Novela: Today is the best day to start

sábado, 21 de noviembre de 2009

Capítulo # 72

—gracias —dijo Nick muy cerca de mi oído. Voltee a verlo un poco confundida.
—¿por qué? —veía su rostro. Amaba esa mirada, esa combinación perfecta de tez blanca y pequeños lunares sobre toda esta.
—por todo, por esto —decía alzando un poco sus brazos—. Por perdonarme, a pesar de que pase un año sin estar contigo —me miraba fijamente a los ojos y su mirada era de lo mas sincera—, siendo que ese ha sido uno de los mas grandes errores que he cometido, hasta ahora —decía mientras bajaba su mirada.
—Nick… —decía alargando su nombre en susurro y colocando una de mis manos sobre su mejilla—, te amo y creo que esa es suficiente razón para hacer todo lo que estoy haciendo. Aparte creo que todos cometemos errores, somos humanos —su mirada se tornaba un poco mas tranquila. Siendo ahora él, el que colocaba su mano sobre mi mejilla y acercaba nuestros rostros lentamente.
—te amo —dijo muy cerca de mis labios. Siendo estas las ultimas palabras antes de undir nuestros labios en un dulce y delicado beso; Lo extrañaba, lo necesitaba ahora mas que nunca. Estaba segura que Nicholas era el hombre de mi vida; Nuestro beso comenzaba a cesar y al mismo tiempo que el auto iba con una velocidad menor a la anterior, hasta llegar al reposo total.

Nicholas bajó del auto, mientras yo aún veía sobre la ventana. Gente caminaba de un lugar a otro, unos con prisa y otros simplemente con calma; Nick abrió mi puerta y al momento de salir del auto sujeto mi mano de nuevo. Unos cuantos ayudantes del aeropuerto, bajaban mis maletas del auto mientras eran dirigidos por Douglas. Ya adentro veía la lista de vuelos y los pasajeros del vuelo directo a Nueva York estaban abordando.

—por aquí —decía Douglas dirigiéndose a Nicholas y a mi. Mientras nos dirigíamos hacia donde nos indicaba, a una velocidad moderada, hubo un par de jovencitas que lo reconocieron al instante, pidiéndole un autógrafo y una de ellas una foto; Se sentía… raro, fue extraño ver como Nicholas se tomaba fotos con alguien que no fuera yo; En fin… Pasamos por seguridad sin ningún problema y para el cabo de diez minutos ya estábamos por el túnel, para abordar el avión.

Al estar ya en el avión, nuestros asientos eran de una hilera de en medio y exactamente los últimos tres asientos de primera clase, por petición de Nick. Mientras Douglas hablaba con las aeromosas, Nick me cedió primero el paso, así quedando yo en la ventanilla del avión y él enseguida de mi, obviamente. Nos colocamos nuestros cinturones de seguridad, el avión comenzaba a despegar. Sentí un fuerte impulso en mi pecho, rápidamente, presione la mano de Nick fuertemente y cerré mis ojos. Sentí como la mano de Nick se aferraba a la mía. Comencé a inhalar y exhalar para tratar de relajarme. Siempre era lo mismo, yo no tengo la culpa de tenerle miedo a los aviones.
—¿estas bien? —me pregunto Nick al instante. Tragué saliva y asentí con la cabeza. Abrí los ojos y al instante me rodeo por los hombros y me aferro mas a él. Nos pusimos a ver una clase de vídeo en el celular de Nick, era muy gracioso, era un vídeo casero en donde salia él y varios chicos más, haciendo tonterías y media. Algo así como: beber de un jalón un vaso de limón agrio, visualizar quien comía mas chiles. Era realmente divertido. Podía ver las luces a traves de la ventanilla del avión, como estas cada vez se acercaban y se lograban visualizar mejor.
—mira, mira Nick —le hable y se acerco alado de mi, viendo hacia fuera.
—¿que? —pregunto él.
—hay algo afuera —sacudí mi cabeza.
—como va a haber algo afuera, amor
—en serio, lo hubieras visto
—dejame ver —él se corrió un poco mas para adelante, dejando su frente en la ventanilla—, no hay nada —yo sonreía ampliamente—. Ó tal vez si hay algo... —dijo en un tono de suspenso—, pero eso no es nada a comparación de lo que hay en mi departamento...
—¿que hay? —dije algo miedosa.
—nada... nada —se acomodo en su asiento cruzando los brazos sobre el pecho y se coloco de vuelta el cinturón de seguridad.
—¿Como que nada?, no podre dormir —lo decía en serio. Era demasiada miedosa.
—¿quien dijo que dormiríamos? —mordió su labio inferior y después sonrió picarón. Verdaderamente, aun o tal vez mas, lo encontraba sexy. ¡Bah!, que mas da, era mi novio; Yo igualmente me coloque el cinturón, aterrizamos y al instante, la gente comenzo a bajar sus pertenencias del avión, me puse de pie y antes Nick, hablo—. Amor, amor —dijo algo apurado.
—¿que pasa?
—como obviamente, es el aeropuerto de Nueva York y hay demasiada gente, no quiero sueltes mi mano para nada... Es lógico que habrá fotógrafos, reporteros tratando de localizar la mejor toma de nosotros dos. Pero pesé a eso, tu serás mi esposa y no vayas a soltar mi mano —asentí con la cabeza—, para nada —dijo por último, para después besar mis labios fugazmente. Comenzamos a avanzar entre los pasillos del avión, eramos los últimos en bajar. Douglas iba delante de nosotros. Al momento en que comencé a ver gente corriendo, caminando por todos lados. Sentí como Nick sujeto mi mano con mas fuerza. Había un grupo de jovencitas gritando el nombre de Nick y solo podía ver la sonrisa de él, que se formaba ampliamente en su rostro. Yo caminaba con mi cabeza baja, no quería tropezar con alguien o con algo. Tope torpemente contra Nick que hizo que alzara mi vista, aun no salíamos del aeropuerto y era un caos. Nick se dio un poco de tiempo para sus seguidoras, yo creo que alrededor de cinco minutos. Soltó mi mano solo por un momento, mientras se tomaba foto, autografiaba y saludaba a la chicas, pero en si, yo me mantuve enseguida de él siempre. No dejaban de tocarlo, no dejaban de tocarle su cabello, que eso causo un poco de celos en mi, eran sagrados. Reí con Douglas, por las locuras que ellas hacían. Al instante, las chicas se despidieron y le agradecieron a Nick y él también. Sujeto mi mano nuevamente mientras me sonreía—. ¿Lista para el verdadero caos? —pregunto Nick muy cerca de mi oído, solo me limité a sonreír. Comenzamos a avanzar entre la gente hasta salir a las puertas corredizas automáticas del aeropuerto. Ni siquiera las puertas se abrían cuando comenzo una lluvia de flashes sobre nosotros. Me aferré al brazo y la mano de Nick, con mi mirada puesta en el suelo, para ver de no tropezar. Podía escuchar comentarios absurdos e inútiles de los reporteros. Yo solo reía para mis adentros de lo que oía. "Nick, ¿Kim sabe de esto?, "Nick, ¿Quién es ella?", "Nick, ¿terminaste con Kim?", "Ella es la tercera en discordia". A traves de esto, no oía nada salir de la boca de Nick, al contrario escuchaba un fuerte, claro y constante: "Gracias". Abordamos de inmediato el auto y los flashes caían como granizos sobre nosotros. Nick me rodeo por los hombros pero tardamos un momento en salir ya que, algo así, un reportero no se quería quitar de enfrente del auto. Nick y yo reíamos, viendo como Douglas gritaba. Tranquilizamos un momento la risa y al instante el auto comenzo a acelerar, dejando atrás la lluvia de flashes. Yo parpadee un par de veces, mis ojos veían estrellas.
—¡Wow, que fuerte! —dije en un susurro mientras tallaba mis ojos con mis manos. El flasheo de afuera había hecho que no viera bien las cosas. Aclare bien mi vista y me dirigí hacia con Nick.
—por eso procuro no salir demasiado en las noches, siempre salgo en el día —sonrió. En cuestión de unos minutos comenzamos a acercarnos a las cercas de la ciudad de Nueva York, las luces se hacían mas notables. Aunque fuese ya muy noche, la gente caminaba o corría de un lado a otro. La gente jamas se cansaba ahí. El auto se detuvo entre las calles frente a una carpa guinda—.

No hay comentarios:

Publicar un comentario