—a mediados de mayo... —bajo su mirada a sus manos que sus dedos jugaban entre si, nervioso. Suspire...
—no se que decir...
—¿confías en mi? —hablo.
—¿que si confío en ti? —pregunte yo igual—, claro que confío en ti... ¿y tu?, ¿confías en mi?
—si —subí mi mirada, acaricio mi mejilla, tomo mi cuello y me acerco a él, abrazándome.
—llevame contigo... —dije para después alejarnos un poco del abrazo.
—sabes que por mi te llevaba conmigo... —tomo mis manos entre las suyas—, pero así esta el contrato, debo de estar "soltero" —elevo dos de sus dedos de la mano derecha, haciendo esa expresión—, para llamar la atención de la gente
—nicholas prometeme que no me olvidaras...
—te lo prometo —fijo su mirada en la mía. Podía sentir que en cualquier momento comenzaria a llorar, pero se que él me quería ver feliz—, solo dos años... dos años y estaremos juntos —junto mi frente con la suya—, te prometo que después de estos dos años, regresare por ti... ¡te lo prometo! —estas ultimas tres palabras retumbaron tanto en mis oídos como en mi cabeza. Esto era algo fuerte, me estaba prometiendo y espero que como así es fácil de decirlo, sea fácil de cumplirlas.
Al siguiente día...
—¿así que se va y te deja aquí? —pregunto mi prima.
—es la sexta ves que te lo digo, ¿cuantas veces mas necesitas para entender? —solo se quedo callada—, ¿y, cuando te vas?
—mañana —su cara se desilusionó pero la mía, se lleno de vida.
—en serio lo siento —dije sarcástica y sobe su espalda.
—¿no has pensado en que tenga otra?
—¿que? —eleve el tono de mi voz—, ¿otra prima?
—no tonta, si, tu sabes... Nick
—jamas seria capaz de eso —me puse de pie enojada y salí de la cocina. Por una parte tenia miedo... que tal si, él tenia otra allá, pero por otra parte tenia toda mi confianza en él. Deb antes de irse, dijo que pensara y recapacitara bien las cosas. Ella me estaba metiendo cizaña, por una parte tenia razón, pero estaba totalmente segura que no me fallaría. Ahora si, nunca en mi vida le había dado toda y mi completa confianza en algo o en alguien, ni siquiera a mi propio diario, aunque en realidad, ni siquiera tenia diario personal. Pero de algo estaba segura, si él me llegará a fallar... la verdad, no se que haría.
*
—no te vayas —dije entre cortado, debido a la falta de aire. Vi a Nick que estaba enfrente de mi, tenia apoyada una mano en el muslo de mi pierna y otra sobre la cama apoyada, alado de mi cabeza. Veía cada facción de su perfecto rostro: ese cabello rulado un poco mojado debido a su sudor corporal, sus pequeños pero profundos ojos que brillaban como una estrella en medio del oscuro cielo, su ancha pero un poco respingada nariz que recorría por ella una gota de sudor, sus labios rojos e hinchados... era mi salvador, mi ángel. Puse mis manos sobre su pecho descubierto, su respiración era agitada ya que mis manos se elevaban conforme él inhalaba y exalaba, deslice estas hasta sus hombros y lo vi quitarse de encima mio corriéndose a un lado, poniéndose en la misma posición que yo, boca-arriba. No contesto a lo que yo había dicho, él se quedaría conmigo, ya que solo sonrió y me beso. No lo quería dejar ir, estas eran las ultimas horas que lo vería y no quería olvidar nada de él, nada, ni siquiera su aroma varonil y menos sus fuertes manos jugar con mi rostro, con mi cuello, mis manos e inclusive con cada parte de mi cuerpo. Nuestras cabezas estaban apoyadas para el mismo lado mientras aun estábamos acostados boca-arriba, no nos decíamos nada. Oí como nuestras respiraciones que hace apenas unos minutos estaban agitadas, tomaron su curso y ahora eran profundas en la oscura y silenciosa recámara. Subió su mano izquierda cerca de mi rostro y comenzo a acariciarlo, iban por el contorno de mis ojos, de mi nariz, de mis labios, él dejo de hacerlo y continué yo. Recorriendo el contorno de sus pequeños y deseosos labios, inspeccioné todo su rostro hasta esos diminutos pero visibles lunares para mi—. No puedo creer que mañana te vas... —deje salir de mi en un susurro para al final suspirar.
—estos días, pasaron muy rápido —dijo él mientras colocaba una de sus manos rodeando mi cintura a la altura de la espalda y me movió hasta apegarme a él. Yo trate de hacer lo mismo, pero me fue imposible, ahora su cuerpo estaba mas trabajado. Coloque mi brazo entre nosotros. Beso mi frente y hundí mi rostro en su pecho. Se podía escuchar los latidos de su corazón mezclarse con el canto de los grillos. Uno que otro perro ladraba en el vecindario, eran muy arrulladores, no se cuanto tiempo dure así, que sentí como mis párpados pesaban sobre mis ojos, por mas que no quería cerrarlos y quedar dormida lo hicieron.
Al abrir mis ojos, todavía la recámara estaba oscura y silenciosa, solo se podía escuchar una respiración muy profunda, era la de Nick. Parpadee un par de veces, él se encontraba a un lado de mi con sus ojos observandome atentamente. Estaba semi-acostado, con su espalda recargada en el respaldo de la cama, ya con su camisa puesta. Yo estaba ya entre las sabanas, lo abrazaba por su abdomen y tenia mi cabeza recargada en este.
—¿que horas son? —dije en un tono adormila acompañado por un suspiro, deje de abrazarlo y me senté a un lado de él.
—alrededor de la una o dos —talle mis ojos.
—entonces no dormí mucho... —sonreí—, ¿y tu, dormiste un poco? —negó con la cabeza.
—no puedo... me siento muy nervioso y no me quiero ir —me rodeo con su brazo por detrás y así me corrí acercándome a él.
—pero debes... —¿ahora era yo la que no lo quería cerca de mi?, claro que lo quería cerca de mi y lo tenia que apoyar— estas oportunidades no se desperdician, yo estaré bien aquí ¿si?
—gracias —curve mis labios haciendo un intento de sonrisa.
...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)



No hay comentarios:
Publicar un comentario