Novela: Today is the best day to start

viernes, 16 de octubre de 2009

Capítulo # 56

En cuestión de minutos estábamos ya en la fila, esperando nuestro turno. Al llegar pude reconocer a aquel señor, ahora era mas viejo y perdía fuerzas. Eran un momento incomodo, Adam se encontraba detrás de mi y sabia que justo lo que miraba era a mi, podía sentir su fuerte mirada. Avanzamos un poco y se recargo en las barras separadoras a un lado de mi.

—¿si recuerdas _______*? —era la pregunta del millón.
—si, si recuerdo Adam, fue muy hermoso pero... ahora yo... —no quería lastimarlo, aunque ya lo estaba haciendo.
—lo se —bajo su mirada—, estas con Nick
—si... —escuche como bufó y aquel señor me saco de mi estado de trance. Adam camino adelante de mi.
—en esta canastilla por favor —nos señalo. Comenzamos a acercarnos y me adelante para ponerme de lado de Adam... Tome su mano, no entrelazando nuestros dedos, no, solo la tome como amigos, lo juro. ¿Estaba mal?; Él volteo conmigo algo confundido y solo mire a otro lado, para nada con él, no sabia que explicación le diría. Ni siquiera yo sabia lo que estaba haciendo. Al instante me ayudo a subir y comenzo a avanzar, para esto nuestras manos ya no estaban mas juntas. Así fue avanzando y cada vez llegábamos mas arriba e íbamos callados, ninguno decía algo. Debía dar el primer paso.

—Adam... —él volteo de inmediato, estaba esperando a que yo hablara. Espere—. Gracias por todo en serio, me la pase muy bien, necesitaba relajarme... divertirme, tomar un poco de aire. Muchas gracias en serio —sonrei.
—no hay de que, gracias a ti por permitirme traerte, lo único que quería era que te divirtieras y lo logre, ¿no? —reí.
—si y no sabes cuanto lo necesitaba, hacia mucho que... no sonreía
—lo ocupabas —sonrió—, ¿puedo? —hizo una seña con sus manos.
—si, si claro —acepte yo. Abrió sus brazos y me dio un buen abrazo. Lo necesitaba y quien mejor para que me lo diera, ahora ya casi mi mejor amigo; Él se alejo de mi y sonrió. Me acomode en el lado de mi lugar y desvié mi mirada hacia todo el parque de diversiones, era ya de noche, las luces de los juegos alumbraban impresionante. Con el abrazo de Adam, me sentí protegida, querida y sobre todo, sentí que... lo extrañaba; Una lágrima salio de mi ojo y la limpie velozmente, para que Adam no se preocupara, pero fue en vano, lo vio.

—¿que pasa? —dijo tierno. Suspire.
—me he dado cuenta que... ahora mas que nunca necesito a Nick, lo extraño Adam —él suspiro.
—la verdad no se que decirte... supongo que él también te extraña —encogió sus hombros. Y se acomodo en su lugar.
—¿que pasa?, ¿hay algo que yo no sepa?
—no, no es nada
—puedes confiar en mi, lo sabes
—si, lo se y gracias —que bárbaro cambio de humor tenia, creo que esa parte de él no la sabia. Como no se iba poner así, le estaba hablando de su hermano que ahora era mi novio, como no le molestaría. Recargue mis antebrazos sobre la parrilla que nos protegía de no caer y puse mi mentón sobre estas.

—¿hay algo que me quieras contar?, habla Adam, no me gusta tu silencio —dije en un susurro, no estaba enojada.
—¿de que quieres que hable? —se puso igual que yo.
—que se yo...
—¿de chicas?, ¿eso es lo que quieres que hable?
—si... después de mi, ¿seguiste con ella?
—no... —dijo sincero lo pude notar en su tono de voz. Aun lo conocía bastante bien—, me arrepentí de haberte dejado...
—¡Adam basta!
—si... pero solo perdoname quieres... se que muy en el fondo, no me has perdonado, solo quiero paz entre nosotros
—y tenemos paz, solo que... te exaltas, cuando hablas de lo que tuvimos —se quedo callado. Yo tenia la razón— eres un chico muy agradable, carismático... encontraras a alguien mejor que yo
—no lo creo... —dijo en un tono incomprendible pero lo alcancé a escuchar. No dije nada sobre eso y continué hablando.
—Adam, te lo digo ya como amiga...
—bajen por favor... —me interrumpieron.
—¿tan rápido? —bajamos del juego al instante. No platicamos nada, él sabia que después de este juego me llevaría de regreso a casa y así lo hizo. Llegamos un poco rápido, eran ya casi las nueve de la noche y no había trafico. Al llegar me acompaño a la entrada de mi casa. Sonreí, estaba dispuesta a pese lo que hablamos anteriormente se quedara en el olvido. Yo también quería hacer las pases de una buena vez.

—¿que era lo que me ibas a decir como amiga? —hablo primero que yo.
—¿yo? —¿de que hablaba?
—si no terminaste de decirme... y quiero saber que es lo que me vas a decir, por favor —comencé a tratar de recordar...
—si, ya lo recordé —espero atento—. Como amiga, recuerdalo —acento con la cabeza—. Como te lo dije antes, eres una persona increible —trague saliva—, pero no quiero que me esperes, ya no quiero que me lastimen...
—¿que? —dijo casi en un grito y después bajo de nuevo el tono de voz. Rió—. ¿Pensaste que yo te estaba esperando?, hace mucho que deje de hacerlo... esto esta perdido
—¿como?, si... tu, todas las indirectas y esas cosas, te hablo de Nick y te pones mal...
—porque yo no se como no entiendes —me interrumpió y tomo su cabeza entre sus manos—, lo anterior si, son muchas indirectas y tienes razón yo siento aun demasiadas cosas por ti, si. Pero no puedo permitir que Nick te haga esto...
—¿que es lo que no puedes permitirle? —bufó.
—tu estas aquí, llorando, suspirando sin divertirte... ¿y él? —me pregunto.
—no lo se, no me ha llamado
—¡Dios! —suspiro fuertemente— ves de lo que te digo, no llamadas, no correos, no mensajes... Nada ________*, ¿acaso no comprendes?
—¡dímelo ya!, sea lo que sea dime lo... —sabia de lo que estaba hablando, era sobre Nick y su nueva chica, pero quería oírlo de él, quiera que él me lo confirmara.
—él te engaña... lleva mucho engañándote... siempre te engaño —lo dijo en un tono desesperado.
—lo dices por que tienes envidia de que él si me tiene a mi y que yo lo ame
—si que eres una tonta
—no me faltes el respeto —le advertí.
—esta bien me excedí, pero entiende ¿y entonces que es esto? —saco su celular y me mostró una clase de mensaje. Decía:

"Ella me agrada, nada comparado con ________*. ¡Ha, divertido!" —lágrimas no hicieron esperarse, dolió en lo mas profundo de mi alma.

—¿ahora si sabes de lo que hablo? —dijo un tono mas suave.
—¿pe-pero de cuando es el mensaje? —pregunte sollozando.
—fue a principios de este año, a finales de enero —tape mi rostro entre mis manos, era una estúpida. Exacto, el destinatario marcaba que era el número de Nick y hasta me enseño el día y la hora. No mentía.
—¿porque? —dije aun con mis manos en mi rostro—, ¿y entonces...?, ¿el anillo, nuestro compromiso, nada?
—no lo se, eso si, necesitas hablarlo con él, yo no soy quien para decírtelo
—¿algún numero o algo?
—nada, nada _________*, lo siento —seque mis lágrimas, él ya no se las merecía mas.
—necesito estar sola por favor
—cualquier cosa me llamas, ¿si? —acente con la cabeza. Me dio un abrazo para luego abordar el auto. Al entrar a mi casa mamá venia hacia mi.
—¿que pasa? —pregunto ella.
—nada mamá nada, quiero estar sola —comencé a correr escaleras arriba y ella detrás de mi. Llegue a mi recámara antes que ella y cerré la puerta con llave—, lo siento mamá, lo siento —dije mientras mi espalda se deslizaba por la puerta y caía sentada con mis piernas extendidas al frente. Tome mi rostro entre mis manos y por mas que quería que lágrimas no salieran, era imposible no llorar por alguien al que le entregaste tu corazón, al que le confesaste cada cosa de tu vida, al que por mas de dos años le di todo. Sollozaba, sentía que me faltaba el aire, sentía como mi pecho se comprimia. No pude escuchar nada mas, ya no tocaban la puerta mas—. Te acabas de ganar mi odio Nick Jonas, todo... lo juro —fue lo último que mencione aquella noche, de la cual me he arrepentido toda mi vida.

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