Novela: Today is the best day to start

sábado, 10 de octubre de 2009

Capítulo #51

En un transcurso de media hora llegamos al aeropuerto. Pago la carrera del taxi y así entramos por esas puertas automáticas corredizas. Nos dirigimos al área del equipaje, en donde le pusieron una etiqueta a su maleta y la pusieron en el transportador, que giraba con todas las maletas. Caminamos hasta la sala de espera, nos sentamos en las sillas que estaban ahí quedando enfrente de la enorme pizarra que marcaba todos los vuelos por salir. No se porque motivo, comencé a morder mis uñas...
—¿te estas mordiendo las uñas? —pregunto Nick ,de inmediato escupí.
—¡asco! —sacudí mi mano— yo no hago esto... comprendeme —dije histérica. Rió y me abrazo apegandome a él.

Vuelvo numero diecisiete directo a Nueva York, esta abriendo las compuertas del avión, favor de abordar por la puerta veinticinco —se escucho en el altavoz del aeropuerto. Era su vuelvo. Me dejo de abrazar y se puso de pie extendiendo su mano hacia mi.
—¡estúpida voz! —dije mientras la tomaba y me ponía de pie. Caminamos hasta la parte de las barras de seguridad y hacia varía gente formada, esperando su turno, en cambio él ni fila hizo, aun no pasaría. Se coloco enfrente de mi, tomando mis manos. Comencé a temblar de estas—. ¿traes todo, verdad?, ¿boleto, ropa, celular? —dije nerviosamente.
—¡hey, tranquila! —me abrazo. Lágrimas de histeria salieron de mis ojos, comenzando a empapar su camisa. Me alejo un poco de su cuerpo—, terminaras por bañarme —reí tontamente. Limpio una lágrima con su dedo. Suspiro—. Llego la hora —dijo mirándome fijamente a los ojos mientras tomaba mi mentón, para que en ningún momento bajara la cabeza y me obligara a verlo. Y lágrimas continuaban saliendo—, esto —comenzo a señalar cosas con un inmenso significado en ambos—, tampoco esto—, señalo, la esclava que él usaba, señalo la cadena con el dije, señalo desde luego que mi anillo— y ni siquiera esto —señalo ambos corazones— permitirá que te deje de amar. No importa las cosas materiales, cuantas cosas nos hayamos regalado, lo que esta ahí es lo que me importa, lo cuan fuerte nos amamos.
—no te quiero olvidar —finalice entrecortado.
—no me olvidaras —dijo apenas a centimetros mios y sin dejar de mirarme a los ojos.
—dime que tu no me olvidaras, lo necesito
—no te olvidare —cayó besando delicadamente mis labios y lágrimas de ambos salieron. Sentía que me ahogaba, que no podía mas, que en cualquier momento mi cuerpo se desplomaría en el piso. Finalizo acariciando tiernamente mi mejilla—. te amo, no lo olvides —mis manos cayeron a los costados de mi cuerpo cuando él las soltó. No tenia fuerza en mi cuerpo. Beso fugazmente mis labios de nuevo y se dirigió hacia el área de seguridad. Paso por esas barreras y desde luego también checar su maletín de mano. Me cruce en brazos, tratándome de abrazar a mi misma. Justo cada recuerdo pasaba como fotografía por mi mente y eso provocaba en mi llorar mas. Hacia allá iba él, directo a entregar su boleto para abordar el avión. Ningún momento dejaba de verme, su mirada parecía un imán, que yo era el polo negativo para así atraerlo. Al momento de entregarle a esa señorita con sombrero, falda y blusa azul mejor conocida como azafata, hable:
—¡Nick! —él dirigió mi vista conmigo, que por tan solo un momento había esquivado su mirada para entregar su boleto; Hice con mis manos una forma de un corazón y él sonrió como pudo. Volvió a dirigir su mirada al frente y comenzo a caminar. Tape mi boca con una mano, no podía creerlo, el amor de mi vida, el ladrón de mis sueños, se estaba alejando de mi, se llevaría con él todas mis fuerzas, mis esperanzas. Pero sabia que regresaría, regresará después de dos años. Tenia miedo de olvidar sus abrazos, su piel, sus besos, sus sonrisas, sus ojos posarse en mi, todo, absolutamente todo; Baje mi mirada al suelo, aun con mi mano en la boca, tratando que de mi no saliera ningún tipo de ruido, debido a que sollozaba. Mi respiración iba en aumento, sonaba desesperada. De mis ojos salían lágrimas sin compasión, como si hubiera perdido a un familiar, no paraban en ningún instante.
—¡_______*! —escuche una voz varonil llamarme. De inmediato subí mi mirada al frente, Nick se dirigía hacia mi de nuevo, en un paso apresurado. Llego en menos de un minuto, abrazándome. Y yo largándome a llorar a mas no poder—, no me hagas esto —dije mientras lo abrazaba. Unos cordones de tela nos dividía. Lo abrace mas a mi.
—te amo, te amo —repetía una y otra vez a mis oídos.
—aquí te esperare, siempre como tu quisiste, feliz —tome su delicado rostro entre mis manos y lo besaba constantemente. Entrelazo los dedos de sus manos con los mios, quedando estas entre nosotros, a la altura de pecho.
—feliz —finalizo para tomarme con un brazo de mi cintura apegandome a él, casi sofocándonos. Nuestros pechos chocaban, debido a nuestra descontrolable respiración agitada. Capturo mi labio superior, besándolo con suavidad y jugar con él. Entrelazo de nuevo sus dedos con los mios, mientras aun nos besábamos y una gruesa voz proveniente de un señor nos alejo de aquel interminable beso.
—lo siento —dijo algo avergonzado, un guardia de seguridad— pero el vuelo sale en menos de diez minutos
—gracias —dijo Nick. Miro mis manos y mis ojos por ultima vez y me beso fugazmente. Lo ultimo que pude sentir de él fueron sus fuertes pero suaves manos que se alejaron tan velozmente debido a la prisa que tenia, pero lento para mi, fue como si hubieran pasado alrededor de una hora juntas, acariciándose. Lo vi alejarse ahora si completamente de mi y no había vuelta atrás. Él se estaba yendo. La azafata cerro la compuerta del túnel que llevaba al avión y no logre verlo mas. ¿Que mas hacia ahí parada?, ¿esperando que él se bajara del avión y me dijera que no se iría?, si hiciera eso, yo misma lo regresaba al avión. Él no podía dejar un sueño de su vida y que siempre con dedicación lo logro, solo por mi, por mas que nos amaramos. Lo amaba y lo dejaba ir; Camine directo a los sanitarios públicos y así viéndome en el espejo, me arregle lo normal, seque las lágrimas que aun por si solas salían. Regrese a la entrada del aeropuerto y hacían miles de taxis esperando ahí. Subí a uno y pedí que me llevara a casa. Al regresar tenia mi cabeza recargada en el vidrio y mis pies arriba del asiento, por muy mal que se veía y estaba hacer eso, no sabían lo mal que me sentía, lo que estaba. Los ligeros rayos del sol, me deslumbraron cuando íbamos directo a casa, el sol comenzaba a salir entre las nubes que estas le abrían el paso. Hicimos un poco mas de tiempo en llegar ya que, era hora de trabajo y hora de trafico. Pague la cuota y subí con desgano las escaleras, dejando caer mis pies sobre la duela de la casa. Aun nadie se despertaba, aun mi casa estaba en un total y cómodo silencio. Llegue a mi recámara, deje mi celular sobre el buro, me quite mis botas y así me recoste sobre la cama. Tenia un dolor horrible de cabeza, me sentía cansada, no quería hacer nada mas que llorar. Trataba de consolidar el sueño, mis ojos se cerraban cuando una fuerte y continua vibración me obligo a abrir estos de golpe. Me exalte y me senté, mientras aun la cama vibraba. Dirigí mi mirada al buró, tal vez este estaba muy cerca de la cama que mi celular vibraba y se transmitía hacia la cama, pero era en vano mi celular no había recibido nada, la pantalla no estaba encendida. Comencé a mover las sábanas, las almohadas de mi cama y al levantar una, estaba su celular.

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