Pasaron las horas... pareciera que fue solo hace unos segundos los cuales, le había colgado a Valery; Pero ya eran cerca de las diez de la noche. Nada, ni una llamada, ni siquiera un e-mail. De vez en cuando sonaba el teléfono de mi casa, pero siempre terminaban siendo o las amigas de mi mamá o llamadas para Peet. Ningún resto de Nick... ni siquiera una llamada de terceros, como seria su mamá o alguien de su familia; Mis ilusiones disminuían al ver pasar los minutos... ¿por que?, ¿que hice mal?, ¿por que jugó con migo de esa manera?, aún no lo comprendía.
Desde esa hora en la madrugada que no comía nada, mi cabeza dolía y sentía como mis ojos se encontraban inchados a causa de las lágrimas que aún salían de mi, imposibles de controlar. Cerraba los ojos e imaginaba que todo estaba bien, nada de mentiras, ningún resto de duda, solo él y yo... pero después los abría y estaba solo yo, envuelta en una extensa nube de confusión, ira, odio, por que no decirlo, pero a pesar de todo amor... amor... Ni siquiera ese mensaje podría borrar todas
sus caricias, sus promesas, mucho menos lo que aún siento por él.
¿Y si no llamaba?, y ¿si se olvidaba de mi? No, no, no eso no pasará; Continuaba lidiando con mis pensamientos cuando por fin sonó mi celular, necesitaba una explicacion y espero y aunque sea por este medio me la proporcione, no se si estaba enojada, feliz, triste.. todos los sentimientos se juntaban, lo único que quería en ese momento era, escuchar su voz de nuevo: con un tono tranquilo, lleno de suavidad y de seguridad que me impartía. Inmediatamente presioné la tecla verde.
—Nick —dije con tono un tanto desesperado.
—¿Ah? no —sonó un poco parecida la voz, pero en definitiva no era él—, _______* soy Adam
—¡Ah! hola —se podía distinguir como mi voz se esforzaba por mostrar gentileza, pero solo salio de mi una mala copia
de ésta.
—¿como estas?
—supongo que bien —dije acomodandome, ya que estaba acostada sobre mi cama—, ¿a que viene tu llamada? —pregunte cortez y firme.
—no, solo quiero saber si... no deseas salir a... —tardo—, comer algo o que se yo
—¿hoy? —pregunte, eran ya las diez de la noche. Rió nerviosamente.
—no, mañana o cuando tu puedas —dijo un poco ¿feliz?. Pero aun así yo no tenia ganas de hacer nada y menos volver a salir con uno de los chicos que me había lastimado. Pero no me quedaría el resto de mi vida aquí; Intente pensar que estaba todo bien, que yo aun estaba bien con Nick y las cosas entre nosotros estaban bien.
—¿entiendes que estas invitando a la no-novia —me costo un poco decirlo— de tu hermano a salir?
—si —dijo de inmediato—, pero yo quiero invitarte, como amigos...
—no lo se Adam... Me siento muy cansada, no he tenido un día muy bueno que digamos... tal vez cuando me sienta mejor te marque, ¿ok?
—ok, ok tu me llamas... —dijo un poco desilucionado—. Que te sientas mejor, adiós... —¿sentirme mejor?, él no sabia como estaba física y emocionalmente. Deje mi celular sobre la cama después de terminar con Adam, un baño me caería bien. Camine con desgano hasta mi armario del donde saque una toalla y unas pequeñas bocinas para mi ipod. Me quite la ropa ahí mismo y solo me quede en ropa interior en donde me rodé con la toalla que había sacado. Entre al baño en donde puse a que la bañera se llenara con agua tibia, podía verse el vapor que formaba. Regrese a mi cama y tome el celular junto con el ipod que estaba en el cajón del buró, para asi regresar al baño en donde cerré la puerta detrás de mi. Hice una coleta alta en mi cabello, conecte mi ipod en las bocinas y reproduci una lista de canciones tranquilas, que iban desde Lifehouse, Coldplay, Switchfood, Copeland y Paramore, obvio en un volumen adecuado que solo mis oídos podían percibir. Termine de quitarme la ropa no sin antes colocar un poco de jabón liquido en la bañera. Entre en esta y el agua estaba perfecta, coloque una toalla en el borde de la bañera detrás de mi nuca y recargue mi cabeza ahí. Cerré los ojos y trate de relajarme, por mas que intentaba no lo lograba, Nick continuaba siendo el centro de atención. La verdad no tenia otra cosa en mas que pensar; Jugaba con la espuma que el jabón había formado pasándola desde mis hombros, mis piernas, mis brazos. Y siempre ese anillo y la cadena me hacían recordarlo y ponerme un no tanto deprimente, tenia que ser positiva y pensar que estábamos bien, que él regresaría en dos años y estaríamos de nuevo juntos; Mientras centraba mi vista al frente tocaron la puerta.
—¿quien es? —dije suavemente.
—soy yo, mami, ¿estas bien?
—si mamá, gracias
—deje un vaso de jugo y un sandwich de jamón sobre tu buró, debes comer algo —ella aun no sabia nada sobre lo de Nicholas y no pensaba decírselo, por mas que ella siempre me apoyara no quería que de nuevo se preocuparan por mi. Ella pensaba que yo estaba así por la partida de Nick, no sabia la verdad.
—gracias —volví a agradecerle.
—te amo —dijo para después ya no escucharla más y así una puerta cerrarse. Solté mi cabello y me hundí en el agua tratando para finalizar y salir de ahí. Así lo hice salí y me rodee con una toalla, puse pausa en el ipod que ya casi se terminaba de reproducir la lista. Abrí la puerta y mi recámara estaba alumbrada por una ligera luz que salia de mi lámpara de noche que estaba sobre mi buró y en donde también estaba una charola con lo que mamá había traído. Camine hasta el armario en donde busque mi ropa interior y mi pijama compuesta por un short y blusa, ambas de tela, me cambie. Buscaba entre mis cosas una ligera sudadera y que estaba un poco fresco, había aire. Movía los ganchos en donde estaba colgada mi ropa y buscaba en los cajones, recordé en donde la había guardado, el último cajón de mi armario, apenas lo abrí y había ahí una camisa un poco formal color hueso de botones, la tome y la extendí enfrente de mi, era de Nick. La apegue a mi cuerpo y mi rostro y trate de pensar porque hacia esa aquí; Lo recordé, había sido aquella vez de Acción de Gracias, había dado por ultima vez una vuelta a su recámara por si algo se le había olvidado y si, esa camisa, solo que con todo lo que había pasado no recordé nada; Sustituí la blusa de tela por esa camisa de botones, por mas que pensaba que él me estaba engañando y simulara odiarlo, lo amaba y lo extrañaba. Quede así y camine a mi cama del lado del buró en donde me senté sobre esta y proporcione unas ligeras mordidas al sandwich y unos tragos a el jugo. Regrese al baño en donde cepille mi cabello y mis dientes también. Mire mi celular, las doce de la noche, tantas horas había pasado en la bañera. Sonidos provenian de afuera, se escuchaba como el viento chistaba al querer entrar por una parte de mi ventana entre abierta. Abrí la puerta corrediza que daba hacia mi pequeño balcón, al abrirlo una ráfaga de aire corrió mi cabello semi-seco. Me senté ahí en el suelo abrazando mis piernas y apoyar mi mentón sobre estas. La luz de la luna y la de la pequeña lámpara alumbraban parte de mi recámara y a mi. La camisa de Nick era de mangas largas y podía decir, el aire provocaba que su perfume ya no tan concentrado rozara mis fosas nasales y causara en mi grandes suspiros y lágrimas rodar por mis mejillas. Solo había pasado al menos un día desde que se había ido y extrañaba todo de él: su voz ligera y pacifica, sus ojos pequeños pero profundos, sus manos fuertes acariciarme, su respiración sobre mi oído y sus labios jugar con mi cuello y con mis labios también.
—te amo y te extraño
...
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