Once y media de la mañana, fue lo primero que vi al abrir mis ojos después de una larga y cansada noche de fiesta. Lo único que quería hacer en este momento era estar con Nicholas, él solo me hacia feliz.
"amor, buenos días, te parece bien si vamos a estrenar mi auto" —teclee en mi celular mientras aun estaba acostada y desde luego que no tardo en contestarme.
"buenos días, me parece muy bien, paso por ti en diez minutos" —¿diez minutos?, apenas hacia un minuto que había abierto mis ojos.
"que sean veinte :D" —de inmediato me puse de pie aun con mi celular en la mano. Fui por un short de mezclilla junto con una blusa de tirantes rosa pastel y una sudadera negra, esas con gorrito. Entre al baño y deje el celular ahí adentro. Deje que la agua con temperatura climatizada recorriera mi cuerpo, así termine bañandome, me cambie igual ahí adentro, al salir, me puse unos calentadores y mis botas, creo se darán cuenta, estoy obsesionada con las botas, pero son demasiado cómodas. En fin, cepille tanto mis dientes como mi cabello y así lo deje, me puse una línea negra en mis ojos, rubor y labial. Cuando me encontraba por ultimo, colocándome mis pendientes enfrente del espejo, abrieron mi puerta, que gire repentinamente.
—¿que quieres Deb? —pregunte de mala gana.
—¡que genio! —me gire y apoye la mayoría de mi peso sobre una pierna.
—¿ocupas algo? —alze mis brazos a los lados.
—¿a donde vas? —¡genial! eso me faltaba, iría de una u otra manera.
—saldré con Nick
—¿puedo ir? —no estúpida, claro que no puedes ir... No le diría eso, era la "invitada" y dejarla en casa, estaría mal. El perfecto mal tercio que me hacia falta.
—si, si puedes ir —dije dirigiéndome al baño por mi celular y redactar el mensaje de Nick.
"esta bien, salgo para tu casa" —oí como Deb corrió hasta su recámara y regreso en si, mas arreglada que yo. Sonreí burlonamente.
—¿que? —pregunto ella—, ¿tengo monos en la cara? —la observe.
—¿y si te digo que si? —reí a carcajadas, me encantaba siempre ponerla de mal humor y sobre todo si era de su aspecto. Tome solo mi cartera en donde traía mis tarjetas tanto de manejo como las de crédito, mi celular lo coloque en mi bolsillo delantero y salí de mi recámara para que después ella me persiguiera. Camine hasta la cocina de donde tome y lave una buena manzana roja. En la casa rondaba mucho silencio, solo se podía oír el sonido del aire chocar con el vidrio de las ventanas. Llegue hasta el recibidor y tome las llaves de mi auto nuevo, las pude identificar ya que tenia un llavero de una esfera transparente con toques color aqua. Abrí la puerta principal, quitándole la llave y veía como Nick cerraba la puerta de su auto que hacia ya estacionado alado del mio y acomodaba su camisa. Baje las pequeñas escaleras de la entrada y me aproxime a él. Tomo mi cintura con solo una mano y me apego a él.
—¡buenos días! —dijo para yo volver a depositar un beso en sus labios y al instante se detuvo quedando su mirada detrás de mi—, ¿que hace ella aquí? —pregunto escondiendo su rostro tras el mio.
—no la iba a dejar aquí... tenemos que ir por Adam —rodeó los ojos y me soltó, para así entrelazar su mano con la mia. De inmediato Deb se acerco y lo saludo besando su mejilla. ¡zorra!—. ¿puedes manejar tu? —sonreí.
—no —negó con la cabeza, sonrió—, solo si... —alzo su boca intentando un beso. Reí y lo jale de su mano, aproximandonos a mi auto. Subió Deb en la parte trasera del auto y así Nick en el área del piloto y yo del copiloto, nos colocamos nuestros cinturones.
—¿a donde vamos? —pregunto esa voz chillante proveniente de la parte trasera del auto.
—por Adam —dijo indignado Nick.
—¿y crees que quiera ir? —le pregunte a él.
—me debe muchos favores, no creo que diga que no...
*
—no —dijo Nick mientras abría la puerta del auto y subía.
—¿no?, si tu diji...
—si, pero pues pensé que diría que si, me equivoque
—iré yo —dije mientras me desabrochaba el cinturón de seguridad. Nick abrió sus ojos mas grande de lo normal—, a mi no me puede decir que no —me abalance con Nick y le di un beso en su mejilla y con mi mano apreté su muslo. Baje del auto y camine hasta la puerta de la casa de Nick, dirigí mi vista al auto en donde estaban él y me hizo una seña de que pasara. Así abrí la puerta de la casa en donde lo primero que vi fue a Adam sentado en el sofá—. ¿Adam? —pregunte.
—¿_______*? —giro su rostro nervioso a todos lados—, ¿que haces aquí?
—vengo por ti
—¿por mi?
—si por ti —dije con un tono de voz bobo. Rodé el sofá y busque su mano, que en esta tenia el control de la televisión. La tome y lo puse de pie y así lo fui jalando hasta la salida.
—no quiero ir, que parte de no soporto a tu prima no entendiste
—me debes muchos favores
—¿yo a ti? —al parece no se había dado cuenta de que ya estaba en la calle, que había cerrado la puerta de su casa y nos dirigimos al auto. En donde Deb sonreía victoriosa.
—si, muchos favores —exactamente, no sabia que favores me debía, pero así que, yo le debería uno a él. Se dio por vencido y se introdujo en la parte trasera del auto, me subí yo y Nick acelero.
—dos boletos para... ¿cual quieres ver? —se dirigió Nick a mi, ya en la taquilla del cine.
—la que tu quieras —sonreí. Así pidió las entradas del cine, mientras que Adam y Deb compraban las suyas yo caminaba tomada de la mano con Nick. Habíamos llegado justo a tiempo, la película comenzaba en menos de diez minutos.
—necesito hablar contigo —corto el silencio Nick.
—¿si? ¿sobre que?, ¿hice algo malo? —pregunte miedosa.
—no para nada, hiciste todo bien —sonrió mientras me besaba.
—¿entonces?
—es algo serio...
—ok, aquí estoy, ¿que pasa?
—¿que sala es? —pregunto Deb. Como siempre interrumpiendo lo mas importante.
—te parece bien, ¿si te lo digo cuando lleguemos a tu casa? —pregunto tierno y tímido.
—si, no te preocupes, siempre y cuando no sea importante —sonrió nervioso. No me gustaba, era mas que obvio que quería que el tiempo que duraba la película se pasara demasiado rápido pero eso seria imposible, no controlo el tiempo. Estaba mas que nerviosa, sobre que era eso "serio" de lo que me quiera decir, tenia miedo de lo que me dijera, que en si, quisiera que el tiempo se detuviera y dejar esto hasta aquí, pero de nuevo, me seria imposible.
miércoles, 30 de septiembre de 2009
Capítulo # 45
—¿que te pasa Adam?, porque tan escondido... —bromee y reí, a lo que él coloco su dedo sobre mi boca.
—¿ya viste quien vino a tu fiesta? —dijo en un tono histérico.
—¿quien? —gire hacia todos lados.
—Deb... tu prima —reí.
—pensé que había venido algún artista o algo... si, si vino... ¿y? —me encogí en hombros.
—como que ¿y? —me imito—. No me dijiste que vendría, es demasiado hostigosa —hizo un rostro de desagrado.
—lo siento por no decírtelo, así que ni modo de aguantaras —reí otra vez. No sin antes dejar su mirada fija en mi anillo.
—¿mi-mi hermano ya te lo dijo? —dijo en un tono mal... Él había sido mi ex novio y ahora el que yo me casaría con su hermano, obviamente era una noticia mal, para él.
—¿que? —dije ilusa.
—si, osea, te pidió matrimonio
—¿tu-tu lo sabes...? —lo interrumpí.
—si, me consulto primero, pero juro que seré una tumba, nadie lo sabrá —sonrió fingidamente,
—gracias —le agradecí con un abrazo. Para después continuar con mi camino...
—no, ¿aquí me vas a dejar?
—te encontrara de todas maner... —una chillona y molesta voz me interrumpió, era ella.
—Adam ahí estabas... —llego mi prima, tomando el brazo de Adam, ¿acaso creía que eso provocaria algo en mi?, eso ya no funcionaba conmigo. Aguante mis ganas de reír a carcajadas tapando mi boca al ver como Adam rodeaba sus ojos—. ¿quien te dio eso? —señalo justo mi anillo. Comencé a ponerme nerviosa, nadie de mi familia lo había visto y aun no tenia una buena excusa.
—es, es... un anillo —sonreí mostrando mi dentadura.
—obvio si se que es genia —tomo mi mano, observando demasiado el anillo—, ¿quien te lo dio?
—Nick, si, Nick se lo dio... ¿no es lindo? —contesto Adam.
—es mas que lindo... buen regalo de cumpleaños... —suspire. Me quede platicando un buen momento, hasta que me escape y pude safarme de ellos. Decidida en ir a buscar a Nick, camine por todos lados, desde la cocina hasta el patio trasero y sin señales de él... raro, cuando vi a mamá y corrí con ella justo que platicaba con varias de mis tías.
—¿no has visto a Nick? —dije impaciente.
—si... no —hice un rostro de duda.
—¿como?, ¿si o no?
—no —se apresuro a decir—, no lo he visto —mamá termino de formular su respuesta, cuando siento como cubrieron mis ojos por atrás. Esa ayuda de mamá de primero decir que si, hablando sobre Nick y después no, era obvio que él tapaba mis ojos.
—¿Nick? —toque simultaneamente las manos que tapaban mis ojos llegando hasta las muñecas y tratar de sentir esa esclava que le había regalado, aquella que era de mi abuela, y que por nada del mundo se la quitaba.
—no... —escuche una voz fingida, tratando de hacer el tono un poco mas grueso... Quitaron las manos de mis ojos y de inmediato me gire...—. ¡Valery! —dije lanzándome a abrazarla. Hacia ya casi un año y medio que no la veía y en serio la echaba de menos—. No, no pensé que vinieras
—¿y perderme tu fiesta?, nunca —me interrumpió, volviéndome a abrazar. Ella había sido una hermana para mi, la mejor y la única y aunque estuviéramos lejos nos contactabamos por correo y todo eso; Con ella se encontraba Nick y John, que después tire de un jalón a John, haciendo un abrazo "grupal".
—los extrañe a ambos, no saben cuanto me hicieron falta —me aleje de ellos.
—yo también, hacia mil que no te veía y extrañaba todo esto —se refirió a la fiesta, que reímos todos. Necesitaba contarle inmediatamente a Valery que es lo que pasaba conmigo y con Nick, que ahora estaba comprometida y desde luego saber que es lo que pasa con su vida allá. Estábamos los cuatro de nuevo: Valery, John, Nick y yo, como hace justo mas de un año y medio, los mejores amigos, juntos; Tome el brazo de Valery y hable:
—me la permiten tantito
—si —dijo Nick y me despedí de él con un beso.
—que amor... —dijo Valery, mientras caminamos alejadas de casi todos, saliendo hacia el patio trasero, vimos unas sillas y nos sentamos.
—¿como va todo contigo?, ¿bien?
—claro que todo va a bien, pero la que me debe contar bien, bien, bien, eres tu —golpeo levemente mi brazo.
—¿de que quieres hablar? —me hice la despistada.
—de todo —hizo un tono de voz bobo. Me aproxime a ella y dije:
—Nick me pidió matrimonio —mientras enseñaba el anillo. Y ella se puso como histérica.
—¡Nick te pidió matrimonio! —grito que la calle de inmediato.
—Valery —alargue y me sonroje.
—¡que emoción! —tomo mi mano y observo el anillo para después verme—, ¿pero no crees que son muy jóvenes? —acente con la cabeza.
—eso fue lo que él me dijo, continuaremos juntos, como siempre, y el continuara con su vida de famoso y eso... —sonreí ampliamente—, así como yo la mía... —me abrazo.
—me alegro demasiado por ti Melinda, sabia que ustedes desde el inicio estarían juntos y terminarian juntos —se alejo de mi.
—gracias Valery, ¿y ahora me tienes que contar de ti?, ¿algún chico? —alce mis cejas a lo que ella se sonrojo—. ¡oh, vamos! cuentame —tome sus manos entre las mías.
—pues... —tardo—, ahí un chico, si, si hay —se sonrojo más de lo que ya estaba.
—tienes que contarme Valery —la ayude en que tuviera mas confianza.
—llevamos saliendo alrededor de medio año...
—¿y que tal? —la interrumpí, yo era demasiado impaciente a lo que ella solo me fulmino con la mirada—, esta bien, dejare que tu me cuentes —recargue mi espalda en el respaldo de la silla.
—bueno... es un chico muy lindo y tierno... —se podía decir que continuamos casi una hora platicando, hasta que llegaron los chicos: John, Nick, Adam y con ellos, Deb. Valery lanzo una mirada fulminante sobre Deb que no dejaba de abrazar y decir estupideces sobre nuestras relaciones, odiosa. Yo me encontraba sobre la pierna de Nick, mientras lo abrazaba por el cuello, él no me dejaba de sonreír al igual que yo, estábamos muy felices... ahora estábamos comprometidos. Me encantaba, Nick en ciertos ratos dirigía su mirada hacia mi anillo y me sonreí coquetamente, yo solo me sonrojaba.
—vamos a bailar —dijo Deb muy animada. La verdad en si, no habíamos tocado la pista de baile ni por un momento. Podía escuchar como el dj cambio drasticamente de música, de una calmada a un tipo de música con mas ritmo. Mire divertida a Valery y John que se encontraba platicando, hace demasiado tiempo que no bailábamos y juntos, esta era la noche. Me puse de pie y mire a Nick.
—¡vamos a bailar! —extendí mi mano hacia Nick, me miro asombrado y negó con la cabeza.
—¡oh vamos, hermano! —me ayudo Adam.
—si Nick, no seas aguafiestas —dijeron en dúo mis mejores amigos, pero él continuaba negando con la cabeza de un lado a otro. Vi como los chicos se fueron a la pista de baile y me dejaron a solas con Nick mientras trataba de convencerlo. Yo sabia que el don de Nick no era el de bailar y menos de ese tipo de música, lo conocía muy bien.
—¡hazlo por mi! —dije haciendo un puchero y después sonreír—, ¿si, si?
—esta bien... —se puso de pie, lo jale de su mano llevándolo así hasta donde estaban los demás, bailando lógicamente. Nick no se movía, solo seguía el movimiento de la música.
—¡vamos Nick! —le dio ánimos Valery. Dirigió su vista conmigo, negando con su cabeza y se acerco a mi oído, debido a que la música tenia un sonido alto.
—soy malo para esto
—solo dejate llevar —sonreí. En fin, comenzo a moverse un poco mas conforme la música pasaba. Yo reía con Valery que se encontraba alado de mi, nos divertiamos, en si, hacia mucho que no hacíamos esto.
—estoy exhausta, debemos tener fiestas mas seguido —dijo Valery mientras continuaba bailando.
—iré a bailar con Nick —dije en su oído y camine con Nick que estaba un poco mas enfrente de mi, dejando atrás a Valery. Me posicione muy cerca de él, casi no había centimetros entre nosotros y comencé a bailar. Él, cada vez en cuando me sonreía y rodeaba sus ojos, debido a que hacia unos pasos un poco raros, pero lo digo diciendo, él casi no sabia bailar. Me gire y continué bailando, dando la espalda a Nick. Pude sentir parte de su anatomía muy cerca de mi, tomo mi cadera una mano de cada lado y siguió el movimiento de estas. Corrió mi cabello hacia un lado dejando al aire mi oído que se acerco a él.
—aun sigues bailando igual de sexy desde que te conocí —¡Dios!, este hombre me quería matar, le continuaba siendo sexy desde que me conoció—, la única vez que pude bailar así contigo, fue... —pensó, mientras aun bailábamos.
—si, si lo recuerdo —le dije. Me gire y quede frente a él aunque estaba un muy poco transpirado, no podía decir se veía demasiado... bien. Su cabello mojado por su mismo sudor corporal. Me abalance a besarlo dulce y apasionadamente, sus labios tenían un sabor salado debido al sudor, pero eso para nada le quitaba la calidad al beso.
Comencé a ver mi casa con menos gente y cada vez menos, menos, menos, menos... Opte por quitarme los tacones, estaba muy exhausta, cheque el gran reloj que estaba en la sala: dos y media de la mañana.
—¿te gusto la fiesta, Mel? —pregunto mi padre que se dirigía rumbo a su recámara.
—si papá, gracias —dije y después no lo vi más. A continuación vi a Adam venir de atrás con Deb que igualmente estaba sin tacones. Para esto, Valery y John se habían ido ya, Valery tomaría su avión de regreso a Harvard a las ocho de la mañana y John tendría que acompañar a su madre a un viaje de negocios y obvio estaba, Nick se quedo conmigo hasta el final.
—amor, es mejor que me vaya —acaricio mi mejilla con sus dedos—, ya es muy tarde —acente con la cabeza, me despedi de él con un buen beso, lo acompañe a la puerta y lo vi subirse al auto junto con Adam para asi salir por el portón de la casa. Cerré con llave la puerta principal, tome mis tacones que estaban debajo de la mesa del recibidor y camine hacia las escaleras, subiéndolas. La puerta de la recámara de Deb ya estaba cerrada. Me incorpore en la mía, fui al baño, enjuague mi rostro y salí al peinador. Por mas que tenia sueño tenia que desmaquillarme. Así lo hice y despues me puse mi pijama. Estaba recostandome cuando vibró mi celular que estaba en el buró, lo tome ya estando acostada, tenia muchas llamadas, numero conocidos y desconocidos, así como también mensajes. Pero el mas reciente era uno te Twitter, mi estúpida prima me había dado un reply:
"@Deby @Melinda te quiero prima! :)" —estúpido mensaje tan mas hipócrita. Reí ante esto, no le di importancia y actualicé el mio.
"¡Gracias a todos por venir, esta noche! :]" —actualicé y de inmediato uno que otro me contesto, les di las gracias y por último, antes de dormirme, actualize:
"Fue la mejor sorpresa que me pudiste haber dado Nick, te amo amor ♥" —termine para así dejar mi celular de nuevo sobre el buró, acurrucarme en la almohada y quedar profundamente dormida...c
—¿ya viste quien vino a tu fiesta? —dijo en un tono histérico.
—¿quien? —gire hacia todos lados.
—Deb... tu prima —reí.
—pensé que había venido algún artista o algo... si, si vino... ¿y? —me encogí en hombros.
—como que ¿y? —me imito—. No me dijiste que vendría, es demasiado hostigosa —hizo un rostro de desagrado.
—lo siento por no decírtelo, así que ni modo de aguantaras —reí otra vez. No sin antes dejar su mirada fija en mi anillo.
—¿mi-mi hermano ya te lo dijo? —dijo en un tono mal... Él había sido mi ex novio y ahora el que yo me casaría con su hermano, obviamente era una noticia mal, para él.
—¿que? —dije ilusa.
—si, osea, te pidió matrimonio
—¿tu-tu lo sabes...? —lo interrumpí.
—si, me consulto primero, pero juro que seré una tumba, nadie lo sabrá —sonrió fingidamente,
—gracias —le agradecí con un abrazo. Para después continuar con mi camino...
—no, ¿aquí me vas a dejar?
—te encontrara de todas maner... —una chillona y molesta voz me interrumpió, era ella.
—Adam ahí estabas... —llego mi prima, tomando el brazo de Adam, ¿acaso creía que eso provocaria algo en mi?, eso ya no funcionaba conmigo. Aguante mis ganas de reír a carcajadas tapando mi boca al ver como Adam rodeaba sus ojos—. ¿quien te dio eso? —señalo justo mi anillo. Comencé a ponerme nerviosa, nadie de mi familia lo había visto y aun no tenia una buena excusa.
—es, es... un anillo —sonreí mostrando mi dentadura.
—obvio si se que es genia —tomo mi mano, observando demasiado el anillo—, ¿quien te lo dio?
—Nick, si, Nick se lo dio... ¿no es lindo? —contesto Adam.
—es mas que lindo... buen regalo de cumpleaños... —suspire. Me quede platicando un buen momento, hasta que me escape y pude safarme de ellos. Decidida en ir a buscar a Nick, camine por todos lados, desde la cocina hasta el patio trasero y sin señales de él... raro, cuando vi a mamá y corrí con ella justo que platicaba con varias de mis tías.
—¿no has visto a Nick? —dije impaciente.
—si... no —hice un rostro de duda.
—¿como?, ¿si o no?
—no —se apresuro a decir—, no lo he visto —mamá termino de formular su respuesta, cuando siento como cubrieron mis ojos por atrás. Esa ayuda de mamá de primero decir que si, hablando sobre Nick y después no, era obvio que él tapaba mis ojos.
—¿Nick? —toque simultaneamente las manos que tapaban mis ojos llegando hasta las muñecas y tratar de sentir esa esclava que le había regalado, aquella que era de mi abuela, y que por nada del mundo se la quitaba.
—no... —escuche una voz fingida, tratando de hacer el tono un poco mas grueso... Quitaron las manos de mis ojos y de inmediato me gire...—. ¡Valery! —dije lanzándome a abrazarla. Hacia ya casi un año y medio que no la veía y en serio la echaba de menos—. No, no pensé que vinieras
—¿y perderme tu fiesta?, nunca —me interrumpió, volviéndome a abrazar. Ella había sido una hermana para mi, la mejor y la única y aunque estuviéramos lejos nos contactabamos por correo y todo eso; Con ella se encontraba Nick y John, que después tire de un jalón a John, haciendo un abrazo "grupal".
—los extrañe a ambos, no saben cuanto me hicieron falta —me aleje de ellos.
—yo también, hacia mil que no te veía y extrañaba todo esto —se refirió a la fiesta, que reímos todos. Necesitaba contarle inmediatamente a Valery que es lo que pasaba conmigo y con Nick, que ahora estaba comprometida y desde luego saber que es lo que pasa con su vida allá. Estábamos los cuatro de nuevo: Valery, John, Nick y yo, como hace justo mas de un año y medio, los mejores amigos, juntos; Tome el brazo de Valery y hable:
—me la permiten tantito
—si —dijo Nick y me despedí de él con un beso.
—que amor... —dijo Valery, mientras caminamos alejadas de casi todos, saliendo hacia el patio trasero, vimos unas sillas y nos sentamos.
—¿como va todo contigo?, ¿bien?
—claro que todo va a bien, pero la que me debe contar bien, bien, bien, eres tu —golpeo levemente mi brazo.
—¿de que quieres hablar? —me hice la despistada.
—de todo —hizo un tono de voz bobo. Me aproxime a ella y dije:
—Nick me pidió matrimonio —mientras enseñaba el anillo. Y ella se puso como histérica.
—¡Nick te pidió matrimonio! —grito que la calle de inmediato.
—Valery —alargue y me sonroje.
—¡que emoción! —tomo mi mano y observo el anillo para después verme—, ¿pero no crees que son muy jóvenes? —acente con la cabeza.
—eso fue lo que él me dijo, continuaremos juntos, como siempre, y el continuara con su vida de famoso y eso... —sonreí ampliamente—, así como yo la mía... —me abrazo.
—me alegro demasiado por ti Melinda, sabia que ustedes desde el inicio estarían juntos y terminarian juntos —se alejo de mi.
—gracias Valery, ¿y ahora me tienes que contar de ti?, ¿algún chico? —alce mis cejas a lo que ella se sonrojo—. ¡oh, vamos! cuentame —tome sus manos entre las mías.
—pues... —tardo—, ahí un chico, si, si hay —se sonrojo más de lo que ya estaba.
—tienes que contarme Valery —la ayude en que tuviera mas confianza.
—llevamos saliendo alrededor de medio año...
—¿y que tal? —la interrumpí, yo era demasiado impaciente a lo que ella solo me fulmino con la mirada—, esta bien, dejare que tu me cuentes —recargue mi espalda en el respaldo de la silla.
—bueno... es un chico muy lindo y tierno... —se podía decir que continuamos casi una hora platicando, hasta que llegaron los chicos: John, Nick, Adam y con ellos, Deb. Valery lanzo una mirada fulminante sobre Deb que no dejaba de abrazar y decir estupideces sobre nuestras relaciones, odiosa. Yo me encontraba sobre la pierna de Nick, mientras lo abrazaba por el cuello, él no me dejaba de sonreír al igual que yo, estábamos muy felices... ahora estábamos comprometidos. Me encantaba, Nick en ciertos ratos dirigía su mirada hacia mi anillo y me sonreí coquetamente, yo solo me sonrojaba.
—vamos a bailar —dijo Deb muy animada. La verdad en si, no habíamos tocado la pista de baile ni por un momento. Podía escuchar como el dj cambio drasticamente de música, de una calmada a un tipo de música con mas ritmo. Mire divertida a Valery y John que se encontraba platicando, hace demasiado tiempo que no bailábamos y juntos, esta era la noche. Me puse de pie y mire a Nick.
—¡vamos a bailar! —extendí mi mano hacia Nick, me miro asombrado y negó con la cabeza.
—¡oh vamos, hermano! —me ayudo Adam.
—si Nick, no seas aguafiestas —dijeron en dúo mis mejores amigos, pero él continuaba negando con la cabeza de un lado a otro. Vi como los chicos se fueron a la pista de baile y me dejaron a solas con Nick mientras trataba de convencerlo. Yo sabia que el don de Nick no era el de bailar y menos de ese tipo de música, lo conocía muy bien.
—¡hazlo por mi! —dije haciendo un puchero y después sonreír—, ¿si, si?
—esta bien... —se puso de pie, lo jale de su mano llevándolo así hasta donde estaban los demás, bailando lógicamente. Nick no se movía, solo seguía el movimiento de la música.
—¡vamos Nick! —le dio ánimos Valery. Dirigió su vista conmigo, negando con su cabeza y se acerco a mi oído, debido a que la música tenia un sonido alto.
—soy malo para esto
—solo dejate llevar —sonreí. En fin, comenzo a moverse un poco mas conforme la música pasaba. Yo reía con Valery que se encontraba alado de mi, nos divertiamos, en si, hacia mucho que no hacíamos esto.
—estoy exhausta, debemos tener fiestas mas seguido —dijo Valery mientras continuaba bailando.
—iré a bailar con Nick —dije en su oído y camine con Nick que estaba un poco mas enfrente de mi, dejando atrás a Valery. Me posicione muy cerca de él, casi no había centimetros entre nosotros y comencé a bailar. Él, cada vez en cuando me sonreía y rodeaba sus ojos, debido a que hacia unos pasos un poco raros, pero lo digo diciendo, él casi no sabia bailar. Me gire y continué bailando, dando la espalda a Nick. Pude sentir parte de su anatomía muy cerca de mi, tomo mi cadera una mano de cada lado y siguió el movimiento de estas. Corrió mi cabello hacia un lado dejando al aire mi oído que se acerco a él.
—aun sigues bailando igual de sexy desde que te conocí —¡Dios!, este hombre me quería matar, le continuaba siendo sexy desde que me conoció—, la única vez que pude bailar así contigo, fue... —pensó, mientras aun bailábamos.
—si, si lo recuerdo —le dije. Me gire y quede frente a él aunque estaba un muy poco transpirado, no podía decir se veía demasiado... bien. Su cabello mojado por su mismo sudor corporal. Me abalance a besarlo dulce y apasionadamente, sus labios tenían un sabor salado debido al sudor, pero eso para nada le quitaba la calidad al beso.
Comencé a ver mi casa con menos gente y cada vez menos, menos, menos, menos... Opte por quitarme los tacones, estaba muy exhausta, cheque el gran reloj que estaba en la sala: dos y media de la mañana.
—¿te gusto la fiesta, Mel? —pregunto mi padre que se dirigía rumbo a su recámara.
—si papá, gracias —dije y después no lo vi más. A continuación vi a Adam venir de atrás con Deb que igualmente estaba sin tacones. Para esto, Valery y John se habían ido ya, Valery tomaría su avión de regreso a Harvard a las ocho de la mañana y John tendría que acompañar a su madre a un viaje de negocios y obvio estaba, Nick se quedo conmigo hasta el final.
—amor, es mejor que me vaya —acaricio mi mejilla con sus dedos—, ya es muy tarde —acente con la cabeza, me despedi de él con un buen beso, lo acompañe a la puerta y lo vi subirse al auto junto con Adam para asi salir por el portón de la casa. Cerré con llave la puerta principal, tome mis tacones que estaban debajo de la mesa del recibidor y camine hacia las escaleras, subiéndolas. La puerta de la recámara de Deb ya estaba cerrada. Me incorpore en la mía, fui al baño, enjuague mi rostro y salí al peinador. Por mas que tenia sueño tenia que desmaquillarme. Así lo hice y despues me puse mi pijama. Estaba recostandome cuando vibró mi celular que estaba en el buró, lo tome ya estando acostada, tenia muchas llamadas, numero conocidos y desconocidos, así como también mensajes. Pero el mas reciente era uno te Twitter, mi estúpida prima me había dado un reply:
"@Deby @Melinda te quiero prima! :)" —estúpido mensaje tan mas hipócrita. Reí ante esto, no le di importancia y actualicé el mio.
"¡Gracias a todos por venir, esta noche! :]" —actualicé y de inmediato uno que otro me contesto, les di las gracias y por último, antes de dormirme, actualize:
"Fue la mejor sorpresa que me pudiste haber dado Nick, te amo amor ♥" —termine para así dejar mi celular de nuevo sobre el buró, acurrucarme en la almohada y quedar profundamente dormida...c
Capítulo # 44
Me quede seca, no, no podía articular palabras, esto era demasiado fuerte para mi; En cambio él, continuaba en la misma posición y yo mi vista perdida en sus ojos que brillaban tal como un sol en la playa.
—Ni-Nick —tartamudee, pero tan siquiera dije algo, no lo dejaría así como estaba—. ¡Si, si, si, si! —repetí muchas veces y sentí como mis ojos ya no podían mas con las lágrimas que estas salieron humedeciendo completamente mi rostro. Baje mis piernas de la silla y lo abrace a la altura de su cuello a lo que él hundió su rostro en mi hombro. El abrazo duro muy poco ya que Nick me pidió que me alejara un poco de él. Aun de rodillas soltó mis manos y sacando algo de su bolsillo. Mi corazón palpitaba a mil por horas parecía que se quería salir y explotar; Saco del bolsillo una caja negra aterciopelada, de mas o menos el tamaño de un rollo de sushi. Veía la acción que hacia con sus manos enfrente de mi, la abría lentamente hasta que se detuvo. Lo mire para ver que sucedía y me sonreía—. ¡Nicholas, ya! —dije impaciente. En un, dos por tres abrió de un solo golpe aquella pequeña caja dejando a la vista un hermoso, perfecto y lujoso anillo { http://i35.tinypic.com/34j6r2v.jpg }. Lleve mis manos a mi rostro tapando mi boca del asombro, voltee mi mirada con Nick, aun llorando—. ¡Dios!, es-es hermoso Nicholas! —no lo tomaba tenia miedo de romperlo o algo parecido.
—es tuyo... —sonrió ampliamente. Lo tome de la cajita con suma delicadeza, me lo quede observando un momento, hasta que Nick carraspeo un poco su garganta. Así de inmediato subí mi vista con él. Aun seguía de rodillas, me hizo una seña hacia el anillo y acente con mi cabeza, le entregue la cajita inmediatamente junto con el anillo adentro. Lo saco de ahí y alzo su mano, le entregue mi mano izquierda y lo fue colocando lentamente en mi dedo anular. Ya puesto ahí lo mire por ultima vez, era realmente hermoso.
—te debió haber costado una fortuna...
—no me importa, pagaría eso y mas por ti —dijo con toda la sinceridad del mundo.
—¡Ahí, ven acá! —dije de una vez por todas. Tome su rostro entre mis manos y junte nuestros labios dándonos un lindo, sencillo pero apasionado beso— te amo Nicholas... —se puso se pie y extendió su mano conmigo. Se la entregue y en un movimiento rápido pero delicado, me tomo de la cintura y me apego a él, me sonrió coquetamente.
—¿quieres bailar?—acente solo con mi cabeza. En el fondo se escucha una linda melodía tranquila. Comenzamos a movernos lentamente de un lado a otro, yo recargaba mi mentón en su hombro. Comenzo a tararear una canción a mi oído para después comenzar a cantar acapela. La canción decía algo así:
{ http://www.youtube.com/watch?v=n8OkE6eZR3g&feature=related }
—¿y esa canción? —pregunte alejándome de él.
—la hice en uno de los tantos días que me había ido a lo del demo... y obvio pensando en ti —dijo para luego depositar uno de sus besos en mis labios.
—que tierno eres, te amo...
—yo también te amo —me beso—. Traes un poco corrido el maquillaje —dijo mientras limpiaba debajo de mi ojo.
—como no, si me hiciste llorar con todo lo que me dijiste...
—ah y sobre eso... sientante —dijo y obedecí para luego él incorporarse como yo y hacer lo mismo.
—¿que pasa? —dije sonriendo.
—se que estamos muy jóvenes para casarnos... diecinueve, veinte... Tenemos una vida por delante Melinda y quiero pasar el resto de mi vida contigo, no significa que no quiera casarme contigo, si por mi, mañana mismo nos vamos de aquí y nos casamos, solo que no se como lo tomaran... —frunció el ceño.
—Nicholas lo entiendo —dije suave a lo que él sonrió de inmediato—, se que quieres y deseas continuar con todo lo que tienes pensado para tu vida... y te comprendo amor —sonreí.
—te prometo que cuando pueda me casare contigo... —sonrió para después besarme—. Te amo —finalizo.
—ven —me puse de pie y tome su mano—, no quiero que se preocupen por nosotros y nos manden buscar —sonreí y guiñe mi ojo. Caminamos por los pasillos cuando me detuve enfrente de la puerta de mi recámara—. Me retocare el maquillaje, ya que lo traigo todo corrido —acento con su cabeza.
—te espero abajo... —se despidió de beso y yo de inmediato entre a la recámara colocándome enfrente del peinador, me retoque el maquillaje, acomode mi cabello para después fijar mi mirada en ese diamante que al hacer contacto con la luz de la luna que entraba entre las cortinas, hacia un reflejo hermoso. El anillo colocado en mi dedo hacia juego con el color de mi piel, blanca, pálida... Sonreí ante el espejo y salí de mi recámara. Baje por las escaleras y buscando a Nicholas, por algún lado pero nada, iría a la cocina por alguna bebida y estar un rato tranquila, después ya encontraría a Nick. Iba directo hacia allá, cuando siento como alguien me toma del brazo haciendome girar y jalarme a una especie de planta, debajo de las escaleras...
—Ni-Nick —tartamudee, pero tan siquiera dije algo, no lo dejaría así como estaba—. ¡Si, si, si, si! —repetí muchas veces y sentí como mis ojos ya no podían mas con las lágrimas que estas salieron humedeciendo completamente mi rostro. Baje mis piernas de la silla y lo abrace a la altura de su cuello a lo que él hundió su rostro en mi hombro. El abrazo duro muy poco ya que Nick me pidió que me alejara un poco de él. Aun de rodillas soltó mis manos y sacando algo de su bolsillo. Mi corazón palpitaba a mil por horas parecía que se quería salir y explotar; Saco del bolsillo una caja negra aterciopelada, de mas o menos el tamaño de un rollo de sushi. Veía la acción que hacia con sus manos enfrente de mi, la abría lentamente hasta que se detuvo. Lo mire para ver que sucedía y me sonreía—. ¡Nicholas, ya! —dije impaciente. En un, dos por tres abrió de un solo golpe aquella pequeña caja dejando a la vista un hermoso, perfecto y lujoso anillo { http://i35.tinypic.com/34j6r2v.jpg }. Lleve mis manos a mi rostro tapando mi boca del asombro, voltee mi mirada con Nick, aun llorando—. ¡Dios!, es-es hermoso Nicholas! —no lo tomaba tenia miedo de romperlo o algo parecido.
—es tuyo... —sonrió ampliamente. Lo tome de la cajita con suma delicadeza, me lo quede observando un momento, hasta que Nick carraspeo un poco su garganta. Así de inmediato subí mi vista con él. Aun seguía de rodillas, me hizo una seña hacia el anillo y acente con mi cabeza, le entregue la cajita inmediatamente junto con el anillo adentro. Lo saco de ahí y alzo su mano, le entregue mi mano izquierda y lo fue colocando lentamente en mi dedo anular. Ya puesto ahí lo mire por ultima vez, era realmente hermoso.
—te debió haber costado una fortuna...
—no me importa, pagaría eso y mas por ti —dijo con toda la sinceridad del mundo.
—¡Ahí, ven acá! —dije de una vez por todas. Tome su rostro entre mis manos y junte nuestros labios dándonos un lindo, sencillo pero apasionado beso— te amo Nicholas... —se puso se pie y extendió su mano conmigo. Se la entregue y en un movimiento rápido pero delicado, me tomo de la cintura y me apego a él, me sonrió coquetamente.
—¿quieres bailar?—acente solo con mi cabeza. En el fondo se escucha una linda melodía tranquila. Comenzamos a movernos lentamente de un lado a otro, yo recargaba mi mentón en su hombro. Comenzo a tararear una canción a mi oído para después comenzar a cantar acapela. La canción decía algo así:
{ http://www.youtube.com/watch?v=n8OkE6eZR3g&feature=related }
—¿y esa canción? —pregunte alejándome de él.
—la hice en uno de los tantos días que me había ido a lo del demo... y obvio pensando en ti —dijo para luego depositar uno de sus besos en mis labios.
—que tierno eres, te amo...
—yo también te amo —me beso—. Traes un poco corrido el maquillaje —dijo mientras limpiaba debajo de mi ojo.
—como no, si me hiciste llorar con todo lo que me dijiste...
—ah y sobre eso... sientante —dijo y obedecí para luego él incorporarse como yo y hacer lo mismo.
—¿que pasa? —dije sonriendo.
—se que estamos muy jóvenes para casarnos... diecinueve, veinte... Tenemos una vida por delante Melinda y quiero pasar el resto de mi vida contigo, no significa que no quiera casarme contigo, si por mi, mañana mismo nos vamos de aquí y nos casamos, solo que no se como lo tomaran... —frunció el ceño.
—Nicholas lo entiendo —dije suave a lo que él sonrió de inmediato—, se que quieres y deseas continuar con todo lo que tienes pensado para tu vida... y te comprendo amor —sonreí.
—te prometo que cuando pueda me casare contigo... —sonrió para después besarme—. Te amo —finalizo.
—ven —me puse de pie y tome su mano—, no quiero que se preocupen por nosotros y nos manden buscar —sonreí y guiñe mi ojo. Caminamos por los pasillos cuando me detuve enfrente de la puerta de mi recámara—. Me retocare el maquillaje, ya que lo traigo todo corrido —acento con su cabeza.
—te espero abajo... —se despidió de beso y yo de inmediato entre a la recámara colocándome enfrente del peinador, me retoque el maquillaje, acomode mi cabello para después fijar mi mirada en ese diamante que al hacer contacto con la luz de la luna que entraba entre las cortinas, hacia un reflejo hermoso. El anillo colocado en mi dedo hacia juego con el color de mi piel, blanca, pálida... Sonreí ante el espejo y salí de mi recámara. Baje por las escaleras y buscando a Nicholas, por algún lado pero nada, iría a la cocina por alguna bebida y estar un rato tranquila, después ya encontraría a Nick. Iba directo hacia allá, cuando siento como alguien me toma del brazo haciendome girar y jalarme a una especie de planta, debajo de las escaleras...
Capítulo # 43
—papá… —deje caer mi cabeza sobre el hombro de Nick, y dio un apretón en mi mano que estaba entrelazada con la de él.
—en este día… mi hija Melinda, cumple veinte años de edad, un aplauso… —dijo a lo que todos asentaron con gusto.
—¡que pena, que pena! —repetía en susurros a Nick.
—ese es mi hijo— grito el abuelo, bromeando.
—ese soy yo padre —rió en el micrófono alzando su copa hacia nosotros.
—se que en este tu día, no te he regalado lo suficiente...
—si con la fiesta tiene... —gritaron de algún lado, dirigí mi mirada buscando a esa persona que había gritado y me sonreía.
—Peet, guarda silencio… —dijo mi padre. No es que estuviera ebrio, siempre era así en todas las fiestas. Recuerdo cuando cumplí mis dieciséis años, sucedió lo mismo. Siempre tan alabado por dar su enorme discurso de mínimo veinte palabras.
—así que, ve hacia fuera y estará tu regalo… —sonrió. La mayoría de la gente comenzó a salir hacia fuera.
—¿no piensas ir? —dijo Nick.
—tengo miedo…
—¿miedo? —dijo alzando su ceja.
—si, de lo que me vaya a regalar… —lo deje con la duda. La verdad ,en mi fiesta de dieciséis años no era exactamente un regalo, fueron muchos globos junto con una botarga de Peter Pan. ¡Dios que horror!
—aunque te de miedo, no vayas a dejar a mi hijo en ridículo —dijo mi abuelo burlándose de su propio hijo. Sonreí. Camine de la mano de Nick hacia fuera. Y no sin antes, quedarme con la boca abierta del asombro.
—te pasaste papá… —le dije, ya que estaba él del otro lado de mi. Era un auto: { http://i35.tinypic.com/wgubdl.jpg }. Corrí a abrazarlo—. Te amo —le susurre al oído. Entramos y de inmediato gente conocida y desconocida comenzaba a acercarse a felicitarme, y fotografías, etc, etc. Estaba muy entretenida saludando a varios compañeros que muy a lo lejos recordaba de la primaria. Se alejaron de mí y yo me gire para encontrarme con Nick pero fue incorrecto, al parecer ya sabia quien era mi prima y ella le susurraba algo al odio, muy cercano a él. No pude aguantar y camine apresurando el paso subiendo por las escaleras, sentía ira, tenía ganas de matarla… como puede ser tan así. Primero Adam y ahora intentaba quitare a Nicholas. Camine por el pasillo de las recámaras y al final de este, recorrí una puerta de vidrio que daba a tipo un balcón, que se podía ver el patio trasero de la casa, en donde se encontraba gente bailando, junto con el dj que jugaba mezclando música. Camine a una mesa con sillas que se encontraba ahí, me senté y subí mis pies en esta. Pude oír unos pasos detrás de mi y gire mi rostro para verlo… era él.
—¿porque tan sola? —dijo con su angelical voz. No conteste y continué mirando a esos puntos blancos en el cielo, mejor conocido como estrellas—. ok, no piensas hablarme… ¿quieres que me vaya? —negué con la cabeza y se sentó en una silla quedando enfrente de mi, mientras yo aun miraba el cielo.
—veo que conociste a mi prima… —hable de una vez por todas.
—si… y no me cayo bien la verdad… —dijo sincero, lo pude notar en su tono de voz y en sus ojos, ya que lo miraba, un poco sacada de onda.
—¿por qué? —pregunte incrédula.
—quiere llamar la atención a toda costa… —se hizo hacia atrás recargándose en el respaldo de la silla—. Me recordó a...
—déjalo así… —interrumpí sonriendo.
—no tienes que ponerte celosa de ese tipo de niñas, tu eres mejor que todas ellas —dijo ahora apoyando la mayoría de su peso en sus rodillas y tomo mi mano—. Así que es el momento de demostrarte todo lo que siento por ti… —lo vi pasar saliva, ya que se encontraba enfrente de mi y lo veía perfectamente. Parecía que el sonido de la música había disminuido radicalmente colocándose una linda melodía.
—¿de que hablas Nicholas?
—tu… Melinda, has sido para mi esa persona que lleno mis días de luz, que a pesar de lo que sufrimos por estar juntos lo soportamos. No sabes cuanto te espere, no pensé llegar a amar tanto a una persona como te amo a ti… —sus palabras me dejaron seca, y no podía decir que tenia ganas de llorar—. Me has ayudado, hemos sacado adelante mi enfermedad, hemos porque tu y yo, hemos podido lograr y me siento mas vivo que un girasol en medio de la primavera. Juro que no se que haría si te pasara algo. En aquel accidente, trate de hacer lo mejor y desviar ese trailer, pero creo que fue lo peor, lo que mas me alegra de todo esto es que los dos estamos, aquí, con vida y juntos, pero volviendo al tema. No quiero que nunca en la vida te alejes de mi y por mas que pasemos malos ratos, quiero que sepas que te amo como un loco, que daria mi vida por ti —seriamente no se porque era tan desconfiada con él, con esas palabras que me decia... lo eran demasiado especial y lo que yo igualmente sentia—. No quiero que por nada del mundo te separes de mi, me ayudaste a descubrir que por mas que no pueda, debo y tengo que lograrlo y te lo agradezco como no tienes una idea, te amo y lo sabes —acente con mi cabeza, mientras una lágrima recorria por mi mejilla, que él secó delicadamente con su dedo—, no tienes una idea de como me haces falta cuando me voy, me siento vacio y que una parte de mi se queda aqui contigo y otra se va conmigo... —veia esos hermosos y delicados ojos marrones, con una sonrisa en mi rostro—, siempre soñe con tener una chica como tú y ahora que la tengo enfrente de mi, tan perfecta como no nunca pude imaginar. No dejo de pensar que haria lo imposible por quedarme cerca de ti siempre, llegaste y te metiste en mi ser, encendiste la luz. Sabes, no pido nadamas, que el estar siempre en tu vida, que siempre tengas tiempo para mi... —vi como por su garganta paso de nuevo saliva y hablo—. Melinda... —mi mirada lo siguio mientras tomaba ambas manos mias y las acariciaba con suma delicadeza. No se cuando, ni como pero se encontraba de rodillas, enfrente de mí.
—¿q-que haces Nicholas? —dije nerviosa. Beso delicadamente mis manos y subio su vista conmigo.
—¿te quieres casar conmigo? —dijo.
—en este día… mi hija Melinda, cumple veinte años de edad, un aplauso… —dijo a lo que todos asentaron con gusto.
—¡que pena, que pena! —repetía en susurros a Nick.
—ese es mi hijo— grito el abuelo, bromeando.
—ese soy yo padre —rió en el micrófono alzando su copa hacia nosotros.
—se que en este tu día, no te he regalado lo suficiente...
—si con la fiesta tiene... —gritaron de algún lado, dirigí mi mirada buscando a esa persona que había gritado y me sonreía.
—Peet, guarda silencio… —dijo mi padre. No es que estuviera ebrio, siempre era así en todas las fiestas. Recuerdo cuando cumplí mis dieciséis años, sucedió lo mismo. Siempre tan alabado por dar su enorme discurso de mínimo veinte palabras.
—así que, ve hacia fuera y estará tu regalo… —sonrió. La mayoría de la gente comenzó a salir hacia fuera.
—¿no piensas ir? —dijo Nick.
—tengo miedo…
—¿miedo? —dijo alzando su ceja.
—si, de lo que me vaya a regalar… —lo deje con la duda. La verdad ,en mi fiesta de dieciséis años no era exactamente un regalo, fueron muchos globos junto con una botarga de Peter Pan. ¡Dios que horror!
—aunque te de miedo, no vayas a dejar a mi hijo en ridículo —dijo mi abuelo burlándose de su propio hijo. Sonreí. Camine de la mano de Nick hacia fuera. Y no sin antes, quedarme con la boca abierta del asombro.
—te pasaste papá… —le dije, ya que estaba él del otro lado de mi. Era un auto: { http://i35.tinypic.com/wgubdl.jpg }. Corrí a abrazarlo—. Te amo —le susurre al oído. Entramos y de inmediato gente conocida y desconocida comenzaba a acercarse a felicitarme, y fotografías, etc, etc. Estaba muy entretenida saludando a varios compañeros que muy a lo lejos recordaba de la primaria. Se alejaron de mí y yo me gire para encontrarme con Nick pero fue incorrecto, al parecer ya sabia quien era mi prima y ella le susurraba algo al odio, muy cercano a él. No pude aguantar y camine apresurando el paso subiendo por las escaleras, sentía ira, tenía ganas de matarla… como puede ser tan así. Primero Adam y ahora intentaba quitare a Nicholas. Camine por el pasillo de las recámaras y al final de este, recorrí una puerta de vidrio que daba a tipo un balcón, que se podía ver el patio trasero de la casa, en donde se encontraba gente bailando, junto con el dj que jugaba mezclando música. Camine a una mesa con sillas que se encontraba ahí, me senté y subí mis pies en esta. Pude oír unos pasos detrás de mi y gire mi rostro para verlo… era él.
—¿porque tan sola? —dijo con su angelical voz. No conteste y continué mirando a esos puntos blancos en el cielo, mejor conocido como estrellas—. ok, no piensas hablarme… ¿quieres que me vaya? —negué con la cabeza y se sentó en una silla quedando enfrente de mi, mientras yo aun miraba el cielo.
—veo que conociste a mi prima… —hable de una vez por todas.
—si… y no me cayo bien la verdad… —dijo sincero, lo pude notar en su tono de voz y en sus ojos, ya que lo miraba, un poco sacada de onda.
—¿por qué? —pregunte incrédula.
—quiere llamar la atención a toda costa… —se hizo hacia atrás recargándose en el respaldo de la silla—. Me recordó a...
—déjalo así… —interrumpí sonriendo.
—no tienes que ponerte celosa de ese tipo de niñas, tu eres mejor que todas ellas —dijo ahora apoyando la mayoría de su peso en sus rodillas y tomo mi mano—. Así que es el momento de demostrarte todo lo que siento por ti… —lo vi pasar saliva, ya que se encontraba enfrente de mi y lo veía perfectamente. Parecía que el sonido de la música había disminuido radicalmente colocándose una linda melodía.
—¿de que hablas Nicholas?
—tu… Melinda, has sido para mi esa persona que lleno mis días de luz, que a pesar de lo que sufrimos por estar juntos lo soportamos. No sabes cuanto te espere, no pensé llegar a amar tanto a una persona como te amo a ti… —sus palabras me dejaron seca, y no podía decir que tenia ganas de llorar—. Me has ayudado, hemos sacado adelante mi enfermedad, hemos porque tu y yo, hemos podido lograr y me siento mas vivo que un girasol en medio de la primavera. Juro que no se que haría si te pasara algo. En aquel accidente, trate de hacer lo mejor y desviar ese trailer, pero creo que fue lo peor, lo que mas me alegra de todo esto es que los dos estamos, aquí, con vida y juntos, pero volviendo al tema. No quiero que nunca en la vida te alejes de mi y por mas que pasemos malos ratos, quiero que sepas que te amo como un loco, que daria mi vida por ti —seriamente no se porque era tan desconfiada con él, con esas palabras que me decia... lo eran demasiado especial y lo que yo igualmente sentia—. No quiero que por nada del mundo te separes de mi, me ayudaste a descubrir que por mas que no pueda, debo y tengo que lograrlo y te lo agradezco como no tienes una idea, te amo y lo sabes —acente con mi cabeza, mientras una lágrima recorria por mi mejilla, que él secó delicadamente con su dedo—, no tienes una idea de como me haces falta cuando me voy, me siento vacio y que una parte de mi se queda aqui contigo y otra se va conmigo... —veia esos hermosos y delicados ojos marrones, con una sonrisa en mi rostro—, siempre soñe con tener una chica como tú y ahora que la tengo enfrente de mi, tan perfecta como no nunca pude imaginar. No dejo de pensar que haria lo imposible por quedarme cerca de ti siempre, llegaste y te metiste en mi ser, encendiste la luz. Sabes, no pido nadamas, que el estar siempre en tu vida, que siempre tengas tiempo para mi... —vi como por su garganta paso de nuevo saliva y hablo—. Melinda... —mi mirada lo siguio mientras tomaba ambas manos mias y las acariciaba con suma delicadeza. No se cuando, ni como pero se encontraba de rodillas, enfrente de mí.
—¿q-que haces Nicholas? —dije nerviosa. Beso delicadamente mis manos y subio su vista conmigo.
—¿te quieres casar conmigo? —dijo.
Capítulo # 42
—no pude oír mas pasos detrás de mi voltee y se había quedado detenida atrás, sorprendida… ¿quién no? La vi correr de nuevo a mí...
—ósea, estas saliendo con el hermano de tu ex, ¡es tu ex! —remarco.
—créemelo, yo quede igual que tu cuando fui a casa de Nick y me encontré con Adam ahí, fue lo peor…
—y si sabias eso… ¿Por qué no terminaste con Nick?
—no terminaría con él, no podía… no porque pasara algo, si no, porque lo amo y eso fue mas fuerte que un exnovio… necesito estar sola —dije enseguida—, por favor, alado de mi recámara esta otra, te puedes quedar ahí, si quieres —camine hasta debajo de un árbol. Decidí enviarle un mensaje a Nick, él, aparte de ser mi novio era también mi mejor amigo.
“amor, llego mi prima a mi casa y no la soporto, me hizo recordar unas cosas del pasado :/” –teclee. No espere casi nada cuando me devolvió el mensaje.
“el pasado, pasado. No dejes que te amargue la vida, tenemos una fiesta esta noche y eres la persona que debe tener una sonrisa, no te apagues amor, te amo, te veo en la noche. Nick”
Sus mensajes siempre me hacían sentir demasiado especial, sabia como hacerme sentir bien. Me puse de pie y camine de regreso a la cocina adentrándome en ella. Señores me preguntaban en donde pondrían las cosas y cuando estaban listas yo les daba el visto bueno, si no, no había ningún problema en moverlo, para eso estaban ellos. Vendrían familiares por parte de papá como de mamá, amigos y gente que invitaron mis amigos. Estaba en la cocina, comiendo el delicioso pastel que mamá me había regalado, cuando llega mi prima con dos vestidos en las manos.
—¿cual crees que se me vera mejor en la noche, este? —alzo el vestido de su mano derecha—, o…¿este? — hizo lo mismo, pero el de la otra mano. En realidad los dos vestidos estaban muy exuberantes.
—ponte el que quieras —dije sin importarme y dejar lo que quedaba de pastel adentro del refrigerador. Camine para salir al patio trasero, justo el sol comenzaba a esconderse, era una puesta de sol… la mas hermosa que había visto. Los rayos solares reflejaban ya en el vidrio colocado encima de la piscina. Me abrace a mi misma, cruzando los brazos a la altura de mi pecho… Veía muy entretenida esa perfecta imagen: el reflejo del agua, los delicados rayos atravesar en ese vidrio, cuando unas pequeñas y coloridas luces dentro de la piscina alumbraron y llamaron mas mi atención, sonreí ante esto, era realmente asombroso y hermoso.
—bien hechos chicos, hemos terminado y quedo perfecto… —dijo un señor cruzando por enfrente de mi hacia las tapas de vidrio sobre la piscina y aplaudiendo. Me había dado un buen susto. Comenzaron a recoger y trapear el vidrio cuando dejaron caer una mano sobre mi hombro, que provocara girarme dando un respingo del susto.
—hija… —dijo mamá—. Ya casi los invitados llegan, ¿y tu…? ni siquiera estas arreglada, ve…
—mamá… te ves hermosa en ese vestido —en realidad lo era, se veía mas hermosa de lo que ya era, ese color en su vestido resaltaba el color verde de sus ojos. No soporto el ruborizarse y soltar una leve risa.
—ya no mas… ve cámbiate y arréglate, tu sabes a la hora que quieras bajar —sonrió ampliamente. Di un ligero beso en su mejilla y trote hacia dentro de la casa, subiendo las escaleras y entrando a mi recámara. Tome las toallas y entre en el baño. El agua caía por mi espalda recorriendo todo mi cuerpo… Al salir, cepille mis dientes y coloque crema corporal en todo mi cuerpo, salí a mi recámara y me dirigí al armario, tome mi ropa interior y me la coloque ahí mismo. Tome una falda color gris y me la coloque hasta la cintura, ajustándose perfectamente en ella, pero no sin antes ponerme una blusa blanca sin mangas y de un buen escote, no tan exuberante, que la metí dentro de la falda, que esta llegaba a la altura un poco mas arriba de mis rodillas. La falda incluía una especie de cinturón de tela negro, se veía hermoso. Alisé mi cabello ya después de secarlo, hice unas ondas en este. Me acerque al espejo y comencé a maquillarme: base liquida de maquillaje, polvo, rubor, una línea gruesa de lápiz para ojos, enchine mis pestañas y coloque protector en estas. En si, mis ojos resaltaban ya que eran verdes con un toque de aqua, raros, pero originales. A lo largo que me arreglaba comencé a escuchar un poco de música, con ritmo por supuesto, no quise acelerarme o ponerme nerviosa, tome mi tiempo. Puse unas pulseras en el brazo izquierdo y un reloj de plata en el derecho, coloque unas lindas arracadas igualmente de plata, en los orificios de mis orejas. Para dar el último toque a todo esto, coloque brillo labial en mis labios. Arregle mi cabello con mis manos por última vez, viéndome al espejo. Camine al armario y me puse unos zapatos con tacones, eran muy lindos, negros obviamente. Agregue un poco de perfume a mi cuerpo, cheque mi celular, no se como se me paso tan rápido las horas, eran cerca de las diez. Cuando tratas de ponerte hermosa y linda, no sabes lo que te tardas, en serio el tiempo se me paso muy rápido. Me di una última vista en el espejo y estaba radiante, no tenia que llamar la atención, estaba sencillas pero linda. Sonreí.
Cerré la puerta de mi recámara detrás de mi y caminar hacia las escaleras. Comencé a ver gente conocida y desconocida, con bebidas en sus manos, pero no sin antes algo que me deslumbro para dirigir mi mirada en esa persona. Nick se encontraba al final de las escaleras, recargado sobre estas, dando la espalda, al parecer lo notaba un poco impaciente, ya que la verdad no conocida a mucha gente de ahí, al igual que yo. Se giro, me vio y sonrió, con esa hermosa y única sonrisa que el sabe matarme, esas de ladito. Sonreí igualmente yo, bajaba con sumo cuidado de tratar de no tropezar. Llegué al último escalón, a lo que quede un poco mas arriba que él.
—te ves… —me miro de pies a cabeza—, inigualable, radiante como nunca— no soporte mas y me lance a besarlo dulcemente con todo mi amor.
—te amo, por eso y mas —volví a depositar otro delicado beso, corto y fugaz en sus labios—. Tienes que conocer a mi demás familia —dije emocionada tomando su mano. Caminamos buscando a mis tíos y tías favoritas, pero no sin antes toparme con gente que conocía y me abrazaba por mi cumpleaños. Llegamos con mi abuelo paterno, el mejor que existe en esta vida… Lo pude identificar de espaldas, esos cabellos blancos nadie más los podía tener—. ¡Abuelo! —dije casi gritando. Se giro y me vio de pies a cabeza tomando ambas manos mías.
—te ves hermosa, princesa —se acerco a depositar un calido beso en mi frente. Me dio un tierno y caluroso abrazo, pero no sin antes susurrarme al oído:
—me tienes que decir quien es ese caballero que viene contigo —se alejo de mi y sonreí.
—abuelo… él es Nicholas, mi novio —sonreí ampliamente. Los vi darse un firme apretón de manos.
—mucho gusto, Nick Jonas —saludo mi novio.
—el gusto es mío, Albert J. Wilder. Espero que este día, hagas feliz a mi nieta —guiño su ojo.
—abuelo… —alargue.
—téngalo por seguro, señor —dijo Nick igualmente guiñándole el ojo para después todos reír. Nos quedamos platicando un momento ahí, al parecer a Nick le gusto mucho la compañía de mi abuelo. Tomamos unos cuantos bocadillos junto con unas cuantas bebidas sin alcohol. Continuamos saludando mas gente, pero estando con el abuelo, hasta que dentro de la casa alguien carraspeo su garganta en el micrófono.
—ósea, estas saliendo con el hermano de tu ex, ¡es tu ex! —remarco.
—créemelo, yo quede igual que tu cuando fui a casa de Nick y me encontré con Adam ahí, fue lo peor…
—y si sabias eso… ¿Por qué no terminaste con Nick?
—no terminaría con él, no podía… no porque pasara algo, si no, porque lo amo y eso fue mas fuerte que un exnovio… necesito estar sola —dije enseguida—, por favor, alado de mi recámara esta otra, te puedes quedar ahí, si quieres —camine hasta debajo de un árbol. Decidí enviarle un mensaje a Nick, él, aparte de ser mi novio era también mi mejor amigo.
“amor, llego mi prima a mi casa y no la soporto, me hizo recordar unas cosas del pasado :/” –teclee. No espere casi nada cuando me devolvió el mensaje.
“el pasado, pasado. No dejes que te amargue la vida, tenemos una fiesta esta noche y eres la persona que debe tener una sonrisa, no te apagues amor, te amo, te veo en la noche. Nick”
Sus mensajes siempre me hacían sentir demasiado especial, sabia como hacerme sentir bien. Me puse de pie y camine de regreso a la cocina adentrándome en ella. Señores me preguntaban en donde pondrían las cosas y cuando estaban listas yo les daba el visto bueno, si no, no había ningún problema en moverlo, para eso estaban ellos. Vendrían familiares por parte de papá como de mamá, amigos y gente que invitaron mis amigos. Estaba en la cocina, comiendo el delicioso pastel que mamá me había regalado, cuando llega mi prima con dos vestidos en las manos.
—¿cual crees que se me vera mejor en la noche, este? —alzo el vestido de su mano derecha—, o…¿este? — hizo lo mismo, pero el de la otra mano. En realidad los dos vestidos estaban muy exuberantes.
—ponte el que quieras —dije sin importarme y dejar lo que quedaba de pastel adentro del refrigerador. Camine para salir al patio trasero, justo el sol comenzaba a esconderse, era una puesta de sol… la mas hermosa que había visto. Los rayos solares reflejaban ya en el vidrio colocado encima de la piscina. Me abrace a mi misma, cruzando los brazos a la altura de mi pecho… Veía muy entretenida esa perfecta imagen: el reflejo del agua, los delicados rayos atravesar en ese vidrio, cuando unas pequeñas y coloridas luces dentro de la piscina alumbraron y llamaron mas mi atención, sonreí ante esto, era realmente asombroso y hermoso.
—bien hechos chicos, hemos terminado y quedo perfecto… —dijo un señor cruzando por enfrente de mi hacia las tapas de vidrio sobre la piscina y aplaudiendo. Me había dado un buen susto. Comenzaron a recoger y trapear el vidrio cuando dejaron caer una mano sobre mi hombro, que provocara girarme dando un respingo del susto.
—hija… —dijo mamá—. Ya casi los invitados llegan, ¿y tu…? ni siquiera estas arreglada, ve…
—mamá… te ves hermosa en ese vestido —en realidad lo era, se veía mas hermosa de lo que ya era, ese color en su vestido resaltaba el color verde de sus ojos. No soporto el ruborizarse y soltar una leve risa.
—ya no mas… ve cámbiate y arréglate, tu sabes a la hora que quieras bajar —sonrió ampliamente. Di un ligero beso en su mejilla y trote hacia dentro de la casa, subiendo las escaleras y entrando a mi recámara. Tome las toallas y entre en el baño. El agua caía por mi espalda recorriendo todo mi cuerpo… Al salir, cepille mis dientes y coloque crema corporal en todo mi cuerpo, salí a mi recámara y me dirigí al armario, tome mi ropa interior y me la coloque ahí mismo. Tome una falda color gris y me la coloque hasta la cintura, ajustándose perfectamente en ella, pero no sin antes ponerme una blusa blanca sin mangas y de un buen escote, no tan exuberante, que la metí dentro de la falda, que esta llegaba a la altura un poco mas arriba de mis rodillas. La falda incluía una especie de cinturón de tela negro, se veía hermoso. Alisé mi cabello ya después de secarlo, hice unas ondas en este. Me acerque al espejo y comencé a maquillarme: base liquida de maquillaje, polvo, rubor, una línea gruesa de lápiz para ojos, enchine mis pestañas y coloque protector en estas. En si, mis ojos resaltaban ya que eran verdes con un toque de aqua, raros, pero originales. A lo largo que me arreglaba comencé a escuchar un poco de música, con ritmo por supuesto, no quise acelerarme o ponerme nerviosa, tome mi tiempo. Puse unas pulseras en el brazo izquierdo y un reloj de plata en el derecho, coloque unas lindas arracadas igualmente de plata, en los orificios de mis orejas. Para dar el último toque a todo esto, coloque brillo labial en mis labios. Arregle mi cabello con mis manos por última vez, viéndome al espejo. Camine al armario y me puse unos zapatos con tacones, eran muy lindos, negros obviamente. Agregue un poco de perfume a mi cuerpo, cheque mi celular, no se como se me paso tan rápido las horas, eran cerca de las diez. Cuando tratas de ponerte hermosa y linda, no sabes lo que te tardas, en serio el tiempo se me paso muy rápido. Me di una última vista en el espejo y estaba radiante, no tenia que llamar la atención, estaba sencillas pero linda. Sonreí.
Cerré la puerta de mi recámara detrás de mi y caminar hacia las escaleras. Comencé a ver gente conocida y desconocida, con bebidas en sus manos, pero no sin antes algo que me deslumbro para dirigir mi mirada en esa persona. Nick se encontraba al final de las escaleras, recargado sobre estas, dando la espalda, al parecer lo notaba un poco impaciente, ya que la verdad no conocida a mucha gente de ahí, al igual que yo. Se giro, me vio y sonrió, con esa hermosa y única sonrisa que el sabe matarme, esas de ladito. Sonreí igualmente yo, bajaba con sumo cuidado de tratar de no tropezar. Llegué al último escalón, a lo que quede un poco mas arriba que él.
—te ves… —me miro de pies a cabeza—, inigualable, radiante como nunca— no soporte mas y me lance a besarlo dulcemente con todo mi amor.
—te amo, por eso y mas —volví a depositar otro delicado beso, corto y fugaz en sus labios—. Tienes que conocer a mi demás familia —dije emocionada tomando su mano. Caminamos buscando a mis tíos y tías favoritas, pero no sin antes toparme con gente que conocía y me abrazaba por mi cumpleaños. Llegamos con mi abuelo paterno, el mejor que existe en esta vida… Lo pude identificar de espaldas, esos cabellos blancos nadie más los podía tener—. ¡Abuelo! —dije casi gritando. Se giro y me vio de pies a cabeza tomando ambas manos mías.
—te ves hermosa, princesa —se acerco a depositar un calido beso en mi frente. Me dio un tierno y caluroso abrazo, pero no sin antes susurrarme al oído:
—me tienes que decir quien es ese caballero que viene contigo —se alejo de mi y sonreí.
—abuelo… él es Nicholas, mi novio —sonreí ampliamente. Los vi darse un firme apretón de manos.
—mucho gusto, Nick Jonas —saludo mi novio.
—el gusto es mío, Albert J. Wilder. Espero que este día, hagas feliz a mi nieta —guiño su ojo.
—abuelo… —alargue.
—téngalo por seguro, señor —dijo Nick igualmente guiñándole el ojo para después todos reír. Nos quedamos platicando un momento ahí, al parecer a Nick le gusto mucho la compañía de mi abuelo. Tomamos unos cuantos bocadillos junto con unas cuantas bebidas sin alcohol. Continuamos saludando mas gente, pero estando con el abuelo, hasta que dentro de la casa alguien carraspeo su garganta en el micrófono.
Capítulo # 41
—estas son la mañanitas que cantaba.... —dijo cantando hasta finalizar—. Feliz cumpleaños...
—gracias Nick —sonreí, aunque él no me viera.
—¿estas lista para tu fiesta? —dijo animado.
—nunca he esperado esta fiesta tanto, son veinte años.
—y mayor que yo… —imagine su rostro haciendo un puchero que hizo reír levemente.
—pero después me alcanzaras… —bostecé.
—¿te desperté?
—si… —dije la verdad.
—bueno mejor te dejo dormir…
—te espero mañana amor
—claro que si, princesa… te amo y duermes bien —se escucho su voz como un ángel al mencionar “princesa”.
—yo también te amo… —estaba apunto de colgar, cuando hablo.
—te tengo una sorpresa, pero hasta la noche en la fiesta, ¿ok?, espero y te quedes con la intriga y quieras que el día pase rápido…
—tan sorpresa es la sorpresa —me oí muy estúpida diciendo esa frase: “tan sorpresa la sorpresa”.
—si será muy sorpresa tu sorpresa —se burlo de mi… que reímos—. Duerme bien…
—te amo —colgamos. Y me dispuse a dejar, mi celular en el buró, posicioné mi cuerpo de lado y así quede profundamente dormida.
*Un fuerte golpe se escucho que abrí mis ojos lentamente y parpadeando de nuevo para visualizar la imagen. Era papá con mamá, papá sostenía una cámara de video a lo que mamá un delicioso y apetitoso pastel de chocolate. Me senté sobre la cama.
—¿que haces papá? —acerco la cámara de video cerca de mi rostro.
—sonríe —dijo esté. Tape mi rostro con ambas manos.
—haznos un favor, tanto a tu padre como a mi, Melinda —baje mis manos de mi rostro ruborizado. Comenzaron por cantarme las mañanitas y después sople las velitas que tenia el pastel. Ambos salieron de mi recámara y mire el reloj de mi celular… las once, demasiado tarde para un día tan especial. Me puse inmediatamente de pie, quedando en un pants de franela con una blusa sencilla, tome unas sandalias y me las coloque. Corrí al baño a enjuagar mi rostro y cepillar mis dientes, arregle mi cabello en una coleta. Tome un suéter y me lo coloque encima, tome el celular y baje. Salí con dirección a la cocina, ya hacían miles de personas corriendo por toda la casa, desde meseros, charolas, arreglos, señores de limpieza y obvio estaba, el equipo de sonido. Justo comenzaba a bajar las escaleras cuando veo a una persona entrar por esa enorme puerta de madera principal… mi querida prima, odiosa y fastidiosa, no es que no me cayera bien… ella me había intentado quitar a Adam desde hace tiempo y en sus momento, lógico estaba, le tenia envidia, espero y esta vez no trate de hacer nada con Nick, porque no le dejare el camino fácil. Nick era algo especial en mi vida, es el hombre que siempre desee y soñé para mí.
—prima —gritó mientras yo bajaba las escaleras hasta llegar al recibidor en donde tenia sus maletas. Era sobrina de mi papá y como papá siempre fue tan hospitalario mando traerla, se escucha como su fuera un animal, Dios es una animal, es una gata… un gato. En fin, era mi prima, en si la mas adorada de papá.
—¡prima! —dije sarcásticamente abrazándola— ¿viniste sola? —crucé mis dedos por detrás de mi espalda esperando una respuesta que fuese no…
—si… —se me quedo mirando un buen momento, sin decir nada—. Te noto diferente…
—¿cómo diferente?, ¿en que sentido? —caminamos hasta la cocina.
—ósea si, adelgazaste mas —dijo y rió hipócritamente…—- ¿es que Adam ya no te permite comer…? —volvió a reír.
—que atrasada andas, en primera pues he adelgazado por mi propia cuenta y segunda ya no sigo mas con Adam —pude ver su rostro de impresión e ilusión. Tome un vaso y saque del refrigerador el tetrapack de leche, me serví.
—¿así que no andas mas con Adam?, ¿así que me dejaste el camino libre…? —la mire con cara de pocos amigos.
—si, si tienes el camino libre… No te preocupes, él vendrá en la noche… —dije mientras salía de la cocina y ella me siguió, obvio estaba, quería mas información.
—¿tu exnovio vendrá a tu fiesta?, ósea, tu fiesta —hizo énfasis en las últimas dos palabras.
—si, mi exnovio, vendra a mi fiesta —enfaticé igualmente yo, las dos últimas.
—aquí huele a gato encerrado, ahí algo que no se…
—ahí muchas cosas que no sabes —dije en un susurro. Camine hasta el patio trasero, arreglaban todo tipo de cosas, desde ponerle tapas de vidrio a la piscina, hasta retocar y limpiar los focos. Y mi prima continuaba detrás de mí siguiéndome a todos lados.
—me tienes que contar, ¿que es lo que pasa? —rodee los ojos, no me dejaría en paz hasta decirle que Adam era el hermano de Nick, ahora mi reciente novio.
—tengo novio…
—obvio estaba, no te podrías quedar sola… ¿hace cuanto para acá, terminaste con Adam?
—dos años casi tres.
—ok, obvio no te quedarías sola por mucho tiempo, nadie soporta y menos tú… —me sacaban de quicio esas estúpidas palabras que emitía, me estaba llamando zorra y no se diga, si le digo lo de Nick, me nombraría, “la puta mayor”.
—ya no hagas mas rodeos, ¡pregúntame! —dije girándome y poniéndome enfrente de ella, para enfrentarla.
—¿quién es tu novio actual? —dijo de una vez por todas, en su rostro mostraba impaciencia. Ella siempre trataba de ser como yo, antes yo era como ella, siempre quería llamar la atención a cualquier hora y en todo momento. ¿No me recuerdan?, antes de salir con Nicholas, el salir con él no fue fácil, siempre decía a todo no, me ponía mis restricciones, como un día lo dijo Adam, había momentos en que extrañaba estar con él, hacerme la importante en un momento. Pero fui creciendo y madurando, me di cuenta que la vida no siempre serian lujos, y gracias a Nick aprendí a valorar lo que ahora tengo, que es una hermosa familia.
—su nombre es Nicholas, pero dile Nick.
—una foto, para darle un visto bueno… —rió hipócritamente—. No es que sea que no tengas malos gustos, con Adam para nada te quedaste mal —no me la quitaría de encima de nuevo hasta mostrarle una fotografía o algo. Saque mi celular y busque en mis carpetas una “buena” fotografía, para mostrarla. Apenas extendí mi brazo con ella para entregarle mi celular y que viera, cuando ya hacia arrebatándome el celular de mis manos.
—en serio no te quedaste mal, no tienes malos gustos… —sonrió mostrando su falsa dentadura—. Pero necesito que me respondas la pregunta… ¿Por qué Adam vendrá a la fiesta?.
—ese es el punto… —comencé a caminar de nuevo y lógicamente ella detrás de mi. Como dije, no me la quitaría de encima fácilmente—. É-Él... —tartamudeé—, Nick, es el hermano de Adam…
—gracias Nick —sonreí, aunque él no me viera.
—¿estas lista para tu fiesta? —dijo animado.
—nunca he esperado esta fiesta tanto, son veinte años.
—y mayor que yo… —imagine su rostro haciendo un puchero que hizo reír levemente.
—pero después me alcanzaras… —bostecé.
—¿te desperté?
—si… —dije la verdad.
—bueno mejor te dejo dormir…
—te espero mañana amor
—claro que si, princesa… te amo y duermes bien —se escucho su voz como un ángel al mencionar “princesa”.
—yo también te amo… —estaba apunto de colgar, cuando hablo.
—te tengo una sorpresa, pero hasta la noche en la fiesta, ¿ok?, espero y te quedes con la intriga y quieras que el día pase rápido…
—tan sorpresa es la sorpresa —me oí muy estúpida diciendo esa frase: “tan sorpresa la sorpresa”.
—si será muy sorpresa tu sorpresa —se burlo de mi… que reímos—. Duerme bien…
—te amo —colgamos. Y me dispuse a dejar, mi celular en el buró, posicioné mi cuerpo de lado y así quede profundamente dormida.
*Un fuerte golpe se escucho que abrí mis ojos lentamente y parpadeando de nuevo para visualizar la imagen. Era papá con mamá, papá sostenía una cámara de video a lo que mamá un delicioso y apetitoso pastel de chocolate. Me senté sobre la cama.
—¿que haces papá? —acerco la cámara de video cerca de mi rostro.
—sonríe —dijo esté. Tape mi rostro con ambas manos.
—haznos un favor, tanto a tu padre como a mi, Melinda —baje mis manos de mi rostro ruborizado. Comenzaron por cantarme las mañanitas y después sople las velitas que tenia el pastel. Ambos salieron de mi recámara y mire el reloj de mi celular… las once, demasiado tarde para un día tan especial. Me puse inmediatamente de pie, quedando en un pants de franela con una blusa sencilla, tome unas sandalias y me las coloque. Corrí al baño a enjuagar mi rostro y cepillar mis dientes, arregle mi cabello en una coleta. Tome un suéter y me lo coloque encima, tome el celular y baje. Salí con dirección a la cocina, ya hacían miles de personas corriendo por toda la casa, desde meseros, charolas, arreglos, señores de limpieza y obvio estaba, el equipo de sonido. Justo comenzaba a bajar las escaleras cuando veo a una persona entrar por esa enorme puerta de madera principal… mi querida prima, odiosa y fastidiosa, no es que no me cayera bien… ella me había intentado quitar a Adam desde hace tiempo y en sus momento, lógico estaba, le tenia envidia, espero y esta vez no trate de hacer nada con Nick, porque no le dejare el camino fácil. Nick era algo especial en mi vida, es el hombre que siempre desee y soñé para mí.
—prima —gritó mientras yo bajaba las escaleras hasta llegar al recibidor en donde tenia sus maletas. Era sobrina de mi papá y como papá siempre fue tan hospitalario mando traerla, se escucha como su fuera un animal, Dios es una animal, es una gata… un gato. En fin, era mi prima, en si la mas adorada de papá.
—¡prima! —dije sarcásticamente abrazándola— ¿viniste sola? —crucé mis dedos por detrás de mi espalda esperando una respuesta que fuese no…
—si… —se me quedo mirando un buen momento, sin decir nada—. Te noto diferente…
—¿cómo diferente?, ¿en que sentido? —caminamos hasta la cocina.
—ósea si, adelgazaste mas —dijo y rió hipócritamente…—- ¿es que Adam ya no te permite comer…? —volvió a reír.
—que atrasada andas, en primera pues he adelgazado por mi propia cuenta y segunda ya no sigo mas con Adam —pude ver su rostro de impresión e ilusión. Tome un vaso y saque del refrigerador el tetrapack de leche, me serví.
—¿así que no andas mas con Adam?, ¿así que me dejaste el camino libre…? —la mire con cara de pocos amigos.
—si, si tienes el camino libre… No te preocupes, él vendrá en la noche… —dije mientras salía de la cocina y ella me siguió, obvio estaba, quería mas información.
—¿tu exnovio vendrá a tu fiesta?, ósea, tu fiesta —hizo énfasis en las últimas dos palabras.
—si, mi exnovio, vendra a mi fiesta —enfaticé igualmente yo, las dos últimas.
—aquí huele a gato encerrado, ahí algo que no se…
—ahí muchas cosas que no sabes —dije en un susurro. Camine hasta el patio trasero, arreglaban todo tipo de cosas, desde ponerle tapas de vidrio a la piscina, hasta retocar y limpiar los focos. Y mi prima continuaba detrás de mí siguiéndome a todos lados.
—me tienes que contar, ¿que es lo que pasa? —rodee los ojos, no me dejaría en paz hasta decirle que Adam era el hermano de Nick, ahora mi reciente novio.
—tengo novio…
—obvio estaba, no te podrías quedar sola… ¿hace cuanto para acá, terminaste con Adam?
—dos años casi tres.
—ok, obvio no te quedarías sola por mucho tiempo, nadie soporta y menos tú… —me sacaban de quicio esas estúpidas palabras que emitía, me estaba llamando zorra y no se diga, si le digo lo de Nick, me nombraría, “la puta mayor”.
—ya no hagas mas rodeos, ¡pregúntame! —dije girándome y poniéndome enfrente de ella, para enfrentarla.
—¿quién es tu novio actual? —dijo de una vez por todas, en su rostro mostraba impaciencia. Ella siempre trataba de ser como yo, antes yo era como ella, siempre quería llamar la atención a cualquier hora y en todo momento. ¿No me recuerdan?, antes de salir con Nicholas, el salir con él no fue fácil, siempre decía a todo no, me ponía mis restricciones, como un día lo dijo Adam, había momentos en que extrañaba estar con él, hacerme la importante en un momento. Pero fui creciendo y madurando, me di cuenta que la vida no siempre serian lujos, y gracias a Nick aprendí a valorar lo que ahora tengo, que es una hermosa familia.
—su nombre es Nicholas, pero dile Nick.
—una foto, para darle un visto bueno… —rió hipócritamente—. No es que sea que no tengas malos gustos, con Adam para nada te quedaste mal —no me la quitaría de encima de nuevo hasta mostrarle una fotografía o algo. Saque mi celular y busque en mis carpetas una “buena” fotografía, para mostrarla. Apenas extendí mi brazo con ella para entregarle mi celular y que viera, cuando ya hacia arrebatándome el celular de mis manos.
—en serio no te quedaste mal, no tienes malos gustos… —sonrió mostrando su falsa dentadura—. Pero necesito que me respondas la pregunta… ¿Por qué Adam vendrá a la fiesta?.
—ese es el punto… —comencé a caminar de nuevo y lógicamente ella detrás de mi. Como dije, no me la quitaría de encima fácilmente—. É-Él... —tartamudeé—, Nick, es el hermano de Adam…
Capítulo # 40
Mi rostro se puso rígido, tenía ganas de abrazarlo y decirle que estaría con él siempre, ya sean en las buenas o en las malas. Él comenzó a reírse...
—¿que te pasa?, ¿acaso te parece gracioso el saber que ya no volverás a caminar? —dije con mi voz entrecortada al final y con mis ojos nublados debido a que contenía las lagrimas.
—amor... —dijo muy tranquilo él—. era broma...
—eres un estúpido Nicholas —dije negando con mi cabeza mientras limpiaba la lagrima traicionera que rodaba por mi rostro. Era un broma de muy, muy mal gusto que en si... yo como siempre me la vivo creyendo; Iba a dar vuelta y dirigirme hacia la puerta, en eso Nick toma mi mano fuertemente.
—no te enojes.
—como no quieres que me enoje —dije girándome a verlo.
—solo quería poner un poco de humor en la habitación.
—pero no con esa clase de bromas... es una vida, Nick —no contesto mi pregunta y se formo un incomodo silencio.
—y… —hablo— ¿si eso hubiera sido verdad? —acaricio mi mano tiernamente.
—obvio estaría contigo Nicholas, te amo y ese amor que te tengo no cambiaria por una discapacidad… —dije sinceramente mientras me acercaba a su muy perfecto rostro, pero el collarín no me lo permitía—. Te quiero besar… —dije haciendo un puchero a lo que él sonrió. Con su mano palmeo su cama por un lado, le sonreí y subí mi pie izquierdo, el que tenia la fedula arriba de la cama—. ¿entonces que te hicieron? —le dije estando ya sobre la cama, con una mano sobre su pierna.
—enyesaron mi brazo, e igual que tu… el collarín.
—¿y en las piernas no te pasó nada?
—no dijeron que por el golpe se durmieron, pero ya me sacaron radiografías de casi todo mi cuerpo y nada, solo esto…
—que bien… —en si solo podía besar su mejilla. No se cuando tiempo estuvimos platicando ahí que abrieron la puerta repentinamente, era la Sra. Denisse. Cruzó toda la habitación llegando y abrazando a su hijo, que este una que otra vez soltaba un quejido de dolor.
—lo siento, lo siento… —dijo ella. La verdad estuvimos todos adentro de la habitación riendo de anécdotas de todos. Nick tendría que quedarse un día más en el hospital para que reposara y después se iría a su casa a reposar de nuevo, así como yo que tendría que reposar por dos o tres semanas, al igual que él. Nos habían hecho reposar solo para estar bien… eso de la postura. Todos salieron de la habitación, tanto la familia de Nick como mi familia, menos Adam.
—hermano… soy yo el que me quedare aquí contigo… —sonrió mientras Nick asentaba con su cabeza.
—hija…— volteamos todos hacia la puerta en donde estaba mi mamá—. Nos vamos, que te recuperes Nick.
—gracias señora —respondió sonriente.
—ahora voy, ma'… —dirigí mi mirada de nuevo con Nick que ya hacia viéndome. Pase mis manos detrás de mi cuello, para desabrochar el collarín.
—¿qué haces? —dijo Nick con un rostro de preocupación por lo que hacia.
—quitarme el collarín —acerque mucho mi rostro al de él, proporcionándole un beso dulce y apasionado en sus labios que él siguió el movimiento de los míos, llevando su mano en mi cuello y me separe de él con un quejido, sonriendo.
—¿qué fue eso?
—no se hasta cuando te volveré a ver… —saboree mis labios y me coloque de nuevo el collarín. Alborote su cabello con mis manos y comencé a caminar para salir de la habitación— adiós Adam —agite mi mano de un lado a otro. No se darle ese beso enfrente de Adam seria lo correcto, pero ahora yo estaba con Nick y debería hacer mi vida sin importarme lo que a él le molestaba o no.
Así pasaron los días, las semanas, los meses.
Estábamos en el mes de Abril, exactamente el mejor mes… ¿Por qué?, se preguntaran, exacto… en este mes es mi cumpleaños. Hacia ya un cinco meses desde que tuvimos el accidente en el automóvil y ya hacia cuatro o tres que tanto a Nick como a mi nos habían quitado el yeso de la parte de nuestro cuerpo afectada; Cerré mi laptop, eran alrededor de las diez de la noche, ya había cenado y tomado una ducha. Entre en las sábanas de mi cama, recostándome, tome mi ipod para reproducir un poco de música mientras trataba de dormir, mañana seria un muy largo y cansado día; Hacia dos días que no platicaba con Nick, estaba raro, distraído, le pregunte que si algo le pasaba, pero en cambio me decía que estaba perfecto, ¿que mas hacia?, obvio estaba, creerle, si él decía que estaba perfecto le creería. Pasaron muchas canciones para cuando acorde los audífonos de mi ipod ya no se encontraban en mis oídos si no en el suelo. Me agache a tomarlo y al querer dejarlo en mi buró, sentí una vibración sobre la fina madera del buró, provenía de mi celular. La pantalla se encendió y marcaba el número de Nick…
—¿amor? —contesté sigilosamente…
—¿que te pasa?, ¿acaso te parece gracioso el saber que ya no volverás a caminar? —dije con mi voz entrecortada al final y con mis ojos nublados debido a que contenía las lagrimas.
—amor... —dijo muy tranquilo él—. era broma...
—eres un estúpido Nicholas —dije negando con mi cabeza mientras limpiaba la lagrima traicionera que rodaba por mi rostro. Era un broma de muy, muy mal gusto que en si... yo como siempre me la vivo creyendo; Iba a dar vuelta y dirigirme hacia la puerta, en eso Nick toma mi mano fuertemente.
—no te enojes.
—como no quieres que me enoje —dije girándome a verlo.
—solo quería poner un poco de humor en la habitación.
—pero no con esa clase de bromas... es una vida, Nick —no contesto mi pregunta y se formo un incomodo silencio.
—y… —hablo— ¿si eso hubiera sido verdad? —acaricio mi mano tiernamente.
—obvio estaría contigo Nicholas, te amo y ese amor que te tengo no cambiaria por una discapacidad… —dije sinceramente mientras me acercaba a su muy perfecto rostro, pero el collarín no me lo permitía—. Te quiero besar… —dije haciendo un puchero a lo que él sonrió. Con su mano palmeo su cama por un lado, le sonreí y subí mi pie izquierdo, el que tenia la fedula arriba de la cama—. ¿entonces que te hicieron? —le dije estando ya sobre la cama, con una mano sobre su pierna.
—enyesaron mi brazo, e igual que tu… el collarín.
—¿y en las piernas no te pasó nada?
—no dijeron que por el golpe se durmieron, pero ya me sacaron radiografías de casi todo mi cuerpo y nada, solo esto…
—que bien… —en si solo podía besar su mejilla. No se cuando tiempo estuvimos platicando ahí que abrieron la puerta repentinamente, era la Sra. Denisse. Cruzó toda la habitación llegando y abrazando a su hijo, que este una que otra vez soltaba un quejido de dolor.
—lo siento, lo siento… —dijo ella. La verdad estuvimos todos adentro de la habitación riendo de anécdotas de todos. Nick tendría que quedarse un día más en el hospital para que reposara y después se iría a su casa a reposar de nuevo, así como yo que tendría que reposar por dos o tres semanas, al igual que él. Nos habían hecho reposar solo para estar bien… eso de la postura. Todos salieron de la habitación, tanto la familia de Nick como mi familia, menos Adam.
—hermano… soy yo el que me quedare aquí contigo… —sonrió mientras Nick asentaba con su cabeza.
—hija…— volteamos todos hacia la puerta en donde estaba mi mamá—. Nos vamos, que te recuperes Nick.
—gracias señora —respondió sonriente.
—ahora voy, ma'… —dirigí mi mirada de nuevo con Nick que ya hacia viéndome. Pase mis manos detrás de mi cuello, para desabrochar el collarín.
—¿qué haces? —dijo Nick con un rostro de preocupación por lo que hacia.
—quitarme el collarín —acerque mucho mi rostro al de él, proporcionándole un beso dulce y apasionado en sus labios que él siguió el movimiento de los míos, llevando su mano en mi cuello y me separe de él con un quejido, sonriendo.
—¿qué fue eso?
—no se hasta cuando te volveré a ver… —saboree mis labios y me coloque de nuevo el collarín. Alborote su cabello con mis manos y comencé a caminar para salir de la habitación— adiós Adam —agite mi mano de un lado a otro. No se darle ese beso enfrente de Adam seria lo correcto, pero ahora yo estaba con Nick y debería hacer mi vida sin importarme lo que a él le molestaba o no.
Así pasaron los días, las semanas, los meses.
Estábamos en el mes de Abril, exactamente el mejor mes… ¿Por qué?, se preguntaran, exacto… en este mes es mi cumpleaños. Hacia ya un cinco meses desde que tuvimos el accidente en el automóvil y ya hacia cuatro o tres que tanto a Nick como a mi nos habían quitado el yeso de la parte de nuestro cuerpo afectada; Cerré mi laptop, eran alrededor de las diez de la noche, ya había cenado y tomado una ducha. Entre en las sábanas de mi cama, recostándome, tome mi ipod para reproducir un poco de música mientras trataba de dormir, mañana seria un muy largo y cansado día; Hacia dos días que no platicaba con Nick, estaba raro, distraído, le pregunte que si algo le pasaba, pero en cambio me decía que estaba perfecto, ¿que mas hacia?, obvio estaba, creerle, si él decía que estaba perfecto le creería. Pasaron muchas canciones para cuando acorde los audífonos de mi ipod ya no se encontraban en mis oídos si no en el suelo. Me agache a tomarlo y al querer dejarlo en mi buró, sentí una vibración sobre la fina madera del buró, provenía de mi celular. La pantalla se encendió y marcaba el número de Nick…
—¿amor? —contesté sigilosamente…
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Capitulo # 39
—c-como que no sientes tu cuerpo... ¿que parte exactamente?— tartamudee
—mis piernas, ninguna de las dos...— finalizo mientras se le cortaba la voz y veía como una lágrima rodaba por su mejilla. Era la primera vez que lo veía llorar y me causo sentimiento... Limpie esta, en vez de quedar en rodillas me senté estirando completamente mis piernas, me acerque a la ventana lo mas que pude.
—amor, vas a ver que todo estará bien... ¿si?, no pasara nada, saldrás y continuaremos juntos...— traté de dar mi mejor sonrisa para animarlo a lo que él solo curveó sus labios.
—¿y.. . a ti que te duele algo? —dio un quejido.
—no hagas esfuerzo, la ayuda viene en camino —acaricie lentamente su mejilla y me acerque a besarlo dulcemente en los labios —solo me duele... el pie— llorique. No se podía mover, quisiera abrazarlo pero no podía. Acariciaba suavemente su rostro con las yemas de mis dedos, recorriendo sus perfectas facciones. Aunque solo me veía con un solo ojo, debido a que el otro había sido golpeado con algo del auto, me miraba con demasiada ternura y brillo en sus ojos. Comencé a ver a lo lejos unos colores: azul y rojo, eran los colores de la sirenas de las ambulancia, patrullas y demás. Me quede aun sentada en el piso y tome fuertemente la mano de Nick, entrelazando así nuestros dedos. Se aproximaron de inmediato a nosotros... bajaban todos de los autos y camionetas, bajando de estas camillas. Un joven se acerco a mi y comenzo a cuestionarme...
—¿ahí algo que le moleste, señorita...?—
—Melinda y el de él... es Nicholas—
—ok, ¿le duele algo?, ¿cualquier molestia?—
—¿pues en si...?, más que todo mi pie—
—esta bien, la trataré de poner de pie, apoyese en mi hombro...—
—¿y él?—
—ahi viene mi compañero...— era verdad un paramédico se acercaba con nosotros. Solté delicadamente la mano de Nick y pase mi brazo detrás del cuello del joven que me ayudaba. Di pequeños saltos hasta la parte trasera de la ambulancia, en donde estaban abiertas las puertas traseras de esta. Me ayudo a subir y me recosto sobre una camilla. Vi hacia nuestro auto en donde estaba Nick, mas gente se acerca, rodeando el auto. Veía justamente todo lo que pasaba afuera, el joven paramédico revisaba cada hueso, cada ligamento de mi cuerpo. Con una mano tome el celular que estaba detrás de mi short, busque el número de mi casa... supuse que mi familia ya habría llegado. Espere unos timbres, cuando contesto papá.
—¿hola?— comencé a llorar, tenia miedo —¿quien habla?
—so-soy yo papá, Melinda— dije en sollozos y que casi no se entendía lo que decía.
—¿que paso?, ¿porque estas así princesa?—
—tu-tuvimos un accidente...—
—¿que?, ¿están bien?—
—algo así...— mi mano comenzo a temblar, el recordar todo lo que había pasado —Nick esta aun en el auto lo tratan se sacar de ahí y yo, bien, solo unos golpes leves...—
—¿en donde están?, ¿tienen ayuda?— pude oír a través del articular como había mucho movimiento.
—si, si tenemos ayuda, en este momento me están checando a mi—
—¿están en la carretera Rochester?—
—si— dije débilmente
—voy para allá— colgué y recargué mi espalda sobre el respaldo de la camilla. El paramédico aun checaba cuidadosamente mis huesos. Yo tenia mi vista clavada en lo que hacían afuera, desde una sierra hasta como quitaban cada pedazo de auto. No se cuanto paso, que vi correr a papá hacia mi.
—¿como esta ella?— pregunto mortificado.
—esta muy bien, hecho manualmente si esta bien, al parecer tenia razón ella, solo fue el pie...—
—papá—dije débilmente, estaba cansada. Le entregue el celular de Nick a lo que él extendió su mano hacia mi, tomándolo. —ahí esta registrado... el número de la casa de Nick, llamales y diles lo que paso...—
—esta bien— contesto mi padre —iré a ver que paso con todo esto, que fue lo que provoco el choque, ¿ok?— acente con la cabeza. Lo vi alejarse de la ambulancia y dirigirse con los policías. Vi como bajaron a un señor del trailer con el que habíamos tenido el choque. Papá comenzo a exaltarse. Mis oídos se aclararon y podía oír absolutamente todo lo que decían.
—¿como se te ocurre beber manejando?, estas idiota...— se dirigió aquel hombre de barba larga, ropa gastada, sucia y ensangrentada—
—si quieres te compro tu auto y hasta la risa— comenzo a burlarse de papá
—no me importa eso, fueron dos vidas en peligro... mi hija y el otro chavo, igual es como mi hijo... son mi familia— esas hermosas palabras de papá me llegaron verdaderamente al corazón, que sentí como una lágrima recorrió mi rostro. Vi papá golpear de un solo golpe al hombre y tirarlo al piso, a lo que de inmediato, policías detuvieron a papá—
—¡papá no!— grité. Y trate de ponerme de pie.
—¿a donde va?— dijo el paramédico
—debo de detener a mi padre antes de que cometa una locura—
—usted esta mal señorita— comencé a exaltarme quería ponerme de pie y por mas que trataba el paramédico me detenía. Lo ayudaron a dejarme sentada, sentí un ligero piquete en la parte interna del codo. Desvié mi mirada ahí y comencé a ver borroso. Me habían inyectado un tranquilizante, y ya no supe nada más...
Dos luces molestaron sobre mis ojos, batalle un poco en abrirlos pero para cuando justo estaba abiertos estaba sentada en una silla. Ese feo y profundo aroma alcohol entro por mis fosas nasales haciendome marear. Intente ponerme de pie, pero algo me detuvo, voltearia hacia abajo y algo igualmente me detuvo antes de dirigir mi mirada al suelo: un collarín. Ya puesta de pie intente caminar, pero de nuevo algo me detuvo, con cuidado voltee hacia el suelo, ya que de ahí provenía lo que no me dejaba caminar.
—¿una fédula?— como pude camine hasta la puerta en donde antes de tomar la perilla y girarla, la abrieron repentinamente.
—¿a donde va, señorita...?— miro en un tipo de tabla, una señorita con un sombrerillo sobre la cabeza y una bata totalmente blanca. —Melinda— dirigió su vista conmigo.
—necesito ir a buscar a mi novio...— dije un poco miedosa— por favor... necesito verlo— puse mi mejor rostro de tristeza y así me diera permiso de ir a buscar a Nick. Se quedo pensando un momento...
—esta bien— sonrió. —¿puedes caminar?—
—me cuesta un poco, pero es cuestión de acostumbrarse— sonreí ampliamente. Tomo mi brazo y me ayudo a salir, caminamos por un pasillo en donde los pequeños letreros marcaban hacia la sala de espera... al llegar ahí vi inmediatamente a mi madre que corrió a mi. Al verla mas de cerca tenia sus ojos rojos, me abrazo y di un quejido.
—lo siento, lo siento, mi amor...— tomo mi rostro entre sus manos y beso dulcemente mi frente. Ahí estaban también, la familia de Nick. No estaban los dos niños pequeños, tanto el hermano de Nick, Frankie, como mis hermanos: Peet y Gill. Pero estaba Joe... la señora Denisse al momento de verme, corrió igualmente a abrazarme con cuidado.
—¿no han dando noticias de Nick?— pregunte con preocupación y negó con la cabeza, con su rostro lleno de lágrimas. A continuación el señor Kevin, me abrazo igualmente.
—me alegro que este bien y no haya sido a mayores...— dijo alejándose de mi. Detrás de él se encontraba Adam que igualmente me abrazo, susurrandome al oído:
—Nick estará bien...—
—eso espero—conteste. Camine con papá y lo abracé por su cintura, apenas iba a decir algo cuando sale un doctor por el pasillo.
—familiares de... -esperamos todos con ansias mientras veía en una tabla de madera, una hoja de papel con apuntes— Nicholas Jonas...—
—somos nosotros— dijo obviamente la Sra. Denisse. —¿como esta él?
—esta bie...—
—puedo pasar a verlo, por favor— lo interrumpí, antes de que terminara su frase.
—él... necesita descansar...—
—ella necesita verlo, estuvo con él en el accidente, por favor— me ayudo Adam, mientras me abrazaba por el hombro. El doctor suspiro...
—esta bien, solo diez minutos— una sonrisa se dibujo en mi rostro. Camine aun batallando en apoyar mi pie sobre la fédula y así caminar. Abrí la puerta y me asome, adentrandome a la recámara, en donde Nick estaba recostado sobre una cama, con unas sabanas hasta su cintura. Sonrió al verme.
—¿como estas?— me aproxime lo mas cercano a la cama y tome su mano que estaba sobre esta.
—bien, bien... no ocupe mas que: el collarín y la fédula en el pie— sonreí. —¿y tu?—se quedo pensativo y hablo.
—no se si, es la mejor manera de decírtelo pero...—suspiro— no podre caminar más, Melinda...
—mis piernas, ninguna de las dos...— finalizo mientras se le cortaba la voz y veía como una lágrima rodaba por su mejilla. Era la primera vez que lo veía llorar y me causo sentimiento... Limpie esta, en vez de quedar en rodillas me senté estirando completamente mis piernas, me acerque a la ventana lo mas que pude.
—amor, vas a ver que todo estará bien... ¿si?, no pasara nada, saldrás y continuaremos juntos...— traté de dar mi mejor sonrisa para animarlo a lo que él solo curveó sus labios.
—¿y.. . a ti que te duele algo? —dio un quejido.
—no hagas esfuerzo, la ayuda viene en camino —acaricie lentamente su mejilla y me acerque a besarlo dulcemente en los labios —solo me duele... el pie— llorique. No se podía mover, quisiera abrazarlo pero no podía. Acariciaba suavemente su rostro con las yemas de mis dedos, recorriendo sus perfectas facciones. Aunque solo me veía con un solo ojo, debido a que el otro había sido golpeado con algo del auto, me miraba con demasiada ternura y brillo en sus ojos. Comencé a ver a lo lejos unos colores: azul y rojo, eran los colores de la sirenas de las ambulancia, patrullas y demás. Me quede aun sentada en el piso y tome fuertemente la mano de Nick, entrelazando así nuestros dedos. Se aproximaron de inmediato a nosotros... bajaban todos de los autos y camionetas, bajando de estas camillas. Un joven se acerco a mi y comenzo a cuestionarme...
—¿ahí algo que le moleste, señorita...?—
—Melinda y el de él... es Nicholas—
—ok, ¿le duele algo?, ¿cualquier molestia?—
—¿pues en si...?, más que todo mi pie—
—esta bien, la trataré de poner de pie, apoyese en mi hombro...—
—¿y él?—
—ahi viene mi compañero...— era verdad un paramédico se acercaba con nosotros. Solté delicadamente la mano de Nick y pase mi brazo detrás del cuello del joven que me ayudaba. Di pequeños saltos hasta la parte trasera de la ambulancia, en donde estaban abiertas las puertas traseras de esta. Me ayudo a subir y me recosto sobre una camilla. Vi hacia nuestro auto en donde estaba Nick, mas gente se acerca, rodeando el auto. Veía justamente todo lo que pasaba afuera, el joven paramédico revisaba cada hueso, cada ligamento de mi cuerpo. Con una mano tome el celular que estaba detrás de mi short, busque el número de mi casa... supuse que mi familia ya habría llegado. Espere unos timbres, cuando contesto papá.
—¿hola?— comencé a llorar, tenia miedo —¿quien habla?
—so-soy yo papá, Melinda— dije en sollozos y que casi no se entendía lo que decía.
—¿que paso?, ¿porque estas así princesa?—
—tu-tuvimos un accidente...—
—¿que?, ¿están bien?—
—algo así...— mi mano comenzo a temblar, el recordar todo lo que había pasado —Nick esta aun en el auto lo tratan se sacar de ahí y yo, bien, solo unos golpes leves...—
—¿en donde están?, ¿tienen ayuda?— pude oír a través del articular como había mucho movimiento.
—si, si tenemos ayuda, en este momento me están checando a mi—
—¿están en la carretera Rochester?—
—si— dije débilmente
—voy para allá— colgué y recargué mi espalda sobre el respaldo de la camilla. El paramédico aun checaba cuidadosamente mis huesos. Yo tenia mi vista clavada en lo que hacían afuera, desde una sierra hasta como quitaban cada pedazo de auto. No se cuanto paso, que vi correr a papá hacia mi.
—¿como esta ella?— pregunto mortificado.
—esta muy bien, hecho manualmente si esta bien, al parecer tenia razón ella, solo fue el pie...—
—papá—dije débilmente, estaba cansada. Le entregue el celular de Nick a lo que él extendió su mano hacia mi, tomándolo. —ahí esta registrado... el número de la casa de Nick, llamales y diles lo que paso...—
—esta bien— contesto mi padre —iré a ver que paso con todo esto, que fue lo que provoco el choque, ¿ok?— acente con la cabeza. Lo vi alejarse de la ambulancia y dirigirse con los policías. Vi como bajaron a un señor del trailer con el que habíamos tenido el choque. Papá comenzo a exaltarse. Mis oídos se aclararon y podía oír absolutamente todo lo que decían.
—¿como se te ocurre beber manejando?, estas idiota...— se dirigió aquel hombre de barba larga, ropa gastada, sucia y ensangrentada—
—si quieres te compro tu auto y hasta la risa— comenzo a burlarse de papá
—no me importa eso, fueron dos vidas en peligro... mi hija y el otro chavo, igual es como mi hijo... son mi familia— esas hermosas palabras de papá me llegaron verdaderamente al corazón, que sentí como una lágrima recorrió mi rostro. Vi papá golpear de un solo golpe al hombre y tirarlo al piso, a lo que de inmediato, policías detuvieron a papá—
—¡papá no!— grité. Y trate de ponerme de pie.
—¿a donde va?— dijo el paramédico
—debo de detener a mi padre antes de que cometa una locura—
—usted esta mal señorita— comencé a exaltarme quería ponerme de pie y por mas que trataba el paramédico me detenía. Lo ayudaron a dejarme sentada, sentí un ligero piquete en la parte interna del codo. Desvié mi mirada ahí y comencé a ver borroso. Me habían inyectado un tranquilizante, y ya no supe nada más...
Dos luces molestaron sobre mis ojos, batalle un poco en abrirlos pero para cuando justo estaba abiertos estaba sentada en una silla. Ese feo y profundo aroma alcohol entro por mis fosas nasales haciendome marear. Intente ponerme de pie, pero algo me detuvo, voltearia hacia abajo y algo igualmente me detuvo antes de dirigir mi mirada al suelo: un collarín. Ya puesta de pie intente caminar, pero de nuevo algo me detuvo, con cuidado voltee hacia el suelo, ya que de ahí provenía lo que no me dejaba caminar.
—¿una fédula?— como pude camine hasta la puerta en donde antes de tomar la perilla y girarla, la abrieron repentinamente.
—¿a donde va, señorita...?— miro en un tipo de tabla, una señorita con un sombrerillo sobre la cabeza y una bata totalmente blanca. —Melinda— dirigió su vista conmigo.
—necesito ir a buscar a mi novio...— dije un poco miedosa— por favor... necesito verlo— puse mi mejor rostro de tristeza y así me diera permiso de ir a buscar a Nick. Se quedo pensando un momento...
—esta bien— sonrió. —¿puedes caminar?—
—me cuesta un poco, pero es cuestión de acostumbrarse— sonreí ampliamente. Tomo mi brazo y me ayudo a salir, caminamos por un pasillo en donde los pequeños letreros marcaban hacia la sala de espera... al llegar ahí vi inmediatamente a mi madre que corrió a mi. Al verla mas de cerca tenia sus ojos rojos, me abrazo y di un quejido.
—lo siento, lo siento, mi amor...— tomo mi rostro entre sus manos y beso dulcemente mi frente. Ahí estaban también, la familia de Nick. No estaban los dos niños pequeños, tanto el hermano de Nick, Frankie, como mis hermanos: Peet y Gill. Pero estaba Joe... la señora Denisse al momento de verme, corrió igualmente a abrazarme con cuidado.
—¿no han dando noticias de Nick?— pregunte con preocupación y negó con la cabeza, con su rostro lleno de lágrimas. A continuación el señor Kevin, me abrazo igualmente.
—me alegro que este bien y no haya sido a mayores...— dijo alejándose de mi. Detrás de él se encontraba Adam que igualmente me abrazo, susurrandome al oído:
—Nick estará bien...—
—eso espero—conteste. Camine con papá y lo abracé por su cintura, apenas iba a decir algo cuando sale un doctor por el pasillo.
—familiares de... -esperamos todos con ansias mientras veía en una tabla de madera, una hoja de papel con apuntes— Nicholas Jonas...—
—somos nosotros— dijo obviamente la Sra. Denisse. —¿como esta él?
—esta bie...—
—puedo pasar a verlo, por favor— lo interrumpí, antes de que terminara su frase.
—él... necesita descansar...—
—ella necesita verlo, estuvo con él en el accidente, por favor— me ayudo Adam, mientras me abrazaba por el hombro. El doctor suspiro...
—esta bien, solo diez minutos— una sonrisa se dibujo en mi rostro. Camine aun batallando en apoyar mi pie sobre la fédula y así caminar. Abrí la puerta y me asome, adentrandome a la recámara, en donde Nick estaba recostado sobre una cama, con unas sabanas hasta su cintura. Sonrió al verme.
—¿como estas?— me aproxime lo mas cercano a la cama y tome su mano que estaba sobre esta.
—bien, bien... no ocupe mas que: el collarín y la fédula en el pie— sonreí. —¿y tu?—se quedo pensativo y hablo.
—no se si, es la mejor manera de decírtelo pero...—suspiro— no podre caminar más, Melinda...
viernes, 18 de septiembre de 2009
Capítulo Treinta y Ocho
escuchen mientras leen: http://www.youtube.com/watch?v=CZXHYItXWqE&feature=fvst
*
Comencé a abrir mis ojos, estaba en una posición extraña. Una luz alumbro muy a lo lejos. Al abrir estos, habían demasiados pedazos de vidrios enfrente de mi, todo estaba oscuro. Traté de moverme pero sentí un fuerte dolor en mi cabeza que lleve mis manos a esta, al volver a bajar la mano tenia sangre sobre esta. Limpie mi mano en mi ropa.
— ¡Nick! —grite débilmente, me dolía la parte de mi vientre y no podía hacer esfuerzo alguno— ¡Nick! —volví a decir pero ahora en un susurro, no obtuve respuesta alguna de parte de él. Tenia que saber que sucedía, quité el cinturón de seguridad, que gracias a el, me ayudo a soportar el golpe y no salir volando por la ventana; traté de llevar mi cuerpo hacia adelante, pero era en vano... me dolía absolutamente todo, hice un esfuerzo, debería ir con Nick que había pasado que no me contestaba... Apoye mis manos en el asfalto y jalé mi cuerpo saliendo por lo que quedaba de ventana... Comencé a llorar y traté de no gritar del dolor, así que apreté mis labios con mis dientes. Sentía un dolor fuertisimo en mi espalda, cuello, piernas... exactamente todo. Llevé la ultima parte de mi cuerpo afuera de donde estaba y me giré sentándome quedando con mis piernas entre-dobladas. Dirigí mi vista al frente y comencé a llorar más... el auto estaba totalmente inservible, volcado, estaba totalmente girado quedando boca-arriba. Sentía un nudo en mi garganta... había sobrevivido a eso. No pude quedarme más ahí viendo, necesitaba ver si Nick estaba bien. Gatee como un bebé hasta el otro lado del auto, el área del copiloto. Al llegar ahí lo vi con sus ojos cerrados y obviamente comencé a llorar mucho mas, lleve mis manos sangradas debido a los vidrios que se enterraron en estas. Tapé mi boca y me acerque demasiado a Nick—. ¡Nick, Nick! —grite desperadamente, palpé ambas mejillas un par de veces, para tratar que despertara, pero todo mi esfuerzo era en vano.— no, no, tú no —dije mientras continuamente entre sollozos— no así nada más —sentía como las lágrimas brotaban constantemente de mis ojos y recorrían todo mi rostro. Deje de hacer el esfuerzo, no tenia mente, estaba viendo a mi novio... ¡muerto, muerto!. Me aproxime a él un poco más, acerque mi rostro a la altura de su espalda, colocando mi oído ahí— ¡esta vivo! —dije en un susurro, puse mi dedo en la yugular y tenia pulso. Limpie mis lágrimas con mis antebrazos y comencé a agitarlo más. Tenia que pedir ayuda, gatee de nuevo hasta mi asiento, rodeando el auto, aun con fuertes dolores en mi cuerpo. Yo estaba consciente pero Nick no, así que no me importaba si me pasaba algo... antes que yo estaba mi vida... que ahora era Nick. Busque mi celular dentro del auto, metiéndome en este, pero nada, no lograba ver nada, ni bolsa, ni celular. Hice un puchero, estaba muy exaltada y comencé a llorar más... ¿que haría?.— el celular de Nick —recordé, me aproxime de nuevo a él. Y metí mi mano en su bolsillo, exacto ahí estaba su celular, lo tomé y miré la pantalla, al verla tenia una foto de nosotros y volví a recordar ese momento, que hizo que llorara más... no quería que esos momentos acabaran aquí, en un accidente automovilistico. Tecleaba el 911 en el celular, cuando estaba punto de accionar la tecla verde, cuando veo que no había señal. Avente el celular contra el piso... Y tome mi cabello entre mis manos, mirando a Nick ahí... A mi mente llego una idea, tome el celular y como pude me puse de pie... movía el celular en el aire, tratando de buscar tan siquiera una o dos líneas de cobertura. Me subí a una roca que estaba ahí y alce el celular al aire... ¡Genial!, llamadas de emergencia, esa señal marcaba. En la pantalla ya estaba el número de emergencia, accione ahora si, la tecla verde y comenzo a sonar. Suspiré... cuando una voz de inmediato me contesto. Pase saliva y hable entrecortado debido a que lloraba aun y tenia miedo.—acabamos de tener un accidente automovilistico —dije histericamente sollozando— no se en donde estoy, solo se que la carretera se llama Rochester, exactamente no sea que altura de esta estamos, necesito ayuda, hay una persona inconsciente... ¡Ayuda! —grite.
— tranquila señorita, ¿cual es su nombre? —
— Melinda, Melinda Wilder —dije nerviosamente, volteando de ves en cuando hacia en donde estaba Nick, pero él aun estaba inconsciente.
— no se mueva de donde está, va la ayuda en camino —
— gracias, gracias —del otro lado de la linea cortaron. Perdí el equilibrio y resbale de la roca, cayendo al suelo y torciendo mi pie. Apreté mis ojos y sobe mi pie... Volví a hacer otro puchero de enojo, estaba mal... tenia que ser tan torpe en este momento...— Mel... Mel... —podía escuchar a lo lejos— ¡Nick! —corrí cojeando de mi pie, apenas lo apoyaba en el asfalto y sentía que la pierna se me quebraria, me dolía desde la punta de mi pie hasta mi cadera. Me avente de rodillas en la ventana por la que veía a Nick... él tenia abierto solo uno de sus ojos, comencé a llorar de felicidad, ahora estaba consciente. Me acerque a besarlo de la emoción, varias veces seguidas.
—pensé que... que... tú...— no podía decirlo. Cerro su ojo e hizo un ceño fruncido, tratándome de que yo no completara mi frase—. te amo —volví a besarlo— ven tienes que salirte de ahí para prevenir, no vaya a ser q-que el auto explote o algo así...— voltee a mi alrededor y enfrente de mi había un trailer de semi-remolque, debido al impacto a este, no le servía mas que un faro de luz, que alumbraba justamente a nosotros. Coloque el celular de Nick, en la bolsa trasera de mi short y con mis manos comencé a tratar de quitar los pedazos de vidrios que estaban sobre el asfalto y así pudiera salir mejor Nick.
—ven sal...— le dije aun quitando los pedazos de vidrios y viendo hacia donde los arrojaba.
—Mel...— dijo Nick en un susurro —
—¿que?— conteste
—no siento mi cuerpo...— dijo.
*
Comencé a abrir mis ojos, estaba en una posición extraña. Una luz alumbro muy a lo lejos. Al abrir estos, habían demasiados pedazos de vidrios enfrente de mi, todo estaba oscuro. Traté de moverme pero sentí un fuerte dolor en mi cabeza que lleve mis manos a esta, al volver a bajar la mano tenia sangre sobre esta. Limpie mi mano en mi ropa.
— ¡Nick! —grite débilmente, me dolía la parte de mi vientre y no podía hacer esfuerzo alguno— ¡Nick! —volví a decir pero ahora en un susurro, no obtuve respuesta alguna de parte de él. Tenia que saber que sucedía, quité el cinturón de seguridad, que gracias a el, me ayudo a soportar el golpe y no salir volando por la ventana; traté de llevar mi cuerpo hacia adelante, pero era en vano... me dolía absolutamente todo, hice un esfuerzo, debería ir con Nick que había pasado que no me contestaba... Apoye mis manos en el asfalto y jalé mi cuerpo saliendo por lo que quedaba de ventana... Comencé a llorar y traté de no gritar del dolor, así que apreté mis labios con mis dientes. Sentía un dolor fuertisimo en mi espalda, cuello, piernas... exactamente todo. Llevé la ultima parte de mi cuerpo afuera de donde estaba y me giré sentándome quedando con mis piernas entre-dobladas. Dirigí mi vista al frente y comencé a llorar más... el auto estaba totalmente inservible, volcado, estaba totalmente girado quedando boca-arriba. Sentía un nudo en mi garganta... había sobrevivido a eso. No pude quedarme más ahí viendo, necesitaba ver si Nick estaba bien. Gatee como un bebé hasta el otro lado del auto, el área del copiloto. Al llegar ahí lo vi con sus ojos cerrados y obviamente comencé a llorar mucho mas, lleve mis manos sangradas debido a los vidrios que se enterraron en estas. Tapé mi boca y me acerque demasiado a Nick—. ¡Nick, Nick! —grite desperadamente, palpé ambas mejillas un par de veces, para tratar que despertara, pero todo mi esfuerzo era en vano.— no, no, tú no —dije mientras continuamente entre sollozos— no así nada más —sentía como las lágrimas brotaban constantemente de mis ojos y recorrían todo mi rostro. Deje de hacer el esfuerzo, no tenia mente, estaba viendo a mi novio... ¡muerto, muerto!. Me aproxime a él un poco más, acerque mi rostro a la altura de su espalda, colocando mi oído ahí— ¡esta vivo! —dije en un susurro, puse mi dedo en la yugular y tenia pulso. Limpie mis lágrimas con mis antebrazos y comencé a agitarlo más. Tenia que pedir ayuda, gatee de nuevo hasta mi asiento, rodeando el auto, aun con fuertes dolores en mi cuerpo. Yo estaba consciente pero Nick no, así que no me importaba si me pasaba algo... antes que yo estaba mi vida... que ahora era Nick. Busque mi celular dentro del auto, metiéndome en este, pero nada, no lograba ver nada, ni bolsa, ni celular. Hice un puchero, estaba muy exaltada y comencé a llorar más... ¿que haría?.— el celular de Nick —recordé, me aproxime de nuevo a él. Y metí mi mano en su bolsillo, exacto ahí estaba su celular, lo tomé y miré la pantalla, al verla tenia una foto de nosotros y volví a recordar ese momento, que hizo que llorara más... no quería que esos momentos acabaran aquí, en un accidente automovilistico. Tecleaba el 911 en el celular, cuando estaba punto de accionar la tecla verde, cuando veo que no había señal. Avente el celular contra el piso... Y tome mi cabello entre mis manos, mirando a Nick ahí... A mi mente llego una idea, tome el celular y como pude me puse de pie... movía el celular en el aire, tratando de buscar tan siquiera una o dos líneas de cobertura. Me subí a una roca que estaba ahí y alce el celular al aire... ¡Genial!, llamadas de emergencia, esa señal marcaba. En la pantalla ya estaba el número de emergencia, accione ahora si, la tecla verde y comenzo a sonar. Suspiré... cuando una voz de inmediato me contesto. Pase saliva y hable entrecortado debido a que lloraba aun y tenia miedo.—acabamos de tener un accidente automovilistico —dije histericamente sollozando— no se en donde estoy, solo se que la carretera se llama Rochester, exactamente no sea que altura de esta estamos, necesito ayuda, hay una persona inconsciente... ¡Ayuda! —grite.
— tranquila señorita, ¿cual es su nombre? —
— Melinda, Melinda Wilder —dije nerviosamente, volteando de ves en cuando hacia en donde estaba Nick, pero él aun estaba inconsciente.
— no se mueva de donde está, va la ayuda en camino —
— gracias, gracias —del otro lado de la linea cortaron. Perdí el equilibrio y resbale de la roca, cayendo al suelo y torciendo mi pie. Apreté mis ojos y sobe mi pie... Volví a hacer otro puchero de enojo, estaba mal... tenia que ser tan torpe en este momento...— Mel... Mel... —podía escuchar a lo lejos— ¡Nick! —corrí cojeando de mi pie, apenas lo apoyaba en el asfalto y sentía que la pierna se me quebraria, me dolía desde la punta de mi pie hasta mi cadera. Me avente de rodillas en la ventana por la que veía a Nick... él tenia abierto solo uno de sus ojos, comencé a llorar de felicidad, ahora estaba consciente. Me acerque a besarlo de la emoción, varias veces seguidas.
—pensé que... que... tú...— no podía decirlo. Cerro su ojo e hizo un ceño fruncido, tratándome de que yo no completara mi frase—. te amo —volví a besarlo— ven tienes que salirte de ahí para prevenir, no vaya a ser q-que el auto explote o algo así...— voltee a mi alrededor y enfrente de mi había un trailer de semi-remolque, debido al impacto a este, no le servía mas que un faro de luz, que alumbraba justamente a nosotros. Coloque el celular de Nick, en la bolsa trasera de mi short y con mis manos comencé a tratar de quitar los pedazos de vidrios que estaban sobre el asfalto y así pudiera salir mejor Nick.
—ven sal...— le dije aun quitando los pedazos de vidrios y viendo hacia donde los arrojaba.
—Mel...— dijo Nick en un susurro —
—¿que?— conteste
—no siento mi cuerpo...— dijo.
Capítulo Treinta y Ocho
escuchen mientras leen: http://www.youtube.com/watch?v=CZXHYItXWqE&feature=fvst
*
Comencé a abrir mis ojos, estaba en una posición extraña. Una luz alumbro muy a lo lejos. Al abrir estos, habían demasiados pedazos de vidrios enfrente de mi, todo estaba oscuro. Traté de moverme pero sentí un fuerte dolor en mi cabeza que lleve mis manos a esta, al volver a bajar la mano tenia sangre sobre esta. Limpie mi mano en mi ropa.
— ¡Nick! —grite débilmente, me dolía la parte de mi vientre y no podía hacer esfuerzo alguno— ¡Nick! —volví a decir pero ahora en un susurro, no obtuve respuesta alguna de parte de él. Tenia que saber que sucedía, quité el cinturón de seguridad, que gracias a el, me ayudo a soportar el golpe y no salir volando por la ventana; traté de llevar mi cuerpo hacia adelante, pero era en vano... me dolía absolutamente todo, hice un esfuerzo, debería ir con Nick que había pasado que no me contestaba... Apoye mis manos en el asfalto y jalé mi cuerpo saliendo por lo que quedaba de ventana... Comencé a llorar y traté de no gritar del dolor, así que apreté mis labios con mis dientes. Sentía un dolor fuertisimo en mi espalda, cuello, piernas... exactamente todo. Llevé la ultima parte de mi cuerpo afuera de donde estaba y me giré sentándome quedando con mis piernas entre-dobladas. Dirigí mi vista al frente y comencé a llorar más... el auto estaba totalmente inservible, volcado, estaba totalmente girado quedando boca-arriba. Sentía un nudo en mi garganta... había sobrevivido a eso. No pude quedarme más ahí viendo, necesitaba ver si Nick estaba bien. Gatee como un bebé hasta el otro lado del auto, el área del copiloto. Al llegar ahí lo vi con sus ojos cerrados y obviamente comencé a llorar mucho mas, lleve mis manos sangradas debido a los vidrios que se enterraron en estas. Tapé mi boca y me acerque demasiado a Nick—. ¡Nick, Nick! —grite desperadamente, palpé ambas mejillas un par de veces, para tratar que despertara, pero todo mi esfuerzo era en vano.— no, no, tú no —dije mientras continuamente entre sollozos— no así nada más —sentía como las lágrimas brotaban constantemente de mis ojos y recorrían todo mi rostro. Deje de hacer el esfuerzo, no tenia mente, estaba viendo a mi novio... ¡muerto, muerto!. Me aproxime a él un poco más, acerque mi rostro a la altura de su espalda, colocando mi oído ahí— ¡esta vivo! —dije en un susurro, puse mi dedo en la yugular y tenia pulso. Limpie mis lágrimas con mis antebrazos y comencé a agitarlo más. Tenia que pedir ayuda, gatee de nuevo hasta mi asiento, rodeando el auto, aun con fuertes dolores en mi cuerpo. Yo estaba consciente pero Nick no, así que no me importaba si me pasaba algo... antes que yo estaba mi vida... que ahora era Nick. Busque mi celular dentro del auto, metiéndome en este, pero nada, no lograba ver nada, ni bolsa, ni celular. Hice un puchero, estaba muy exaltada y comencé a llorar más... ¿que haría?.— el celular de Nick —recordé, me aproxime de nuevo a él. Y metí mi mano en su bolsillo, exacto ahí estaba su celular, lo tomé y miré la pantalla, al verla tenia una foto de nosotros y volví a recordar ese momento, que hizo que llorara más... no quería que esos momentos acabaran aquí, en un accidente automovilistico. Tecleaba el 911 en el celular, cuando estaba punto de accionar la tecla verde, cuando veo que no había señal. Avente el celular contra el piso... Y tome mi cabello entre mis manos, mirando a Nick ahí... A mi mente llego una idea, tome el celular y como pude me puse de pie... movía el celular en el aire, tratando de buscar tan siquiera una o dos líneas de cobertura. Me subí a una roca que estaba ahí y alce el celular al aire... ¡Genial!, llamadas de emergencia, esa señal marcaba. En la pantalla ya estaba el número de emergencia, accione ahora si, la tecla verde y comenzo a sonar. Suspiré... cuando una voz de inmediato me contesto. Pase saliva y hable entrecortado debido a que lloraba aun y tenia miedo.—acabamos de tener un accidente automovilistico —dije histericamente sollozando— no se en donde estoy, solo se que la carretera se llama Rochester, exactamente no sea que altura de esta estamos, necesito ayuda, hay una persona inconsciente... ¡Ayuda! —grite.
— tranquila señorita, ¿cual es su nombre? —
— Melinda, Melinda Wilder —dije nerviosamente, volteando de ves en cuando hacia en donde estaba Nick, pero él aun estaba inconsciente.
— no se mueva de donde está, va la ayuda en camino —
— gracias, gracias —del otro lado de la linea cortaron. Perdí el equilibrio y resbale de la roca, cayendo al suelo y torciendo mi pie. Apreté mis ojos y sobe mi pie... Volví a hacer otro puchero de enojo, estaba mal... tenia que ser tan torpe en este momento...— Mel... Mel... —podía escuchar a lo lejos— ¡Nick! —corrí cojeando de mi pie, apenas lo apoyaba en el asfalto y sentía que la pierna se me quebraria, me dolía desde la punta de mi pie hasta mi cadera. Me avente de rodillas en la ventana por la que veía a Nick... él tenia abierto solo uno de sus ojos, comencé a llorar de felicidad, ahora estaba consciente. Me acerque a besarlo de la emoción, varias veces seguidas.
—pensé que... que... tú...— no podía decirlo. Cerro su ojo e hizo un ceño fruncido, tratándome de que yo no completara mi frase—. te amo —volví a besarlo— ven tienes que salirte de ahí para prevenir, no vaya a ser q-que el auto explote o algo así...— voltee a mi alrededor y enfrente de mi había un trailer de semi-remolque, debido al impacto a este, no le servía mas que un faro de luz, que alumbraba justamente a nosotros. Coloque el celular de Nick, en la bolsa trasera de mi short y con mis manos comencé a tratar de quitar los pedazos de vidrios que estaban sobre el asfalto y así pudiera salir mejor Nick.
—ven sal...— le dije aun quitando los pedazos de vidrios y viendo hacia donde los arrojaba.
—Mel...— dijo Nick en un susurro —
—¿que?— conteste
—no siento mi cuerpo...— dijo.
*
Comencé a abrir mis ojos, estaba en una posición extraña. Una luz alumbro muy a lo lejos. Al abrir estos, habían demasiados pedazos de vidrios enfrente de mi, todo estaba oscuro. Traté de moverme pero sentí un fuerte dolor en mi cabeza que lleve mis manos a esta, al volver a bajar la mano tenia sangre sobre esta. Limpie mi mano en mi ropa.
— ¡Nick! —grite débilmente, me dolía la parte de mi vientre y no podía hacer esfuerzo alguno— ¡Nick! —volví a decir pero ahora en un susurro, no obtuve respuesta alguna de parte de él. Tenia que saber que sucedía, quité el cinturón de seguridad, que gracias a el, me ayudo a soportar el golpe y no salir volando por la ventana; traté de llevar mi cuerpo hacia adelante, pero era en vano... me dolía absolutamente todo, hice un esfuerzo, debería ir con Nick que había pasado que no me contestaba... Apoye mis manos en el asfalto y jalé mi cuerpo saliendo por lo que quedaba de ventana... Comencé a llorar y traté de no gritar del dolor, así que apreté mis labios con mis dientes. Sentía un dolor fuertisimo en mi espalda, cuello, piernas... exactamente todo. Llevé la ultima parte de mi cuerpo afuera de donde estaba y me giré sentándome quedando con mis piernas entre-dobladas. Dirigí mi vista al frente y comencé a llorar más... el auto estaba totalmente inservible, volcado, estaba totalmente girado quedando boca-arriba. Sentía un nudo en mi garganta... había sobrevivido a eso. No pude quedarme más ahí viendo, necesitaba ver si Nick estaba bien. Gatee como un bebé hasta el otro lado del auto, el área del copiloto. Al llegar ahí lo vi con sus ojos cerrados y obviamente comencé a llorar mucho mas, lleve mis manos sangradas debido a los vidrios que se enterraron en estas. Tapé mi boca y me acerque demasiado a Nick—. ¡Nick, Nick! —grite desperadamente, palpé ambas mejillas un par de veces, para tratar que despertara, pero todo mi esfuerzo era en vano.— no, no, tú no —dije mientras continuamente entre sollozos— no así nada más —sentía como las lágrimas brotaban constantemente de mis ojos y recorrían todo mi rostro. Deje de hacer el esfuerzo, no tenia mente, estaba viendo a mi novio... ¡muerto, muerto!. Me aproxime a él un poco más, acerque mi rostro a la altura de su espalda, colocando mi oído ahí— ¡esta vivo! —dije en un susurro, puse mi dedo en la yugular y tenia pulso. Limpie mis lágrimas con mis antebrazos y comencé a agitarlo más. Tenia que pedir ayuda, gatee de nuevo hasta mi asiento, rodeando el auto, aun con fuertes dolores en mi cuerpo. Yo estaba consciente pero Nick no, así que no me importaba si me pasaba algo... antes que yo estaba mi vida... que ahora era Nick. Busque mi celular dentro del auto, metiéndome en este, pero nada, no lograba ver nada, ni bolsa, ni celular. Hice un puchero, estaba muy exaltada y comencé a llorar más... ¿que haría?.— el celular de Nick —recordé, me aproxime de nuevo a él. Y metí mi mano en su bolsillo, exacto ahí estaba su celular, lo tomé y miré la pantalla, al verla tenia una foto de nosotros y volví a recordar ese momento, que hizo que llorara más... no quería que esos momentos acabaran aquí, en un accidente automovilistico. Tecleaba el 911 en el celular, cuando estaba punto de accionar la tecla verde, cuando veo que no había señal. Avente el celular contra el piso... Y tome mi cabello entre mis manos, mirando a Nick ahí... A mi mente llego una idea, tome el celular y como pude me puse de pie... movía el celular en el aire, tratando de buscar tan siquiera una o dos líneas de cobertura. Me subí a una roca que estaba ahí y alce el celular al aire... ¡Genial!, llamadas de emergencia, esa señal marcaba. En la pantalla ya estaba el número de emergencia, accione ahora si, la tecla verde y comenzo a sonar. Suspiré... cuando una voz de inmediato me contesto. Pase saliva y hable entrecortado debido a que lloraba aun y tenia miedo.—acabamos de tener un accidente automovilistico —dije histericamente sollozando— no se en donde estoy, solo se que la carretera se llama Rochester, exactamente no sea que altura de esta estamos, necesito ayuda, hay una persona inconsciente... ¡Ayuda! —grite.
— tranquila señorita, ¿cual es su nombre? —
— Melinda, Melinda Wilder —dije nerviosamente, volteando de ves en cuando hacia en donde estaba Nick, pero él aun estaba inconsciente.
— no se mueva de donde está, va la ayuda en camino —
— gracias, gracias —del otro lado de la linea cortaron. Perdí el equilibrio y resbale de la roca, cayendo al suelo y torciendo mi pie. Apreté mis ojos y sobe mi pie... Volví a hacer otro puchero de enojo, estaba mal... tenia que ser tan torpe en este momento...— Mel... Mel... —podía escuchar a lo lejos— ¡Nick! —corrí cojeando de mi pie, apenas lo apoyaba en el asfalto y sentía que la pierna se me quebraria, me dolía desde la punta de mi pie hasta mi cadera. Me avente de rodillas en la ventana por la que veía a Nick... él tenia abierto solo uno de sus ojos, comencé a llorar de felicidad, ahora estaba consciente. Me acerque a besarlo de la emoción, varias veces seguidas.
—pensé que... que... tú...— no podía decirlo. Cerro su ojo e hizo un ceño fruncido, tratándome de que yo no completara mi frase—. te amo —volví a besarlo— ven tienes que salirte de ahí para prevenir, no vaya a ser q-que el auto explote o algo así...— voltee a mi alrededor y enfrente de mi había un trailer de semi-remolque, debido al impacto a este, no le servía mas que un faro de luz, que alumbraba justamente a nosotros. Coloque el celular de Nick, en la bolsa trasera de mi short y con mis manos comencé a tratar de quitar los pedazos de vidrios que estaban sobre el asfalto y así pudiera salir mejor Nick.
—ven sal...— le dije aun quitando los pedazos de vidrios y viendo hacia donde los arrojaba.
—Mel...— dijo Nick en un susurro —
—¿que?— conteste
—no siento mi cuerpo...— dijo.
Capítulo Treinta y Siete
...Papá que pasaba justo por el pasillo con una taza de café y su periódico bajo el brazo.
Gilbert: ¡buenos días chicos! -dijo viéndonos y continuando su camino a la recámara con mamá, de nuevo. Me recargué en el brazo de Nick que me daba la espalda, estaba totalmente rígido, comencé a reír a lo que él después se unió. Tal vez si nos haya visto, pero raro, no nos dijo nada, osea exactamente Nick salia de mi recámara-
Nick: bueno... -dijo tranquilizandose- ahora si me voy a dar un baño -sonrió, tomo mi mano y la beso, como si yo fuera una joven de la realeza. Sonreí. Lo vi caminar hasta su recámara en donde entro y yo hice lo mismo conmigo. Fui directo a la cama y me deje caer boca-abajo, pude oler un delicioso y varonil aroma, la loción de Nick estaba impregnada en la almohada, sonreí. Tome mi celular y había un mensaje nuevo de Twitter:
@john @melinda ¿sabes en donde estoy?... pues si no lo sabes, de vacaciones en Hawaii con mi madre :D -había descuidado demasiado a John, casi no salia con él ya que la mayoría del tiempo la pasaba junto a Nick. Deje mi celular sobre la mesita de noche y me dirigí al baño a ducharme. Tarde lo normal, al salir camine al armario de donde saque un short de mezclilla con una blusa holgada color hueso. Me cambie ahí mismo, esto me lo puse con unos lindos y sencillos converse, igualmente color hueso. Pase un momento la secadora por mi cabello hasta que quedo totalmente seco, después pase la alisadora de cabello sobre este. Deje mi flequillo hacia un lado, tome mi maquillaje y me lo puse en mi rostro: un poco de polvo, protector de pestañas, lápiz delineador de ojos, rubor. Pase de nuevo al baño a cepillar mis dientes y al cabo de salir me puse brillo labial. Me coloque un poco de perfume, tome mi celular y lo coloque en el bolsillo derecho de mi short, por la parte de enfrente. Justo, acomodaba las sábanas de mi cama cuando tocaron mi puerta.
Melinda: ¡pase! -grite. Era Nick el que abría la puerta de mi recámara y antes de entrar platicaba con Peet-
Nick: si, yo le digo -dijo entrando y cerrando la puerta detrás de él-
Melinda: ¿que pasa? -pregunté mientras acomodaba la almohada-
Nick: nada importante, solo que a eso de las cuatro nos vamos... -dijo tranquilo-
Melinda: ¿ya tienes preparada tu maleta? -acento con la cabeza. Se aproximo a mi, rodeandome con sus brazos por mi cintura, apegandome a él.
Nick: te ves hermosa -me sonrió. Me gire quedando enfrente de él, sentí como sus manos ya no se encontraban rodeandome, ambas se encontraban dentro de mis bolsillos traseros de mi short, una de cada lado. Apesar de tener diecinueve años, aun eramos unos adolescentes y nos comportabamos como tales. Undió su rostro en mi cabello por un lado, aspirando mi aroma. Sentí como mis mejillas comenzaron a arder. Intento morder mi cuello ya que estaba posicionado ahí, pero me aleje, me dio un escalofrío que recorrió todo mi cuerpo, desde la cabeza hasta los pies. Lo besé tiernamente en los labios y después yo metí mi mano en mi bolsillo trasero, sacando una mano de Nick de ahí y la tome, entrelazando nuestros dedos. Caminamos hasta las escaleras para llegar a la cocina, en donde estaba mamá sentada en una silla sobre la barra de la mesa.
Belle: ¿les aviso Peet que nos vamos ahora, verdad? -cuestiono al momento de vernos-
Melinda: si, ¿porque?
Belle: le mandaron hablar a tu papá, trabajo, trabajo... -suspiro- ¿quieren desayunar? -nos pregunto a ambos, que dirigí mi mirada con Nick y éste acento con la cabeza-
Melinda: si -dije ahora a mamá-
Belle: Bertha cocino unos cuantos hot cakes -se puso de pie señalando y destapando en donde se encontraban- ahí mantequilla y maple en el refrigerador... -sonreí. Salio de la cocina y me dispuse a servirnos, deje nuestros platos sobre la mesa del centro de la cocina, mientras Nick sacaba un tetrapack de leche del refrigerador junto con lo que mamá había mencionado antes. Los dos nos sentamos en la mesa y comimos tranquilos, entre conversación y sonrisas. Terminamos, lavamos y guardamos lo que utilizamos.
Gilbert: ¡chicos nosotros ya nos vamos! -dijo mi padre abordando la camioneta, arriba iban Bertha, Katy, Gill y mamá. Así como Missy y Peet en otro auto, detrás de ellos-
Melinda: no se preocupen, nosotros los alcanzamos, Nick manejara -este sonrió-
Belle: no muy tarde, por favor -grito mamá-
Melinda: que les vaya bien... -agite mi mano de un lado a otro despidiendolos. Vi como la camioneta comenzo a avanzar hasta perderlos de vista. Entramos Nick y yo a la casa, cerrando la puerta detrás de nosotros. Yo me dirigí a la escaleras subiendo por estas y Nick detrás de mi... Llegue a mi recámara y me abrazo por detrás, besando mi cuello- no -dije entre risas- debo de acomodar mi maleta, es mucha ropa la que tengo acá y necesito llevármela... -apoyo su barbilla en mi hombro. Yo doblaba unas cuantas prendas que estaban sobre mi cama y las acomodaba después en mi maleta. Me impresioné, eran alrededor de dos maletas llenas hasta el tope de ropa. Nick bajo estas hasta el recibidor mientras yo terminaba de cerrar la puerta trasera de la casa con mi bolso ya sobre mi hombro. Camine hasta el recibidor en donde a Nick estaba en la cajuela del auto-
Nick: ¿es todo? -dijo cerrando está-
Melinda: si... -di un vistazo hacia dentro de la casa y cerré la puerta con las llaves. Camine hasta el auto en donde Nick ya hacia abordando, nos colocamos nuestros cinturones de seguridad. Vi el reloj del estéreo, eran cerca de las siete...- ¿crees que se haga de noche?
Nick: no, no creo, la casa no esta muy lejos... -manejo alrededor de veinte minutos, cuando en realidad todo comenzo a ponerse oscuro afuera. Tenia entrelazada mi mano con la de Nick, le pedí que me contara como iban las cosas con las disqueras y eso- asi que ya grabamos una canción...
Melinda: ¿como se llama? -dije impaciente-
Nick: recuerdas aquella canción que te cante cuando cumplimos un año -dijo viéndome de reojo. Subí los pies en el asiento- sientante bien -me regaño y lo obedecí-
Melinda: si, si, obvio que la recuerdo
Nick: esa la grabé... y lleva por nombre... -hizo un poco de pausa para la emoción-
Melinda: mi nombre... -reí-
Nick: no -rió conmigo- "fly with me", deberías oírla con batería, piano y coros -dijo muy emocionado, pero sin despegar la vista del camino. Yo iba admirando su belleza, era totalmente perfecto cuando soltó repentinamente mi mano que estaba enmedio entrelazada con la de él y tomo el volante fuertemente, hizo un movimiento brusco hacia la derecha. Mi corazón comenzo a exaltarse-
Melinda: ¡Nick! -grite en un susurro, no me salieron las palabras de la boca. Lo veía aun, giro conmigo con un rostro totalmente de preocupación y miedo. Gire mi vista al frente y una luz cegó mi vista...-
Gilbert: ¡buenos días chicos! -dijo viéndonos y continuando su camino a la recámara con mamá, de nuevo. Me recargué en el brazo de Nick que me daba la espalda, estaba totalmente rígido, comencé a reír a lo que él después se unió. Tal vez si nos haya visto, pero raro, no nos dijo nada, osea exactamente Nick salia de mi recámara-
Nick: bueno... -dijo tranquilizandose- ahora si me voy a dar un baño -sonrió, tomo mi mano y la beso, como si yo fuera una joven de la realeza. Sonreí. Lo vi caminar hasta su recámara en donde entro y yo hice lo mismo conmigo. Fui directo a la cama y me deje caer boca-abajo, pude oler un delicioso y varonil aroma, la loción de Nick estaba impregnada en la almohada, sonreí. Tome mi celular y había un mensaje nuevo de Twitter:
@john @melinda ¿sabes en donde estoy?... pues si no lo sabes, de vacaciones en Hawaii con mi madre :D -había descuidado demasiado a John, casi no salia con él ya que la mayoría del tiempo la pasaba junto a Nick. Deje mi celular sobre la mesita de noche y me dirigí al baño a ducharme. Tarde lo normal, al salir camine al armario de donde saque un short de mezclilla con una blusa holgada color hueso. Me cambie ahí mismo, esto me lo puse con unos lindos y sencillos converse, igualmente color hueso. Pase un momento la secadora por mi cabello hasta que quedo totalmente seco, después pase la alisadora de cabello sobre este. Deje mi flequillo hacia un lado, tome mi maquillaje y me lo puse en mi rostro: un poco de polvo, protector de pestañas, lápiz delineador de ojos, rubor. Pase de nuevo al baño a cepillar mis dientes y al cabo de salir me puse brillo labial. Me coloque un poco de perfume, tome mi celular y lo coloque en el bolsillo derecho de mi short, por la parte de enfrente. Justo, acomodaba las sábanas de mi cama cuando tocaron mi puerta.
Melinda: ¡pase! -grite. Era Nick el que abría la puerta de mi recámara y antes de entrar platicaba con Peet-
Nick: si, yo le digo -dijo entrando y cerrando la puerta detrás de él-
Melinda: ¿que pasa? -pregunté mientras acomodaba la almohada-
Nick: nada importante, solo que a eso de las cuatro nos vamos... -dijo tranquilo-
Melinda: ¿ya tienes preparada tu maleta? -acento con la cabeza. Se aproximo a mi, rodeandome con sus brazos por mi cintura, apegandome a él.
Nick: te ves hermosa -me sonrió. Me gire quedando enfrente de él, sentí como sus manos ya no se encontraban rodeandome, ambas se encontraban dentro de mis bolsillos traseros de mi short, una de cada lado. Apesar de tener diecinueve años, aun eramos unos adolescentes y nos comportabamos como tales. Undió su rostro en mi cabello por un lado, aspirando mi aroma. Sentí como mis mejillas comenzaron a arder. Intento morder mi cuello ya que estaba posicionado ahí, pero me aleje, me dio un escalofrío que recorrió todo mi cuerpo, desde la cabeza hasta los pies. Lo besé tiernamente en los labios y después yo metí mi mano en mi bolsillo trasero, sacando una mano de Nick de ahí y la tome, entrelazando nuestros dedos. Caminamos hasta las escaleras para llegar a la cocina, en donde estaba mamá sentada en una silla sobre la barra de la mesa.
Belle: ¿les aviso Peet que nos vamos ahora, verdad? -cuestiono al momento de vernos-
Melinda: si, ¿porque?
Belle: le mandaron hablar a tu papá, trabajo, trabajo... -suspiro- ¿quieren desayunar? -nos pregunto a ambos, que dirigí mi mirada con Nick y éste acento con la cabeza-
Melinda: si -dije ahora a mamá-
Belle: Bertha cocino unos cuantos hot cakes -se puso de pie señalando y destapando en donde se encontraban- ahí mantequilla y maple en el refrigerador... -sonreí. Salio de la cocina y me dispuse a servirnos, deje nuestros platos sobre la mesa del centro de la cocina, mientras Nick sacaba un tetrapack de leche del refrigerador junto con lo que mamá había mencionado antes. Los dos nos sentamos en la mesa y comimos tranquilos, entre conversación y sonrisas. Terminamos, lavamos y guardamos lo que utilizamos.
Gilbert: ¡chicos nosotros ya nos vamos! -dijo mi padre abordando la camioneta, arriba iban Bertha, Katy, Gill y mamá. Así como Missy y Peet en otro auto, detrás de ellos-
Melinda: no se preocupen, nosotros los alcanzamos, Nick manejara -este sonrió-
Belle: no muy tarde, por favor -grito mamá-
Melinda: que les vaya bien... -agite mi mano de un lado a otro despidiendolos. Vi como la camioneta comenzo a avanzar hasta perderlos de vista. Entramos Nick y yo a la casa, cerrando la puerta detrás de nosotros. Yo me dirigí a la escaleras subiendo por estas y Nick detrás de mi... Llegue a mi recámara y me abrazo por detrás, besando mi cuello- no -dije entre risas- debo de acomodar mi maleta, es mucha ropa la que tengo acá y necesito llevármela... -apoyo su barbilla en mi hombro. Yo doblaba unas cuantas prendas que estaban sobre mi cama y las acomodaba después en mi maleta. Me impresioné, eran alrededor de dos maletas llenas hasta el tope de ropa. Nick bajo estas hasta el recibidor mientras yo terminaba de cerrar la puerta trasera de la casa con mi bolso ya sobre mi hombro. Camine hasta el recibidor en donde a Nick estaba en la cajuela del auto-
Nick: ¿es todo? -dijo cerrando está-
Melinda: si... -di un vistazo hacia dentro de la casa y cerré la puerta con las llaves. Camine hasta el auto en donde Nick ya hacia abordando, nos colocamos nuestros cinturones de seguridad. Vi el reloj del estéreo, eran cerca de las siete...- ¿crees que se haga de noche?
Nick: no, no creo, la casa no esta muy lejos... -manejo alrededor de veinte minutos, cuando en realidad todo comenzo a ponerse oscuro afuera. Tenia entrelazada mi mano con la de Nick, le pedí que me contara como iban las cosas con las disqueras y eso- asi que ya grabamos una canción...
Melinda: ¿como se llama? -dije impaciente-
Nick: recuerdas aquella canción que te cante cuando cumplimos un año -dijo viéndome de reojo. Subí los pies en el asiento- sientante bien -me regaño y lo obedecí-
Melinda: si, si, obvio que la recuerdo
Nick: esa la grabé... y lleva por nombre... -hizo un poco de pausa para la emoción-
Melinda: mi nombre... -reí-
Nick: no -rió conmigo- "fly with me", deberías oírla con batería, piano y coros -dijo muy emocionado, pero sin despegar la vista del camino. Yo iba admirando su belleza, era totalmente perfecto cuando soltó repentinamente mi mano que estaba enmedio entrelazada con la de él y tomo el volante fuertemente, hizo un movimiento brusco hacia la derecha. Mi corazón comenzo a exaltarse-
Melinda: ¡Nick! -grite en un susurro, no me salieron las palabras de la boca. Lo veía aun, giro conmigo con un rostro totalmente de preocupación y miedo. Gire mi vista al frente y una luz cegó mi vista...-
Capítulo Treinta y seis
El mensaje decía algo así:
@valery @melinda te extraño demasiado, que duermas bien, acá igual es de noche, te amo :) -sonreí ante esto, solté la mano de Nick y escribí dándole una respuesta-
"yo también te extraño :(, estoy despierta y adivina ¿con quien? :D" -sabia que me contestaría al instante. Mientras yo actualizaba, Nick continuaba viendo la televisión-
Melinda: ¿partido de béisbol a esta hora? -dirigí mi rostro con él-
Nick: si -dijo corto viéndome para besarme fugazmente y dirigir su vista de nuevo a la televisión. Regrese mi mirada al celular y después de unos segundos sonó de nuevo, otro mensaje de Twitter-
@valery @melinda dime, dime :B -parecía impaciente, por mi mente se formo una imagen de como estaría ella de emocionada, que reí para mis adentros-
"con Nick, estábamos apunto de dormirnos :P, ¿que te parece?" -esperaba con ansias su respuesta que se me hizo eterno, pero solo fue un minuto lo que tardo-
@valery @melinda eres una mentirosa, no te creo nada... ¡quiero pruebas! -me asombre y voltee de reojo con Nick que seguía entretenido con el partido. Quería pruebas y entonces pruebas tendría-
Melinda: amor...
Nick: ¿si? -me contesto pero sin despegar la vista del televisor. Puse mi celular en modo de cámara. Nick volteo conmigo viéndome rápido, aleje el celular de nosotros para tener una mejor vista y tomar la foto. Nick se había posicionado rápido para la foto, pero no lo deje-
Melinda: siempre tenemos fotos así... -alargue al final-
Nick: ¿entonces como? -dijo con la intención de volver a voltear hacia el televisor. Le sonreí y mordí mi labio inferior- ¡ah! -suspiro y sonrió. Tomo la parte de mi cuello por la yugular y se acerco a mi hasta que nuestros labios se unieron en uno solo y ahí fue cuando teclee para tomar la fotografía, se alejo de mi y me volvió a besar fugazmente para finalizar y regresar su mirada hacia el televisor de nuevo. Giré el celular para ver la fotografía y estaba demasiada tierna, sonreí. Me metí a Ubertwitter y subí la fotografía agregandole una leyenda:
"Aquí tienes tu prueba @valery" -no tardo casi nada en subirse porque a los minutos me llego la actualización de carga completa de la fotografía. Mientras esperaba a Valery que me contestará, puse la imagen como fondo de pantalla en mi celular, vi que la fotografía tenia fecha y hora de la cuando fue tomada, así Valery con mayor razón me creería. Y justo volvía a entrar a la aplicación cuando recibí un nuevo mensaje-
@valery @melinda maldita!! eres una sucia... hahaha, me voy, justo escucho que alado esta viniendo la señora que nos cuida, a checar si todas estamos dormidas :$, te amo, después platicamos 3 -no le respondi el mensaje ya que lo mas probable es que Valery ya habia escondido su celular, para antes de salir de la aplicación, actualizé:
"buenas noches a todos, durmiendo con el amor de mi vida :$" -deje mi celular en la mesita de noche y me dispuse a ponerme de lado abrazando a Nick por su abdomen, sentí como me abrazo por mis hombros, moví un poco mi cabeza hacia su pecho y quede profundamente dormida, inhalando ese exquisito aroma varonil...
A la mañana siguiente:
No se alrededor de que horas desperté ya que no había visto la hora en mi celular ni en ningún otro reloj. Estábamos aun en la misma posición pero él tenia su brazo por detrás de su cabeza y haciendo un bulto en este: su bícep. Sonreí, se veía... ¿como decirlo?, inexplicable, hermoso, tierno... Me puse de pie con mucho cuidado para no despertarlo, quite su brazo que me abraza por los hombros y baje mis pies de la cama, aun tenia mis botas puestas. Entre al baño e hice mis necesidades, junto con arreglar mi cabello con una liga en una coleta, se podría decir que suelto se parecía a la melena de un león, lave mi rostro con agua ya que se veía dormido y también aproveche para cepille mis dientes. Salí y aun estaba acostado de la misma manera, antes de volverme a acostar vi mi celular eran las siete de la mañana y también vi algo diferente en él. Cierto, se había quitado su camisa y se dejo una camiseta blanca. Volví a acostarme, igualmente con cuidado de no despertarlo, me puse de costado y moví su brazo apegandolo a él. Ya no podía cerrar los ojos y quedarme dormida. Me quede viéndolo no se por cuanto tiempo hasta que comenzo a abrir sus ojos y tallarlos-
Melinda: buenos días -conteste en un susurro sonriendo-
Nick: buenos días... -me contesto igual- ¿que horas son?
Melinda: hace rato que vi... las siete, ¿dormiste bien? -acento con la cabeza-
Nick: magnifico -sonrió y pude sentir como mis mejillas ardieron. Tape mi rostro con ambas manos y de repente pude sentir como una mano se posaba sobre mi cintura, tanto mi blusa como la sudadera comenzaron a levantarse...
Melinda: ¿a que horas te dormiste? -pregunté mientras con mi mano acomodaba su rulado y poco despeinado cabello. Pensó-
Nick: hasta que el partido se termino...
Melinda: ¿fue mucho después de que me quede dormida?
Nick: no, a los quince minutos, aproximadamente -sonrió mientras jugaba con su mano pasándola desde mi cintura hasta la parte de arriba de mi espalda, la acariciaba dulcemente- ¿cuando nos regresaremos? -pregunto-
Melinda: ¿porque ya te quieres regresar? -hice un puchero y negó con la cabeza- pues, no se, cuando papá diga: vámonos, todos nos vamos -hice un tono grueso de voz aparentando ser papá y sonreí al finalizar- ayer me pude contactar con Valery -sonreí ampliamente mostrando mis dientes-
Nick: ¿en serio? -dijo interesado en el tema-
Melinda: si -dije yo igualmente feliz- mientras tu estabas entretenido en el partido, twitteaba con ella -sonreí-
Nick: ¿y que te dijo?, ¿esta bien? -no podía ser mas perfecto, aparte de que se preocupaba por mi, también por mis amigos. Me le quede observando y pensando en que era totalmente feliz con él y lo amaba, que no respondí a sus preguntas- ¿en que piensas? -dijo mientras que con su mano derecha en la que su cabeza descansaba, acarició mi cabello-
Melinda: en que tu no puedes ser más tierno... te preocupas tanto por mi como de mis amigos... -le sonreí-
Nick: ¿te gusta o no que sea así?
Melinda: obvio que me gusta -contesté, bajo su rostro a mi altura y beso mis labios suavemente, haciendo un ligero sonido al besarnos- te amo -volví a besarlo. Teniendo él aun su mano en mi espalda me apego a su cuerpo y undí mi rostro en su pecho. No se por cuanto tiempo nos quedamos así hasta que él hablo-
Nick: amor, necesito irme a duchar y cambiarme -dijo mientras sacaba su mano de entre mi piel y mi blusa-
Melinda: ¡no! -alargue y lo abracé. Él rió, voltee hacia arriba y beso mi frente-
Nick: si, así tu también te das una baño -sonrió- ¿si? -dijo tierno, me di por vencida y acente con la cabeza mientras lo soltaba. Se puso de pie y yo hice lo mismo, tomo su camisa y camino hacia la puerta, la abrí y me quede sostenida en esta- ¿te paso a buscar para almorzar juntos? -sonrió-
Melinda: si -dije rápida-
Nick: ok -me beso fugazmente,. Salia de mi recámara cuando ambos nos quedamos paralizados y asustados al ver a...-
@valery @melinda te extraño demasiado, que duermas bien, acá igual es de noche, te amo :) -sonreí ante esto, solté la mano de Nick y escribí dándole una respuesta-
"yo también te extraño :(, estoy despierta y adivina ¿con quien? :D" -sabia que me contestaría al instante. Mientras yo actualizaba, Nick continuaba viendo la televisión-
Melinda: ¿partido de béisbol a esta hora? -dirigí mi rostro con él-
Nick: si -dijo corto viéndome para besarme fugazmente y dirigir su vista de nuevo a la televisión. Regrese mi mirada al celular y después de unos segundos sonó de nuevo, otro mensaje de Twitter-
@valery @melinda dime, dime :B -parecía impaciente, por mi mente se formo una imagen de como estaría ella de emocionada, que reí para mis adentros-
"con Nick, estábamos apunto de dormirnos :P, ¿que te parece?" -esperaba con ansias su respuesta que se me hizo eterno, pero solo fue un minuto lo que tardo-
@valery @melinda eres una mentirosa, no te creo nada... ¡quiero pruebas! -me asombre y voltee de reojo con Nick que seguía entretenido con el partido. Quería pruebas y entonces pruebas tendría-
Melinda: amor...
Nick: ¿si? -me contesto pero sin despegar la vista del televisor. Puse mi celular en modo de cámara. Nick volteo conmigo viéndome rápido, aleje el celular de nosotros para tener una mejor vista y tomar la foto. Nick se había posicionado rápido para la foto, pero no lo deje-
Melinda: siempre tenemos fotos así... -alargue al final-
Nick: ¿entonces como? -dijo con la intención de volver a voltear hacia el televisor. Le sonreí y mordí mi labio inferior- ¡ah! -suspiro y sonrió. Tomo la parte de mi cuello por la yugular y se acerco a mi hasta que nuestros labios se unieron en uno solo y ahí fue cuando teclee para tomar la fotografía, se alejo de mi y me volvió a besar fugazmente para finalizar y regresar su mirada hacia el televisor de nuevo. Giré el celular para ver la fotografía y estaba demasiada tierna, sonreí. Me metí a Ubertwitter y subí la fotografía agregandole una leyenda:
"Aquí tienes tu prueba @valery" -no tardo casi nada en subirse porque a los minutos me llego la actualización de carga completa de la fotografía. Mientras esperaba a Valery que me contestará, puse la imagen como fondo de pantalla en mi celular, vi que la fotografía tenia fecha y hora de la cuando fue tomada, así Valery con mayor razón me creería. Y justo volvía a entrar a la aplicación cuando recibí un nuevo mensaje-
@valery @melinda maldita!! eres una sucia... hahaha, me voy, justo escucho que alado esta viniendo la señora que nos cuida, a checar si todas estamos dormidas :$, te amo, después platicamos 3 -no le respondi el mensaje ya que lo mas probable es que Valery ya habia escondido su celular, para antes de salir de la aplicación, actualizé:
"buenas noches a todos, durmiendo con el amor de mi vida :$" -deje mi celular en la mesita de noche y me dispuse a ponerme de lado abrazando a Nick por su abdomen, sentí como me abrazo por mis hombros, moví un poco mi cabeza hacia su pecho y quede profundamente dormida, inhalando ese exquisito aroma varonil...
A la mañana siguiente:
No se alrededor de que horas desperté ya que no había visto la hora en mi celular ni en ningún otro reloj. Estábamos aun en la misma posición pero él tenia su brazo por detrás de su cabeza y haciendo un bulto en este: su bícep. Sonreí, se veía... ¿como decirlo?, inexplicable, hermoso, tierno... Me puse de pie con mucho cuidado para no despertarlo, quite su brazo que me abraza por los hombros y baje mis pies de la cama, aun tenia mis botas puestas. Entre al baño e hice mis necesidades, junto con arreglar mi cabello con una liga en una coleta, se podría decir que suelto se parecía a la melena de un león, lave mi rostro con agua ya que se veía dormido y también aproveche para cepille mis dientes. Salí y aun estaba acostado de la misma manera, antes de volverme a acostar vi mi celular eran las siete de la mañana y también vi algo diferente en él. Cierto, se había quitado su camisa y se dejo una camiseta blanca. Volví a acostarme, igualmente con cuidado de no despertarlo, me puse de costado y moví su brazo apegandolo a él. Ya no podía cerrar los ojos y quedarme dormida. Me quede viéndolo no se por cuanto tiempo hasta que comenzo a abrir sus ojos y tallarlos-
Melinda: buenos días -conteste en un susurro sonriendo-
Nick: buenos días... -me contesto igual- ¿que horas son?
Melinda: hace rato que vi... las siete, ¿dormiste bien? -acento con la cabeza-
Nick: magnifico -sonrió y pude sentir como mis mejillas ardieron. Tape mi rostro con ambas manos y de repente pude sentir como una mano se posaba sobre mi cintura, tanto mi blusa como la sudadera comenzaron a levantarse...
Melinda: ¿a que horas te dormiste? -pregunté mientras con mi mano acomodaba su rulado y poco despeinado cabello. Pensó-
Nick: hasta que el partido se termino...
Melinda: ¿fue mucho después de que me quede dormida?
Nick: no, a los quince minutos, aproximadamente -sonrió mientras jugaba con su mano pasándola desde mi cintura hasta la parte de arriba de mi espalda, la acariciaba dulcemente- ¿cuando nos regresaremos? -pregunto-
Melinda: ¿porque ya te quieres regresar? -hice un puchero y negó con la cabeza- pues, no se, cuando papá diga: vámonos, todos nos vamos -hice un tono grueso de voz aparentando ser papá y sonreí al finalizar- ayer me pude contactar con Valery -sonreí ampliamente mostrando mis dientes-
Nick: ¿en serio? -dijo interesado en el tema-
Melinda: si -dije yo igualmente feliz- mientras tu estabas entretenido en el partido, twitteaba con ella -sonreí-
Nick: ¿y que te dijo?, ¿esta bien? -no podía ser mas perfecto, aparte de que se preocupaba por mi, también por mis amigos. Me le quede observando y pensando en que era totalmente feliz con él y lo amaba, que no respondí a sus preguntas- ¿en que piensas? -dijo mientras que con su mano derecha en la que su cabeza descansaba, acarició mi cabello-
Melinda: en que tu no puedes ser más tierno... te preocupas tanto por mi como de mis amigos... -le sonreí-
Nick: ¿te gusta o no que sea así?
Melinda: obvio que me gusta -contesté, bajo su rostro a mi altura y beso mis labios suavemente, haciendo un ligero sonido al besarnos- te amo -volví a besarlo. Teniendo él aun su mano en mi espalda me apego a su cuerpo y undí mi rostro en su pecho. No se por cuanto tiempo nos quedamos así hasta que él hablo-
Nick: amor, necesito irme a duchar y cambiarme -dijo mientras sacaba su mano de entre mi piel y mi blusa-
Melinda: ¡no! -alargue y lo abracé. Él rió, voltee hacia arriba y beso mi frente-
Nick: si, así tu también te das una baño -sonrió- ¿si? -dijo tierno, me di por vencida y acente con la cabeza mientras lo soltaba. Se puso de pie y yo hice lo mismo, tomo su camisa y camino hacia la puerta, la abrí y me quede sostenida en esta- ¿te paso a buscar para almorzar juntos? -sonrió-
Melinda: si -dije rápida-
Nick: ok -me beso fugazmente,. Salia de mi recámara cuando ambos nos quedamos paralizados y asustados al ver a...-
Capítulo Treinta y cinco
Melinda: le decía Nick, que tendría que soportar tus chistes -dije tomando valor. Todos comenzaron a reír, junto con papá-
Gilbert: si, te tendrás que acostumbrar diario -continuamos por servir nuestros alimentos, entre risas, recuerdos y muchas cosas mas. Me serví un pedazo de pavo con un poco de espagueti con crema. Verdaderamente Bertha siempre nos impresionaba con lo delicioso que cocinaba. Lleve un trozo de pavo a mi boca cuando veo a papá se pararse de la mesa y al regresar traía con él una botella- como ustedes no son mayores de edad -tomo asiento y nos miro a nosotros- aquí esta la sangría... -dijo por último quitando el papel metálico que lo envolvía, quito con suma delicadeza y paciencia sacando el corcho de la punta de la botella. Sirvió a cada uno en sus copas y se puso de pie, todos lo mirábamos con atención- está noche, estamos unidos, quiero dar gracias a Dios por permitirnos estar bien de salud... -cada quien tenia en su mano la copa con la sangría en el, yo la cambie hacia mi otra mano y busque la mano de Nick que estaba sobre la mesa, la tome entrelazando nuestros dedos, volteo conmigo y sonreímos- este año tenemos dos nuevos integrantes de la familia, tanto Missy -dirigió su mirada a ella para después con Nick- como Nick, que les han brindado alegría a mi familia, espero y deseo que sus familias estén muy bien... por el siguiente año que viene... -dijo alzando su copa- ¡Salud! -todos hicimos lo mismo, poniéndonos de pie en nuestro lugar y alzando las copas al aire, las chocamos suavemente unas contra otras, bebimos un poco y después de eso vinieron los abrazos. Deje mi copa en la mesa y me volteo con Nick me sonrió y lo abracé con todas mis fuerzas, hundiendo mi rostro en su cuello. Me aleje de él y caminamos hacia mi familia, igualmente a abrazarlos. Después de eso continuaba la tarta que habíamos cocinado, Bertha nos sirvió en unos platos pequeños con su respectivo tenedor para cada quien, yo miraba atenta a toda mi familia, dieron el primer bocado y mamá hablo...-
Belle: ¿quien cocino esto? -yo tímidamente levante mi mano- ¿tu? -miro ceñuda-
Melinda: bueno nosotros dos -señale a Nick también- ¿porque?, ¿no te gusto?
Belle: Mel... -llevo un trozo de tarta- esta delicioso... -sonreí-
Nick: te dije que les iba a encantar -dijo a mi oído en un susurro. Cada quien termino su respectivo trozo de tarta, todos satisfechos caminamos hasta la sala. Nick era demasiado tímido con mi familia, hablaba pero muy poco. Nos sentamos en un sofá, Nick lo hizo primero, se recargo en el brazo del mueble en el que nos sentamos y yo recargada sobre él con mis pies arriba del sofá. Me abrazo por mis hombros y mientras él miraba atento a papá contar sus historias, yo jugaba con el anillo en su dedo, después de eso no recordé nada...
Sentí como me agitaban levemente, abrí mis ojos lentamente y voltee con Nick de inmediato-
Nick: amor... -sonrió dulcemente- ¿te llevo a tu recámara? -acenté con mi cabeza tallando mis ojos. Se puso de pie con cuidado- llevare a Mel a su recámara... con permiso -se dirigió hacia mi papá y este acento con la cabeza. Me dio la mano, baje mis pies y me puse de pie, me tomo por la cintura y yo lo abracé con ambas manos. Subimos con cuidado las escaleras, yo estaba aun, un medio dormida. Justo abrió la perilla de la puerta y lo tome del cuello de la camisa mientras lo veía de una forma tierna. Como podía ser así de protector, cuidador, tierno. Le sonreí- ¿que pasa? -dijo en susurro-
Melinda: no te vayas... -me sonrió tierno-
Nick: me tengo que ir, estaré alado si necesitas algo... -se hizo el inocente y el que no sabia de que hablaba-
Melinda: sabes de lo que hablo... -me acerque demasiado a su perfecto rostro, mientras nuestros labios y narices rozaban- ¿te quedas? -le pregunte rozando mis labios con los de él al hablar. Capturo mi labio inferior, proporcionando una ligera mordida, recibí su beso, rodeando su cuello con mis brazos. Avanzo dentro de mi recámara sin dejar de besarme, deje una mano al aire para así cerrar la puerta detrás de nosotros. Me giro y me apego a la puerta, lo besaba con desenfreno, así me tenia, lleve una mano atrás de mi y le puse seguro a la puerta junto que encendía la luz. Mi mano se devolvió a su lugar: detrás de su cuello; mientras él posaba sus manos en mi espalda por abajo de mi chaqueta, apegandome a él. No quiera que esto llegara muy lejos, estábamos en mi casa y por mas que fuera mi novio y lo amara, tenia que darme a respetar, yo había comenzado esto y debería terminarlo- Ni-nick -dije entre beso- estamos llegando muy lejos... ¡para! -dije posando mis manos sobre su pecho y alejándolo un poco-
Nick: lo siento, lo siento... -dijo pasando saliva por su garganta y aclarando esta-
Melinda: yo soy la que debo pedir perdón, yo empece esto... -negó con la cabeza-
Nick: así dejalo, fue de los dos... -sonrió y me beso. Camine hacia mi armario quitandome la chaqueta, la puse en su respectivo tendedor y tome un pants junto con una blusa de tirantes y una sudadera. Regrese con él y lo veía que se desfajaba, sacando su camisa afuera del pantalón. Pase por un lado de él con dirección al baño para cambiarme. Estando ahí adentro me puse mi otra ropa, me quite el poco maquillaje que tenia con crema facial, cepille mis dientes y salí de vuelta a la recámara con mis cosas en los brazos: mis botas, mi vestido. Estando afuera me puse la sudadera, el clima de acá estaba muy raro, estaba lloviendo de noche y de pronto en el día salia el sol a mas no poder. Nick estaba sentando al frente de la cama-
Melinda: estas en tu casa... -sonreímos. Fui de vuelta a mi armario y me senté en el suelo poniéndome mis botas sencillas negras, esas que son para andar cómoda en tu casa pero que son demasiado calientes. Me puse de pie y cuando me dirigía a la cama, Nick estaba sentado sobre esta con sus piernas a lo largo de la cama y recargado en el respaldo de la cama con el control de la televisión en la mano. Le sonreí y camine de nuevo al armario, traje conmigo una delgada frazada, apagué el interruptor de la luz y camine hacia con Nick, me subí en la cama y apoye mi espalda igual que él pero yo con mis piernas casi haciendome bolita de lado, puse la frazada encima de nosotros y camine hacia con Nick, me subí en la cama y apoye mi espalda igual que él pero yo con mis piernas casi haciendome bolita de lado, puse la frazada encima de nosotros y Nick me abrazo por detrás mientras yo entrelacé mi mano con la de él por enfrente de mi. Mi celular que lo había dejado en la mesa de noche, sonó. Con mi mano que no la tenia ocupada, tome el celular, había sido un mensaje de Twitter-.
Gilbert: si, te tendrás que acostumbrar diario -continuamos por servir nuestros alimentos, entre risas, recuerdos y muchas cosas mas. Me serví un pedazo de pavo con un poco de espagueti con crema. Verdaderamente Bertha siempre nos impresionaba con lo delicioso que cocinaba. Lleve un trozo de pavo a mi boca cuando veo a papá se pararse de la mesa y al regresar traía con él una botella- como ustedes no son mayores de edad -tomo asiento y nos miro a nosotros- aquí esta la sangría... -dijo por último quitando el papel metálico que lo envolvía, quito con suma delicadeza y paciencia sacando el corcho de la punta de la botella. Sirvió a cada uno en sus copas y se puso de pie, todos lo mirábamos con atención- está noche, estamos unidos, quiero dar gracias a Dios por permitirnos estar bien de salud... -cada quien tenia en su mano la copa con la sangría en el, yo la cambie hacia mi otra mano y busque la mano de Nick que estaba sobre la mesa, la tome entrelazando nuestros dedos, volteo conmigo y sonreímos- este año tenemos dos nuevos integrantes de la familia, tanto Missy -dirigió su mirada a ella para después con Nick- como Nick, que les han brindado alegría a mi familia, espero y deseo que sus familias estén muy bien... por el siguiente año que viene... -dijo alzando su copa- ¡Salud! -todos hicimos lo mismo, poniéndonos de pie en nuestro lugar y alzando las copas al aire, las chocamos suavemente unas contra otras, bebimos un poco y después de eso vinieron los abrazos. Deje mi copa en la mesa y me volteo con Nick me sonrió y lo abracé con todas mis fuerzas, hundiendo mi rostro en su cuello. Me aleje de él y caminamos hacia mi familia, igualmente a abrazarlos. Después de eso continuaba la tarta que habíamos cocinado, Bertha nos sirvió en unos platos pequeños con su respectivo tenedor para cada quien, yo miraba atenta a toda mi familia, dieron el primer bocado y mamá hablo...-
Belle: ¿quien cocino esto? -yo tímidamente levante mi mano- ¿tu? -miro ceñuda-
Melinda: bueno nosotros dos -señale a Nick también- ¿porque?, ¿no te gusto?
Belle: Mel... -llevo un trozo de tarta- esta delicioso... -sonreí-
Nick: te dije que les iba a encantar -dijo a mi oído en un susurro. Cada quien termino su respectivo trozo de tarta, todos satisfechos caminamos hasta la sala. Nick era demasiado tímido con mi familia, hablaba pero muy poco. Nos sentamos en un sofá, Nick lo hizo primero, se recargo en el brazo del mueble en el que nos sentamos y yo recargada sobre él con mis pies arriba del sofá. Me abrazo por mis hombros y mientras él miraba atento a papá contar sus historias, yo jugaba con el anillo en su dedo, después de eso no recordé nada...
Sentí como me agitaban levemente, abrí mis ojos lentamente y voltee con Nick de inmediato-
Nick: amor... -sonrió dulcemente- ¿te llevo a tu recámara? -acenté con mi cabeza tallando mis ojos. Se puso de pie con cuidado- llevare a Mel a su recámara... con permiso -se dirigió hacia mi papá y este acento con la cabeza. Me dio la mano, baje mis pies y me puse de pie, me tomo por la cintura y yo lo abracé con ambas manos. Subimos con cuidado las escaleras, yo estaba aun, un medio dormida. Justo abrió la perilla de la puerta y lo tome del cuello de la camisa mientras lo veía de una forma tierna. Como podía ser así de protector, cuidador, tierno. Le sonreí- ¿que pasa? -dijo en susurro-
Melinda: no te vayas... -me sonrió tierno-
Nick: me tengo que ir, estaré alado si necesitas algo... -se hizo el inocente y el que no sabia de que hablaba-
Melinda: sabes de lo que hablo... -me acerque demasiado a su perfecto rostro, mientras nuestros labios y narices rozaban- ¿te quedas? -le pregunte rozando mis labios con los de él al hablar. Capturo mi labio inferior, proporcionando una ligera mordida, recibí su beso, rodeando su cuello con mis brazos. Avanzo dentro de mi recámara sin dejar de besarme, deje una mano al aire para así cerrar la puerta detrás de nosotros. Me giro y me apego a la puerta, lo besaba con desenfreno, así me tenia, lleve una mano atrás de mi y le puse seguro a la puerta junto que encendía la luz. Mi mano se devolvió a su lugar: detrás de su cuello; mientras él posaba sus manos en mi espalda por abajo de mi chaqueta, apegandome a él. No quiera que esto llegara muy lejos, estábamos en mi casa y por mas que fuera mi novio y lo amara, tenia que darme a respetar, yo había comenzado esto y debería terminarlo- Ni-nick -dije entre beso- estamos llegando muy lejos... ¡para! -dije posando mis manos sobre su pecho y alejándolo un poco-
Nick: lo siento, lo siento... -dijo pasando saliva por su garganta y aclarando esta-
Melinda: yo soy la que debo pedir perdón, yo empece esto... -negó con la cabeza-
Nick: así dejalo, fue de los dos... -sonrió y me beso. Camine hacia mi armario quitandome la chaqueta, la puse en su respectivo tendedor y tome un pants junto con una blusa de tirantes y una sudadera. Regrese con él y lo veía que se desfajaba, sacando su camisa afuera del pantalón. Pase por un lado de él con dirección al baño para cambiarme. Estando ahí adentro me puse mi otra ropa, me quite el poco maquillaje que tenia con crema facial, cepille mis dientes y salí de vuelta a la recámara con mis cosas en los brazos: mis botas, mi vestido. Estando afuera me puse la sudadera, el clima de acá estaba muy raro, estaba lloviendo de noche y de pronto en el día salia el sol a mas no poder. Nick estaba sentando al frente de la cama-
Melinda: estas en tu casa... -sonreímos. Fui de vuelta a mi armario y me senté en el suelo poniéndome mis botas sencillas negras, esas que son para andar cómoda en tu casa pero que son demasiado calientes. Me puse de pie y cuando me dirigía a la cama, Nick estaba sentado sobre esta con sus piernas a lo largo de la cama y recargado en el respaldo de la cama con el control de la televisión en la mano. Le sonreí y camine de nuevo al armario, traje conmigo una delgada frazada, apagué el interruptor de la luz y camine hacia con Nick, me subí en la cama y apoye mi espalda igual que él pero yo con mis piernas casi haciendome bolita de lado, puse la frazada encima de nosotros y camine hacia con Nick, me subí en la cama y apoye mi espalda igual que él pero yo con mis piernas casi haciendome bolita de lado, puse la frazada encima de nosotros y Nick me abrazo por detrás mientras yo entrelacé mi mano con la de él por enfrente de mi. Mi celular que lo había dejado en la mesa de noche, sonó. Con mi mano que no la tenia ocupada, tome el celular, había sido un mensaje de Twitter-.
Capítulo Treinta y Cuatro
Acción de gracias... se había llegado el día mas esperado para mi, estaría con Nick una semana, vernos las veinticuatro horas del día... Les había dicho que papá invito a Nick a la noche de acción de gracias. Entonces tomaríamos una semana en otra casa, un poco más alejado de la ciudad y cosas así... Bueno, me encontraba recostada sobre la cama de la recámara en la que Nick se quedaría a dormir, mientras él acomodaba unas cosas...
Melinda: ¿te gusta mi casa? -me puse boca-abajo viéndolo-
Nick: es linda... -me miro de reojo- claro que me gusta... todo es tan tranquilo aquí... -dijo caminando hacia una especie de balcón que daba directo a un hermoso paisaje: cientos de arboles-
Melinda: que a la ves da miedo... -me estremecí. Salimos al balcón juntos en donde Doggy, mi perro corría por todos lados jugando con Gill-
Nick: nunca me dijiste que tenias un perro... -dijo llevándose las manos a su bolsillo-
Melinda: nunca me preguntaste -lo dije en un tono bobo y divertido. Nos quedamos un momento viendo a Gill como jugueteaba aun con mi perro- ¿aun no extrañas a tu familia? -bromee-
Nick: ¿mi familia? -se recargo en el barandal dando la espalda a todo el paisaje y quedandome enfrente de mi-
Melinda: si -me acerque a él quedando entre sus piernas-
Nick: esta es mi familia... así que no debo de extrañar a nadie -sonrió. Necesitaba besarlo, siempre había sido tan tierno con cada palabra que salia de su boca y eso me hacia nada mas y nada menos que feliz. Vio mi intención y me tomo del brazo acercándome a él- te amo Mel... -me dijo para presionar sus labios con los mios. Estaba siendo la mejor mujer del mundo, tenia a un hombre perfecto que amaba con todo mi ser-
Melinda: amor, no se que haría sin ti...
Nick: no pienses en el futuro, vivamos lo nuestro -me sonrió. Un ruido me saco de mi nube color rosa, me giré y era mamá, que golpeaba-
Belle: chicos esta libre la cocina...
Melinda: gracia ma' -voltee con Nick y me sonreía aun- ¿vamos?
Nick: si -lo tome de su mano y bajamos asi por las escaleras, llegamos a la cocina y olía a un delicioso aroma-
Melinda: ¡que rico huele! -la cocina estaba totalmente limpia y todo muy bien arreglado- ¿seguro que sabes cocinar?
Nick: estas hablando con el señor chef -me dio un beso fugaz-
Melinda: haz lo que tengas que hacer, ocupa lo que necesites -le sonreí-
Nick: pero si tu me vas a ayudar
Melinda: ¿yo?, Nick yo no se cocinar -suplique-
Nick: no, pero yo te enseñare, ocupare que me ayudes -hizo un rostro super tierno- o si no me quieres ayudar, quedate aquí conmigo
Melinda: esta bien, te ayudare pero te lo advertí Nicholas... -sonreímos- ¿que ocuparas? -comenzamos a hacer la mezcla de la masa para la tarta de manzana que haríamos, para poderla cenar hoy junto con la familia. Terminamos la tarta entre juegos,risas, abrazos, besos y sucios de harina. En si la cocina estaba totalmente volteada, todo estaba sucio- ¿crees que les guste?
Nick: les va a encantar, lo juro... -sonrió. Se veía tan tierno con esa nariz manchada de harina de trigo y también el cabello lo traía un poco manchado. Sacudí su cabello pasando mis dedos entre este. Él en cambio limpio mi mejilla-
Bertha: ¿que hicieron aquí?
Melinda: una tarta -reí-
Bertha: ahí niña... -rió conmigo- vayanse a arreglar, son cerca de las nueve... -mire hacia la ventana y era correcto, hacia afuera estaba todo obscuro-
Melinda: no me di cuenta...
Bertha: vayanse antes de que los regañe el señor... -salimos de la cocina, mientras me quitaba el delantal que había ensuciado-
Nick: ¿quieres que me ponga muy formal? -me pregunto mientras subíamos las escaleras y cada quien se dirigía hacia su recámara-
Melinda: es una cena con mi familia... vistete como quieras -le sonreí-
Nick: esta bien... -me introducí en mi recámara, tomé el sencillo vestido color gris que llegaba un poco mas arriba de las rodillas y traía unas mangas de encajes, no muy extravagante, me lo pondría con unas lindas botas negra sin tacón. Me metí de inmediato a la ducha, me bañe un poco rápido, eran ya las nueve y obvio no cenaríamos hasta la diez o mas tarde, me enrede en la toalla y salí a mi recámara, me coloque mi ropa interior y deje mi cabello suelto, me coloque un poco de crema para peinar y lo deje asi. De inmediato el vestido, maquille mi rostro un poco: polvo, rubor, delineador de ojos, máscara de pestañas, brillo labial. Entre a la ducha, cepille mis dientes y al salir me volví a colocar de nuevo mas brillo labial, humecte mis piernas y mis brazos, me puse las botas y continuaría con mi cabello... ¿que le haría?. No batalle mucho, aun era largo y se podía mantener así, al fin y al cabo de intentar todo tipo de cosas en este, opte por dejarlo suelto, solo deje mi flequillo hacia atrás deteniéndolo con un incaible, me coloque también un poco de perfume. Saque una chaquetita negra de piel y me la puse, combinaba perfectamente con mis botas. Me mire por último en el espejo, tome mi celular y salí de mi recámara. Camine hasta la de Nick tocando su puerta-
Melinda: ¿puedo entrar? -dije desde afuera e iniciando sesión en mi celular, entrando a twitter. No recibí nada por respuesta y me quede esperando solo un momento afuera, hasta que abrió- ¿listo? -le pregunte mirando aun mi celular. Al abrirse la puerta pude oler una hermosa fragancia, levante mi rostro y Nick tenia algo peinado su cabello-
Nick: ¡que linda! -me alago que sonreí- ¿te gusta? -hizo un ceño hermoso en su rostro-
Melinda: mejor así... -voltee con el y agite un poco su cabello con mi mano- así te ves mejor... -sonreí. Vi que camino de nuevo hacia adentro de la recámara, tomo el control de la televisión la apago y se regreso conmigo, cerrando detrás de él la puerta. Bajamos las escaleras mientras yo actualizaba mi twitter:
@Directo a la mesa con mi familia y con el hombre que amo, Nick :)
Nick: ¿que tanto haces?
Melinda: actualizo mi twitter, miles de años de no tener tecnología -hice un gesto, sacando mi lengua. Justo llegábamos a la estancia en donde estaban todos incluso Missy, novia de Peet. Al vernos se pusieron de pie-
Gilbert: al fin que se dignaron a bajar -Nick puso rígido su rostro y yo tome su mano, para darle una indirecta de que todo estaba bien. Papá comenzo a reír- pasemos a cenar...
Melinda: no pasa nada amor -le dije mientras daba un apretón a su mano, él solo sonrió en forma afirmativa. Caminamos todos hacia la mesa, se sentó obviamente cada quien en pareja e incluso Bertha que traía a una pequeña y dulce niña, aproximadamente de cuatro o cinco años, ella traía un lindo vestido color rosa pastel con unas hermosas coletas a los lados y con una envidiable e inigualable sonrisita, que dejaba ver a la vista sus casi perfectos dientes. A Nick le toco sentarse alado de ella- ¡hey! -dije en susurro a Nick dándole un leve golpe con mi codo en su brazo-
Nick: ¿que pasa? -me dijo igual-
Melinda: preguntale a la niña como se llama... -me sonrió-
Nick: hola linda, ¿como te llamas? -se dirigió a la pequeña-
Bertha: es muy tímida -se adelanto- se llama Katy
Melinda: ¿así que te llamas Katy? -acento con la cabeza, con su rostro un poco enojado, se veía tierna haciendo esos pucheros, sonreí. Tanto como Nick y yo tratábamos de hacer hablar a la pequeña ella solo acentaba mas no hablaba. Cuando papá llamo a la mesa-
Gilbert: ¡Que sirvan la mesa! -dijo papá en un tono muy divertido a que todos reímos. Susurre a Nick-
Melinda: te tienes que acostumbrar a estos chistes malos...
Gilbert: ¿algo de lo que le quieras decir a la familia Melinda? -mire asombrada a papá-
Melinda: ¿que? -me hice de oídos sordos-
Gilbert: ¿algo que quieras compartir con la familia? -todo se detuvieron de hablar y hacer sus cosas para mirarme a mí. En cambio Nick tapa su boca con su mano, riéndose de mi-
Melinda: yo-yo... -tartamudee-
Melinda: ¿te gusta mi casa? -me puse boca-abajo viéndolo-
Nick: es linda... -me miro de reojo- claro que me gusta... todo es tan tranquilo aquí... -dijo caminando hacia una especie de balcón que daba directo a un hermoso paisaje: cientos de arboles-
Melinda: que a la ves da miedo... -me estremecí. Salimos al balcón juntos en donde Doggy, mi perro corría por todos lados jugando con Gill-
Nick: nunca me dijiste que tenias un perro... -dijo llevándose las manos a su bolsillo-
Melinda: nunca me preguntaste -lo dije en un tono bobo y divertido. Nos quedamos un momento viendo a Gill como jugueteaba aun con mi perro- ¿aun no extrañas a tu familia? -bromee-
Nick: ¿mi familia? -se recargo en el barandal dando la espalda a todo el paisaje y quedandome enfrente de mi-
Melinda: si -me acerque a él quedando entre sus piernas-
Nick: esta es mi familia... así que no debo de extrañar a nadie -sonrió. Necesitaba besarlo, siempre había sido tan tierno con cada palabra que salia de su boca y eso me hacia nada mas y nada menos que feliz. Vio mi intención y me tomo del brazo acercándome a él- te amo Mel... -me dijo para presionar sus labios con los mios. Estaba siendo la mejor mujer del mundo, tenia a un hombre perfecto que amaba con todo mi ser-
Melinda: amor, no se que haría sin ti...
Nick: no pienses en el futuro, vivamos lo nuestro -me sonrió. Un ruido me saco de mi nube color rosa, me giré y era mamá, que golpeaba-
Belle: chicos esta libre la cocina...
Melinda: gracia ma' -voltee con Nick y me sonreía aun- ¿vamos?
Nick: si -lo tome de su mano y bajamos asi por las escaleras, llegamos a la cocina y olía a un delicioso aroma-
Melinda: ¡que rico huele! -la cocina estaba totalmente limpia y todo muy bien arreglado- ¿seguro que sabes cocinar?
Nick: estas hablando con el señor chef -me dio un beso fugaz-
Melinda: haz lo que tengas que hacer, ocupa lo que necesites -le sonreí-
Nick: pero si tu me vas a ayudar
Melinda: ¿yo?, Nick yo no se cocinar -suplique-
Nick: no, pero yo te enseñare, ocupare que me ayudes -hizo un rostro super tierno- o si no me quieres ayudar, quedate aquí conmigo
Melinda: esta bien, te ayudare pero te lo advertí Nicholas... -sonreímos- ¿que ocuparas? -comenzamos a hacer la mezcla de la masa para la tarta de manzana que haríamos, para poderla cenar hoy junto con la familia. Terminamos la tarta entre juegos,risas, abrazos, besos y sucios de harina. En si la cocina estaba totalmente volteada, todo estaba sucio- ¿crees que les guste?
Nick: les va a encantar, lo juro... -sonrió. Se veía tan tierno con esa nariz manchada de harina de trigo y también el cabello lo traía un poco manchado. Sacudí su cabello pasando mis dedos entre este. Él en cambio limpio mi mejilla-
Bertha: ¿que hicieron aquí?
Melinda: una tarta -reí-
Bertha: ahí niña... -rió conmigo- vayanse a arreglar, son cerca de las nueve... -mire hacia la ventana y era correcto, hacia afuera estaba todo obscuro-
Melinda: no me di cuenta...
Bertha: vayanse antes de que los regañe el señor... -salimos de la cocina, mientras me quitaba el delantal que había ensuciado-
Nick: ¿quieres que me ponga muy formal? -me pregunto mientras subíamos las escaleras y cada quien se dirigía hacia su recámara-
Melinda: es una cena con mi familia... vistete como quieras -le sonreí-
Nick: esta bien... -me introducí en mi recámara, tomé el sencillo vestido color gris que llegaba un poco mas arriba de las rodillas y traía unas mangas de encajes, no muy extravagante, me lo pondría con unas lindas botas negra sin tacón. Me metí de inmediato a la ducha, me bañe un poco rápido, eran ya las nueve y obvio no cenaríamos hasta la diez o mas tarde, me enrede en la toalla y salí a mi recámara, me coloque mi ropa interior y deje mi cabello suelto, me coloque un poco de crema para peinar y lo deje asi. De inmediato el vestido, maquille mi rostro un poco: polvo, rubor, delineador de ojos, máscara de pestañas, brillo labial. Entre a la ducha, cepille mis dientes y al salir me volví a colocar de nuevo mas brillo labial, humecte mis piernas y mis brazos, me puse las botas y continuaría con mi cabello... ¿que le haría?. No batalle mucho, aun era largo y se podía mantener así, al fin y al cabo de intentar todo tipo de cosas en este, opte por dejarlo suelto, solo deje mi flequillo hacia atrás deteniéndolo con un incaible, me coloque también un poco de perfume. Saque una chaquetita negra de piel y me la puse, combinaba perfectamente con mis botas. Me mire por último en el espejo, tome mi celular y salí de mi recámara. Camine hasta la de Nick tocando su puerta-
Melinda: ¿puedo entrar? -dije desde afuera e iniciando sesión en mi celular, entrando a twitter. No recibí nada por respuesta y me quede esperando solo un momento afuera, hasta que abrió- ¿listo? -le pregunte mirando aun mi celular. Al abrirse la puerta pude oler una hermosa fragancia, levante mi rostro y Nick tenia algo peinado su cabello-
Nick: ¡que linda! -me alago que sonreí- ¿te gusta? -hizo un ceño hermoso en su rostro-
Melinda: mejor así... -voltee con el y agite un poco su cabello con mi mano- así te ves mejor... -sonreí. Vi que camino de nuevo hacia adentro de la recámara, tomo el control de la televisión la apago y se regreso conmigo, cerrando detrás de él la puerta. Bajamos las escaleras mientras yo actualizaba mi twitter:
@Directo a la mesa con mi familia y con el hombre que amo, Nick :)
Nick: ¿que tanto haces?
Melinda: actualizo mi twitter, miles de años de no tener tecnología -hice un gesto, sacando mi lengua. Justo llegábamos a la estancia en donde estaban todos incluso Missy, novia de Peet. Al vernos se pusieron de pie-
Gilbert: al fin que se dignaron a bajar -Nick puso rígido su rostro y yo tome su mano, para darle una indirecta de que todo estaba bien. Papá comenzo a reír- pasemos a cenar...
Melinda: no pasa nada amor -le dije mientras daba un apretón a su mano, él solo sonrió en forma afirmativa. Caminamos todos hacia la mesa, se sentó obviamente cada quien en pareja e incluso Bertha que traía a una pequeña y dulce niña, aproximadamente de cuatro o cinco años, ella traía un lindo vestido color rosa pastel con unas hermosas coletas a los lados y con una envidiable e inigualable sonrisita, que dejaba ver a la vista sus casi perfectos dientes. A Nick le toco sentarse alado de ella- ¡hey! -dije en susurro a Nick dándole un leve golpe con mi codo en su brazo-
Nick: ¿que pasa? -me dijo igual-
Melinda: preguntale a la niña como se llama... -me sonrió-
Nick: hola linda, ¿como te llamas? -se dirigió a la pequeña-
Bertha: es muy tímida -se adelanto- se llama Katy
Melinda: ¿así que te llamas Katy? -acento con la cabeza, con su rostro un poco enojado, se veía tierna haciendo esos pucheros, sonreí. Tanto como Nick y yo tratábamos de hacer hablar a la pequeña ella solo acentaba mas no hablaba. Cuando papá llamo a la mesa-
Gilbert: ¡Que sirvan la mesa! -dijo papá en un tono muy divertido a que todos reímos. Susurre a Nick-
Melinda: te tienes que acostumbrar a estos chistes malos...
Gilbert: ¿algo de lo que le quieras decir a la familia Melinda? -mire asombrada a papá-
Melinda: ¿que? -me hice de oídos sordos-
Gilbert: ¿algo que quieras compartir con la familia? -todo se detuvieron de hablar y hacer sus cosas para mirarme a mí. En cambio Nick tapa su boca con su mano, riéndose de mi-
Melinda: yo-yo... -tartamudee-
viernes, 4 de septiembre de 2009
Capítulo Treinta y Tres
Melinda: nada, que no me dijiste que Elvis se habia escapado
Adam: por algo te dije que le regalaras un perro -dijo en un tono bobo y rei- ¿tengo cara de payaso?
Melinda: si... solo te falta la peluca, ¿que no Nick? -estaba serio y con lo brazos curzados- ok no -dije en susurro al ver el rostro de Nick-
Nick: ven vamos arriba, solo me cambiare -al parecer no me quería dejar con Adam, ¿no tenia confianza en mi?. Subíamos por aquellas hermosas escaleras que ya había subido antes hace unos meses atrás, justo llegábamos a su recámara cuando decidí hablar-
Melinda: confía en mi -le dije tomándolo del brazo y él giro por si mismo-
Nick: ¿de que hablas?
Melinda: ¡Nick! -alargue su nombre. Nos manteníamos en la puerta de la entrada a su recámara- de Adam...
Nick: ya lo superé
Melinda: si, claro -dije sarcásticamente y camine dentro mientras me perseguía por atrás. Me deje caer sobre su cama sentándome, era acogedora y como siempre todo estaba donde debería de estar, todo acomodado, todo en su lugar. Vi como se quito la playera que traía dejando a la vista ese perfecto cuerpo que me enloquecía-
Nick: no me gusta que te lleves así con él
Melinda: ¿como? -le grite ya que estaba escondido entre su armario. Comencé a saltar sobre la cama sentada, divirtiéndome un momento-
Nick: así, eres su exnovia y me incomoda -dijo regresando del armario colocándose una playera y sobre esta su camisa de los Yankees-
Melinda: somos amigos, solo eso Nick y lo sabes... no quiero que esto nos arruine el día -se acerco a mi abrochando los últimos botones de su camisa, se coloco frente a mi y yo dirigí mi mirada hacia arriba-
Nick: esta bien, tratare de que mis celos se comporten, al fin y al cabo es mi hermano...-acerco ese hermoso y perfeccionado rostro a mi, dandome un ligero, perfecto y sencillo beso, lo vi irse a el baño en donde cepillo sus dientes y camino de nuevo a su armario. Lo vi regresar con una gorra entre sus manos-
Melinda: tu si que eres fanático
Nick: no es que sea fanático, me gusta el béisbol -acomodo su cabello atravesando hacia atrás los dedos de su mano para así después colocar la gorra. Había solo un poco de sol, que si era muy molesto, por algo se había puesto su gorra. Bajamos así por las escaleras para encontrarnos a Adam que subía-
Nick: dile a mamá que salí con Melinda, por favor -yo le sonreí a Adam. Me comportaba así, porque la verdad yo, ya no sentía nada por él, ahora estaba con Nick y ahora seriamos como familia y en si, me tendría que llevar mejor con él, pero desde luego teniendo limitaciones y restricciones
Adam: ok, que se diviertan y pierdan los Yankees -rió-
Nick: es obvio que ganaran -le respondió a Adam que subía ya las escaleras. Tomo mi mano y bajamos para así salir y abordar su auto. Transcurrieron unos minutos en lo que tardamos en llegar. Dejo su auto en el estacionamiento del estadio, que gracias a Dios pudimos encontrar lugar, ya que en realidad si había bastante gente. Bajamos y nos dirigimos a las puertas, entregamos nuestras entradas y nos dieron una idea de en donde estaban nuestros lugares. Nick se emociono al ver que nuestros asientos estaban arriba del dugout, lugar en donde están los jugadores del resto del equipo, a los que no están en cuadro. Tomamos asiento e inmediatamente me rodeo con su brazo por mi hombro, yo me acerque a él, acurrucándome. Los asientos comenzaban a ocuparse de gente-
Melinda: adivina que se me antojo...
Nick: ¿que? -me dijo mirando el campo de béisbol y después voltear conmigo-
Melinda: una barra de chocolate... -sonreí. Sabia que su delirio y por lo que morirá era eso, no tardo nada y se puso de pie-
Nick: ¿no quieres otra cosa mas?
Melinda: no, gracias -sonreí. Se acerco a besarme y camino al pasillo en donde subió, corriendo hacia arriba para el área del snack. Miraba emocionada el campo, todo era tan verde, tanta iluminación, tantas familias juntas, que me hacia sentirme un poco mal. Me gustaría convivir de esta manera con mi familia, pero con el trabajo de papá era casi imposible. Lo vi moverse entre la gente caminando hacia mi con un vaso y unos dulces que al llegar a mi me los entrego. Se sentó y dejo el vaso en uno de los orificios que tiene los asientos- ¿que es? -dije usmeando dándole un sorbo al refresco con el popote-
Nick: creo que refresco, aquí tienes -dijo mientras me entregada una barra de chocolate. Lo mire ansiosa y se lo quite de las manos. El juego aun no comenzaba, estaban dando los últimos retoques al campo. Desenvolví la barra de chocolate y troze un pedazo-
Melinda: ¿quieres? -le ofrecí a Nick-
Nick: esa pregunta no se hace -reí e introducí el pedazo de chocolate en su boca, torze otro pedazo y lo metí en mi boca, ahora. Era un delicioso chocolate blanco con trozos de galleta de chocolate, demasiado rico. Volví a trozar otro pedazo y lo metí en la boca de Nick, pero esta vez atrapo mi dedo, dejándolo sin escapatoria. Me impresione, nos mirábamos directamente y profundamente, diciendonos todo con la mirada. Sonreí y deslizé lentamente mi dedo que estaba dentro de su boca, hacia afuera y después lo metí en mi boca, quitando lo poco que quedaba de chocolate en mi dedo. Me encantaba tener esta química con él, este noviazgo lo hacia especial, los dos nos tentabamos y provocabamos tanto como podíamos, pero nos respetamos. Él paso su brazo de nuevo por mi hombro y tenia su cuerpo girando un poco hacia mi y yo hacia lo mismo, pero mis piernas estaban cruzadas. Ahora él trozo un pedazo de chocolate y me miro tierno, acerco el chocolate y lo introdujo en mi boca. Repetí la misma acción que él, pero ahora con su dedo, para después aproximarse a mi y presionar sus labios con los mios en un beso deleitador. Mordió por ultimo mi labio superior y se acerco a la altura de mi oído, susurrandome- creo que aquí, no es para estar haciendo esta clase de escenas -moví mi cabeza ahora yo cerca de oído también
Melinda: perdón
Nick: ¿y si nos vamos? -me guiño el ojo-
Melinda: no -reí. Tome su rostro tiernamente entre mis manos y lo bese dulcemente- te amo
Nick: yo más... -Pasaron alrededor de cinco minutos cuando los jugadores comenzaron a entrar a el campo de juego. Se hizo lo típico, el himno nacional, la presentación de los equipos, etcétera, etcétera...-
Fin.
Espero y el capítulo les guste. Comenze otra novela: { http://www.fotolog.com/inloveforjb } se llama: "Summer Love" es con Joseph Jonas. Hice otra porque sentia que estaba cambiando a Mi Miller por Nicholas, y por eso, creo que subire uno y uno. Un día en "Summer Love" y despues al siguiente dia aca. Espero les guste. Me encantaria que pasaran por mi otro fotolog, el que tiene la nueva novela. Una foto anterior, esta el epilogo. Espero y la leean. Y más que nada, COMMENTEN.
PD. Si ven, le he puesto nombre al "Tu", porque veia coments y era como que: "Que lindo es Nick con ella" mas no comentaban: "que lindo es Nick conmigo". Y espero y no las incomode, me tarde bastante encontrarun nombre, pero me gusto. beso; xo anie :)
Adam: por algo te dije que le regalaras un perro -dijo en un tono bobo y rei- ¿tengo cara de payaso?
Melinda: si... solo te falta la peluca, ¿que no Nick? -estaba serio y con lo brazos curzados- ok no -dije en susurro al ver el rostro de Nick-
Nick: ven vamos arriba, solo me cambiare -al parecer no me quería dejar con Adam, ¿no tenia confianza en mi?. Subíamos por aquellas hermosas escaleras que ya había subido antes hace unos meses atrás, justo llegábamos a su recámara cuando decidí hablar-
Melinda: confía en mi -le dije tomándolo del brazo y él giro por si mismo-
Nick: ¿de que hablas?
Melinda: ¡Nick! -alargue su nombre. Nos manteníamos en la puerta de la entrada a su recámara- de Adam...
Nick: ya lo superé
Melinda: si, claro -dije sarcásticamente y camine dentro mientras me perseguía por atrás. Me deje caer sobre su cama sentándome, era acogedora y como siempre todo estaba donde debería de estar, todo acomodado, todo en su lugar. Vi como se quito la playera que traía dejando a la vista ese perfecto cuerpo que me enloquecía-
Nick: no me gusta que te lleves así con él
Melinda: ¿como? -le grite ya que estaba escondido entre su armario. Comencé a saltar sobre la cama sentada, divirtiéndome un momento-
Nick: así, eres su exnovia y me incomoda -dijo regresando del armario colocándose una playera y sobre esta su camisa de los Yankees-
Melinda: somos amigos, solo eso Nick y lo sabes... no quiero que esto nos arruine el día -se acerco a mi abrochando los últimos botones de su camisa, se coloco frente a mi y yo dirigí mi mirada hacia arriba-
Nick: esta bien, tratare de que mis celos se comporten, al fin y al cabo es mi hermano...-acerco ese hermoso y perfeccionado rostro a mi, dandome un ligero, perfecto y sencillo beso, lo vi irse a el baño en donde cepillo sus dientes y camino de nuevo a su armario. Lo vi regresar con una gorra entre sus manos-
Melinda: tu si que eres fanático
Nick: no es que sea fanático, me gusta el béisbol -acomodo su cabello atravesando hacia atrás los dedos de su mano para así después colocar la gorra. Había solo un poco de sol, que si era muy molesto, por algo se había puesto su gorra. Bajamos así por las escaleras para encontrarnos a Adam que subía-
Nick: dile a mamá que salí con Melinda, por favor -yo le sonreí a Adam. Me comportaba así, porque la verdad yo, ya no sentía nada por él, ahora estaba con Nick y ahora seriamos como familia y en si, me tendría que llevar mejor con él, pero desde luego teniendo limitaciones y restricciones
Adam: ok, que se diviertan y pierdan los Yankees -rió-
Nick: es obvio que ganaran -le respondió a Adam que subía ya las escaleras. Tomo mi mano y bajamos para así salir y abordar su auto. Transcurrieron unos minutos en lo que tardamos en llegar. Dejo su auto en el estacionamiento del estadio, que gracias a Dios pudimos encontrar lugar, ya que en realidad si había bastante gente. Bajamos y nos dirigimos a las puertas, entregamos nuestras entradas y nos dieron una idea de en donde estaban nuestros lugares. Nick se emociono al ver que nuestros asientos estaban arriba del dugout, lugar en donde están los jugadores del resto del equipo, a los que no están en cuadro. Tomamos asiento e inmediatamente me rodeo con su brazo por mi hombro, yo me acerque a él, acurrucándome. Los asientos comenzaban a ocuparse de gente-
Melinda: adivina que se me antojo...
Nick: ¿que? -me dijo mirando el campo de béisbol y después voltear conmigo-
Melinda: una barra de chocolate... -sonreí. Sabia que su delirio y por lo que morirá era eso, no tardo nada y se puso de pie-
Nick: ¿no quieres otra cosa mas?
Melinda: no, gracias -sonreí. Se acerco a besarme y camino al pasillo en donde subió, corriendo hacia arriba para el área del snack. Miraba emocionada el campo, todo era tan verde, tanta iluminación, tantas familias juntas, que me hacia sentirme un poco mal. Me gustaría convivir de esta manera con mi familia, pero con el trabajo de papá era casi imposible. Lo vi moverse entre la gente caminando hacia mi con un vaso y unos dulces que al llegar a mi me los entrego. Se sentó y dejo el vaso en uno de los orificios que tiene los asientos- ¿que es? -dije usmeando dándole un sorbo al refresco con el popote-
Nick: creo que refresco, aquí tienes -dijo mientras me entregada una barra de chocolate. Lo mire ansiosa y se lo quite de las manos. El juego aun no comenzaba, estaban dando los últimos retoques al campo. Desenvolví la barra de chocolate y troze un pedazo-
Melinda: ¿quieres? -le ofrecí a Nick-
Nick: esa pregunta no se hace -reí e introducí el pedazo de chocolate en su boca, torze otro pedazo y lo metí en mi boca, ahora. Era un delicioso chocolate blanco con trozos de galleta de chocolate, demasiado rico. Volví a trozar otro pedazo y lo metí en la boca de Nick, pero esta vez atrapo mi dedo, dejándolo sin escapatoria. Me impresione, nos mirábamos directamente y profundamente, diciendonos todo con la mirada. Sonreí y deslizé lentamente mi dedo que estaba dentro de su boca, hacia afuera y después lo metí en mi boca, quitando lo poco que quedaba de chocolate en mi dedo. Me encantaba tener esta química con él, este noviazgo lo hacia especial, los dos nos tentabamos y provocabamos tanto como podíamos, pero nos respetamos. Él paso su brazo de nuevo por mi hombro y tenia su cuerpo girando un poco hacia mi y yo hacia lo mismo, pero mis piernas estaban cruzadas. Ahora él trozo un pedazo de chocolate y me miro tierno, acerco el chocolate y lo introdujo en mi boca. Repetí la misma acción que él, pero ahora con su dedo, para después aproximarse a mi y presionar sus labios con los mios en un beso deleitador. Mordió por ultimo mi labio superior y se acerco a la altura de mi oído, susurrandome- creo que aquí, no es para estar haciendo esta clase de escenas -moví mi cabeza ahora yo cerca de oído también
Melinda: perdón
Nick: ¿y si nos vamos? -me guiño el ojo-
Melinda: no -reí. Tome su rostro tiernamente entre mis manos y lo bese dulcemente- te amo
Nick: yo más... -Pasaron alrededor de cinco minutos cuando los jugadores comenzaron a entrar a el campo de juego. Se hizo lo típico, el himno nacional, la presentación de los equipos, etcétera, etcétera...-
Fin.
Espero y el capítulo les guste. Comenze otra novela: { http://www.fotolog.com/inloveforjb } se llama: "Summer Love" es con Joseph Jonas. Hice otra porque sentia que estaba cambiando a Mi Miller por Nicholas, y por eso, creo que subire uno y uno. Un día en "Summer Love" y despues al siguiente dia aca. Espero les guste. Me encantaria que pasaran por mi otro fotolog, el que tiene la nueva novela. Una foto anterior, esta el epilogo. Espero y la leean. Y más que nada, COMMENTEN.
PD. Si ven, le he puesto nombre al "Tu", porque veia coments y era como que: "Que lindo es Nick con ella" mas no comentaban: "que lindo es Nick conmigo". Y espero y no las incomode, me tarde bastante encontrarun nombre, pero me gusto. beso; xo anie :)
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