no estuve mucho tiempo aquí —un silencio incomodo se hizo presente en la escena.
—y... —hablo—, ¿te llego el ramo de orquideas, ayer en la tarde?
—¿fuiste tu? —pregunte y asentó con la cabeza—. Si, si me llegaron, gracias. ¿como supiste?
—Joe me dijo en donde estabas... Por cierto, él me contó muchas cosas de la cual necesitamos aclarar
—no te voy a dar explicación de nada, no hablare sobre Adam
—¿por...?
—no —interrumpí. Me estaba pidiendo explicaciones de Adam y yo aun no estaba satisfecha con las que él me menciono.
—ok —dijo seco. Seque una lágrima que recién salia de mi ojo y procure que Nick no viera, pero estaba tan atento en mi que vio—. Amor, ¿que pasa...? —mordí mi labio inferior.
—tengo miedo —abracé una blusa que traía entre las manos. De inmediato se puso de pie y me rodeó con sus brazos. El alma estaba volviendo a mi, lo estaba sintiendo de nuevo. Comenzaba a sentirme protegida, tan yo.
—no hay de que temer. Te lo juro, no dejare que te pase nada, lo prometo
—gracias por cumplirlas —sonreí. Debía de agradecer. Él hasta ahora las había cumplido. Me aleje un poco de él, quiera contemplar su rostro que durante un año y meses no lo había visto. Comencé a acariciar su rostro con las yemas de mis dedos, pasando por sus ojos, sus mejillas, su nariz, sus labios. Él tan solo me tenia tomada de la cintura, acomodo un mechón de mi cabello detrás de mi oreja.
—te amo mucho —dijo tierno. Ahora fui yo la que pose mis labios sobre los suyos y saboree el beso—. Extrañaba tanto esto, extrañaba la forma en que me besabas —dijo mientras depositaba cortos besos en mis labios. Sonreí.
—yo también te amo Nick... —rodee su cuello con mis brazos. Jugué un momento con su cabello, que por cierto ahora ya no era tan rulado. Ni siquiera termine de arreglar mi maleta. La felicidad estaba regresando a mi, comenzaba a ser feliz de nuevo.

Capítulo # 68

Me destape por completo y me senté en la cama, fijando mi vista hacia aquella silueta posada sobre la pared. Comenzo a avanzar hacia mi lentamente y con una sonrisa en su rostro. No, no era verdad. Parpadee muchas veces seguidas, y por un momento los deje cerrados, apretándolos. Al abrirlos, él ya estaba sentado sobre mi cama enfrente de mi. Mi corazón comenzo a latir parecía que iba a explotar. Encendí la lámpara que estaba sobre el buró y alumbro perfectamente su muy perfecto rostro dejando a la vista sus ojos marrones, su nariz ancha pero respingada, sus labios carnosos y sus inigualables lunares por la parte derecha de su rostro.

—perdoname —fue lo único que pudo articular. Se acerco a mi en un intento de beso para tomar mi rostro en sus manos. Cerré mis ojos, lo necesitaba, necesitaba que me besará. Así lo hizo, capturo mi labio superior y beso de el delicada y pausadamente. ¿Que estaba haciendo?, me había lastimado y ahora con un simple "perdoname" y con un beso bastaría. Él me había lastimado; En un movimiento brusco lo aleje de mí y deposite una cachetada en su mejilla, esta se comenzo a tornar rosado.

—no se te ocurra volver a hacerlo —dije intentando estar enojada. Había elevado el tono de mi voz y lo hice que sonara firme. Él llevo su mano a su mejilla y solo sonrió.
—¿porque? —menciono mientras en un movimiento mas rápido y brusco que el mio, ya se encontraba arriba de mi muy cerca de mi rostro. Sus profundos ojos estaban concentrados en mi rostro, se movían de un lado a otro, viendo todo de mi—. No sabes cuanto te extrañe —cerré mis ojos y él deposito delicados, suaves y ricos besos en mi cuello. Comencé a llorar, mi pecho se movía conforme trataba de respirar y sollozaba. Hice una gran fuerza en mis manos y lo empuje fuertemente de su pecho, alejándolo de mi—. ¿Porque lloras? —pregunto demasiado tranquilo.
—Nick tu me lastimaste y piensas que con venir, poner tu rostro de niño bueno, ¿todo estará bien...? No, claro que no. Vienes y te me echas encima, como si todo esta correcto, como si hacer todo esto esta bien
—te necesito —dijo mientras trataba de tomar mis manos, las aleje antes de que las tomara.
—yo te necesite. Un año estuve esperando, tus llamadas, tus mensajes, tus correo y nada, nada —limpie una lágrima que bajaba por mi mejilla—, no creo perdonarte y no te quiero aquí, vete con tu nueva novia o tal vez no nueva
—no es mi novia —reclamo y yo reí.
—por favor Nicholas —dije sarcástica— no, no es tu novia —saque el celular del buró, lo encendí y le mostré el mensaje.
—esto no significa nada
—claro que esto si significa y mucho. Apenas te fuiste, llegué a casa y estaba a punto de dormir —respire hondo, un nudo se comenzaba a formar en mi garganta—, que suena un celular y no era el mío, si no el tuyo. Sabes lo imbécil que me sentí... —apreté mis manos— confié en ti... —pronuncie lo ultimo con dolor.
—dej... —trato de tocar mi hombro.
—ya no me puedo lastimar. Esto es un sueño, esto es un sueño, esto es demasiado para mi —comencé a repetir varias veces.
—esto no es un sueño, esto es verdad, esto es la realidad. Dejame explica...
—no dejare que me expliques nada —interrumpí .Negué varias veces con mi cabeza— no hay nada de que hablar —pase mis manos detrás de mi cuello y desabroche la cadena, que por cierto aun continuaba usando, me quite desde luego que el anillo de compromiso. Y se los lance en su pecho—. Te puedes quedar con eso, todo esta olvidado. No puedo creer que a todo esto, que todo esto se haya perdido por tu desconfianza hacia mi —él tomo delicadamente las cosas que le arroje y las coloco en sus manos.
—hoy estas muy exaltada... —hablo y esta vez no lo detuve—. Hablaremos después
—no habrá otro después Nicholas —sollozé— y si acaso te llega a importar, estoy muy, muy bien—enfaticé—. Ó tal vez yo quiera hablar contigo dentro de dos años
—no, yo quiero hablar ahora, ya —tomo de mis muñecas.
—sueltame, me estas lastimando —me queje. Él no estaba poniendo nada de fuerza, yo estaba exagerando las cosas. Él lucia tan tranquilo, pero ahora no seria fácil, no seria la ________* que había cambiado por él; De inmediato me soltó—. Dejame sola, no quiero verte, vete de mi casa —seque mis mejillas que estaban húmedas por las lágrimas con mi propia blusa. No articulo ni intento hacer nada solo se puso de pie. Me recoste de nuevo en la cama y me cubrí con las cobijas. Escuchaba todo lo que estaba haciendo. Escuche unos pasos y un chillido de mi puerta—. Cierrala al salir —así escuche que lo hizo. Rápidamente me destape de mi rostro y me puse a llorar, mas de lo que ya estaba haciendo. Tome mi cabeza entre mis manos y llore sin compasión. Estaba dejando ir al amor de mi vida, no le había perdonado nada. Esta bien, desconfió de mi, pero en una relación, casi un matrimonio, vivir con desconfianza toda la vida, esto no duraría. Entre esto y lo otro, mis ojos comenzaron a pesar. Lo único que recordé es que mire la hora: seis veintitrés de la mañana.

*Un intento de luz que trataba de entrar por las cortinas de mi ventana alumbro mis ojos completamente. Me corrí a un lado y me estire sobre la cama. Había sido otro y total sueño. Cheque mi celular y eran las diez casi once. Me puse de pie de un salto y camine hasta el baño en donde cepille mis dientes y volví a hacer la coleta. Remoje mi rostro y camine hasta el armario de donde remplaze mi short de tela por uno de mezclilla y me lo coloque con unos converse. Deje la cama destendida, después habría tiempo de arreglarla. Bajaba las escaleras y escuchaba voces que provenían de la sala. Me acerque hasta ella y al entrar estaba papá, un chico totalmente desconocido para mi y Nick, que este al verme de inmediato se puso de pie. Lleve mis manos a mi pecho y no había nada, no había cadena, mire mi mano y tampoco estaba el anillo. Lo anterior no había sido un sueño, había sido real. Al instante volví a recordar todo.

—hija... —dijo mi papá, que coloco una mano enfrente de Nick, simulando una barrera.
—le dije que se fuera de la casa, que no quería hablar con él... —camine como toda una cobarde hasta la cocina. Escuche detrás de mi unos pasos, no quería pensar en que seria Nick, si no seria débil y terminaria por perdonarlo. Por más que él me haya hecho todo esto, yo lo necesitaba y sobre todo, aun lo amaba. Y puedo decir que ahora mas que nunca.
—no se por que te pones así —escuche la voz gruesa y firme de mi padre. Reí irónicamente mientras me giraba a verlo y mis ojos estaban ya cristalizados.
—como no me voy a poner así... Él me lastimo, no solo me lastimo, no confió en mi —solté un pequeño grito de dolor. Mi padre abrió sus brazos y me refugie en él, como siempre mi salvador, mi ángel guardián. Llore en silencio sobre su pecho y comenzo a decir unas palabras, hermosas.
—él me hablo de todo, él igual que tu esta demasiado lastimado. Yo sé y obvio quiero lo mejor para ti. Me hablo sobre que se quería casar contigo, me hubiera gustado tanto que escucharas como hablo de ti, como hablo de ustedes —me aleje de él para contemplar su rostro—. Él me dijo que quiera formar una linda familia contigo —una sonrisa se formo en su rostro—, tener hijos, tener una hermosa casa de la cual tu estés cómoda, hacerte feliz todos los años de su vida... Yo sé como padre, que el hombre que esta allá sentado —señalo la puerta que daba hacia la estancia— es y será lo mejor que puedes tener en la vida. Solo te comento que pienses muy bien las cosas y no vayas a dejar que un gran hombre como él, se te vaya de las manos —beso de mi frente y me abrazo fuertemente—. Ustedes tienen que hablar, nunca en mi vida te había visto tan feliz, tan cambiado, tan mi pequeña cuando sonreía y reía cuando le traía su muñeca, cuando cumplía años o cuando abríamos los regalos debajo del árbol —reí al recordarlo—. Así quiero que estés. Te amo hija —acomodo un mechón de mi cabello para después dejarme sola en la cocina. Me quede un momento parada ahí, pensando y encontrando justamente las palabras para enfrentarlo. Respire hondo varias veces, acumule suficiente aire en mis pulmones y lo deje salir lentamente. Creo que estaba lista. Con mis piernas temblorosas y que muy apenas podía avanzar, camine hasta la estancia en donde el chico desconocido para mi me miraba y al instante Nick se giro conmigo. Sus ojos de nuevo estaban posados en los mios, era increíble que en ese momento no cayera. Se puso de pie. Parpadee una vez como dando una señal de que me siguiera y gire hacia la cocina. Escuche unos pasos lentos detrás de mi. Al momento en que los instrumentos de la cocina me impidieron caminar mas me detuve y gire. Suspire.

—Nick

Capítulo # 67

Un rayo de sol sobre mis ojos hizo despertarme. Al despertar, la carta, la laptop y la caja del cd estaban aun sobre mi cama. Al verlos, mi auto estima se bajo, no tenia ganas de hacer nada siquiera de acomodar mi maleta. Mire mi celular que estaba en el buró, las seis de la mañana, si acaso había dormido tan solo dos horas y pareció como si hubiera dormido una eternidad. Camine hasta el baño, refresque mi rostro con agua, acomode mi cabello que estaba un poco desarreglado y termine por volver a hacerme otra coleta. Camine hasta el armario en donde, solo me puse un pants de tela, una blusa sencilla y una sudadera encima. Acomode la laptop, mi celular, la caja del cd y la carta dentro de mi bolsa. Para terminar, cepille mis dientes y me puse mis converse. Al salir de la recámara, no había nadie, solo Adam profundamente dormido en el sofá. Deje las cosas junto al ramo de orquideas y camine hasta el refrigerador. Saque de ahí una jarra de jugo de naranja junto con un pedazo de mi pastel. Al parecer creo que hice mucho ruido de lo normal, que escuche un fuerte suspiro, me giré y era Adam que se estiraba en el sofá. Lo hacia tan naturalmente, al verme se detuvo y abrió ampliamente sus ojos.—lo siento —dije en un susurro mientras me llevaba un pedazo de pastel a la boca. Sonrió.—no te preocupes —se sentó en el sofá y tomo su cabello entre sus manos. Comenzo a ponerse sus tenis—. Puedo pasar... —señalo a mi recámara.—si, si —lo vi introducirse por la puerta y en un par de minutos lo vi salir, con su cabello arreglado y con su rostro relajado. Se aproximo a mi—. ¿Quieres? —le ofrecí pastel.—si —beso mi mejilla y sonrió. Iba a tomar otro plato pero lo detuve.—de aquí, no hay problema —al instante tomo el tenedor y comenzo a probar.—¿dormiste bien? —pregunto.—algo así —desvié mi mirada hacia otro lado.—¿la carta pudo darte una explicación? —negué con la cabeza—, ¿nada?—nada... —el silencio se volvió incomodo y decidí por mantenerlo así, terminando la rebanada de pastel. Al instante vi como mis amigos salieron de las recámaras—. Valery, después me puedes enviar mis cosas, hoy no estoy de humor para acomodarlas—si, si, no te preocupes —dijo sin problemas. Sonreí. Terminamos por acomodar unas cosas del departamento. Cuando acordamos, íbamos media hora tarde. Pedimos un taxi en el cual irnos y en un par de minutos abordamos todos el avión. Intercambie lugar con Adam que tenia ventanilla que con gusto accedió. No se cuanto tiempo mas esperaría por una carta que diga las hermosas palabras que dijo, no se cuanto tiempo más esperaría por una buena explicación de todo esto, no se cuanto mas esperaría por él. Hundida en mis pensamiento termine por dormirme. Al despertar, sentí como me agitaban suavemente.—¿estará despierta? —escuche una tranquila voz.—si, si lo estoy —dije mientras abría mis ojos y sonreía.—________*, ya llegaremos, estamos por aterrizar —dijo Adam. Me ayudo a colocar mi cinturón de seguridad, yo aun estaba algo adormilada. De ida a la casa, no se que pasaba, tenia demasiado sueño o tal vez estaba cansada, que en el taxi hacia la casa, igualmente me quede dormida.*Al abrir mis ojos, estaba todo oscuro. Parpadee un par de veces para aclarar la vista, ahora estaba en mi recámara, recostada y tapa en mi cama. Encendí la lámpara que se encontraba en mi buró y vi al instante mi bolsa a un lado de mi. Al momento de sacar mi celular se vino con el una pequeña nota. La lei:"Si me crees un ratero, checa tu bolsa no robe nada. JAJA. Adam" —lindo de su parte. Me había ayudado siempre. Creo que en el taxi fue demasiado mi cansancio que no sentí cuando me hablaron para que despertara. Cheque así mi celular, eran las siete de la noche. No tenia ganas de hacer nada. Me puse de pie y camine hasta el baño, entre rápidamente y me bañé. Al salir, tome un short y una blusa de tela. Al momento en que volví a sentir mi cuerpo descansar sobre la cama, caí nuevamente dormida. En un movimiento que hice para acomodar mi cuerpo y relajarme, pude ver una silueta sobre la pared, aun lado de la puerta. Tenia las mismas características que Nick, era de vuelta Nick.—otro sueño no —pensé. No quería volver a sufrir como aquel sueño. Me acomode de nuevo en mis cobijas y me tape el rostro completamente. Escuche una ligera risa, típica de él.—¿acaso no piensas venir a darme la bienvenida? —mis ojos debajo de las cobijas se abrieron ampliamente. Él, ahora estaba aquí, no se si tal vez como el verdadero Nick, de carne y hueso, ó como otro total y deprimente sueño.