Novela: Today is the best day to start

martes, 1 de septiembre de 2009

Capítulo Treinta y Dos

Narras Tú:
Salí de repente dentro de la caja, mire su rostro y no aguanté, yo comencé a reír- ¡que pena!, ¡que pena! -decía en susurros mientras tapa mi cara con ambas manos y reía. Destape mi rostro y lo vi aproximarse a mi con una enorme sonrisa abarcando todo su rostro. Extendí mis brazos y él hizo lo mismo, nos unimos en un hermoso, perfecto y acogedor abrazo.

Tu: feliz pre-cumpleaños amor... -le dije al oído. Después de uno momento abrazados nos separamos y le sonreí-
Nick: ¡gracias! -dijo él, nuestros rostros tomaron una distancia muy cercana, miraba mis labios a lo que los beso con demasiada ternura mientras tomaba con una sola mano mi cadera y la otra arriba en mi mentón. Yo jugaba con su hermoso cabello ya no tan rulado, pero no me importaba el físico sino sus sentimientos y verdaderamente los respetaba por que yo sentía lo mismo que él. Termino de besarme con otro beso fugaz y con la mejor frase que una mujer puede recibir de parte de un hombre- te amo -le sonreí y lo volví a abrazar de nuevo-
Tu: ayudame a salir de aquí, ¿o quieres que me quede aquí? -me miro divertido como si hubiera sido un si, por respuesta- anda, ayudame -golpe levemente su hombro en forma de broma. Se giro dandome la espalda- ¿así me vas a sacar?
Nick: si -dijo mirándome sobre su hombro-
Tu: no puedes
Nick: soy Nick Jonas, un Jonas lo puede todo -bromeo-
Tu: si tu dices... -puse mis manos sobre sus hombros y di un ligero salto para poder subí a la espalda de Nick- ¿peso mucho?
Nick: no, podría correr miles de metros contigo arriba
Tu: a ver intenta -bromé-
Nick: ¿en serio? -levanto su ceja mientras me veía girando su cabeza hacia un lado-
Tu: no, no te creas -reí- bajame mejor -lo hizo y pude sentir como mis pies cayeron sobre el fresco y húmedo césped. Estaba descalza debido a que no estaba preparada a que Nick viniera así de rápido, estaba vestida con un lindo y corto short de tela, una blusa de tirantes negra y era todo-
Nick: ¿y como entraste a la caja?, esta demasiado alta
Tu: con eso -señale una escalera color blanca que estaba alado de la caja y de nosotros, reímos- cierra los ojos -le dije emocionada-
Nick: ¿para que?
Tu: cierralos -le rogué, mientras llevaba mi manos a sus ojos-
Nick: esta bien... -los cerro, tomé los boletos del partido de béisbol y los acomode frente a él-
Tu: abrelos -abrió primero un ojo y después el otro-
Nick: ¡wow! -dijo mientras los tomaba- ¿para mi? -sonrió-
Tu: no, son para mi, llevare a Adam... -dije sarcásticamente e hizo un rostro de pocos amigos mientras cruzaba sus brazos por enfrente de su pecho- claro que son para ti -sonreí, me acerque a la altura de su rostro, poniéndome de puntitas sobre mis pies y le di un beso, tomando su rostro entre mis manos a lo que él me siguió tomo mi cintura y me apego a él para yo así rodearlo por la altura de su cintura igualmente abrazándolo mientras aun nos besábamos- dejame me arreglo... -le dije entre el beso. -
Nick: ¿para que?, así quedate
Tu: no, estoy toda mal, no estoy ni arreglada
Nick: no me importa te ves preciosa aun así... -Le sonreí y lo tomé de su mano jalandolo para entrar por la parte trasera de la casa-
Tu: ¿me esperas aquí? -dije sexy-
Nick: ¿me dejarías ir contigo? -negué con la cabeza- entonces... creo que aquí me quedare -señalo al sofá que estaba en la estancia. Me beso para yo así subir por las escaleras. De inmediato corrí escaleras arriba entre a mi cuarto y fui directo a la ducha, no tarde casi nada, no quería demorar a Nick. Salí, mire el reloj eran cerca de las seis y el partido comenzaba a las siete con treinta minutos. Corrí a mi armario, saque un sencillo pero lindo pantalón de mezclilla, me lo puse ahí mismo junto con una camisa de botones que me había comprado de los Yankees, era exactamente de mi talla y me sentaba muy bien, antes, abajo me puse una blusa strech de tirantes blanca, esto me lo puse con unos tacones, tampoco estaría corriendo, solo llegaríamos a nuestros asientos y si acaso me pondría de pie ahí mismo. Total, termine escogiendo unos tacones azul marino y tomé un sueter negro, camine al peinador, tomé la secadora pasándola por mi cabello para que no estuviese muy mojado, lo deje suelto, mi cabello real tenia unas lindas ondas que se formaban solas y se veían increíbles, deje mi flequillo al frente que este si lo alisé un poco. Me puse solo polvo sobre mi rostro, también delineé con un lápiz negro arriba y abajo de mis ojos, coloque rubor sobre mis mejillas, entré al baño, cepille mis dientes y regrese para ponerme un poco de brillo labial. Estaba lista, sencilla, natural, pero me sentía muy cómoda. Tomé mi celular y lo puse en la bolsa trasera de mi pantalón, también unos cuantos billetes de mi cartera y los coloque junto al celular. Para finalizar me puse mis tacones, tome el suéter que estaba sobre mi cama y salí de mi recámara. Bajaba con cuidado las escaleras y Nick se encontraba sentado en el sofá con la televisión encendida, dandome la espalda, al parecer no oyó cuando baje que llegue y lo abrace por el cuello, se asusto y volteo conmigo-

Tu: ¿me tarde mucho? -se safo de mi y se puso de pie separándonos tan solo el sofá-
Nick: hermosa -solo pudo articular eso, sentí un ligero calor que subió hasta mis mejillas. Rodeó el sofá y llego conmigo abrazándome por la cintura- me encanta, porque después de un año continuas sonrojándote de las cosas que te digo -con esas palabras pude sentir como mi corazón quería salirse y dentro de mi estomago revoloteaban miles de mariposas felices. Mordí mi labio superior y lo bese tiernamente- ahora es mi turno, no me voy a ir así, tu preciosa y yo mal ¿nos vamos? -dijo mientras me soltaba y extendió su mano para así tomar yo de ella-
Tu: si -salimos de la casa y así abordando su auto, manejo hasta su casa. Él y yo no dejábamos de sonreír, él me hacia demasiado feliz, el tan solo sentirlo, el tan solo verlo, el tan solo saber que siempre estaría conmigo, pasara lo que pasara, el día se me alegraba y me sentía plena. Tardamos alrededor de veinte minutos en llegar a su casa y había mucho silencio alrededor-
Nick: ¿te dije que Elvis se escapo? -dijo mientras abría con sus llaves la puerta de su casa y con un rostro de tristeza-
Tu: ahí no amor -le dije tocando su hombro- con razón Adam dijo que te regalara un perro... -
Adam: ¿yo que? -dijo esa voz firme detrás de nosotros-

No hay comentarios:

Publicar un comentario