—dejame hablar —me interrumpió—. Soy un estúpido, no debí —negaba varias veces con su cabeza—, no debí dejarte aquí. Te amo y ahora mas que nunca estoy seguro lo que siento por ti y lo que quiero para mi vida. Te quiero a ti, te quiero todos los días conmigo, todos los días animándome. Quiero verte todas las mañanas recostada en mi cama y que me des mi primer beso del día. Quiero que me perdones por las estupideces que cometí —él estaba tan concentrado pronunciando las palabras y muy nervioso, que si en un momento decía algo incorrecto, me perdería. Yo me comencé a acercar a él. Movía sus manos y veía hacia todos lados. Quede lo mas cerca de él y coloque mi mano en su mejilla. Suspiro—. Perdoname —decía con sus ojos cristalizados y en un parpadeo, una lágrima salio de su ojo. Al verlo, solo me limite a abrazarlo y comencé a llorar en silencio. Nuestras respiraciones estaba agitadas. Me aleje un poco de él para contemplar sus ojos.
—Nicholas, esto es demasiado fuerte para mi... Y se que para ti también —dije mientras aun lo tenia abrazado—, solo dime, ¿quien es Kim?
—ella no es nada mio. Firme un contrato del cual decía que tenia que salir con ella por dos años, fingir ser su novio para que me ayudará con la fama. Pero te lo juro, nunca hubo nada serio entre ella y yo. Yo siempre me la pasaba pensando en ti... te lo juro
—si, pero ¿porque no me lo dijiste?, ¿sabes que te hubiera apoyado? —bajo su mirada y yo la busque—. Lo sabes... Nunca me opuse a lo que hicieras, te di tu espacio y tu solo perdiste la confianza en mi
—lo se y en serio, si no me perdonas te comprendere y no te volveré a buscar. Me iré de tu vida, eso es lo que merezco después de esto
—no... Yo no quiero que te vayas de mi vida, pero si hoy solo fue un contrato de novia, no se que es lo que venga después. ¿Casarte con alguien?, ¿Adoptar un hijo?, que se yo —deje de abrazarlo, pero él no soltó mi cadera, tuve que hacerlo yo. No es que me sintiera feliz, solo que estaba dolida.
—por eso quiero que estés conmigo, no quiero volver a cometer algo e incluso lo que tu dices, no quiero cometer esa estupidez —dijo. Suspire, era el momento.
—te perdonare, pero Nicholas... No quiero que vuelvas a desconfiar de mi, yo puse toda mi confianza en ti. No me vuelvas a fallar
—gracias, gracias, gracias. Te amo—contesto emocionado y una sonrisa se formo en su rostro.
—y a todo esto, ¿porque regresaste antes de los dos años? —comenzo a acercarse demasiado a mi y coloco una mano en mi cintura.
—porque te estaba perdiendo... —fue tan rápido su movimiento que no lo vi venir. Poso sus labios sobre los mios. Me hundí junto con él en el beso, me besaba tranquila y delicadamente, no iba rápido, iba a su tiempo. Después de unos minutos de contemplar su rostro y acariciarlo me decidí a hablar.
—¿cuando tiempo quieres? —pregunte. Él sabia justo de lo que hablaba.
—no quiero tiempo, quiero que te vengas conmigo. Quiero que vivas conmigo en Nueva York
—¿vivir? —pregunté.
—si, no estoy dispuesto a dejarte mas, no me quiero separar ni un momento de ti, ya ni siquiera pienso en dejarte aquí
—sabes que mi papá no me dejará —me excuse.
—yo hable con tu papá, él esta dispuesto a todo siempre y cuando tu quieras. No es por ser egoísta ni nada pero, es si o si —dijo. Eso si que estaba siendo demasiado egoísta. Yo lo amaba pero aun tenia mis dudas y esto de vivir juntos era muy pronto—. ¿Aun eres mi novia, verdad? —pregunto. Pensé, analicé y asentí con la cabeza—. Y sobre todo, ¿aun te quieres casar conmigo? —dijo mientras sacaba algo de su bolsillo y se incaba como aquella vez que me propuso matrimonio. Era el anillo, el cual sacaba del bolsillo. Si, yo quería pasar el resto de mi vida con él y creería en sus palabras, si una vez me fallaba, por mas que me doliera, esto no continuaría; Solo extendí mi mano y fingí una sonrisa. Él coloco lentamente el anillo en mi dedo anular para ponerse de pie y besarme—. Necesito presentarte a alguien —dijo emocionado.
—ok —conteste. No quería ser seca, pero así me sentía, estaba confundida y tenia miedo. Tomo de mi mano y salimos "felices" a la estancia en donde estaba un chico, bueno, mas bien no era un chico si no se veía de edad mayor.
—________*, te quiero presentar a mi mejor amigo, Douglas Tricker
—espera... ¿tu eres Douglas?, tu la ves pasada marcaste al celular de Adam.. —me dirigí a Nick— ¿tu estabas ahí?
—si —contesto. Rodee mis ojos. Esto era increíble. A duras penas extendí mi mano y lo salude.
—con permiso... —dije.
—¿a donde vas? —pregunto Nick.
—acaso no quieres que vaya contigo, iré a arreglar mi maleta
—¿entonces si vas?
—te amo lo suficiente y no me quiero lastimar —solté su mano y camine hasta las escaleras. Llegué a mi recámara y me lance en la cama boca-abajo. No podía seguir con esta mala actitud hacia Nick. No me sentía feliz el volverlo a ver, el volverlo a sentir, el volver a saber que ahora estaríamos juntos. ¿Que me pasaba?; Me decidí poner de pie y comencé a acomodar mis cosas en una maleta. Tome mi celular y twitteé:
"No se porque no me siento feliz. De nuevo estamos juntos y esto es como un día normal... Quiero ser feliz" —guarde mi celular en mi bolsillo trasero. Terminaba de doblar unas blusas y las colocaba en la maleta, cuando mi celular comenzo a sonar. Era un mensaje de twitter.
"@valerzzzz@_______* ¿que pasa?, ¿quieres que vaya a tu casa?" —le conteste al instante.
"@________*@valerzzzz no. Nick regreso y me iré con él a Nueva York. No se porque me siento mal. No quiero ir, pero estoy dispuesta a recuperar el tiempo perdido. Lo amo lo suficiente como para no estar con él. ¿Entiendes?"
"@valerzzzz@________* obvio que te entiendo. Ojala y todo se arregle. Buena suerte y buen viaje. Disfrutalo, piensa que son otras vacaciones y se feliz. Te amo" —contesto. Puedo decir que siempre sus mensajes me subían el animo. Estaba concentrada, checando las cosas que llevaría.
—¿puedo pasar? —pregunto Nick. Me despabile un poco y gire a verlo.
—si, si pasa... —dije y continué arreglando la maleta.
—tu recámara sigue igual —dijo mientas se sentaba sobre la cama, aun lado de mi maleta.
—lo se, casi no estuve mucho tiempo aquí —un silencio incomodo se hizo presente en la escena.
—y... —hablo—, ¿te llego el ramo de orquideas, ayer en la tarde?
—¿fuiste tu? —pregunte y asentó con la cabeza—. Si, si me llegaron, gracias. ¿como supiste?
—Joe me dijo en donde estabas... Por cierto, él me contó muchas cosas de la cual necesitamos aclarar
—no te voy a dar explicación de nada, no hablare sobre Adam
—¿por...?
—no —interrumpí. Me estaba pidiendo explicaciones de Adam y yo aun no estaba satisfecha con las que él me menciono.
—ok —dijo seco. Seque una lágrima que recién salia de mi ojo y procure que Nick no viera, pero estaba tan atento en mi que vio—. Amor, ¿que pasa...? —mordí mi labio inferior.
—tengo miedo —abracé una blusa que traía entre las manos. De inmediato se puso de pie y me rodeó con sus brazos. El alma estaba volviendo a mi, lo estaba sintiendo de nuevo. Comenzaba a sentirme protegida, tan yo.
—no hay de que temer. Te lo juro, no dejare que te pase nada, lo prometo
—gracias por cumplirlas —sonreí. Debía de agradecer. Él hasta ahora las había cumplido. Me aleje un poco de él, quiera contemplar su rostro que durante un año y meses no lo había visto. Comencé a acariciar su rostro con las yemas de mis dedos, pasando por sus ojos, sus mejillas, su nariz, sus labios. Él tan solo me tenia tomada de la cintura, acomodo un mechón de mi cabello detrás de mi oreja.
—te amo mucho —dijo tierno. Ahora fui yo la que pose mis labios sobre los suyos y saboree el beso—. Extrañaba tanto esto, extrañaba la forma en que me besabas —dijo mientras depositaba cortos besos en mis labios. Sonreí.
—yo también te amo Nick... —rodee su cuello con mis brazos. Jugué un momento con su cabello, que por cierto ahora ya no era tan rulado. Ni siquiera termine de arreglar mi maleta. La felicidad estaba regresando a mi, comenzaba a ser feliz de nuevo.
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