Novela: Today is the best day to start

viernes, 16 de octubre de 2009

Capítulo # 57

Alrededor de cinco meses después...

Me encontraba en casa, nadie estaba... Papá había regresado de su maravilloso viaje en las Bahamas, obviamente por trabajo así que se fue a acompañar a mamá a dar unas vueltas y se llevaron a Gill. Peet continuaba aun con Missy, su relación iba mas que perfecta; Estaba recostada sobre mi cama en mi recámara, la verdad no estaba haciendo nada, solo miraba atenta el techo. El timbre de la casa sonó, no quería levantarme... hasta que se volvieron insistentes.

—¡Voy! —grite mientras me ponía de pie, me puse unas botas y tome mi celular para así ir bajando por las escaleras. Al legar a la puerta me quede asombrada.
—¿alguien pidió pizza, películas y diversión? —dijo Adam emocionado.
—pensé que no te había llegado el mensaje, como no me respondiste
—lo vi ya muy noche, perdón
—no hay cuidado... —sonreí. Lo vi inclinarse conmigo y depositar un corto beso sobre mis labios—. pasa —abrí la puerta y deje que entrara con todas las cosas que menciono, al instante la cerré. No, ustedes se preguntaran, ¿regrese con Adam?, no, le había dado una oportunidad de volverme a "conquistar", aunque no creo que lo logré. Al que él me besara no sentía nada... Aun sentia en mis labios, los besos de Nick... Creo que debería odiarlo, pero no puedo y mi corazón no lo desea así... creo que no lo odiaba, me hacia demasiada falta y lo extrañaba.
—¿en que piensas? —pregunto Adam mientras sacaba unos vasos de vidrio y los colocaba sobre la barra de la cocina.
—nada, nada
—bueno —se encogió en hombros. Fui hasta el refrigerador de donde saque unos refrescos en lata.
—mejor en la lata, ¿no?
—si como quieras... ¿los platos?
—ahí —señale una repisa arriba de la estufa. De inmediato los bajo y los puso sobre la caja de la pizza, yo tome las películas junto con los refrescos y un par de servilletas. Caminamos hasta la sala en donde Adam dejo las cosas sobre la pequeña mesa de madera que se encontraba en el centro de la sala. Él de inmediato se sentó sobre el gran sofá quedando enfrente de la televisión, camine hasta el reproductor de dvd's—. ¿cual quieres ver? —alce las dos películas al aire, mostrándoselas.
—¿cual quieres ver tu?
—la que tu quieras esta bien —trate de sonreír. Si me gustaba estar con él, me gustaba su compañía, pero no podía fingir amor con alguien que no era dueño de mi corazón, el que ya dejo de serlo y que no volvería a ocuparlo; Termine por poner una película de acción-comedia. Llegue a donde estaba Adam y me quede parada ahí configurando el idioma y lo demás, cuando sentí como me tomaron de mi cintura y me obligaron a sentarme. Me deje caer sobre el sofá enseguida de Adam, que me tomaba por la cintura. Acomode lo anterior dicho y nos pusimos a ver la película. Adam sirvió unos pedazos de pizza en los platos y me entregó uno al instante. La verdad no tenia hambre, solo le di unas mordidas leves. Y tampoco vi siquiera la película estaba concentrada en el rostro de Adam. Había demasiado parecido entre ellos, sus narices, sus labios, sus profundos ojos y la delicadeza de su piel. Subí mi mano hasta su mejilla en donde la acaricie tiernamente, se sentía igual, solo que Nick no usaba barba, siempre se rasuraba. Me miro extrañado.
—¿que pasa? —pregunto entre ligeras risas. Sonreí.
—nada solo que... tu piel... —él se sonrojo y me abrazo por la cintura. La verdad no estaba muy concentrada en la película, ni siquiera yo sabia en donde estaba mi cabeza, siempre era lo mismo. Sus brazos eran un poco más débiles que los de Nick. Con él habia vivido todo tan mágico, tan hermoso, tan maravilloso, tantos sinónimos de ellos que puedo decir, desde luego que me encantaría volverlo a vivir y ser nuevamente feliz, como hace apenas unos seis meses lo eramos... ¿Por que?, esa pregunta siempre estaba presente en mi cabeza y en mi corazón... ¿Acaso no tuvo suficiente conmigo?, él decía que todo en mi era perfecto; Sentí como la mano de Adam comenzo a jugar con mi cabello y acariciaba mi brazo lentamente... Senti un escalofrío. Extrañaba todo de Nick, sus brazos, sus ojos, su cabello, sus labios, su aroma, su humor, sus sentimientos, sus besos y sobre todo su voz que hacia reventar mis oídos... No lo podía odiar y no quería odiarlo, por mas que él me haya hecho daño, tenia que ser fuerte, él no estaría mas de nuevo conmigo, no sabia si regresará a explicarme o tan siquiera a decir que ya no me amaba, o todo lo contrario, decirme que estaríamos juntos de nuevo, que le hacia falta, que todo era una mentira, que esto había sido una larga y horrible pesadilla... pero creo que mi mente estaba jugando conmigo de nuevo. Esto estaba siendo real, las veinticuatro horas del día eran reales, ¿llamadas, mensajes, correos?, nada existía.

—buena la película, ¿verdad? —hablo Adam en un tono suave. Di un respingo del ligero susto.
—¿que pasa? —rió.
—¿te quedaste dormida? —pregunto. Talle mis ojos.
—no se la verdad...
—iré a tu baño, ¿esta donde mismo?
—si... —deposito un beso en mis labios y se puso de pie saliendo directo al baño. Estire mis brazos al aire, recuperando fuerzas y descansando, si había dormido, ni siquiera recordaba de que se había tratado la película. Di un sorbo a mi refresco y subí los pies encima de el sofá... Mire a todos lados y aun no había llegado nadie. Talle de nuevo mis ojos hasta que algo me desconcentro de lo que hacia... era una vibración. Cheque mi celular, no era, levante el cojín del sofá y ahí estaba un celular era el de Adam, la luz de la pantalla se encendía constantemente. Lo tome, no decía de quien era el número. Espere a que regresara pero era en vano y el celular continuaba sonando, me asome y Adam no venia, ya había sido alrededor de cuatro tonos y nada, dos mas y se enviaría a buzón, conteste:

—¿hola?, ¿hola? —dije en el articular del celular pero nadie respondía—, ¿hola?, es el celular de Adam, soy __________*, ¿alguien ahí?, ¿hola? —solo un silencio se escuchaba del otro lado hasta que una voz gruesa y masculina decidió hablar

Capítulo # 56

En cuestión de minutos estábamos ya en la fila, esperando nuestro turno. Al llegar pude reconocer a aquel señor, ahora era mas viejo y perdía fuerzas. Eran un momento incomodo, Adam se encontraba detrás de mi y sabia que justo lo que miraba era a mi, podía sentir su fuerte mirada. Avanzamos un poco y se recargo en las barras separadoras a un lado de mi.

—¿si recuerdas _______*? —era la pregunta del millón.
—si, si recuerdo Adam, fue muy hermoso pero... ahora yo... —no quería lastimarlo, aunque ya lo estaba haciendo.
—lo se —bajo su mirada—, estas con Nick
—si... —escuche como bufó y aquel señor me saco de mi estado de trance. Adam camino adelante de mi.
—en esta canastilla por favor —nos señalo. Comenzamos a acercarnos y me adelante para ponerme de lado de Adam... Tome su mano, no entrelazando nuestros dedos, no, solo la tome como amigos, lo juro. ¿Estaba mal?; Él volteo conmigo algo confundido y solo mire a otro lado, para nada con él, no sabia que explicación le diría. Ni siquiera yo sabia lo que estaba haciendo. Al instante me ayudo a subir y comenzo a avanzar, para esto nuestras manos ya no estaban mas juntas. Así fue avanzando y cada vez llegábamos mas arriba e íbamos callados, ninguno decía algo. Debía dar el primer paso.

—Adam... —él volteo de inmediato, estaba esperando a que yo hablara. Espere—. Gracias por todo en serio, me la pase muy bien, necesitaba relajarme... divertirme, tomar un poco de aire. Muchas gracias en serio —sonrei.
—no hay de que, gracias a ti por permitirme traerte, lo único que quería era que te divirtieras y lo logre, ¿no? —reí.
—si y no sabes cuanto lo necesitaba, hacia mucho que... no sonreía
—lo ocupabas —sonrió—, ¿puedo? —hizo una seña con sus manos.
—si, si claro —acepte yo. Abrió sus brazos y me dio un buen abrazo. Lo necesitaba y quien mejor para que me lo diera, ahora ya casi mi mejor amigo; Él se alejo de mi y sonrió. Me acomode en el lado de mi lugar y desvié mi mirada hacia todo el parque de diversiones, era ya de noche, las luces de los juegos alumbraban impresionante. Con el abrazo de Adam, me sentí protegida, querida y sobre todo, sentí que... lo extrañaba; Una lágrima salio de mi ojo y la limpie velozmente, para que Adam no se preocupara, pero fue en vano, lo vio.

—¿que pasa? —dijo tierno. Suspire.
—me he dado cuenta que... ahora mas que nunca necesito a Nick, lo extraño Adam —él suspiro.
—la verdad no se que decirte... supongo que él también te extraña —encogió sus hombros. Y se acomodo en su lugar.
—¿que pasa?, ¿hay algo que yo no sepa?
—no, no es nada
—puedes confiar en mi, lo sabes
—si, lo se y gracias —que bárbaro cambio de humor tenia, creo que esa parte de él no la sabia. Como no se iba poner así, le estaba hablando de su hermano que ahora era mi novio, como no le molestaría. Recargue mis antebrazos sobre la parrilla que nos protegía de no caer y puse mi mentón sobre estas.

—¿hay algo que me quieras contar?, habla Adam, no me gusta tu silencio —dije en un susurro, no estaba enojada.
—¿de que quieres que hable? —se puso igual que yo.
—que se yo...
—¿de chicas?, ¿eso es lo que quieres que hable?
—si... después de mi, ¿seguiste con ella?
—no... —dijo sincero lo pude notar en su tono de voz. Aun lo conocía bastante bien—, me arrepentí de haberte dejado...
—¡Adam basta!
—si... pero solo perdoname quieres... se que muy en el fondo, no me has perdonado, solo quiero paz entre nosotros
—y tenemos paz, solo que... te exaltas, cuando hablas de lo que tuvimos —se quedo callado. Yo tenia la razón— eres un chico muy agradable, carismático... encontraras a alguien mejor que yo
—no lo creo... —dijo en un tono incomprendible pero lo alcancé a escuchar. No dije nada sobre eso y continué hablando.
—Adam, te lo digo ya como amiga...
—bajen por favor... —me interrumpieron.
—¿tan rápido? —bajamos del juego al instante. No platicamos nada, él sabia que después de este juego me llevaría de regreso a casa y así lo hizo. Llegamos un poco rápido, eran ya casi las nueve de la noche y no había trafico. Al llegar me acompaño a la entrada de mi casa. Sonreí, estaba dispuesta a pese lo que hablamos anteriormente se quedara en el olvido. Yo también quería hacer las pases de una buena vez.

—¿que era lo que me ibas a decir como amiga? —hablo primero que yo.
—¿yo? —¿de que hablaba?
—si no terminaste de decirme... y quiero saber que es lo que me vas a decir, por favor —comencé a tratar de recordar...
—si, ya lo recordé —espero atento—. Como amiga, recuerdalo —acento con la cabeza—. Como te lo dije antes, eres una persona increible —trague saliva—, pero no quiero que me esperes, ya no quiero que me lastimen...
—¿que? —dijo casi en un grito y después bajo de nuevo el tono de voz. Rió—. ¿Pensaste que yo te estaba esperando?, hace mucho que deje de hacerlo... esto esta perdido
—¿como?, si... tu, todas las indirectas y esas cosas, te hablo de Nick y te pones mal...
—porque yo no se como no entiendes —me interrumpió y tomo su cabeza entre sus manos—, lo anterior si, son muchas indirectas y tienes razón yo siento aun demasiadas cosas por ti, si. Pero no puedo permitir que Nick te haga esto...
—¿que es lo que no puedes permitirle? —bufó.
—tu estas aquí, llorando, suspirando sin divertirte... ¿y él? —me pregunto.
—no lo se, no me ha llamado
—¡Dios! —suspiro fuertemente— ves de lo que te digo, no llamadas, no correos, no mensajes... Nada ________*, ¿acaso no comprendes?
—¡dímelo ya!, sea lo que sea dime lo... —sabia de lo que estaba hablando, era sobre Nick y su nueva chica, pero quería oírlo de él, quiera que él me lo confirmara.
—él te engaña... lleva mucho engañándote... siempre te engaño —lo dijo en un tono desesperado.
—lo dices por que tienes envidia de que él si me tiene a mi y que yo lo ame
—si que eres una tonta
—no me faltes el respeto —le advertí.
—esta bien me excedí, pero entiende ¿y entonces que es esto? —saco su celular y me mostró una clase de mensaje. Decía:

"Ella me agrada, nada comparado con ________*. ¡Ha, divertido!" —lágrimas no hicieron esperarse, dolió en lo mas profundo de mi alma.

—¿ahora si sabes de lo que hablo? —dijo un tono mas suave.
—¿pe-pero de cuando es el mensaje? —pregunte sollozando.
—fue a principios de este año, a finales de enero —tape mi rostro entre mis manos, era una estúpida. Exacto, el destinatario marcaba que era el número de Nick y hasta me enseño el día y la hora. No mentía.
—¿porque? —dije aun con mis manos en mi rostro—, ¿y entonces...?, ¿el anillo, nuestro compromiso, nada?
—no lo se, eso si, necesitas hablarlo con él, yo no soy quien para decírtelo
—¿algún numero o algo?
—nada, nada _________*, lo siento —seque mis lágrimas, él ya no se las merecía mas.
—necesito estar sola por favor
—cualquier cosa me llamas, ¿si? —acente con la cabeza. Me dio un abrazo para luego abordar el auto. Al entrar a mi casa mamá venia hacia mi.
—¿que pasa? —pregunto ella.
—nada mamá nada, quiero estar sola —comencé a correr escaleras arriba y ella detrás de mi. Llegue a mi recámara antes que ella y cerré la puerta con llave—, lo siento mamá, lo siento —dije mientras mi espalda se deslizaba por la puerta y caía sentada con mis piernas extendidas al frente. Tome mi rostro entre mis manos y por mas que quería que lágrimas no salieran, era imposible no llorar por alguien al que le entregaste tu corazón, al que le confesaste cada cosa de tu vida, al que por mas de dos años le di todo. Sollozaba, sentía que me faltaba el aire, sentía como mi pecho se comprimia. No pude escuchar nada mas, ya no tocaban la puerta mas—. Te acabas de ganar mi odio Nick Jonas, todo... lo juro —fue lo último que mencione aquella noche, de la cual me he arrepentido toda mi vida.

Capítulo # 55

—Joe... —quité mi mano por mera intuición, no era Nick y la verdad esperaba que no lo pretendiera, solo recibí un —lo siento— por parte de él; Gracias a lo ocurrido el camino se desarrollo con un silencio verdaderamente incomodo, yo observaba los autos moverse a gran velocidad por mi ventanilla, la cual se encontraba un poco empañada a causa del resto que había dejado la lluvia.

Comenzaba a reconocer el camino... Si mi intuición era correcta, nos dirigíamos al lugar donde lo vi por primera vez, el lugar donde nos conocimos... un parque de diversiones, pero acaso ¿podría divertirme de igual forma como antes...?

Flash Back
—Peet no seas así, osea estas de acuerdo que no me voy a subir sola —le decía apuntando una gran rueda de la fortuna que se encontraba exactamente a nuestras espaldas.
—________* ahora que la veo de cerca, esta un poco alta —dijo mostrando un poco de pánico.
—no seas cobarde, eres mi hermano mayor... por favor —esto ultimo lo decía con la cara mas tierna que podría crear en ese momento, pero fue imposible convencerlo.
—por solo un minuto, aun así no _______*, enserio —decía levantando la valla y saliendo de la fila; Estaba a punto de seguir, para ocupar mi lugar.
—Peet Wilder, no me puedes hacer esto —le reclamaba hasta que una voz masculina impidió que siguiera.
—señorita, es su turno, solo que deben haber dos personas en la canastilla, ¿se subirá? —era el guardia.
—pues si quiero, pero nadie viene con migo —decía lanzándole una mirada de odio a mi hermano, el cual se encontraba en la salida del juego.
—esta bien —el señor comenzo a elevar la voz, mientras se dirigía hacia las personas en la fila- ¿hay alguien sin pareja? —se oyó una voz masculina contestando en forma afirmativa a la pregunta antes formulada por el guardia.
—yo vengo solo —decía un joven un poco mas alto que yo acercándose timidamente hasta el lugar donde nos encontrábamos.
—esta bien, si no tiene inconveniente puede subirse con la señorita —le decía apuntandome a mi, a lo que yo rápidamente dirigí mi mirada hacia aquel muchacho, este no dudo en decirle que si y después de unos minutos, la rueda de la fortuna ya se encontraba dando vueltas y yo compartiendo mi asiento con aquel muchacho, aún desconocido para mi... mientras el juego rotaba sobre si, el aire alborotaba un poco mi cabello, me sentía rara, no se si decir incomoda, ya que el muchacho me observaba demasiado, hasta que por fin logro decir algo...
—hola —voltee un poco confundida, esta bien, era muy simpático.
—hola... —le respondía creando una pequeña sonrisa sobre mi rostro.
—¿por que venias sola?
—¡Aah! la verdad no venia sola, venia con mi hermano, pero se arrepintió en subirse con migo y he comprobado mi teoría de que ahora se que es acrofobico —le decía, mientras el soltaba una pequeña risa a causa de mi comentario.
—¿y entonces por que te ilusiona? —decía en un tono irónico, estaba comenzando a tomar confianza muy rápidamente.
—no lo se... pero se lo preguntaré —el juego comenzaba a detenerse, dejando nuestra canastilla hasta el tope, se lograba ver todo el parque desde arriba—. ¡Wow! se ve genial
—lo se... —observabamos el lugar, hasta que me di cuenta que ahora su mirada se posaba en mi— a todo esto, ¿como te llamas?
—¡Aamm! —dije algo nerviosa—, ________*, ¿y tu?
—Adam... me llamo Adam —creé una pequeña curva de lado sobre mi rostro, en cuestión de segundos nuestra canastilla ya se encontraba en el lugar donde habiamos comenzado el recorrido, bajamos cuidadosamente de éste y sin pensarlo nos dirigimos juntos hasta la salida... No se por que razón, no quería que se despidiera en ese momento, deseaba seguir conversando con él, hasta que por fin hablo.
—¿no quieres ir por un refresco? —me decía mientras apuntaba el camino hacia el snack con su dedo pulgar, obviamente no podía desaprovechar la oportunidad.
—claro —recorrimos el parque juntos por un par de horas, la verdad era muy divertido, hasta logramos intercambiar teléfonos...—

Flash Back's End

Recordaba perfectamente aquel momento, ¿como era posible que te llegue a gustar una persona con solo verlo?, en verdad Adam me había gustado desde que lo vi, solo que parece que las cosas no funcionaron muy bien en el pasado; pero algo me decía que quería intentarlo de nuevo, solo que ahora soy yo, la que no lo desea... me había hundido en mis pensamientos, ya que no me había dado cuenta de que ya habíamos llegado, el auto se encontraba en un aparcamiento del estacionamiento y Joe ya hacia alado de mi, sujetando la puerta y extendiendo su mano hacia mi para que pudiese salir...

—Joe...
—no digas nada, se que te divertirás... —sonrió.
—eso espero —dije en un susurro. Tome su mano solo para salir del auto y caminamos a las taquillas del parque. Nos pusieron una clase de brazaletes con colores fosforecentes y al instante estábamos dentro del parque, había muchas familias, niños, parejas, caminando y corriendo por todos lados.
—¿a cual te gustaría subir primero? —dijo algo entusiasmado.
—no se... ¿tu? —aun lo conocía bastante bien y estaba segura que comenzariamos con los juegos un poco "aniñados" al principio y para el final dejaría los juegos con mas diversión; Noto mi estado... en serio, no estaba bien, sentía que le estaba siendo infiel a Nick... ¿pero que mas da?, él estaba haciendo eso conmigo.
—¡vamos! —dijo casi en un grito jalando mi mano de golpe. Llegamos a la clase de un juego giratorio—. ¿comiste algo? —pregunto.
—no... —eleve una ceja.
—ok yo tampoco, así ninguno de los dos tiene cero probabilidades de que vomite —reí. Era divertido, continuaba siendo divertido—. Al fin llego señora alegría...
—señorita... —dije yo.
—¡Wow!, me gusta esa actitud tuya jovencita —me continuo jaloneando hasta llegar a la fila en donde mas chicos, igualmente entusiasmados como nosotros esperaba su turno. Al instante subimos—. ¿Sabes que ya no hay vuelta atrás? —me reto Adam.
—si, se que no hay vuelta atrás... ¿y tu?, ¿quieres dar vuelta atrás? —rió sarcásticamente.
—claro que no, hacia demasiado tiempo que no venia —dijo desviando su mirada de la mía. Reí.
—eres un mentiroso... dime una aproximación de hace cuanto no venias —soltó una gran carcajada.
—de hecho vine el mes pasado...
—nunca se te quitara lo mentiroso —ambos reímos. Escuchamos unos propulsores y un fuerte sonido de los candados abrirse... el juego comenzo a elevarse en el aire y así después comenzo... Yo gritaba como una loca desquiciada, el juego si que era de gran velocidad. Al bajar del juego tome mi cabeza entre mis manos, estaba algo mareada...
—¿estas bien? —pregunto Adam. Reí a carcajadas—, ¡wo, wo, wo! tranquila
—es que fue demasiada adrenalina... ¡Vamos de nuevo! —rió conmigo.
—¿al mismo?, existen miles de juegos aquí, la noche es joven como nosotros —bromeo y reí... Hacia mucho que no lo hacia y me hubiera encantado que esto hubiera sucedido con Nick, pero ahora era yo la que tenia que divertirse. Recorrimos la mayoría del parque, subiendonos a todos los juegos posibles, bebimos unos refrescos y descansamos en unas sillas que estaban ahí mismo, dentro del parque.

—y entonces se pego... —reímos. Trate de tranquilizarme, bebiendo un poco de mi refresco. El único juego que faltaba por subirnos era justo la rueda de la fortuna, era mas que obvio que le quería dejar al final.
—¿quieres subirte a la rueda de la fortuna, para finalizar? —decía mientras veía el vaso de su refresco y bebía un sorbo. Era obvio.
—claro que si... ¿porque no?

sábado, 10 de octubre de 2009

Capítulo #54

Comenzaba a llover, cada vez las gotas de la lluvia chocaban con mas intensidad por mi ventana, provocando un ligero aire frío que alborotaba las hojas de los arboles, haciendo que estos se movieran de manera rítmica provocando una vista hermosa; Había pasado cerca de dos semanas y ... aun no tenia noticias de él... ¿de que sirvieron los "te quiero"? ¿los "te amo"?...ahora él se había desvanecido como el agua sobre mi ventana... No puedo soportar el echo de que ya no lo veo mas ... que sus brazos, que me hacían sentir protegida, ya no se encontraban mas rodeandome y protegiéndome... y el echo es que ni siquiera tenia la sertesa de que eso pudiera ocurrir de nuevo.

Pero entre mas pienso, creo que eso forma parte del pasado, por mas que me duela, él no volvería a mi lado con solo cerrar mis ojos... Él ya esta comenzando otra vida... y sin mi ... ¿por que yo no hacer lo mismo? ... ¿por que soy yo la que tiene que sufrir por él? ... la que pase días en su cuarto sin salir, mientras él "disfruta" de los comienzos de la fama.

*
La lluvia había cesado y me encontraba sobre la entrada de mi casa observando los árboles, y el pequeño arcoiris que ésta había causado con colores alegres, pensaba seriamente en que podria ser lo que estuviese haciendo, cuando lentamente comencé a ver como un auto se acercaba hacia el recibidor de mi casa, era un... un ¿mustang?, me pare rápidamente mientras una sonrisa comenzaba a dibujarse sobre mi rostro... Había vuelto por mi... había regresado a explicarme los "mal entendidos"; Logró estacionarse exactamente frente a mi... pero una vez mas, todo era causa de mi imaginación.

—hola ______* —saludo amablemente Adam, una vez mas destruyendo mis ilusiones, pero ¿que hacia él con el auto de su hermano?
—hola, ¿que haces tu en ese auto? —pude notar como mi voz se tornaba en un ligero tono interrogativo.
—pues dudo mucho que se lo pudiera llevar hasta New York —decía mientras apuntaba al auto y soltaba una pequeña pero
significante risita— ó al menos que él regresara por el —ese comentario no me hizo nada de gracia, ¿como volveria por un auto y no por mi?. Solo creé una risa de lo mas forzada posible, no por que así lo quisiera, si no por que así me salia— y ¿estabas por salir?
—¡Oh no!, solo me encontraba observando el paisaje —logré mostrar mi dentadura en una sonrisa aún mas forzada que la anterior— y ¿tu? ¿que haces aquí?
—bueno, es que como no llamaste desde que yo te colgué... pensé que algo había ocurrido, no se...-decía mientras sujetaba
sus rulos no bien marcados que se encontraban debajo de su nuca-
—¡oh cierto! lo siento Adam —me disculpe— en verdad no había tenido tiempo —baje un poco mi mirada al recordar todo lo que había pasado estas dos semanas... solamente me la pasaba llorando, suspirando, y esperando que el teléfono sonara...
—y... ¿que piensas?
—¿sobre que?
—si ¿quieres ir?
—a ¿donde?
—pues... a donde sea -decía mostrando sus dientes, a causa de una sonrisa nerviosa.
—¿que mas da? —dije en susurro a lo que él para nada oyó, gracias a Dios— si, ¿porque no? —sonrió animado, mucho diría yo. ¿Porque no salir con tu ex y con el hermano de tu ex-novio?, aun así podía mantener una linda y mas unida amistad con él—, solo me voy a cambiar y...
—si, si no te preocupes —lo vi un poco ilusionado y su tono de voz antes nervioso se había desvanecido.
—¿gustas pasar?, no vaya ser que comience a llover de nuevo —rió.
—¡gracias! —dijo mientras se aproximaba mas a mi— pensaras que soy un desconsiderado por no saludarte —de nuevo se puso un poco nervioso.
—no hay de que preocuparse, ni siquiera yo hice el intento —mostré mi dentadura, mostrando un poco de amabilidad. No se que es lo que trataba de hacer que se trabo un poco al aproximarse a saludarme. Termino por rodearme con sus brazos y yo hundí mi rostro en su cuello... Esto en realidad era el colmo, ¿era yo o su loción era idéntica a la de Nick? Aspire discretamente aquel hermoso y delicioso aroma quedandome un momento mas abrazándolo, me hacia recordarlo; Me aleje de él y sonrió. De inmediato lo deje en la estancia y subí por las escaleras, me puse algo sencillo un pantalón de mezclilla una blusa lila algo holgada y unas balerinas negras, solté mi cabello que estaba en una coleta y deje que con la liga que se le marco, se le hiciera ondas en mi cabello, lo deje así suelto. Me retoque con un poco de maquillaje: rubor, polvo, delineador de ojos, protector de pestañas y brillo labial. Tome mi celular y lo coloque en el bolsillo del pantalón. Baje para encontrarme con Adam que al momento de escuchar pasos detrás de él se giro y se quedo algo sorprendido—. ¿nos vamos? —pregunte. Caminamos hasta el recibidor en donde deje sobre el teléfono de la casa una nota avisando en donde estaba y que traía conmigo el celular para cualquier cosa. Obvio estaba, ¿porque dejaba esa nota?, por si Nick llamaba a casa me hablaran de inmediato; Subimos al instante en el auto, como todo un caballero me abrió la puerta. Al momento de entrar todos los recuerdo regresaron a mi memoria: nuestro primer beso en el que regresabamos de la pizzeria en medio de la lluvia. Jamas olvidaría por nada del mundo ese día y desde luego que ese beso; Apreté mis ojos un poco fuerte y una lágrima recorrió sobre mi mejilla que al instante de que Adam subiera la limpie velozmente. El aroma de Nick estaba impregnado en el auto y me hacia extrañarlo y amarlo mas; Al instante subí mis pies encima del asiento—. No creo que Nick se enfade por subir los pies, él me dejaba hacerlo —suspire y sonreí al recordarlo.
—no, no lo creo —dijo Adam un poco desanimado.
—¿a donde iremos? —pregunte.
—¿a donde te gustaría ir?... ya se —dijo rápidamente—, te gustara —sonrió ampliamente. Manejaba a una velocidad normal y yo miraba al frente, hasta que sentí como su mano se poso sobre la mía.

...

Capítulo #53

Pasaron las horas... pareciera que fue solo hace unos segundos los cuales, le había colgado a Valery; Pero ya eran cerca de las diez de la noche. Nada, ni una llamada, ni siquiera un e-mail. De vez en cuando sonaba el teléfono de mi casa, pero siempre terminaban siendo o las amigas de mi mamá o llamadas para Peet. Ningún resto de Nick... ni siquiera una llamada de terceros, como seria su mamá o alguien de su familia; Mis ilusiones disminuían al ver pasar los minutos... ¿por que?, ¿que hice mal?, ¿por que jugó con migo de esa manera?, aún no lo comprendía.

Desde esa hora en la madrugada que no comía nada, mi cabeza dolía y sentía como mis ojos se encontraban inchados a causa de las lágrimas que aún salían de mi, imposibles de controlar. Cerraba los ojos e imaginaba que todo estaba bien, nada de mentiras, ningún resto de duda, solo él y yo... pero después los abría y estaba solo yo, envuelta en una extensa nube de confusión, ira, odio, por que no decirlo, pero a pesar de todo amor... amor... Ni siquiera ese mensaje podría borrar todas
sus caricias, sus promesas, mucho menos lo que aún siento por él.

¿Y si no llamaba?, y ¿si se olvidaba de mi? No, no, no eso no pasará; Continuaba lidiando con mis pensamientos cuando por fin sonó mi celular, necesitaba una explicacion y espero y aunque sea por este medio me la proporcione, no se si estaba enojada, feliz, triste.. todos los sentimientos se juntaban, lo único que quería en ese momento era, escuchar su voz de nuevo: con un tono tranquilo, lleno de suavidad y de seguridad que me impartía. Inmediatamente presioné la tecla verde.

—Nick —dije con tono un tanto desesperado.
—¿Ah? no —sonó un poco parecida la voz, pero en definitiva no era él—, _______* soy Adam
—¡Ah! hola —se podía distinguir como mi voz se esforzaba por mostrar gentileza, pero solo salio de mi una mala copia
de ésta.
—¿como estas?
—supongo que bien —dije acomodandome, ya que estaba acostada sobre mi cama—, ¿a que viene tu llamada? —pregunte cortez y firme.
—no, solo quiero saber si... no deseas salir a... —tardo—, comer algo o que se yo
—¿hoy? —pregunte, eran ya las diez de la noche. Rió nerviosamente.
—no, mañana o cuando tu puedas —dijo un poco ¿feliz?. Pero aun así yo no tenia ganas de hacer nada y menos volver a salir con uno de los chicos que me había lastimado. Pero no me quedaría el resto de mi vida aquí; Intente pensar que estaba todo bien, que yo aun estaba bien con Nick y las cosas entre nosotros estaban bien.
—¿entiendes que estas invitando a la no-novia —me costo un poco decirlo— de tu hermano a salir?
—si —dijo de inmediato—, pero yo quiero invitarte, como amigos...
—no lo se Adam... Me siento muy cansada, no he tenido un día muy bueno que digamos... tal vez cuando me sienta mejor te marque, ¿ok?
—ok, ok tu me llamas... —dijo un poco desilucionado—. Que te sientas mejor, adiós... —¿sentirme mejor?, él no sabia como estaba física y emocionalmente. Deje mi celular sobre la cama después de terminar con Adam, un baño me caería bien. Camine con desgano hasta mi armario del donde saque una toalla y unas pequeñas bocinas para mi ipod. Me quite la ropa ahí mismo y solo me quede en ropa interior en donde me rodé con la toalla que había sacado. Entre al baño en donde puse a que la bañera se llenara con agua tibia, podía verse el vapor que formaba. Regrese a mi cama y tome el celular junto con el ipod que estaba en el cajón del buró, para asi regresar al baño en donde cerré la puerta detrás de mi. Hice una coleta alta en mi cabello, conecte mi ipod en las bocinas y reproduci una lista de canciones tranquilas, que iban desde Lifehouse, Coldplay, Switchfood, Copeland y Paramore, obvio en un volumen adecuado que solo mis oídos podían percibir. Termine de quitarme la ropa no sin antes colocar un poco de jabón liquido en la bañera. Entre en esta y el agua estaba perfecta, coloque una toalla en el borde de la bañera detrás de mi nuca y recargue mi cabeza ahí. Cerré los ojos y trate de relajarme, por mas que intentaba no lo lograba, Nick continuaba siendo el centro de atención. La verdad no tenia otra cosa en mas que pensar; Jugaba con la espuma que el jabón había formado pasándola desde mis hombros, mis piernas, mis brazos. Y siempre ese anillo y la cadena me hacían recordarlo y ponerme un no tanto deprimente, tenia que ser positiva y pensar que estábamos bien, que él regresaría en dos años y estaríamos de nuevo juntos; Mientras centraba mi vista al frente tocaron la puerta.
—¿quien es? —dije suavemente.
—soy yo, mami, ¿estas bien?
—si mamá, gracias
—deje un vaso de jugo y un sandwich de jamón sobre tu buró, debes comer algo —ella aun no sabia nada sobre lo de Nicholas y no pensaba decírselo, por mas que ella siempre me apoyara no quería que de nuevo se preocuparan por mi. Ella pensaba que yo estaba así por la partida de Nick, no sabia la verdad.
—gracias —volví a agradecerle.
—te amo —dijo para después ya no escucharla más y así una puerta cerrarse. Solté mi cabello y me hundí en el agua tratando para finalizar y salir de ahí. Así lo hice salí y me rodee con una toalla, puse pausa en el ipod que ya casi se terminaba de reproducir la lista. Abrí la puerta y mi recámara estaba alumbrada por una ligera luz que salia de mi lámpara de noche que estaba sobre mi buró y en donde también estaba una charola con lo que mamá había traído. Camine hasta el armario en donde busque mi ropa interior y mi pijama compuesta por un short y blusa, ambas de tela, me cambie. Buscaba entre mis cosas una ligera sudadera y que estaba un poco fresco, había aire. Movía los ganchos en donde estaba colgada mi ropa y buscaba en los cajones, recordé en donde la había guardado, el último cajón de mi armario, apenas lo abrí y había ahí una camisa un poco formal color hueso de botones, la tome y la extendí enfrente de mi, era de Nick. La apegue a mi cuerpo y mi rostro y trate de pensar porque hacia esa aquí; Lo recordé, había sido aquella vez de Acción de Gracias, había dado por ultima vez una vuelta a su recámara por si algo se le había olvidado y si, esa camisa, solo que con todo lo que había pasado no recordé nada; Sustituí la blusa de tela por esa camisa de botones, por mas que pensaba que él me estaba engañando y simulara odiarlo, lo amaba y lo extrañaba. Quede así y camine a mi cama del lado del buró en donde me senté sobre esta y proporcione unas ligeras mordidas al sandwich y unos tragos a el jugo. Regrese al baño en donde cepille mi cabello y mis dientes también. Mire mi celular, las doce de la noche, tantas horas había pasado en la bañera. Sonidos provenian de afuera, se escuchaba como el viento chistaba al querer entrar por una parte de mi ventana entre abierta. Abrí la puerta corrediza que daba hacia mi pequeño balcón, al abrirlo una ráfaga de aire corrió mi cabello semi-seco. Me senté ahí en el suelo abrazando mis piernas y apoyar mi mentón sobre estas. La luz de la luna y la de la pequeña lámpara alumbraban parte de mi recámara y a mi. La camisa de Nick era de mangas largas y podía decir, el aire provocaba que su perfume ya no tan concentrado rozara mis fosas nasales y causara en mi grandes suspiros y lágrimas rodar por mis mejillas. Solo había pasado al menos un día desde que se había ido y extrañaba todo de él: su voz ligera y pacifica, sus ojos pequeños pero profundos, sus manos fuertes acariciarme, su respiración sobre mi oído y sus labios jugar con mi cuello y con mis labios también.
—te amo y te extraño

...

Capítulo #52

El celular de Nick estaba sobre mi cama, ¿que hacia aquí?; Mis manos temblaban, era la única forma de tener contacto con él y mediante correo electrónico, pero el celular era el mas importante; Tome el celular con delicadeza, la luz de la pantalla me cegó un poco, parpadee un poco para aclararla, era un mensaje. Se que era de mala educación ver las cosas de las otras personas, pero tal vez era alguien importante ya que ahora era todo un ídolo de la música. Sonreí a eso. Pique la tecla leer y comencé a redactar:

"espero y tengas un buen viaje, quiero "mostrarte" la ciudad. Ya te quiero ver, besos KimK" —sentí como si una estaca cruzaba justo por en medio de mi corazón.

—te odio, te odio, te odio —dije lanzando el celular que reboto en la cama y cayó en el suelo. Lo sabia. Él, él solo estaba jugando conmigo. Yo que me entregue completamente, él sabia tantas cosas de mi; Me eche boca abajo, lloraba intensamente, lágrimas salían, salían y salían, ¿como me podía hacer esto...? Me sentía una estúpida, una inútil que creyó en todo lo que un chico le dijo de nuevo. Esto era el colmo, chicos de la misma sangre con el mismo apellido, me habían humillado. ¿Que hice mal? al principio fui una creída y lo acepto, pero por él cambie, mis papás lo notaron, mis amigos lo notaron... ¿Él acaso no lo noto?, yo me sentía cambiada, verdaderamente yo me sentia otra persona, nueva y renovada; Trate que mi respiración se controlara, me arrastre por la cama hasta en donde había caído el celular, estaba abierto ese doloroso mensaje. Lo leí de nuevo, ¿quería acaso torturarme mas?; Lo único que hice, fue apagar el celular, me sentía mal, no le contestaría el mensaje, me sentía una cobarde. Ahora era eso, una cobarde que no podía enfrentar a su no... ex novio. A continuación lo guarde en el buró. Me senté con mis piernas arriba y sobre estas una almohada. Me dolía mi pecho, sentía que el aire me faltaba. Me dio un escalofrío que hizo que la piel se me erizara y enseguida, al tratar de correr las sábanas hacia mi, ese perfume, ese embriagante y delicado aroma varonil hizo que diera un gran suspiro. La traje a mi y la apegue a mi rostro, hundiendo este en la sábana. Se podía oler perfectamente, pareciera que estuviera alado mio, pareciera que él había pasado días acostado sobre mi cama para dejar impregnado su aroma. Se preguntaran, ¿tan fuerte era el aroma?, no, era dulce, con unos toques cítricos y en este momento, mis sentidos estaban mas sensibles que nunca. Deje caer la sábana sobre la almohada y extendí mis manos en esta. Pude ver ese hermoso y valioso anillo de compromiso, colocado a la perfección sobre mi dedo—, ¿porque Nicholas? ¿porque? —hundí mi rostro en mis manos empapándolas por completo. Sollozaba suavemente, no quería que de nuevo se preocuparan por mi. Otra vez la hija estaba dolía, otra vez a la estupida hija le habian lastimado su corazón, de nuevo; Coloque mis manos sobre la almohada viéndolas desde un muy buen punto, temblaban. Traté de sacar ese anillo, pero algo me lo impedía y no sabia ese algo. Me era imposible sacarlo, lo amaba. Algo me hacia aferrarme a el, al igual que la cadena. ¿que pasara con sus promesas?, las había roto, ni siquiera fue capaz de decirme que tenia otra; Mi rostro estaba totalmente húmedo por las lágrimas. ¿que pasaría conmigo?. Tenia miedo, el que ya no hablara, el que ya no regresara. Juraria por mi vida que eso seria ser un cobarde, un muy cobarde. Tome mi celular que estaba sobre el buró y lo primero que vi fue una fotografía mía con Nick, el dolor en mi pecho se extendió hasta mi corazón, sentí una ligera punzada sobre este. Apegue el celular a mi pecho y me corrí hasta recargarme en el respaldo de la cama, busque tímidamente el número de Valery y teclee realizar llamada. Espere unos timbres, tres para ser exacta cuando contestaron...

—¿y ese milagro? —dijo en un tono muy alegre. No hable—, ¿________*, estas ahí?, ¿que pasa?
—Nicholas, Valery —me largue a llorar en el teléfono.
—¿tranquilizate quieres?, él regresara en dos años, serás fuerte
—ya no me importa si regresa o no —dije enfurecida.
—¿que?, no entiendo
—él me engaño, él esta saliendo con otra —sollocé mientras lloraba.
—¿como? —dijo verdaderamente sorprendida.
—yo estoy igual que tu, no lo puedo creer
—¿pero como lo supiste?, ¿él te lo dijo?
—no, el es un cobarde, un idiota...
—no digas cosas de las que después te puedes arrepentir _________* —me interrumpió.
—nunca en mi vida estuve mas segura... —dije firme.
—¿pero cuentame?, necesitas desahogarte
—él se quedo conmigo ayer en la noche y esta mañana, de aquí fuimos a su casa y después al aeropuerto, llegue y trataba de dormir cuando me despertó una vibración, era su celular Valery, su celular —dije histérica dejando salir de mi sollozos sofocantes—, era un mensaje de una tal Kim, le decía que lo quería ver y que quería mostrarle la ciudad. Esa tal Kim puso mostrarle entre comillas, no me quiero imaginar que eso eso que le quiere mostrar. ¡Lo odio! —ella se quedo callada por un momento.
—... ¿pero?, ¿él no te dijo nada?
—¿crees que me lo hubiera dicho?
—si —me interrumpió—, se que no lo conozco mucho, pero siempre veo la forma en que te mira, como te besa, como juegan, no creo nada —largue de mi un suspiro—, él se ve tan sincero, te lo hubiera dicho ________*. ¿y?, ¿no hay modo en que lo puedas localizar?
—no, correo pero no, espero y cuando llegue allá me pueda marcar y explicar. Si tanto me ama, le diré que venga y que me lo explique de frente
—¿estas segura?
—si, él dijo que haría cualquier cosa por mi —me despedí de ella y finalizo la llamada. Me quede igualmente sentada, tome el teléfono inalámbrico de casa, mi celular, encendí la laptop y esperaría a que él se dignara a marcarme, a decirme que todo estaba y estaría bien.

...

Capítulo #51

En un transcurso de media hora llegamos al aeropuerto. Pago la carrera del taxi y así entramos por esas puertas automáticas corredizas. Nos dirigimos al área del equipaje, en donde le pusieron una etiqueta a su maleta y la pusieron en el transportador, que giraba con todas las maletas. Caminamos hasta la sala de espera, nos sentamos en las sillas que estaban ahí quedando enfrente de la enorme pizarra que marcaba todos los vuelos por salir. No se porque motivo, comencé a morder mis uñas...
—¿te estas mordiendo las uñas? —pregunto Nick ,de inmediato escupí.
—¡asco! —sacudí mi mano— yo no hago esto... comprendeme —dije histérica. Rió y me abrazo apegandome a él.

Vuelvo numero diecisiete directo a Nueva York, esta abriendo las compuertas del avión, favor de abordar por la puerta veinticinco —se escucho en el altavoz del aeropuerto. Era su vuelvo. Me dejo de abrazar y se puso de pie extendiendo su mano hacia mi.
—¡estúpida voz! —dije mientras la tomaba y me ponía de pie. Caminamos hasta la parte de las barras de seguridad y hacia varía gente formada, esperando su turno, en cambio él ni fila hizo, aun no pasaría. Se coloco enfrente de mi, tomando mis manos. Comencé a temblar de estas—. ¿traes todo, verdad?, ¿boleto, ropa, celular? —dije nerviosamente.
—¡hey, tranquila! —me abrazo. Lágrimas de histeria salieron de mis ojos, comenzando a empapar su camisa. Me alejo un poco de su cuerpo—, terminaras por bañarme —reí tontamente. Limpio una lágrima con su dedo. Suspiro—. Llego la hora —dijo mirándome fijamente a los ojos mientras tomaba mi mentón, para que en ningún momento bajara la cabeza y me obligara a verlo. Y lágrimas continuaban saliendo—, esto —comenzo a señalar cosas con un inmenso significado en ambos—, tampoco esto—, señalo, la esclava que él usaba, señalo la cadena con el dije, señalo desde luego que mi anillo— y ni siquiera esto —señalo ambos corazones— permitirá que te deje de amar. No importa las cosas materiales, cuantas cosas nos hayamos regalado, lo que esta ahí es lo que me importa, lo cuan fuerte nos amamos.
—no te quiero olvidar —finalice entrecortado.
—no me olvidaras —dijo apenas a centimetros mios y sin dejar de mirarme a los ojos.
—dime que tu no me olvidaras, lo necesito
—no te olvidare —cayó besando delicadamente mis labios y lágrimas de ambos salieron. Sentía que me ahogaba, que no podía mas, que en cualquier momento mi cuerpo se desplomaría en el piso. Finalizo acariciando tiernamente mi mejilla—. te amo, no lo olvides —mis manos cayeron a los costados de mi cuerpo cuando él las soltó. No tenia fuerza en mi cuerpo. Beso fugazmente mis labios de nuevo y se dirigió hacia el área de seguridad. Paso por esas barreras y desde luego también checar su maletín de mano. Me cruce en brazos, tratándome de abrazar a mi misma. Justo cada recuerdo pasaba como fotografía por mi mente y eso provocaba en mi llorar mas. Hacia allá iba él, directo a entregar su boleto para abordar el avión. Ningún momento dejaba de verme, su mirada parecía un imán, que yo era el polo negativo para así atraerlo. Al momento de entregarle a esa señorita con sombrero, falda y blusa azul mejor conocida como azafata, hable:
—¡Nick! —él dirigió mi vista conmigo, que por tan solo un momento había esquivado su mirada para entregar su boleto; Hice con mis manos una forma de un corazón y él sonrió como pudo. Volvió a dirigir su mirada al frente y comenzo a caminar. Tape mi boca con una mano, no podía creerlo, el amor de mi vida, el ladrón de mis sueños, se estaba alejando de mi, se llevaría con él todas mis fuerzas, mis esperanzas. Pero sabia que regresaría, regresará después de dos años. Tenia miedo de olvidar sus abrazos, su piel, sus besos, sus sonrisas, sus ojos posarse en mi, todo, absolutamente todo; Baje mi mirada al suelo, aun con mi mano en la boca, tratando que de mi no saliera ningún tipo de ruido, debido a que sollozaba. Mi respiración iba en aumento, sonaba desesperada. De mis ojos salían lágrimas sin compasión, como si hubiera perdido a un familiar, no paraban en ningún instante.
—¡_______*! —escuche una voz varonil llamarme. De inmediato subí mi mirada al frente, Nick se dirigía hacia mi de nuevo, en un paso apresurado. Llego en menos de un minuto, abrazándome. Y yo largándome a llorar a mas no poder—, no me hagas esto —dije mientras lo abrazaba. Unos cordones de tela nos dividía. Lo abrace mas a mi.
—te amo, te amo —repetía una y otra vez a mis oídos.
—aquí te esperare, siempre como tu quisiste, feliz —tome su delicado rostro entre mis manos y lo besaba constantemente. Entrelazo los dedos de sus manos con los mios, quedando estas entre nosotros, a la altura de pecho.
—feliz —finalizo para tomarme con un brazo de mi cintura apegandome a él, casi sofocándonos. Nuestros pechos chocaban, debido a nuestra descontrolable respiración agitada. Capturo mi labio superior, besándolo con suavidad y jugar con él. Entrelazo de nuevo sus dedos con los mios, mientras aun nos besábamos y una gruesa voz proveniente de un señor nos alejo de aquel interminable beso.
—lo siento —dijo algo avergonzado, un guardia de seguridad— pero el vuelo sale en menos de diez minutos
—gracias —dijo Nick. Miro mis manos y mis ojos por ultima vez y me beso fugazmente. Lo ultimo que pude sentir de él fueron sus fuertes pero suaves manos que se alejaron tan velozmente debido a la prisa que tenia, pero lento para mi, fue como si hubieran pasado alrededor de una hora juntas, acariciándose. Lo vi alejarse ahora si completamente de mi y no había vuelta atrás. Él se estaba yendo. La azafata cerro la compuerta del túnel que llevaba al avión y no logre verlo mas. ¿Que mas hacia ahí parada?, ¿esperando que él se bajara del avión y me dijera que no se iría?, si hiciera eso, yo misma lo regresaba al avión. Él no podía dejar un sueño de su vida y que siempre con dedicación lo logro, solo por mi, por mas que nos amaramos. Lo amaba y lo dejaba ir; Camine directo a los sanitarios públicos y así viéndome en el espejo, me arregle lo normal, seque las lágrimas que aun por si solas salían. Regrese a la entrada del aeropuerto y hacían miles de taxis esperando ahí. Subí a uno y pedí que me llevara a casa. Al regresar tenia mi cabeza recargada en el vidrio y mis pies arriba del asiento, por muy mal que se veía y estaba hacer eso, no sabían lo mal que me sentía, lo que estaba. Los ligeros rayos del sol, me deslumbraron cuando íbamos directo a casa, el sol comenzaba a salir entre las nubes que estas le abrían el paso. Hicimos un poco mas de tiempo en llegar ya que, era hora de trabajo y hora de trafico. Pague la cuota y subí con desgano las escaleras, dejando caer mis pies sobre la duela de la casa. Aun nadie se despertaba, aun mi casa estaba en un total y cómodo silencio. Llegue a mi recámara, deje mi celular sobre el buro, me quite mis botas y así me recoste sobre la cama. Tenia un dolor horrible de cabeza, me sentía cansada, no quería hacer nada mas que llorar. Trataba de consolidar el sueño, mis ojos se cerraban cuando una fuerte y continua vibración me obligo a abrir estos de golpe. Me exalte y me senté, mientras aun la cama vibraba. Dirigí mi mirada al buró, tal vez este estaba muy cerca de la cama que mi celular vibraba y se transmitía hacia la cama, pero era en vano mi celular no había recibido nada, la pantalla no estaba encendida. Comencé a mover las sábanas, las almohadas de mi cama y al levantar una, estaba su celular.

Capítulo #50

—¿me esperas aquí? —pregunto Nick.
—si, me quedo con tu mamá —sonreí. Ya nos encontrábamos en la casa de Nick, la señora Denisse no toco para nada el tema sobre por que su hijo no había llegado a dormir. Espero y no se haya imaginado lo peor; Beso mis labios dulcemente para después subir corriendo por las escaleras.
—querida, ¿deseas un café o algo?
—si gracias, un café esta bien —toco mi espalda y caminamos hasta la cocina. Me hizo sentarme en un banquillo que tenia y deje mi celular sobre la barra de la cocina. Ella puso al fuego la tetera. Me contaba lo emocionada que estaba que a su hijo le hubieran dado esa enorme oportunidad y lo orgullosos que estaban de que él solo lo había alcanzado. Mientras platicabamos dejo dos tazas sobre la barra y saco enseguida el envase de la leche y el azúcar. La tetera comenzo a chillar y ella la quito del fuego y servir agua hervida en ambas tazas. No estaba muy concentrado, solo estaba lo normal. Sentí unos pasos detrás de mi que gire para ver quien era. No, no era Nick era Adam. No lo había visto desde aquella vez al cine y ni siquiera sabia como entablar una conversación con él, sabiendo que... esta aun enamorado y yo al contrario, ya no sentía nada por él.

—buenos días mamá... ________* —dijo entrado por la puerta que se abría de par en par, sobando su cabello despeinado—, ¿_______*? —dijo algo sorprendido porque estuviera tan temprano en su casa. Reí a su expresión.
—lo siento —me disculpe.
—¿porque tan tem...?, cierto, hoy se va Nick —dijo como si nada. A lo mejor y en el fondo si le dolía el que él se fuera pero, pienso yo, que tiene envidia de Nick. Por mas que él tuviera cierta edad para salir de la casa de sus papás, no lo hacia. Cuando estuvimos juntos dijo que tenia un apartamento, bueno que separo un departamento, no se si ya haya terminado de pagarlo, en fin; En cambio yo, sentí una estaca en mi corazón, a mi si me dolía y demasiado, era mas que obvio. No por el simple hecho de no verlo, si no que no conviviria, estaría con él.
—no tienes que disculparte, cariño —dijo Denisse de inmediato. Sonreí—, Joseph, quieres irte y cambiarte por favor, para despedir presetablemente a tu hermano —Adam rodeó los ojos y camino de vuelta para la puerta en donde entraba Nick y este le proporciono un golpe leve en su cabeza. Nick se quejo como todo un niño a su mamá. Llego conmigo y se puso a un lado, abrazándome por la cintura—. ¿ya esta todo listo? —pregunto su mamá.
—si, ya esta todo
—¿se irán en auto o pido un taxi?
—taxi, _______* no trae su auto
—esta bien, los dejo solos —sonrió mientras salia de la cocina.
—gracias —grito Nick.
—¡uhh! ¿aun eres niño de mami? —bromee sobre lo del golpe de Adam. Él rio.
—tengo solo diecinueve añitos —se excuso.
—¿quieres? —le ofrecí de mi café.
—¿es negro? —negué con la cabeza.
—tiene azúcar, mucho —él de inmediato tomo la taza y bebió.
—demasiada
—sabes que a mi también me gusta y mucho —sonreí.
—¿que horas son? —pico una tecla de mi celular y la pantalla se encendió—, las seis quince —su vuelo saldría a las ocho en punto, deberíamos estar ahí cerca de las siete, una hora antes.
—¿ya esta todo listo? —suspire.
—si —dijo en un dejo de voz. Noto mi estupendo animo de alegría; Tenia sus codos recargados en la barra de la mesa con su cabeza girada hacia mi dirección. No dijimos nada. Yo tenia mi mirada fija en la cuchara que con nervios y ansiedad movía dentro del café—, ¡basta! —lo dijo en un tono bajo, pero sentía por dentro como si me gritara. Tomo mi mano que agitaba el café y la detuvo.
—no puedo, estas por irte e ¿intentas calmarme? —safe mi mano de la de él.
—no, solo te digo... bueno, si, me pones nervioso a mi también —tome mi cabeza entre mis manos, demostrando así desesperación. Respire hondo varias veces y pude sentir como solo una lágrima salio de mi ojo y recorrió mi mejilla para así caer a la mesa. Sentí de inmediato como me rodeo con sus fuertes y protectores brazos. Y me largue a llorar—.Tranquila —intento volverme a tranquilizar, pero esta ves lo deje. Anteriormente me había comportado así por que no estaba soportando y tenia demasiadas ganas de llorar y ahora que lo hacia, debía dejarme consolar; Pude sentir su rostro escondido en mi cabello y que me hablaba al oído, diciendo:
—quiero que estando acá, no me olvides —yo solo escuchaba ya que lloraba y dejaba salir sollozos—, así como yo nunca te olvidare, te lo vuelvo a decir, dos años y continuamos siendo felices como lo fuimos en estos últimos días, meses, años. Los dos, casi tres mejores años de toda mi vida, te amo amor —lo aleje de mi y tome su rostro entre mis manos. Vi si acaso, dos lágrimas que rodaban por su mejilla y unas cuantas que estaban estancadas en sus ojos. Nos encontrábamos a tan solo centímetros.
—yo también te amo Nicholas —dije sobre sus labios, esos labios que extrañaría y desde luego a la persona dueño de ellos. El beso fue lento y tierno, cerré mis ojos para disfrutar uno de sus últimos besos y verdaderamente disfrutar. Al cerrarlos, mis lágrimas que estaban estancadas salieron ágiles, llenando de humedad tanto mis mejillas como las de él. El beso finalizo con un abrazo acogedor. Yo hundí mi rostro en su cuello y puedo decir que ahora mas que nunca su perfume despertaba cualquier sentimiento en mi. Y así, aspire lenta y silenciosamente; Un claxon nos separo, era el taxi. Me puse de pie levantandome del banquillo y así salir, pero no sin antes ambos, limpiar nuestras lágrimas. Entrelazo sus dedos con los mios para así dirigirnos al living en donde estaban si acaso una maleta que me llegaba a un poco mas arriba de mi cadera. Se coloco una maleta de mano que se cruzaba por su pecho y en ningún momento soltó mi mano, por mas que le pedía para que él tuviera mas agilidad con las cosas.
—no te quiero ni un momento alejada de mi, no sentirte —dijo mientras caminabamos hacia el taxi con su maleta. El señor taxista lo ayudo. Y así ambos nos regresamos a la entrada, en donde estaban todos: Los padres de Nick, Adam, Kevin y Danielle, su esposa, que hacia minutos habían llegado a la casa; y por ultimo el pequeño Frankie. De una manera u otra tuvo que soltar mi mano, ya que no solo se despediría de beso y saludo de mano de su familia. Tanto la señora Denisse como el señor Kevin, le dieron su bendición para finalizarlo con un buen abrazo. Siguió con sus hermanos que le desearon toda la suerte del mundo y que no se dejara vencer por nada. Desde luego que yo también me despedí, aunque no me iba, no regresaría ese día a verlos. Termino y de inmediato tomo mi mano de nuevo. Nos despedimos de ellos agitando nuestras manos libres. Subí primero en el taxi y después él. Dirigió su mirada, observando su casa por última vez, que no vería mas. Aquella casa y la familia hacían un hermoso retrato, directo para fotografía, ellos agitaban sus manos despidiendonos. El taxi acelero y emprendió su marcha al aeropuerto.

...

Capítulo #49

No la pasamos platicando y me contaba sobre su infancia...
—de pequeño tenia un pez —sonrió.
—¿cual era su nombre?
—Elvis...
—¿igual que tu perro que se escapo? —acento con la cabeza.
—de hecho, todos las mascotas que he tenido se han llamado Elvis —reí bajo.
—¡que tierno! —sonreí ampliamente. Comenzo a jugar con mi cabello, lo corrió hacia un lado y deposito ligeros y húmedos besos en mi cuello, haciendome estremecer. Me abrazo por atrás quedando sus manos enfrente de mi y comencé a jugar con el dije de la esclava que le había regalado.
—se me olvidaba algo —me soltó y llevo sus manos detrás de su cuello. Logre ver una linda y sencilla cadena de oro blanco con una placa que decía "NickJ" con una letra cursiva enfrente de mi, la tome entre mis manos y gire a verlo—, quiero que tu la tengas —sonrió y beso mi cabeza. De inmediato lleve mis manos detrás de mi cuello para tratar de colocármela, él me interrumpió y quite mis manos para así, él, terminar el trabajo. Estaba hipnotizada con la hermosa cadena que llamaba la atención de cualquiera, la tome entre mis dedos y tenia mi vista hacia abajo viéndola, cuando sentí una respiración sobre mi cuello. Nick, volvía a depositar otros besos en este. Gire mi vista y tomo mi rostro entre sus manos. No podía creer que solo faltaban horas para que el amor de mi vida, mi futuro esposo estaba apunto de irse y regresar en dos lentos, horribles y tormentosos años.
—te amo —dije yo en un susurro y capturo mi labio superior, besandonos profundamente y con mucho amor. No quería dejar de besarlo, quería tener su sabor en mi , cada vez nuestros cuerpos pedían aire pero ninguno de los dos reaccionaba, ninguno de los quería que ese beso terminara. Sonreí debido a que ahora en serio mi aire se había ido por completo.
—¡te gane! —dijo victorioso y yo reí levemente. Puse mis pies cruzados arriba de la cama y me coloque aun lado de Nick, él seguía con sus piernas extendidas a lo largo y su espalda recargada en el respaldo de la cama. Tome su mano que estaba sobre la cama a un lado de su pierna. Con la yema de mi dedo índice comencé recorriendo el delineado que tenia su mano hasta llegar a jugar con sus dedos. Inspeccione cada micromilímetro de toda su mano. En la parte superior de esta, sobresaltaban tres venas, que no dude ni un momento en pasar mi dedo por ahí. Él solo me miraba atento a lo que yo hacia; Gire su mano y llegue a la parte de su muñeca, coloque mi dedo índice y mi dedo medio sintiendo así cada latido de su corazón. Subí mi rostro hasta hallar su mirada que estaba perdida en lo que hacia, al encontrarse estas ambos sonreímos. Podía sentir su pulso, al principio un tanto normal y después un poco mas rápido.
—¿tienes hambre? —se asombro a mi cambio radical de tema, aunque ni siquiera estuviéramos hablando, lo que hacia era totalmente diferente a lo que dije.
—¿como supiste?, ¿con mi pulso? —se acerco a mi y tomo mi muñeca acercándola a él y yo así quedar incada sobre la cama. Coloco los mismos dedos que yo coloque en su muñeca y subió su mirada, pensando— siento... que tienes un poco de hambre. Tu estomago pide: leche sabor chocolate con galletas
—¿como lo supiste? —bromee siguiendo su juego.
—soy todo un maestro sobre pulsos —reí bajo. Le pedí que dejara mi mano ya que me pondría de pie para ir por algo de, ¿cenar?, ¿desayunar?, lo que sea. No sin antes él besar mi mano como si ambos fuéramos esa clase de grupo social, de la realeza. Pude ponerme de pie y pregunte:
—¿si quieres galletas?, o si quieres otra...
—no, no —me interrumpió—, esta bien, galletas —sonrió solo curvando sus labios.
—ahora vengo... —tome mi celular, con el podría alumbrar algo y aunque en casa las pequeñas lámparas siempre estaban encendidas, tan siquiera alumbraría a mis pies y no tropezar con algo. Como lo había dicho, la mayoría de las lámparas estaban encendidas, llegue a la cocina, saque el envase de leche junto con dos vasos. Serví en cada uno y a continuación saque el bote de chocolate líquido, eche una cantidad moderada a cada uno. Camine a la alacena en donde estaban galletas de todos sabores, opte por tomar unas con chispas de chocolate. A mi mente se me vino una idea mientras tenia abierta las puertas de la alacena. Mini malvaviscos con un buen vaso de chocolate, sabia que Nick se derretirá si llego con eso a la recámara. Aunque el chocolate no estaba caliente, era chocolate. Puse mi celular en mi boca, el paquete de las galletas en mi brazo y con mis manos tome los vasos. Camine con sumo cuidado por todas las escaleras, empuje con mi cadera la puerta y así se abrió, al entrar vi como Nick de inmediato se ponía de pie. No se si se puso de pie porque pensó que podría ser alguien de mi familia o si sabia que yo venia ya en camino. Lo vi tan cerca de mi que me impresione, separando ambos brazos de mi cuerpo y así esperar a que el sonido del paquete de galletas sonara cuando cayeran al suelo, pero todo fue lo contrario Nick había atrapado tranquilamente el paquete—. Mi beisbolista —dije incorporándome a la recámara y él cerro la puerta con llave. Deje los vasos sobre el buró y encendí la pequeña lampara. Sentí unos brazos rodearme por atrás. Nick coloco su barbilla en mi hombro, de inmediato me gire y quede enfrente de él. Solo me abrazo, sentí como mi pecho por dentro comenzaba a doler, tenia demasiadas ganas de llorar. Sus brazos ya no me abrazarían ni protegerían mas. Mi cabeza estaba apoyada en su hombro y la de él en el mio. Lágrimas no se hicieron esperar, comenzaron a salir de mis ojos, sentí como la mano de Nick que me rodeaba, me apegaba mas a él, para después comenzar a acariciar mi espalda y con la otra mano la coloco en mi cabello y también comenzo a acariciarlo—. No podre Nick —dije para colocar mis manos por su cuello y abrazarlos fuertemente sin sofocarlo.
—si podrás —deshizo el abrazo y tomo mi mentón haciendo que lo mirara a los ojos—, ¿sabes porque? —movi mi cabeza en forma negativa—, porque confío en ti y se que ambos podremos —subió su mano que estaba en mi mentón hasta mi mejilla secando así las lágrimas que se quedaron estancadas en esta. Beso mis labios fugazmente—. ¿alguien quiere galletas y chocolate? —se dirigió al buró. Yo termine de secar mis lágrimas y vi su acción—, ¡Ohh, malvadiscos! —dijo emocionado al ver los vasos—, te amo —volteo a besarme mientras yo tenia una sonrisa en mi rostro.
—amor, es malvaviscos, con "uve(v)" —dije entre el beso para finalizarlo.
—lo que sea, son malvaviscos —hizo énfasis en la segunda "uve(v). Vi su acción que tomaba los vasos
—para ti —me lo entrego— y para mi —sonreímos. Me encantaba su manera de ser, podía ser rudo y a la vez tierno, divertido y después serio. Era increíble sus estados de animo y como lograba controlarlos. Así ambos nos sentados sobre la cama igualmente, nuestra espalda recargada en el respaldo de la cama. Estos últimos días él me había consentido demasiado. Íbamos a todos lados a comer pizzas, hamburguesas, ensaladas, helados, etc, y todo me obligaba a comerlo; Acerco una galleta a mi boca—. Vamos, es la ultima
—no gracias, estoy llena —termine de pasarme lo que tenia en mi boca
—yo ya no quiero, vamos anda, come
—estos últimos días me has hecho comer demasiado, ¿acaso quieres engordarme, para después matarme? —rió.
—no, a besos si —sonrió coquetamente.
—aparte, creo que a mi estomago se le esta creando una pancita —mire mi estomago y era verdad, podía ver un bulto en este. Rió.
—no es verdad, al contrario creo que es sexy —coloco su mano sobre ella.
—no, ¿dirás lo mismo de mi cuando este obesa y no pueda caminar? —creo que exagere. Y el rió a carcajadas que se le hice una seña, colocando mi dedo en mi boca.
—si, aun así serás sexy... porque amo como eres, no tu físico, aunque tu físico me alborota las hormonas —sonrió y sentí como mis mejillas ardieron de vergüenza. Recorrió con su mano que estaba sobre mi estomago a mi brazo hasta llegar a mi mejilla y así, acercarse a mi y besarme.
—a ti también se te esta creando una pancita... —reí. Dirigió su mirada a esta y sonrió.
—es verdad, ¿pero?, ¿aun así soy sexy? —lo vi colocar sus brazos detrás de su cabeza. Posaba como todo un experto en revistas de modelos. Sonreí.
—obvio si —pase mis dedos entre su cabello y lo bese. Bajo los brazos a sus costados—. ¿puedo tocar? —elevo una ceja.
—¿disculpa? —paso saliva.
—si... tu pancita —hice un tono como si una mamá le hablara a su pequeño. Las facciones de su rostro, que hace un momento se pusieron rígidas, se relajaron.
—si me dejas tocar a mi también, adelante —reí porque alzo sus brazos al aire, como si yo hubiera sido una ladrona y lo asaltara. Me corrí a abrazarlo, lo anterior había sido broma. Él hizo lo mismo conmigo, tenia su barbilla apoyada en mi cabeza. Por impulso extendí mi mano hasta el buró en donde también había dejado mi celular. Eran ya las cinco de la mañana. Pude ver como un intento de rayo del sol, trataba de abrirse paso entre las cortinas de mi recámara. Deje el celular de nuevo en el buró y apague la lámpara. Trate de no moverme mucho, Nick hacia apenas alrededor de una hora o menos que había cerrado sus ojos para intentar dormir un rato. Corrí un poco la cortina, mientras él aun me mantenía rodeada con su brazo y su cabeza estaba recargada un poco en la mía. El cielo que hace una o media hora era oscuro, comenzaba a tornarse en un color celeste, en realidad parecía como si estuviese nublado y estuviera apunto de llover. Cerré mis ojos y desee que eso fuera verdad, que llegara una tormenta y se atrasara el vuelvo tan siquiera por una día. Pero al abrir mis ojos todo fue en vano, lo único que provoque fue despertar a Nick, y dio un gran suspiro. Aparte de ser las cinco de la mañana, todavía teníamos que ir a la casa de Nick, para que tomara un baño y terminar de arreglar sus cosas.
—amor... —dije en un susurro mientras me corría hasta la orilla de la cama bajando los pies al suelo para ponerme de pie.
—¿que pasa? —dijo estirando sus brazos hacia el techo.
—son las cinco... me bañare. —sonreí.

...

Capítulo #48

—a mediados de mayo... —bajo su mirada a sus manos que sus dedos jugaban entre si, nervioso. Suspire...
—no se que decir...
—¿confías en mi? —hablo.
—¿que si confío en ti? —pregunte yo igual—, claro que confío en ti... ¿y tu?, ¿confías en mi?
—si —subí mi mirada, acaricio mi mejilla, tomo mi cuello y me acerco a él, abrazándome.
—llevame contigo... —dije para después alejarnos un poco del abrazo.
—sabes que por mi te llevaba conmigo... —tomo mis manos entre las suyas—, pero así esta el contrato, debo de estar "soltero" —elevo dos de sus dedos de la mano derecha, haciendo esa expresión—, para llamar la atención de la gente
—nicholas prometeme que no me olvidaras...
—te lo prometo —fijo su mirada en la mía. Podía sentir que en cualquier momento comenzaria a llorar, pero se que él me quería ver feliz—, solo dos años... dos años y estaremos juntos —junto mi frente con la suya—, te prometo que después de estos dos años, regresare por ti... ¡te lo prometo! —estas ultimas tres palabras retumbaron tanto en mis oídos como en mi cabeza. Esto era algo fuerte, me estaba prometiendo y espero que como así es fácil de decirlo, sea fácil de cumplirlas.

Al siguiente día...


—¿así que se va y te deja aquí? —pregunto mi prima.
—es la sexta ves que te lo digo, ¿cuantas veces mas necesitas para entender? —solo se quedo callada—, ¿y, cuando te vas?
—mañana —su cara se desilusionó pero la mía, se lleno de vida.
—en serio lo siento —dije sarcástica y sobe su espalda.
—¿no has pensado en que tenga otra?
—¿que? —eleve el tono de mi voz—, ¿otra prima?
—no tonta, si, tu sabes... Nick
—jamas seria capaz de eso —me puse de pie enojada y salí de la cocina. Por una parte tenia miedo... que tal si, él tenia otra allá, pero por otra parte tenia toda mi confianza en él. Deb antes de irse, dijo que pensara y recapacitara bien las cosas. Ella me estaba metiendo cizaña, por una parte tenia razón, pero estaba totalmente segura que no me fallaría. Ahora si, nunca en mi vida le había dado toda y mi completa confianza en algo o en alguien, ni siquiera a mi propio diario, aunque en realidad, ni siquiera tenia diario personal. Pero de algo estaba segura, si él me llegará a fallar... la verdad, no se que haría.

*
—no te vayas —dije entre cortado, debido a la falta de aire. Vi a Nick que estaba enfrente de mi, tenia apoyada una mano en el muslo de mi pierna y otra sobre la cama apoyada, alado de mi cabeza. Veía cada facción de su perfecto rostro: ese cabello rulado un poco mojado debido a su sudor corporal, sus pequeños pero profundos ojos que brillaban como una estrella en medio del oscuro cielo, su ancha pero un poco respingada nariz que recorría por ella una gota de sudor, sus labios rojos e hinchados... era mi salvador, mi ángel. Puse mis manos sobre su pecho descubierto, su respiración era agitada ya que mis manos se elevaban conforme él inhalaba y exalaba, deslice estas hasta sus hombros y lo vi quitarse de encima mio corriéndose a un lado, poniéndose en la misma posición que yo, boca-arriba. No contesto a lo que yo había dicho, él se quedaría conmigo, ya que solo sonrió y me beso. No lo quería dejar ir, estas eran las ultimas horas que lo vería y no quería olvidar nada de él, nada, ni siquiera su aroma varonil y menos sus fuertes manos jugar con mi rostro, con mi cuello, mis manos e inclusive con cada parte de mi cuerpo. Nuestras cabezas estaban apoyadas para el mismo lado mientras aun estábamos acostados boca-arriba, no nos decíamos nada. Oí como nuestras respiraciones que hace apenas unos minutos estaban agitadas, tomaron su curso y ahora eran profundas en la oscura y silenciosa recámara. Subió su mano izquierda cerca de mi rostro y comenzo a acariciarlo, iban por el contorno de mis ojos, de mi nariz, de mis labios, él dejo de hacerlo y continué yo. Recorriendo el contorno de sus pequeños y deseosos labios, inspeccioné todo su rostro hasta esos diminutos pero visibles lunares para mi—. No puedo creer que mañana te vas... —deje salir de mi en un susurro para al final suspirar.
—estos días, pasaron muy rápido —dijo él mientras colocaba una de sus manos rodeando mi cintura a la altura de la espalda y me movió hasta apegarme a él. Yo trate de hacer lo mismo, pero me fue imposible, ahora su cuerpo estaba mas trabajado. Coloque mi brazo entre nosotros. Beso mi frente y hundí mi rostro en su pecho. Se podía escuchar los latidos de su corazón mezclarse con el canto de los grillos. Uno que otro perro ladraba en el vecindario, eran muy arrulladores, no se cuanto tiempo dure así, que sentí como mis párpados pesaban sobre mis ojos, por mas que no quería cerrarlos y quedar dormida lo hicieron.

Al abrir mis ojos, todavía la recámara estaba oscura y silenciosa, solo se podía escuchar una respiración muy profunda, era la de Nick. Parpadee un par de veces, él se encontraba a un lado de mi con sus ojos observandome atentamente. Estaba semi-acostado, con su espalda recargada en el respaldo de la cama, ya con su camisa puesta. Yo estaba ya entre las sabanas, lo abrazaba por su abdomen y tenia mi cabeza recargada en este.
—¿que horas son? —dije en un tono adormila acompañado por un suspiro, deje de abrazarlo y me senté a un lado de él.
—alrededor de la una o dos —talle mis ojos.
—entonces no dormí mucho... —sonreí—, ¿y tu, dormiste un poco? —negó con la cabeza.
—no puedo... me siento muy nervioso y no me quiero ir —me rodeo con su brazo por detrás y así me corrí acercándome a él.
—pero debes... —¿ahora era yo la que no lo quería cerca de mi?, claro que lo quería cerca de mi y lo tenia que apoyar— estas oportunidades no se desperdician, yo estaré bien aquí ¿si?
—gracias —curve mis labios haciendo un intento de sonrisa.

...

Capítulo #47

Así entramos a la sala del cine junto con Adam y Deb. Adam en realidad me hacia reír demasiado, rechazando y diciéndole cosas absurdas a Deb. Estábamos sentados, Adam, Deb, Nick y al final yo. Comenzó la película y yo tenia apoyada mi cabeza en el hombro de Nick y él me rodeaba con su brazo por detrás. La verdad no estaba muy concentrada viendo la película, estaba mas concentrada en que era eso serio de lo que me quería hablar. Lo vi acercarse a mi oído y susurrarme:

—iré al snack, ¿deseas algo? —sonreí ampliamente.
—si —lo vi avanzar por el corredor de los asientos hasta llegar al pasillo y perderlo de vista. Me acomode bien en mi asiento cuando veo a alguien sentarse en el lugar de Nick—. ¿Qué pasa?
—estaba aburrido allá —dijo Adam—, ¿Por qué me trajiste?
—no quería que ella hiciera mal tercio —reí bajo. No se tardaron en escuchar una que otra persona que nos callaba con el sonido típico de “shh”. Y después de casi nada llego Nick, con un refresco y una bolsa de ¿palomitas? —. ¿acarameladas? —pregunte.
—si —contesto mientras se sentaba de nuevo pero ahora de mi lado izquierdo. Dejo el refresco en el portavasos y me rodeo de nuevo con su brazo. En cambio yo, abrí la bolsa de palomitas acarameladas y le introducía una que a otra a Nick en su boca. Podía decir que entre lo que duro la película nos besamos mas que verla, pero con él era imposible, tenias que poner atención a la película o a él, una cosa u otra. Al finalizar la película lo primero que quería hacer era de inmediato a casa, ya que quería saber que era lo serio, en serio estaba impaciente, aparte de que Nick no hablaba casi nada solo me besaba o sonreía. Algo estaba mal y lo quería descubrir.

—¿vamos a tu casa, verdad? —pregunto Nick, mientras encendía el auto.
—si —dije colocando mi cinturón de seguridad para después Nick acelerara. Iríamos a mi casa lógicamente porque allá se encontraba el auto de Nick, no se que me pasaba, estaba seria y no sabia porque… Tenía miedo de lo que me dijera. Tal vez me diría que nos fuguemos juntos de casa y jamás regresar, ¿eso lo podía tomar como una noticia seria?. Iba hundida en mis pensamientos cuando veo justo mi casa enfrente de Nick.
—¿Qué te pasa? —dijo mientras tenia sus brazos recargados en la puerta del auto.
—nada, solo problemas… —mentí. Salí de inmediato del auto y camine de la mano de Nick hasta las escaleras.
—¡hey! —dijo Adam—, las llaves del auto —Nick se las lanzo a Adam en un gran pase y este subió al auto. Deb ya había entrado a casa así que ahora era el momento de hablar.
—¿Qué es lo que me querías decir en el cine? —pregunte y espere una respuesta, él solo me miraba tímido—, ¿Qué pasa?, ¿es algo malo?
—en si, pues no se, es malo y bueno a la vez… ¿Cuál quieres primero? —sonrío tímido.
—creo que ninguna de las dos serán buenas
—¿Por qué? —pregunto.
—lo presiento…y porque te conozco lo suficiente
—esta bien… —comenzó diciéndome algo sobre su cd, que ya estaban programando unas fechas de promociones y rutinas y era mas que obvio que me alegraba de él, él solo había logrado todo eso, en menos de tres años.
—amor me alegro… ¿querrás que te acompañe a el lanzamiento?, ¿eso es lo que tratabas de decirme?, no es tan serio
—déjame terminar ________* —dijo en un tono muy profundo y con un no tanto de histeria. Deje que continuara hablando…—, no puedo estar mas acá —extendió sus brazos a los lados.
—¿tratas decirme que no quieres estar mas conmigo? —dije mientras sentía como mis ojos comenzaban a nublarse, lagrimas querían salir de ellos.
—no mal interpretes las cosas _______* —dijo mientras trataba de controlarme con sus brazos, que me trataban de rodear. Lo aleje de mi.
—¿entonces?, ¿Qué es?, dime… ¿ahí otra?
—no seas ingenua, es obvio que no, yo te amo, solo trato de decirte que me ire por un tiempo, pero no me dejas terminar…
—no mientas Nicholas, no nací ayer… —lo interrumpí.
—ves —me señalo—, no me dejas terminar… —me crucé de brazos sin decir nada y ambos nos quedamos en silencio solo viéndonos fijamente a los ojos
—¡anda habla!
—me iré por un tiempo es para mi cd, sabes lo cuan importante es eso para mi…
—¿y yo?
—y desde luego que tu también… eres mi prometida y serás mi esposa —lagrimas ya salían y recorrían mi rostro—, solo eso te pido, tiempo… —estaba aun cruzada de brazos sin decir nada y tratando de recapacitar lo que Nick me había dicho… ¿tiempo?. Él quería que nos diéramos un tiempo… obvio que se lo daría, por mas que me doliera. Hace unos momentos estaba feliz por todo lo que había logrado y ahora… ¿me estaba interponiendo en lo que quería para su vida? Pase saliva y aclare mi garganta dejando atrás ese nudo que no me dejaba hablar—.
—¿Cuánto tiempo? —pregunte sollozando.
—… dos años
—¿dos años?, es demasiado —mi tono de voz subido.
—eso fue lo menos que me pudieron dar…
—será muy difícil para mi…
—¿y para mi no? —pregunto él—. Sabiendo que estará mi hermano acá y yo allá...
—¿Qué tiene que ver Adam en esto? —en serio, no sabia.
—tenerlo acá, sabiendo que mi hermano aun esta enamorado de su ex novia…
—é-él, ¿aun esta enamorado de mi? —tartamudee—, ¿Cuándo lo supiste?, ¿él te lo dijo?
—si, el me lo dijo… un día antes de tu cumpleaños…
—¿un día antes de darme el anillo?
—si…
—ósea que me lo diste, ¿para ganarme? —dije apunto de quitar el anillo de mi dedo. Me sentía usada. Tomo su cabello entre sus manos, aun con la mirada perdida y tratando de pensar… Mis lágrimas recorrían ya todo mi rostro, las podía sentir—, ¡contéstame! —le rogué.
—él, él… él planeo todo esto… —dijo para subir su mirada a encontrarse con la mía.
—¿Cómo?
—si… yo le consultaba todo a él… le dije que me quería casar contigo y él solo me demoro, me dijo que no era el mejor momento, que era muy pronto y… y todo se me esta juntando en este momento… —dijo tomando ahora su cabello con ambas manos— lo mato —lo tome de sus brazos y lo apegue a mi.
—abrázame —susurre—, perdón, perdón —comencé a decir. Mientras lloraba—, esto es lo que nos faltaba, comunicación… y yo como siempre no se escuchar… —me obedeció y me rodeo por la cintura.
—desde luego que no, yo soy el único estúpido, que puede confiar en su hermano y le falla —nos encontrábamos un poco mas tranquilos, ya sentados en las escaleras de la entrada principal. Le pedí a Adam que se retirara, yo mas tarde llevaría a Nick a su casa, acento solo con la cabeza y se retiro.
—¿Cuándo te vas? —pregunte mientras secaba una lagrima que se encontraba en mi mejilla, estancada. Suspiro y dijo:

...