Novela: Today is the best day to start

miércoles, 30 de septiembre de 2009

Capítulo # 43

—papá… —deje caer mi cabeza sobre el hombro de Nick, y dio un apretón en mi mano que estaba entrelazada con la de él.
—en este día… mi hija Melinda, cumple veinte años de edad, un aplauso… —dijo a lo que todos asentaron con gusto.
—¡que pena, que pena! —repetía en susurros a Nick.
—ese es mi hijo— grito el abuelo, bromeando.
—ese soy yo padre —rió en el micrófono alzando su copa hacia nosotros.
—se que en este tu día, no te he regalado lo suficiente...
—si con la fiesta tiene... —gritaron de algún lado, dirigí mi mirada buscando a esa persona que había gritado y me sonreía.
—Peet, guarda silencio… —dijo mi padre. No es que estuviera ebrio, siempre era así en todas las fiestas. Recuerdo cuando cumplí mis dieciséis años, sucedió lo mismo. Siempre tan alabado por dar su enorme discurso de mínimo veinte palabras.
—así que, ve hacia fuera y estará tu regalo… —sonrió. La mayoría de la gente comenzó a salir hacia fuera.
—¿no piensas ir? —dijo Nick.
—tengo miedo…
—¿miedo? —dijo alzando su ceja.
—si, de lo que me vaya a regalar… —lo deje con la duda. La verdad ,en mi fiesta de dieciséis años no era exactamente un regalo, fueron muchos globos junto con una botarga de Peter Pan. ¡Dios que horror!
—aunque te de miedo, no vayas a dejar a mi hijo en ridículo —dijo mi abuelo burlándose de su propio hijo. Sonreí. Camine de la mano de Nick hacia fuera. Y no sin antes, quedarme con la boca abierta del asombro.
—te pasaste papá… —le dije, ya que estaba él del otro lado de mi. Era un auto: { http://i35.tinypic.com/wgubdl.jpg }. Corrí a abrazarlo—. Te amo —le susurre al oído. Entramos y de inmediato gente conocida y desconocida comenzaba a acercarse a felicitarme, y fotografías, etc, etc. Estaba muy entretenida saludando a varios compañeros que muy a lo lejos recordaba de la primaria. Se alejaron de mí y yo me gire para encontrarme con Nick pero fue incorrecto, al parecer ya sabia quien era mi prima y ella le susurraba algo al odio, muy cercano a él. No pude aguantar y camine apresurando el paso subiendo por las escaleras, sentía ira, tenía ganas de matarla… como puede ser tan así. Primero Adam y ahora intentaba quitare a Nicholas. Camine por el pasillo de las recámaras y al final de este, recorrí una puerta de vidrio que daba a tipo un balcón, que se podía ver el patio trasero de la casa, en donde se encontraba gente bailando, junto con el dj que jugaba mezclando música. Camine a una mesa con sillas que se encontraba ahí, me senté y subí mis pies en esta. Pude oír unos pasos detrás de mi y gire mi rostro para verlo… era él.

—¿porque tan sola? —dijo con su angelical voz. No conteste y continué mirando a esos puntos blancos en el cielo, mejor conocido como estrellas—. ok, no piensas hablarme… ¿quieres que me vaya? —negué con la cabeza y se sentó en una silla quedando enfrente de mi, mientras yo aun miraba el cielo.
—veo que conociste a mi prima… —hable de una vez por todas.
—si… y no me cayo bien la verdad… —dijo sincero, lo pude notar en su tono de voz y en sus ojos, ya que lo miraba, un poco sacada de onda.
—¿por qué? —pregunte incrédula.
—quiere llamar la atención a toda costa… —se hizo hacia atrás recargándose en el respaldo de la silla—. Me recordó a...
—déjalo así… —interrumpí sonriendo.
—no tienes que ponerte celosa de ese tipo de niñas, tu eres mejor que todas ellas —dijo ahora apoyando la mayoría de su peso en sus rodillas y tomo mi mano—. Así que es el momento de demostrarte todo lo que siento por ti… —lo vi pasar saliva, ya que se encontraba enfrente de mi y lo veía perfectamente. Parecía que el sonido de la música había disminuido radicalmente colocándose una linda melodía.
—¿de que hablas Nicholas?
—tu… Melinda, has sido para mi esa persona que lleno mis días de luz, que a pesar de lo que sufrimos por estar juntos lo soportamos. No sabes cuanto te espere, no pensé llegar a amar tanto a una persona como te amo a ti… —sus palabras me dejaron seca, y no podía decir que tenia ganas de llorar—. Me has ayudado, hemos sacado adelante mi enfermedad, hemos porque tu y yo, hemos podido lograr y me siento mas vivo que un girasol en medio de la primavera. Juro que no se que haría si te pasara algo. En aquel accidente, trate de hacer lo mejor y desviar ese trailer, pero creo que fue lo peor, lo que mas me alegra de todo esto es que los dos estamos, aquí, con vida y juntos, pero volviendo al tema. No quiero que nunca en la vida te alejes de mi y por mas que pasemos malos ratos, quiero que sepas que te amo como un loco, que daria mi vida por ti —seriamente no se porque era tan desconfiada con él, con esas palabras que me decia... lo eran demasiado especial y lo que yo igualmente sentia—. No quiero que por nada del mundo te separes de mi, me ayudaste a descubrir que por mas que no pueda, debo y tengo que lograrlo y te lo agradezco como no tienes una idea, te amo y lo sabes —acente con mi cabeza, mientras una lágrima recorria por mi mejilla, que él secó delicadamente con su dedo—, no tienes una idea de como me haces falta cuando me voy, me siento vacio y que una parte de mi se queda aqui contigo y otra se va conmigo... —veia esos hermosos y delicados ojos marrones, con una sonrisa en mi rostro—, siempre soñe con tener una chica como tú y ahora que la tengo enfrente de mi, tan perfecta como no nunca pude imaginar. No dejo de pensar que haria lo imposible por quedarme cerca de ti siempre, llegaste y te metiste en mi ser, encendiste la luz. Sabes, no pido nadamas, que el estar siempre en tu vida, que siempre tengas tiempo para mi... —vi como por su garganta paso de nuevo saliva y hablo—. Melinda... —mi mirada lo siguio mientras tomaba ambas manos mias y las acariciaba con suma delicadeza. No se cuando, ni como pero se encontraba de rodillas, enfrente de mí.

—¿q-que haces Nicholas? —dije nerviosa. Beso delicadamente mis manos y subio su vista conmigo.
—¿te quieres casar conmigo? —dijo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario