Novela: Today is the best day to start

sábado, 21 de noviembre de 2009

¡GRACIAS!

primero que nada. Gracias a las hermosas lectoras que desde el inicio leyeron mi novela, a cada persona que pasaba y se ofrecia a leerla, que pasaba y tansiquiera hacia el intento de leera, pero se daban cuenta que iba muy avanzada; Como toda historia tiene un inicio y un final, y esta, ahora ha llegado a su final. No se como agradecerles todos sus comentarios que día a día me hacian continuar escribiendo. Me siento orgullosa de mi, porque mi imaginación y por proponerme esta meta, de la cual, es mi primera novela en terminar y me siento muy orgullosa. En segunda, tambien muchas gracias a Meel de /amazinglaugh (que en este momento esta enferma de su pie, se lo falsio, pero esperemos se ponga mejor) por su participacion, ayudarme con los capítulos, con las ideas; Hace un momento, al terminar de escribir el capítulo, mis ojos se llenaron de lagrimas, pero no salio ninguna, he terminado una hermosa etapa en mi vida. Un novela, sobre la banda que amo con todo mi corazón. Y nuevamente, gracias a todas mis lectoras. Las amo y las amaré. Y recuerden, pronto comenzará mi segunda novela. Besos y ¡MILES DE GRACIAS!

¡Epílogo Final!

—Lo siento, lo siento, me distraje mucho —se disculpo.
—no, no tienes porque disculparte, solo preguntaba en que pensabas
— ¿te gusta Darlene? —dijo de repente. ¿Quién era ella?
—no se quien es… —me encogí en hombros.
—mas que nada, el nombre
—si… Darlene
—es un buen nombre para nuestra hija, ¿no crees? —no dije nada. El nombre era hermoso—, no sabes que significa, ¿verdad? —Negué con la cabeza—. Bueno, has notado lo bien que han esperado a este bebé y lo mucho que le regalan —asentí con la cabeza y sonreí. Nos dirigíamos hacia el sofá—. Ok, significa: quiere tiernamente ó “Darling” que significa querido —en ese momento no dije nada, solo tome su rostro entre mis manos y besé sus labios dulcemente.
—Nicholas, es hermoso —ambos estábamos ya sentados. Yo recargada en él.
—y pues, si deseas otro nombre lo puede escoger tu
—pues… no me he puesto a ver nombres ¿Tienes otro en mente? —rio.
—si
— ¿Cuál? —espere a que contestará.
—Giselle —dijo sin pensarlo.
— ¿Qué significa?
—bueno, esto es por todas las cosas que te prometí y eso. Significa promesa
—ese nombre también es perfecto. Darlene Giselle Jonas Wilder —dije el nombre ya formado de nuestra hija.


Tres años después:

Me encontraba limpiando la cocina, recién habíamos terminado de comer y Nick salió con Darlene a jugar un momento en la playa. Exacto, hacia dos años atrás estábamos viviendo acá, Nick había dejado temporalmente su trabajo, pero aun así en la casa no dejaba de hacer algo. Se la pasaba en el piano, en su pequeño estudio, escribiendo y componiendo canciones. Había prometido regresar de nuevo a la música con un muy buen material y sorprender a todos. Y con las pocas canciones que tenia, eran fenomenales. Mi familia estaba mejor que nunca, todos estaban de una muy buena salud; Secaba mis manos con un trapo cuando sentí unas voces entrar en la casa. Lo primero que vi fue a pequeñita entrar por la puerta con sus manos detrás. Ella tenía el cabello quebrado café oscuro hasta sus hombros, sus ojos eran restirados como los de Nick, su nariz eran pequeña pero tan parecida a la mía, un poco respingada y los pequeños labios de Nick; Detrás de ella venia Nick con su camisa a cuadros.

—princesa, muéstrale lo que le trajimos a mami —dijo mi esposo sonriendo.
— ¿Qué me trajiste, amor? —me puse a su altura y mi niña se acerco a mi, aun con sus manos detrás de ella.
—Mira —dijo mientras sacaba de su espalda un pequeño ramo de florecitas amarillas.
—Gracias, mi vida —dije mientras la tomaba entre mis brazos.
—fue idea de papi —dijo ella, yo solo reí.
— ¿en serio? —asentó con su pequeña cabecita.
—Creo que falta decirle algo —Nick se dirigió a Dar.
— ¡oh, si cierto! —dijo ella tiernamente—. ¡Que te amamos, mami! —dijo sonriendo.
—Yo también te amo —dije mientras llenaba su rostro con húmedos besos y hacia ligeras cosquillas en su cuerpo y ella reía.
—Amor —me dirigí con Nick—, puedes cambiar a Dar, por favor. Sus vestidos están en su armario —sonrió.
—ven vamos, princesa —dijo Nick mientras estiraba sus brazos hacia Darlene y ella corrió hacia ellos. Se dieron la vuelta y los perdí de vista mientras ambos subían las escaleras. En cambio yo, termine de limpiar la cocina. Pase por un lado de las escaleras y escuchaba muchas risas provenientes de la segunda planta de la casa. Siempre era lo mismo, Dar nunca se dejaba cambiar por Nick. Me quede parada a un lado de las escaleras, en cualquier momento, mi niña bajaría las escaleras y Nick detrás de ella. No espere ni dos minutos cuando lo que había dicho se había vuelto verdad, Dar bajaba con sumo cuidado las escaleras, me vio y le hice una seña de silencio. Ella corrió en tan solo pañales y calzoncitos hacia afuera, sin perderla de vista. Ella había tenido un poco mas de ventaja con Nick y después de un momento Nick hacia bajando las escaleras.

— ¡Darlene, princesa! —Gritaba, pero al momento de que llegara al suelo, me crucé en su camino—. Amor, dile que venga —dijo algo estresado y con el pequeño vestido de Dar en sus manos. Me eche a reír. Mi niña jugaba, corría de un lado a otro. Caminamos hasta la puerta del patio para vigilarla y que no bajara las escaleras que daban a la playa.
—No pudiste con una pequeña —bromee.
—Es que me estresa, siempre es lo mismo —me tomo por la cintura. Reí.
—Es su única manera de divertir, no seas aguafiestas —dije. Nos quedamos un momento callados.
—así que, ¿las flores son para mi? —dije coquetamente.
—Si —sonrió picaron. Aun sus estrategias para volverme loca seguían siendo las mismas, continuaba volviéndome loca con sus regalos, con sus miradas, con sus sonrisas, con su cuerpo. ¡Wow, con todo! Y juro, que por más que pasaban los días, era más difícil estar sin él. Obviamente como cualquier matrimonio teníamos problemas, pero no pasaban de unos pequeños gritos y siempre, alguno de los dos, terminábamos por pedirnos disculpas; En un movimiento brusco, poso sus manos en mi cadera y me apego a la pared y él se puso lo más cercano a mí.
— ¿Aun me amas? —dije para terminar con una caricia en su mejilla. Rio ligeramente.
—claro que si. Las amo a las dos, son mi vida —dijo muy cerca de mis labios para así capturar mi labio superior y besar de el, tierna, dulce y apasionadamente. Me perdí por un momento en aquel beso cuando de repente, sentí un ligero jaloneo al final de mi vestido.
— ¡Mami! —dijo Dar. Nick de inmediato se alejo de mi, solo un poco pero poso sus manos en mi cintura y yo rodee a Nick por su cuello.
— ¿Qué pasa, mi amor? —pregunte.
—es mi papi —dijo y yo me eche a reír. Nick de inmediato me dejo de abrazar y estiro sus brazos hacia Dar y la cargo en ellos.
—Si, soy tu papá —dijo Nick a Dar—, pero puedo ser de las dos —dijo mientras que son su brazo derecho cargaba a Dar y con su brazo izquierdo los posaba por detrás de mi y me apegaba a él. Beso los pequeños labios de Dar y después ella beso de su mejilla para también después besar la mía y Nick posar de nuevo sus labios en los míos. Se dedico a abrazarnos por un momento mientras veíamos como los rayos del sol se perdían en las olas del mar. Dar había sido una bendición para nosotros, ahora éramos mas unidos que nunca y desde luego que me encantaba. Siempre pienso, ¿Qué hubiera pasado si no hubiese “olvidado” la agenda telefónica de mamá en aquel supermercado?, ¿Qué hubiera pasado, si me hubiese encerrado en mi mundo negro y no volver a creer en el amor? Ahora me alegro tanto, de mi misma y gracias a mis amigos por ayudarme en todo, sobre mis amores. Les agradezco también a mis padres, por permitirme y apoyarme siempre en todo, en todo lo que hice y lo que continúo haciendo. Y al que le agradezco, ante todo es a Dios, por enviarme un ligero pero hermoso rayo de luz para salir de ese hoyo negro deprimente y volver a ver el sol brillar y ese cielo azul. Volver a creer en el amor. A Nick, porque sin él, no hubiera sido nada de mi. Me alegra tanto el que él hiciera que yo cambiara, ahora soy una persona de la cual, yo misma me siento orgullosa. Le agradezco también a él por siempre estar conmigo y después de ese pequeño problema, a partir de eso tener toda su confianza en mi. Y ahora más que nunca se que ayer, hoy ó mañana es el mejor día para comenzar.

- FINAL -

Epílogo Final: Parte 2

— ¿Qué?, ¿enserio? —pregunte atónita.
— ¿crees que mentiría sobre eso? Es una vida —dijo con una sonrisa que abarcaba todo su rostro. Lo abracé por el cuello y nuestros labios se juntaron, haciendo un beso dulce, tierno y apasionado—. Es lo mejor que me ha pasado en la vida, incluyendo conocerte a ti —dijo después del beso. Quito mis manos de su cuello y se recostó a un lado de mi. Me puse de costado y lo rodee con mis brazos. Estaba feliz, estábamos felices. Iba a traer un bebe al mundo y del hombre que es mi esposo, que lo amo y me ama ante todo; Nos quedamos así un momento y después se puso de pie.
— ¿Qué pasa? —pregunte, ya que tomaba su celular.
—llamaré a casa… es una noticia del otro mundo —me sonroje y me quede sentada en la cama mientras me quitaba las botas—. Hermosa… —me hablo y voltee con él. Sonrió—. Te amo —dijo colocando el celular en su oído. Yo lo veía moverse de un lado a otro, con una enorme sonrisa en su rostro. Me alegraba verlo tan feliz, mas de lo que ya era. Tanto para él como para mi, era una noticia que no tenia explicación, bueno tal vez si tenia explicación, tendríamos nuestro primer hijo. No dejaba de decirle a la persona del otro lado del articular, no se quien podía ser: la Sra. Denisse, el Sr. Kevin ó incluso alguno de sus hermanos. Solo oía un fuerte y feliz: “________* esta embarazada”. Subí los pies a la cama y me recargue en el respaldo de la cama. Tome mi celular que ahora estaba en el buró, llamaría a la primera persona que le diría, seria más que nada a mi papá. Espere unos timbres cuando Nick ya había colgado y se terminaba de arreglar para dormir.

— ¿hola? —contestaron.
— ¿Gill? —pregunte.
—si, él habla… Espera, espera… ¿________*?
—Si —conteste y hecho un grito que hizo separar el celular de mi oído—. Necesito que me comuniques con papá, por favor —pedí. Al instante lo escuche hablarle y después escuche una gruesa voz en el articular.
— ¿Qué pasa? —pregunto. Suspire y le sonreí a Nick que se sentaba alado de mi—. ¿Están bien? —pregunto impaciente y preocupado a la vez.
—si papá, estamos mejor que nunca —sonreí.
—que bien… ¿entonces?
—papá… —esperé— ¡Estoy embarazada! —dije.
— ¿en serio?
—si, si —conteste de inmediato. Estaba esperando algo más.
—Belle —grito mi padre—. ________* esta embarazada —escuché unos gritos y unos tacones. Supuse que era mamá—. Estas en el altavoz _________*
—Cuéntame, cuéntame —dijo mi madre. Al igual que ellos, yo también coloque mi celular en altavoz para que Nick pudiese escuchar.
—recién que te colgué, fui por el correo y Nick me dio la noticia al abrir un sobre que era para mi. Mamá, estoy tan feliz
—si, y nosotros también estamos demasiados felices por ustedes…
—y sé que crie y eduque a una hermosa y maravillosa mujer de la cual me siento muy orgulloso —interrumpió papá.
—papá… —dije cerca de derramar una lágrima. Sentí la mano de Nick entrelazar nuestros dedos, volteé a sonreírle.
—y se que ustedes son ya unos adultos con responsabilidades y que educarán igual de la manera en que, tanto los padres de Nick como nosotros, los educamos
—Obvio papá —dije. Después un tiempo de platicar, se nos hizo de noche y decidimos mejor dormir. Mañana sería un día muy duro; Al momento de colgar ambos nos metimos debajo de las cobijas. Ambos estábamos recostados hacia el mismo lado. Sentí la mano de Nick posarse en mi vientre, debajo de mi blusa de dormir y como jugaba con mi ombligo. Podía sentir su respiración en mi oído y como me susurraba cosas verdaderamente hermosas en el.

Así fueron pasando los meses y mi vientre crecía cada vez más. La ropa, obviamente me dejo de quedar. Nick había escrito en su twitter que estaba embarazada y la mayoría de las personas estaba enterada de esto. Uno que otra vez nos llegaban regalos de muchas personas al departamento, gente que conocíamos y que desconocíamos. Nick no dejaba de comprar cosas, aun no sabíamos el sexo del bebé y él compraba cosas rosas y azules. Cada noche, regresaba con algo en sus manos, si no era un conjunto de ropa, era un juguete.

—así que… ¿será niño ó niña? —pregunto Nick al doctor. Ya habían pasado los meses suficientes para saber el sexo del bebé. Habían pasado tres meses y dos desde que me entere, en total eran cinco meses de embarazo; Nuestras manos se aferraron al esperar la respuesta. El doctor espero un momento, yo estaba que los nervios me comían por dentro.
—Será niña —dijo de una vez.
—Niña —repitió Nick después. Giro a sonreírme—. Amor, una hermosa niña —besé sus labios fugazmente. De inmediato, el doctor nos entrego los resultados del último ultrasonido que me había hecho y salimos del hospital privado. Nick me ayudo a subir al auto cuidadosamente y rodeo para después subir él.
—creo que ahora ya sabes que color de cosas comprarle —le sonreí al momento en que subió. Abrí el sobre en donde venían las fotos del ultrasonido y ambos las vimos dentro del auto.
— ¿esas son las manos? —pregunto y asentí con la cabeza.
—Y estas son pies, como también este es su corazón —beso mi frente y encendió el motor del auto.
—sabes… te tengo una hermosa sorpresa —dijo mientras tenia sus manos en el volante y salíamos a la avenida.
—Me gustan las sorpresas —sonreí—. ¿Qué es?
— ¿quieres sabes ó quieres ir?
— ¿ir?, ¿Pues en donde es?
—En nuestra casa —dijo mientras mantenía su mirada fija en la avenida.
—si. Justamente, estaba viendo sobre eso… —no hable para que continuara— Así que, la recámara de la niña esta lista —reí.
— ¿en serio? —pregunte y asentó con la cabeza—. Nicholas te amo —mordí mi labio inferior. Nunca me cansaría de ver su hermoso perfil, esa nariz medio respingada y sus labios en forma de corazón—. Siempre supe que serias un hermoso, protector, delicado y amoroso padre
—Como no quieres que lo sea, es nuestro primer —remarco la ultima palabra y continuo hablando— hijo y así me gusta ser. No es porque debo serlo —me eche a reír.
— ¿pues cuantos hijos piensas tener? —pregunte entre risas acompañadas por las suyas.
— ¿contigo? —El auto se detuvo en un semáforo en rojo—. Muchos —sonrió mientras me veía. Beso mis labios dulcemente y continuamos nuestro recorrido hasta el departamento.
— ¿y el trabajo, como vas? —pregunte ya que, solo un poco se había distraído por mi embarazo.
—va bien. Me dijeron que las ultimas semanas, cerca de… —pensó y pregunto: ¿en que mes estamos?
—Nicholas —alargue—, es enero, bueno ya casi febrero —rio—. Eres un mentiroso —golpee levemente su hombro. Obviamente sabía que mes era.
—bueno… que cerca de mayo. Ósea en el inicio del mes me preocupara por ti, ya que tal vez en ese mes nazca nuestro bebé —dijo mientras giraba las llaves del auto. Habíamos llegado al estacionamiento del edifico. Exacto, nos habían dicho que cerca de mayo o a finales de abril nuestro bebé nacería.
—Estaré bien —dije. Él ya hacia rodeando el auto y abría mi puerta, se recargo en ella y se me quedo observando—. ¿Qué? —pregunte ilusa.
—no empecemos…
— ¿empezar?, ¿Cómo? —me baje del auto y cerro la puerta detrás de mi.
—yo te cuidaré. No quiero, que al momento en que te den… ¿las contracciones? —dijo dudoso de lo que había dicho. Asentí con la cabeza y continuo hablando mientras caminábamos tomados de las manos hasta el ascensor—. Yo este trabajando. Quiero estar en el momento en que cual te sientas mal. No querré que me marques.
—si no quieres que te marque. Le puedo marcar a alguien. No sé… tal vez a Valery, ella estará en estos días por acá —quería retarlo. Obvio si quería que se quedara conmigo, me daría demasiado miedo el yo estar apunto de dar a luz y estar sola en el departamento.
—No —dijo algo molesto—. Seré yo y nadie mas, ¿ok? —finalizo mientras accionaba el botón que nos llevaría al piso del departamento.
—No… —sonreí. Sentí su mirada posarse fuertemente sobre mi y como en un fugaz movimiento me giro y se acomodo enfrente de mi tomando mi rostro entre sus manos. Suspiro.
— ¿Por qué te amo tanto?, ¿Por qué me vuelves loco? —reí y me encogí en hombros. Poso sus labios sobre los míos y beso de ellos, tiernamente. Se volvió a colocar a un lado de mí y al instante bajamos del ascensor, aun tomados de la mano. Solo se mantuvo en silencio y pensativo, al igual que al entrar en el departamento. Se dirigió a la cocina y abrió el refrigerador.
— ¿Qué pasa Nick? —pregunte. Me angustiaba lo que le había pasado en ese momento por la mente.
—estaba… pensando
— ¿si, en que? —pregunte y me senté en las sillas de la barra. Sirvió agua en un vaso y bebió de ella.
—no sé. De repente, pensé
—Amor… raro en que tu pienses —bromee y sonrió, aun con su mirada y su mente perdida en otro lado—. Nick dime, ¿En que pensaste? —me estaba comenzando a poner nerviosa a mi también. En ese momento había deseado tener poderes y leer su mente, pero lógicamente era imposible; Dejo el vaso en la barra y coloco una de sus manos sobre ella y con la otra tomo su cabello. Poso de inmediato su mirada en mí—. ¿Nick?

Epílogo Final: Parte 1

Tres meses después de la boda.

—si mamá —dije fastidiada mientras comía una rebanada de pastel. Llevaba horas hablando con ella y me advertía de todo—. Yo creo que tal ves el mes que viene. Nick esta haciendo unas cosas acá, tal vez unas ligeras vacaciones de una semana
—te extraño —dijo mi madre.
—yo también mamá y demasiado, a todos —lleve otro pedazo de pastel a mi boca.
—Deja de comer —me eche a reír.
—si ni comí. Ya casi será de noche y ya… —cortaron mi plática, el teléfono del departamento. Exacto, aun la casa estaba vacía, había muebles pero de ahí para allá nada. Después de nuestra boda y de la luna de miel, nos regresamos al departamento, cosas pendientes de Nick—. ¿Hola? —pregunte mientras que en un oído estaba el articular del teléfono y del otro mi celular.
—hablamos de recepción
— ¡Ohh, si! ¿Qué pasa?
—acaba de llegar el correo como cada mes
— ¿en serio? Muchas gracias
—Que pase buenas noches —se despidió una dulce voz femenil. Miré el reloj de mi celular, eran ya cerca de las nueve y aun no había llegado Nick.
—mami, necesito ir por el correo. Te cuelgo, te amo y salúdame a papá y a Gill, por favor —obviamente Peet ya no vivía en casa de mis papás.
—cuídate y me hablas para cualquier cosa. Te amo hija —así finalizo nuestra llamada. Tome el plato sucio y me puse de pie. Me puse unas botas cómodas y salí por la puerta, llegue al área del correo y era una de las ultimas personas. Eran varios papeles. Subí de nuevo por el ascensor hasta llegar al departamento. Al entrar, aun tenia el correo en las manos, me serví un vaso de leche y fui directo a la recámara. Aventé las cartas sobre la cama y me fui al baño. Cepille mis dientes y me puse mi pijama: un short y una blusa de tela. Recogí mi cabello en una coleta y corrí hasta subirme a la cama en donde estando ahí, me senté con las piernas cruzadas.

—propaganda, propaganda… —dije mientras hojeaba el correo—. Nick… Nick… ¿Yo? ¡Que raro! —El sobre era totalmente blanco por fuera y solo tenía mi nombre a computadora.
— ¿Hermosa? —pregunto Nick. Había llegado.
—Acá estoy —grite desde la recamara. Deje la carta a un lado y Nick entraba por la puerta mientras se desbotonaba su camisa a cuadros. Llego hasta la cama y beso dulcemente mis labios para después dirigirse al baño—. ¿Te vas a bañar? —pregunte y me puse de pie para llegar al baño con él. Estaba ya sin camisa. Tenía una espalda perfecta, demasiada trabajada, no perdí la oportunidad de abrazarlo por atrás. Mis labios besaban su piel y mis manos se cruzaron por su abdomen.
—estoy muy cansado. Mañana —dijo y sonrió mientras que su mano derecha se posaba en uno de mis glúteos y pellizco de el. Solo reí y mordí su piel. Se giro y quedamos de frente. Poso una de sus manos detrás de mi nuca y la otra por debajo de mi short. Beso delicada y pausadamente mis labios—. Te amo, te amo —repetía una y otra vez entre cada beso. Caminamos así hasta que mis pies toparon con la base de la cama y me recostó sobre el colchón de la cama, arriba del correo, quedando él encima de mí, mientras bajaba a besar mi cuello—. Me preguntaron por ti…
— ¿si? —dije en un dejo de voz. Había mordido el lóbulo de mi oído.
—S-si —dijo y ubico su rostro enfrente del mío.
— ¿Quién?
—la gente. Que si estabas bien. Y sobre porque te había dejado aquí —me eche a reír. Era absurdo, habían pensado en lo peor para mí ó tal vez al contrario, toda la buena vibra—. ¿Y que paso mientras no estuve? —aun se encontraba sobre mi. Obviamente no dejaba caer todo su peso sobre mi, tenia el cuidado suficiente.
—Nada… desayune, televisión, hable con mamá —sonreí.
— ¿si?, ¿Qué dijo? —pregunto ansioso.
—que le gustaría que te tomaras una fin de semana de vacaciones. Te quieren ver Nick —él sonrió.
— ¿Qué es todo esto? —pregunto por el correo.
—El correo —conteste—. A propósito, me llego una carta y no se de quien es —estiro su brazo por enfrente de mi y tomo algo. Supongo que seria mi carta. Me la mostro—. Si
—ok, veamos de quien es —dijo mientras que con su boca rompía el sobre y yo hacia unos graciosos sonidos por como lo rompía. Algo así como “Grr”. Sus mejillas se tornaron de un color rosado—. ¿Qué es esto? —elevo una ceja, pero aun si no se movió de donde estaba.
—no lo sé. Léelo
—Ok —dijo algo raro. Puso la hoja entre nuestros rostros y la leyó en silencio. Después de un momento, aventó la hoja hacia un lado. ¿Qué pasaba?, ¿era algo malo?
— ¿Qué pasa Nick? —pregunte misteriosa. Su mirada estaba perdida—. Nick… Nick —bese su mejilla para que reaccionara. Y así lo hizo, sus ojos de inmediato se conectaron con los míos.
—________*, estas embarazada —dijo.
—no... n-no lo sé —tartamudee y me encogí en hombros.
—no estoy preguntando. Amor, ¡Estas embarazada!

Capítulo # 77

— ¡Wow! Te ves… —dijo Valery que no podía completar la frase. Estaba casi boca abierta.
—Hermosa —completo mi madre. Ellas dos me habían ayudado con mi maquillaje y con mi peinado.
— ¿en serio? —pregunte dudosa mientras me veía en el espejo.
—desde luego que si —contesto mi madre mientras terminaba por alborotar un poco mi cabello, dando el toque final. Valery y mamá se habían ofrecido a arreglarme, yo no quería tener una clase de personas a mi alrededor maquillándome como una estrella, ni tampoco tan exuberante, yo quería estar natural y así mismo quede, gracias a ellas dos; Mi vestido era hermoso [ http://www.noviasjesusdelpozo.com/coleccion/nebies.html ], me maquillaron de lo mas normal y el peinado igual [ http://images.quebarato.com.br/photos/big/B/F/12C6BF_1.jpg ] y como casi mis zapatos no se verían opté por estos [ http://i34.tinypic.com/1zbxrmp.jpg ]. Ya estaba lista. Golpetearon la puerta varias veces.
— ¿Quién es? —pregunto Valery desde adentro.
—soy yo… Travis. Es tiempo amor —le dijo a Valery.
— ¡Vamos, vamos! —grito Valery y se devolvió con nosotras. Mis nervios estaban que estallaban. Me ayudo con el ramo y mamá me ayudo con el vestido. Ambas ya estaban arregladas. Al abrir las puertas Travis sonrió ampliamente al verme.
— ¡Wow! —expreso. Bajamos las escaleras con sumo cuidado hasta llegar a la parte trasera en donde todos los invitados estaban viendo al frente. Dejaron caer mi vestido sobre la alfombra roja junto a papá. Se despidieron y corrieron a su lugar. Papá beso mi mejilla. Yo estaba que temblaba.
—Tranquila, cariño —dijo mientras tomaba mi mano y la pasaba por su brazo. Nick estaba al frente —con su perfecto autendo. [ http://i33.tinypic.com/24wty4w.jpg ]— pero al darse cuenta que el ministro dio la orden para la música, se giró de inmediato hacia atrás. Su sonrisa comenzó con una curva sobre sus labios hasta visualizar sus dientes. Aunque estuviéramos lejos podía ver en sus ojos: confianza, nervios, alegría y sobre todo amor. Le sonreí y junto a papá comenzamos a caminar por en medio de las hileras de sillas. Comencé a ver a mí alrededor, había unos cuantos fotógrafos y una cámara grababa. Mire entre los invitados. Estaba Gill alado de mamá y un lugar vacio para papá y alado de ellos estaba Peet junto con Missy.
—La panza de Missy ha crecido… demasiado —le dije a papá en un susurro y él rio. Exacto Missy estaba embarazada, tenía alrededor de siete meses. Seria un hermoso niño; También ahí estaban mis familiares y mi abuelo. Después dirigí mi vista a la familia de Nick. Estaban todos: Sra. Denisse, Sr. Kevin, Kevin junto a Danielle, Frankie y alado Adam que tomaba la cintura de su nueva novia, su nombre aun desconocido para mi; Era momento, ya habíamos llegado al altar y mis ojos se conectaron de inmediato con los de Nick, que aun no dejaba de sonreír. Papá beso mi frente y se retiro. Sentí la mano de Nick posarse en la parte baja de mi espalda para así después, quedar enfrente del ministro con la biblia en la mano.

—Hoy estamos reunidos… —comenzó a hablar. Muchas sentimientos se encontraron en mi estomago, creando que en el, revolotearán miles de mariposas. Después de cinco casi seis años de estar con el hombre del cual me enamore, del cual lo amo y lo continuo haciendo, pesé a todo. Ahora, estaba llegando el momento más hermoso de mi vida. Me estaba casando con él. Tuvimos muchos obstáculos de los cual, los libramos fácilmente; Mi mente estaba tan concentrada que no escuche cuando el ministro hablo—. ¡_______*, _______! —escuche de parte de él.
—Lo siento, lo siento —dije mientras agitaba mi cabeza hacia los lados para despejar los pensamientos. Pude ver como Valery se puso del lado mío y Adam del lado de Nick.
—Las argollas por favor —dijo el ministro [ http://www.mercadolibre.co.cr/jm/img?s=MCR&f=1584663_7343.jpg&v=P ]. Todo había tan rápido, ya íbamos en esa parte. Nuestros votos; Valery con sumo cuidado me entrego el anillo de Nick y con nervios tomé la palma de Nick que estaba extendida hacia mi—. Repite después de mí —dijo el ministro en un susurro— Yo…
—Yo… ________* Wilder Stoner —completé con mi nombre. El ministro me dio el primer empuje para después yo continuar a decir lo que yo quisiera. Serian mis votos—. Nos es casualidad que nos hayamos conocido —dije de repente. Las palabras brotaban de mi boca fácilmente—, no es casualidad que nos hayamos amado, creo que este gran amor que siento tampoco es casual, es más bien, fruto de nuestra amistad, de las ganas de vivir, de querer compartirlo todo juntos —mis ojos comenzaron a cristalizarse—. Nick, ahora que estamos aquí —comencé a poner el anillo en su dedo anular lentamente mientras le continuaba hablando—, quiero ante Dios comprometerme a ser tu compañera fiel, tu amiga incondicional, y tu amante eterna, atrévete a construir nuestro destino, porque se que tanto tú como yo, estamos convencidos que juntos somos mejor que separados —finalicé con lagrimas caer sobre mis mejillas que él tiernamente las limpio y después se giro con Adam para tomar el anillo y regresarse de inmediato hacia mi.
—ambos escogimos juntar nuestras vidas —tomo mi mano del mismo modo que yo había tomado la suya—.Yo Nicholas Jonas, me entrego a ti, sabiendo que la magia de nuestro amor es caminar juntos, en las buenas y en la prosperidad y en la adversidad —comenzó a colocar el anillo sobre mi dedo anular, encima del de compromiso—. Yo quiero ser tu compañero y que tú seas mi compañera todos los días de mi vida —terminó de colocar el anillo en mi dedo y tomo mis manos. Dirigimos nuestras miradas —aun en la misma posición— con el ministro que extendió sus brazos hacia nosotros dos.
—________*, ¿Aceptas a Nicholas Jerry Jonas Miller como tu futuro esposo?
—Si, acepto —dije inmediatamente después de que el ministro terminara la frase.
—Nicholas, ¿Aceptas a ________* Wilder Stoner como tu futura esposa? —se dirigió hacia Nick. Él sonrió.
—Si, acepto —contesto.
—si no hay nadie que se interponga en esta boda. Que calle hoy o calle para siempre —estaba segura que ningún estúpido ó estúpida saldría y arruinaría este perfecto y hermoso momento. Esperamos alrededor de dos minutos cuando el ministro prosiguió—. Como no hay nadie que se interponga en el amor de estas dos personas… Yo, los declaro marido y mujer. Puede besar a la novia —señalo a Nick. Ambos sonreímos ampliamente, aunque era penoso frente a tanta gente, Nick dio el primer paso. Comenzó a acercar su rostro al mío, mi mirada se fijo en sus ojos y los de él buscaban mis labios. Ayude aproximándome a su rostro también. Antes de que nuestros labios se unieran dijo un “Te amo” lindo y claro. La gente detrás de nosotros comenzó a aplaudir y hablar. Escuche a lo lejos —mientras aun besaba a Nick— unos ligeros sonidos, eran campanillas que la gente tocaba. Se oía verdaderamente hermoso.
—esta ceremonia a finalizado. Demos gracias a Dios —finalizó el ministro. Nick tomo mi mano y juntos caminamos por la alfombra roja entre los invitados. Al llegar a la parte trasera, comenzaron a aventar ligeramente granos de arroz sobre nosotros. A continuación nuestros familiares decidieron tomarse foto con nosotros y nos felicitaban. Al final de todo esto, hubo un pequeño espacio para agradecerle a Nick sobre sus palabras.
—Amor —le dije al oído. Ya que en realidad había ruido.
— ¿Qué pasa? —pregunto. Me lancé a abrazarlo.
—Me encantaron tus palabras —me refugie en su cuello, embriagándome en su deliciosa loción.
—Y crees que a mi no me gustaron las tuyas —dijo durante el abrazo. Me separé a escasos milímetros de Nick y le dije de frente:
—Hoy es el mejor día para comenzar —posé mis manos detrás de su cuello y él de inmediato me rodeó con sus fuertes y protectores brazos—. Te amo Nicholas

- FIN -

Capítulo # 76

Hoy sería el gran día, mi boda con Nicholas. Mejor día él no pudo haber escogido: 11 de Agosto de 2011, el día en que nosotros comenzamos a salir. Mamá, obviamente desde dos años atrás me había estado ayudando con los preparativos de la boda. Decidimos que no fuese la gran cosa, seria en nuestra casa, no la de mis padres, sino en la de Nicholas y mía. Pues a finales del 2009, fue la boda de Peet y Missy. Ella se veía hermosa con su vestido y velo blanco totalmente y muy tranquila, y vaya, mi hermano, lo típico su traje negro pero a él estaba que se lo comían los nervios. Nick no pudo asistir al evento así que yo como hermana del esposo asistí sin Nick. Todo salió a la perfección, tal y como se había acordado. Ellos ahora tenían su propia casa pero no en Estados Unidos, si no decidieron irse a vivir a Australia. Missy por obvias razones amaba los animales y toda es clase de cosas; Mis preparativos estaban listos desde inicios de 2011. Tanto Nick como yo, estábamos listos para casarnos. Él había sacado a la luz nuestro matrimonio a mediados del año pasado, ósea Mayo de 2010 y creo que la mayoría de las personas estaban contentas, bueno, al menos eso creo yo. Nick había entrado completamente en el mundo del espectáculo rotundamente, todos querían tener una entrevista con él, todos quieran tener la exclusiva de todo sobre él e inclusive las mujeres lo deseaban y se lo demostraban, pero él a pesar de todo eso, me amaba. Comenzó su gira propia a inicios del 2010, todo estaba perfectamente. Yo era su fiel compañera en todos los viajes y su prometida.

Aquella mañana me levante con el cantar de los pájaros sobre mis oídos. Nick no estaba presente cuando me desperté pero al destaparme y poner los pies sobre la duela de madera vi una pequeña nota sobre el buró. Era de Nick.

“Amor, dejo que comiences a arreglarte. Me fui por mis padres al aeropuerto. Espero verte en el transcurso del día. Estoy demasiado feliz. ¡HOY ES NUESTRO DIA! Te amo hermosa” —Sonreí al ver esa perfecta y caligráfica letra cursiva de Nicholas. Suspiré y me puse de pie caminando directo al baño. Adentro estaban todas mis cosas: las toallas de baño y mis sandalias. Deje correr el agua tibia por mi cuerpo y después de un rato salí para cambiarme. Era obvio, sentía los nervios por todo mi cuerpo, desde los pies hasta la cabeza. Mis piernas eran demasiadas débiles sentía que en cualquier momento caería pero no seria así. Mi estómago estaba que estallaba por dentro sentía unos horribles cosquilleos recorrerlo por completo. Me puse algo sencillo: un short corto de mezclilla, una blusa sin mangas de rayas horizontales azul y unas sandalias del mismo color. Deje mi cabello suelto, cepille mis dientes y bajé para tratar de desayunar, aunque estaba mas que segura que no probaría bocado, mi estómago no lo aceptaba desde anoche. Mi familia estaba en casa, bueno al menos: papá, mamá y Gill. Mamá era la encargada del lugar, se movía de un lugar a otro corriendo con arreglos entre las manos, al igual que papá, que vigilaba las cosas que irían afuera y en donde seria la misa y la cena; Les había comentado sobre mi casa anteriormente, si imaginarán lo que yo imaginaba pequeña para que cupiese todo eso, en fin; Me quede estancada en el marco de la puerta al ver ese hermoso y perfecto panorama. Parecía el escenario de una película profesional de Hollywood. Había una clase de altar sobre el verde y recién cortado pasto que daba la espalda al mar, al frente se encontraba dos hileras de sillas y en medio de estas una alfombra de terciopelo rojo. El altar estaba adorando con muchas ramas verdes y flores; De repente di un respingo y giré asombrada, papá había colocado su mano sobre mi hombro.

— ¡Bah! —dije algo agitada, si que me había asustado. Él rio.
— ¿te esta gustando todo? —pregunto. No tenía caso que lo hiciera.
—Desde luego, todo es… —mire alrededor— hermoso —lo abracé y bese dulcemente su mejilla. Me abrazo por los hombros—, ¿Qué pasa? —pregunte contemplando aun el panorama.
—llegaron tus suegros…
— ¿en serio? —pregunte y asentó con su cabeza—. ¿Pues hace cuando se fue Nick?
—a eso de las… —miro su reloj de muñeca—, temprano. Ocho, más o menos
—ok. Iré con ellos —salí de ahí directo hasta la puerta de entrada en donde ya estaba abierta y ellos apenas comenzaban a bajar del auto de Nick. Me aproxime hasta con ellos. Venían todos con sus maletas. De hecho, nuestras familias se quedarían en las recámaras de huéspedes. Sonrieron al verme. Me acerque hasta el auto y saludé de abrazo y un buen beso a la señora Denisse. Hacia bastante tiempo que no la veía, pero cuando la llegue a ver, me había enseñado unas exquisitas y deliciosas recetas de cocina, en realidad no era para nada complicado, al contrario me encanto cocinar.
— ¿Cómo estas linda? —pregunto ella amablemente. Reí suavemente mientras tomaba mis manos.
—muy bien, muy bien, ¿y usted?
—Desde luego que muy bien —sonrió. Al instante saludé al señor Paul Kevin. Y desde luego que también vi bajar del auto a Kevin con su esposa Danielle. Obviamente los salude y también al pequeño, bueno ya no tan pequeño Frankie. Una rubia, alta, delgada de tez blanca bajo del auto acompañada por Adam. Sonreí al verlo. Él había vuelto a reiniciar su vida con otra persona. Me aproxime hasta ellos y los saludé.
—Me alegro por ti —dije en su oído al momento en que me separaba de nuestro abrazo. Los invité a pasar y desde luego mamá los recibió con gusto allá adentro. Salí a esperar a Nick, que terminaba de estacionar el auto. Bajo de este con algo entre sus manos y se aproximo hasta mí, en donde me tomo de la cintura con solo una mano y me apego a él—. Buenos días… —dije mientras depositaba un beso sobre sus labios.
— ¿desayunaste? —fue lo primero que dijo. Negué con la cabeza— que bueno, mira lo que te traje —salió por detrás de su espalda una charola de plástico que contenía frutas recién cortadas, yogurt y granola sobre ellas. Lo mire tierna.
— ¡que rico!, ¿tu ya desayunaste?
—no. Mejor desayunamos juntos —sonrió con sus labios juntos, muy apenas formando una curva en sus labios.
—Ok —lo besé. De inmediato caminamos dentro de la casa. Fuimos hasta la cocina y busque un tenedor desechable y saque del refrigerador una botella con jugo de naranja natural. Apenas me iba a sentar sobre las sillas de la barra y me detuvo antes de hacerlo— ¿Qué?
—Hay mucho ruido —era verdad. Tomo mi mano y me llevo hacia afuera. Pasamos por el altar, bajamos por las escaleras de madera que daban hasta la arena y nos sentamos al final de ellas. Abrí la botella y bebí un poco de ella. Nick abrió la charola de fruta y con el tenedor tomo un pedazo de sandía y la acerco hasta mi boca en donde yo la abrí y la comí. Aun no terminábamos de desayunar cuando sentí como cubrieron mis ojos. Nick no era, él tenía sus manos ocupadas.
— ¿Quién es? —Comencé a tocar sus manos y grité—: ¡Valery!
—Si —contesto ella igual que yo. Rápidamente me puse de pie y me giré para abrazarla.
— ¿Cómo has estado? —pregunte.
—muy, muy, muy bien… —contesto demasiado obvia. Ella estaba saliendo con Travis. Habían hecho muy buena química desde que se conocieron y se volvieron inseparables.
— ¿Qué pasa? —pregunte.
—Necesito llevármela —se dirigió con Nick.
— ¿Por qué? —pregunte.
—tu mamá, te mando hablar. Es hora que te comiences a arreglar. Son cerca de las once, casi doce —reí. Nick entendió y se puso de pie, caminamos escaleras arriba y al llegar a la plataforma venía Adam caminando—. ¡Vamos, vamos! —aplaudió Valery, haciendo que me apurará.
—Voy, voy —dije—. ¿Me llevo eso? —le pregunte a Nick. Me dirigía a la charola, el tenedor y la botella.
—No, no, yo ahora las llevo —sonrió. Valery tomo de mi brazo y comenzó a jalarme. Solo alcancé a besar fugazmente los labios de Nick y después caminar para toparme con Adam que solo me sonrió, demasiado feliz. Y con gusto le respondí esa sonrisa. Eche un ultimo vistazo hacia atrás, ellos caminaron escaleras abajo uno detrás del otro.
—Espero y no se maten… —dije algo nerviosa. Hacia mucho que no hablaba con Adam y nos sabía lo que él aun sentía por mí, aunque ya habíamos dejado todo en paz.
—no creo. Al fin y al cabo, mas de rato vengo y lo busco a ver si no le pasó nada —bromeo Valery.

Capítulo # 75

Esa chica sonrió ampliamente, mostrando su muy perfecta dentadura. Yo al contrario, le regrese esa sonrisa y en el momento en que Nicholas hablaría llego Douglas.
— ¿Qué pasa aquí? —se dirigió hacia ella. Sentí una presión sobre mi estómago, los brazos de Nick me rodeaban y me apegaban a él, protegiéndome. Solo me dedique a tomar sus manos.
— ¿Aquí? —pregunto ella sarcásticamente. Sabia justamente de lo que Douglas hablaba.
—si…
—Lo siento —se apresuro a hablar Nick—, Kim ella es mi novia, bueno… mi prometida —corrigió al instante. Yo solo podía sentir mucha alegría dentro de mí, él había puesto un alto y me había demostrado que haría cualquier cosa por mí; Sonreí.
—Mucho gusto —dije y extendí mi mano hasta con ella y solo la rechazó. Yo no tenia la culpa de que se lo haya tomado muy en serio. Si ella podía ser así, yo también podía ser así, saldría mi _______* interior, la ______* de antes. Pero sabía que a Nick, para nada le gustaba eso y yo no quería serlo tampoco; Nick bajo mi mano y entrelazo nuestros dedos mientras me sonreía pacíficamente.
—cierto, lo siento ________* —se disculpo Douglas. Sonreí—. Entonces como ves, esto se termino —dijo mientras sacaba una clase de chequera del bolsillo de su saco. Garabateo unas cuantas cosas en el papel y al instante se lo entrego—. Muchas, muchas, pero muchas gracias
—No hay de que… —contesto a ella. Mientras le dirigía una mirada picarona a Nick, él solo bajo su mirada perdiéndose en nuestros pies.
— ¿Qué paso con el Nicholas que salía y se divertía con ella? —pregunte al momento de ver, tanto a Kim como a Douglas, salir del salón.
—Sabes… —contesto—, no se porque, pero siento que… justo en este momento solo tengo ojos para ti. Y no quiero hacer una estupidez que cause el perderte —me coloque de frente a él.
—Eso no pasará —acaricie su mejilla—. No te dejare que cometas otra estupidez, ya no… —terminé para besar delicadamente sus labios y él coloco una mano por mi espalda y otra por mi cuello.
—Te amo —dijo mientras nos alejábamos. Pasamos la mayoría del día en el estudio. Los chicos de ahí eran demasiado divertidos, por la nada te aburrías. Si no estaban grabando, estaban hablando e inclusive bromeando. Mire el reloj, eran ya cerca de las tres de la tarde, ¡el tiempo pasó volado! Nick traía una idea en su cabeza para una clase de nueva canción. Me encantaba, porque podía cantar en cualquier estilo de música y le sentaba a la perfección, su voz era única. Lo vi aproximarse a mí mientras yo estaba sentada en un sofá del lugar.
— ¿terminaste? —pregunte.
—no, ¿quiere comer?
—Si… —sonreí.
— ¿Qué te gustaría? —pensé.
—lo que sea
—bueno, hay un lugar cerca de aquí, lo digo para no mover el auto
—No, no te preocupes —extendió sus manos y me ayudo a levantarme. Nos despedimos de las personas que estaban dentro del lugar y después salimos por la caseta de vigilancia. Desde luego que había si acaso dos fotógrafos pero a él no le importo en lo más mínimo.
—haz como si no existieran —me dijo al oído. Solo sonreí. Tomo mi mano y entrelazo nuestros dedos. Yo no tenia idea de a donde íbamos, solo me dejaba llevar. Entendí a donde me llevaba, obvio era a comer, pero era comida rápida—. ¿Aquí? —me pregunto demasiado tierno y al pendiente de mi.
—no importa, en donde tu decidas esta bien ¿si? —conteste mientras besaba fugazmente sus labios y él con gusto lo acepto. Escuche algunos cuchicheos y aullidos, me percate de que ahí estaban los fotógrafos y me aleje algo sonrojada mientras que él sonreía ampliamente. Tomo mi cintura y entramos al lugar, desde luego ellos no entraron. Al instante pedimos de comer y nos fuimos a sentar al final del lugar—. Siento lo de afuera —pedí disculpas.
—no, no paso nada. Tú me puedes besar cuantas veces quieras y donde quieras —sonrió y se aproximo a mí para besarme, varias veces, pausada y lentamente disfrutando. Sonreí y se inclino hacia atrás de su silla para comenzar a comer. Comenzó a depositar papas a la francesa dentro de mi boca y en la suya. Había olvidado lo divertido que había sido estar con él, lo divertido que estaba por suceder y cada sorpresa que tenía para mí.
— ¿y no tienes miedo de lo que vayan a decir mañana de nosotros? —negó con la cabeza mientras daba un sorbo a su soda.
— ¿Por qué?, ¿debería?
—No, no —interrumpí de pronto.
—no tengo miedo, sé que estoy haciendo bien las cosas y sobre todo que estoy bien contigo y eso es lo único que me importa ahorita —sonrió y tomo su hamburguesa y dio una mordida—. ¿No piensas comer?
—si, si —me adelante, sonreí y tome la hamburguesa y comencé a comerla. Así pasamos un poco de tiempo dentro, platicando de nuestras cosas, no podíamos dejar de hablar, ni de sonreírnos. Me sentía alegre.
— ¿y cuando te quieres casar? —me pregunto mientras tomaba mi mano que estaba sobre la mesa.
—Nick… —alargué—. No quiero que te preocupes, las cosas saldrán conforme nosotros queramos, ¿si?
—si, lose, pero sabes… Yo ya me quiero casar contigo —me miro fijamente a los ojos y apretó mi mano. Sonreí—. Y también quiero hacer cositas malas —dijo picaron y elevo una ceja. Yo solo conteste.
—No necesitas estar casado para hacer cositas malas… —dije en un mismo tono que él— Porque se que, cuando pase eso, después estarás conmigo —sonrió.
—si… no porque te deseo —mordió su labio—, si no porque te amo demasiado y te respeto
—Gracias —dije para juntar nuestros rostros y consecutivamente nuestros labios que se unieron como un imán, atraídos por polos opuestos. Abrió paso entre estos e introdujo su lengua en mi cavidad bucal, saboreando exquisitamente su delicioso aroma a yerbabuena. La carga de fuerzas termino con un flasheo sobre nuestros rostros. Me aleje de él, apenada. Aunque el lugar estuviese casi vacío, andar besándose de esa manera en un lugar público, incomodaba, mas si ahora era la comprometida de Nick, aunque aun nadie lo supiese. Él sabría cuando revelar nuestra relación, él sabría cuando decir que se casaría conmigo, él sabría todo de nosotros. Yo creía en él; Terminamos de comer nuestros alimentos y después salimos. Nick había cargado mi suéter y me tenía tomada de la mano. Al momento de salir, Nick coloco mi suéter sobre mi cabeza y me abrazaba por los hombros, yo solo reía.

—Basta, basta —decía una y otra vez. Su risa sonaba muy divertida y aun así a través del suéter en mi cabeza podía oír y ver los disparos de las cámaras. Quito el suéter de mi cabeza y quede un poco despeinada. Él me ayudo con mi cabello pasando su mano por mi frente, despejando mi rostro. En realidad, no se que haría, si él me hubiese fallado, no sabría que hubiera pasado conmigo. ¿Habría creído de nuevo en el amor?, ¿Me hubiera quedado con mi ex novio? Él había sido mi salvador entre las tinieblas.