Entre a casa y estaba alguien en la estancia, camine hasta allá y era Gill que veía algo en un canal de ecología.
—hola —saludo amablemente él.
—¿hola? —conteste igualmente que yo. Fui directo a la cocina y me serví un buen tazón de cereal. En la tarde había comido muy poco y sentía mi estómago vacío. Al terminar de preparar mi cena, regrese con Gill. Me senté a un lado de él.
—hace mucho que no te veía... ¿en donde estuviste? —dije mientras llevaba una cucharada de cereal a mi boca.
—si no estaba en mi laboratorio —reímos—, estaba con mamá o en la calle... ¿y tu?, ¿en donde habías estado?
—en ningún lado, en mi recámara —mastique.
—estas saliendo de nuevo con ese... ¿Adam, era su nombre? —asentí con la cabeza— ¿porque?
—ni siquiera yo lo se...
—¿y, Nick? —pregunto él—, no le estarás siendo infiel
—¿tu que sabes de eso? —dije llevándome otra cucharada a la boca.
—soy muy pequeño, pero he tenido mis experiencias —reí—. Lo digo en serio... y ese Adam, no me gusta... siento que trae algo entre manos...
—¿celular, dinero? —bromee y reímos.
—no de esa clase de cosas...
—¿tu que vas a saber?
—no, no es que sepa, solo que no quiero que te lastime ________*
—¡lindo! —dije mientras lo abrazaba por sus hombros—, gracias por preocuparte por mi... —deje de abrazarlo. Bajo su mirada—. ¿Que pasa? —pregunte mientras me ponía de pie para ir a mi recámara.
—no quiero que regrese la antigua _________*, tu eres genial, ahora que estas o estabas con Nick —subió su mirada conmigo y pude ver sus ojos algo tristes. Me volví a sentar, tenia una plática pendiente con mi pequeño hermano de tan solo once años.
—yo tampoco, solo que Nick... —rodee mis ojos—, no se porque te cuento esto... solo tienes once años
—no importa —dijo con interés. Suspire.
—lo que pasa es que Nick no me habla mas, no se nada de él, ya no mas...
—¿porque? —pregunto él.
—ni siquiera yo se, quiero y deseo una explicación
—obvio, ¿cuando regrese?
—ese es el punto, no se si volverá, tengo miedo Gill. En realidad yo si me enamoré profundamente de él, no es como los anteriores, ¿sabes?. Tu me conoces bastante bien, los anteriores habían sido fugaces porque tenia miedo enamorarme, solo jugaba con ellos. Pero ahora esto iba en serio para mi y lo perdí, y ahora en serio... me da tanto miedo enamorarme, tan así de fuerte —suspire y una lágrima salio rodando por mi mejilla. Sentí un impulso y Gill me abrazaba fuertemente.
—yo te apoyare siempre y... si lo se, tu... cambiaste demasiado, comenzaste a salir mas seguido con él y fuiste otra ________*. ¿Y por que no vas y lo buscas?
—porque no quiero... —dejo de abrazarme.
—vamos... yo se que quieres, solo que como dices tu: tienes miedo
—si —baje mi mirada—. Tengo miedo, de irlo a buscar y encontrarlo con alguien mas... no sabrás el dolor que sentiré
—¿él te dijo que estaba con alguien mas?
—no, ni siquiera tuvo el valor de decírmelo... me di cuenta por mi misma. La noche en que se fue... —comencé a contarle todo, me estaba haciendo demasiada falta esto, hacia meses que me lo guardaba y quien mejor para contárselo, aunque tuviese solo once años, me estaba comprendiendo y mostraba absoluto interés en cada palabra que emitía.
—¿casarse? —dijo un tono elevado.
—¡Shh! —lo callé.
—¿casarse? —repitió pero esta vez en un tono mas bajo.
—si Gill, es por eso que me duele mas
—¿ese es el anillo? —señalo mi dedo.
—si —extendí mi mano mostrando el anillo.
—si que es... lindo y se ve que le habrá costado mucho... ¿en serio no te has equivocado?, ósea, que mal interpretes las cosas
—no Gill
—¿no tienes pruebas?
—claro que si, mira acompañame —deje el tazón ya vacío sobre la mesa de madera, apago la televisión y ambos subimos hasta mi recámara. Cruce hasta llegar al buró de donde saque su celular. Trate de encenderlo, tal vez de tantos meses sin su utilización, le hubiese pasado algo o dejara de funcionar. Pero al contrario se encendió con mucha facilidad, al encenderlo tenia muchas llamadas, no de ella si no de gente que ni siquiera yo conocía. Al encenderlo estaba nuestra foto y me hizo recordar todo, que me senté sobre la cama. Busque ese mensaje de aquella chica y al instante se lo mostré a Gill.
—no entiendo lo de "mostrarte", ¿porque esta entre comillas? —hizo la seña con sus manos al aire.
—no lo entenderás...
—pues... ahora si, no se que decirte —hizo una mueca dudosa.
—no hay nada que decir, solo que él me fallo —me recoste sobre mi cama poniendo el celular en mi pecho—. Hoy conocí a un chico en el parque...
—tranquila... —dijo Gill—. Esto es de lo que hablo, te enamoras demasiado rápido de las personas...
—no es verdad... —elevo una ceja— bueno tal vez si, pero no me enamore... solo algo me decía que ya lo conocía...
—tal vez en un sueño o en algún lugar en donde lo hayas visto...
—si, tal vez en un lugar... —se recosto a un lado de mi—. No se que decirte, gracias por escucharme... necesitaba desahogarme, solo no se lo cuentes a nadie. Confío en ti, en que no se lo vayas a contar a nadie. ¿Lo prometes?
—si, lo prometo —dijo alzando su mano y me mostraba su palma. Nos quedamos recostados ahí platicando, él me contaba un poco mas de su vida y de lo que hacia en sus tiempos libres. Me recordó a mi, teníamos tantas cosas en común, me contó algo así, que le gustaba una clase de chicas, pero se dio cuenta que eran gemelas y se alejo de ellas. ¿Tal vez yo debí hacer eso?, pero que podía hacer si estaba profundamente enamorada con él y no podía dejarlo, aunque debía hacerlo, haberme lastimado antes de que él me lastimara o antes de que yo me enamorará mas de lo que estoy. Puedo decirlo: aun lo extraño y necesito de él. Cada mañana al despertar, lo recuerdo, las veinticuatro horas del día, todos los días del mes, esta presente en todo lo que hago, en todo lo que pienso, en todo lo que llamo. Caímos dormidos como rocas ambos estábamos muy cansados de hablar. Esa noche durmió conmigo.
Al despertar me tenia rodeada con ambos brazos y ambos estábamos tapados con una cobija encima. En cuestión de segundos, desvié mi mirada hasta que vi una silueta en la puerta de mi recámara, aun era de noche, solo iluminaba la luz de la luna, pero aun así no se visualizaba muy bien. Parpadee un par de veces para aclarar mi vista.*—si, tal vez en un lugar... —se recosto a un lado de mi—. No se que decirte, gracias por escucharme... necesitaba desahogarme, solo no se lo cuentes a nadie. Confío en ti, en que no se lo vayas a contar a nadie. ¿Lo prometes?
—si, lo prometo —dijo alzando su mano y me mostraba su palma. Nos quedamos recostados ahí platicando, él me contaba un poco mas de su vida y de lo que hacia en sus tiempos libres. Me recordó a mi, teníamos tantas cosas en común, me contó algo así, que le gustaba una clase de chicas, pero se dio cuenta que eran gemelas y se alejo de ellas. ¿Tal vez yo debí hacer eso?, pero que podía hacer si estaba profundamente enamorada con él y no podía dejarlo, aunque debía hacerlo, haberme lastimado antes de que él me lastimara o antes de que yo me enamorará mas de lo que estoy. Puedo decirlo: aun lo extraño y necesito de él. Cada mañana al despertar, lo recuerdo, las veinticuatro horas del día, todos los días del mes, esta presente en todo lo que hago, en todo lo que pienso, en todo lo que llamo. Caímos dormidos como rocas ambos estábamos muy cansados de hablar. Esa noche durmió conmigo.
Al despertar me tenia rodeada con ambos brazos y ambos estábamos tapados con una cobija encima. En cuestión de segundos, desvié mi mirada hasta que vi una silueta en la puerta de mi recámara, aun era de noche, solo iluminaba la luz de la luna, pero aun así no se visualizaba muy bien. Parpadee un par de veces para aclarar mi vista. Ese porte, ese cabello, sabia que en algún otro lugar lo había visto, fue como si estuviese viendo a ese joven que alguna vez lo vi recargado sobre en carrito de mandado.Si, era él, él estaba ahí, había regresado. Tenia una enorme sonrisa sobre su rostro, y el reflejo de la luna iluminaba de forma especial este, me miraba en forma indescriptible. Todo, aun desde el marco de la puerta. Me puse de pie emocionada, pero procurando no despertar a Gill que se encontraba alado de mi. Me sentía un poco confundida, lágrimas comenzaron a recorrer completamente mi rostro, humedeciedolo por completo. Corrí hacia él, sin dejar de mirar sus ojos, esos ojos que había dejado de ver por largo tiempo y que extrañaba como brillaban de felicidad, intenté no tropezar conmigo misma, él extendía sus brazos hacia mi, aun sin deshacer esa sonrisa. Lo rodee fuertemente, formando un cálido abrazo; Esos brazos, podía sentir su torso un poco helado, el cual debido a mi calor corporal, comenzaba a estabilizarse, todo esto se sentía tan bien, extrañaba desesperadamente sus brazos, me sentía tan protegida, tan yo.
—pensé que no volverías mas —dije entre sollozos mirando sus ojos. Quería que mi mente jamas lo olvidara: su regreso.
—mi vida —volví a escuchar su suave y delicada voz que sonaba como una melodía para mis oídos. Acariciaba suavemente mi mejilla. Pase una de mis manos detrás de su cabeza y comencé a tocar su cabello, había olvidado como se sentía, pero juro que recordaba todo—, te lo prometí y no estaba dispuesto a fallarte
—¿entonces, todo esto ha sido mentira? —pregunte mientras él limpiaba y contemplaba mi rostro con sumo cuidado— tu no me engañas, ¿verdad? —le dije y él sonrió sin mostrar sus dientes— necesito oírlo... dime Nick, ¿tu no me engañas? —alzo su mirada al techo y de nuevo la bajo para que nuestras miradas se cruzaran.
—jamás, te amo con todo mi ser, que no seria capaz de hacerlo, si quiera de pensarlo... —tomo mi rostro entre sus manos.
—dime que te quedarás, y ya no te iras, nunca mas... —sentí como sus labios se posaron rápidamente sobre los mios. Ambos lo necesitabamos, ambos nos necesitabamos. Seguí el movimiento de los suyos y termine de rodear su cuello con mis manos. No se como paso ni cuando sucedió... estábamos juntos de nuevo. Había extrañado tanto esto, lo había extrañado tanto y ahora mas que nunca no lo dejaría ir, no quería que me lastimara mas, no estaba dispuesta a volverme a lastimar—. Te extrañe demasiado, me hiciste demasiada falta —dijo durante el beso, que daba pausas y me volvía a besar consecutivamente; terminaba por limpiar las lágrimas que quedaban y que aun salían de mis ojos.
—tu también, no sabes cuanto te extrañe, no tienes una idea de cuanto te necesite y te necesito conmigo, te quiero conmigo de nuevo Nicholas, de nuevo —suspire y lo abrace fuertemente. Podía escuchar su corazón palpitar rápidamente mientras su pecho se movía conforme respiraba. Me aleje tan solo unos centimetros de él para contemplarlo completamente, aun se seguía vistiendo igual, aun o más continuaba siendo aquel cuerpo que tanto ame, que tanto acaricie. Sentí como coloco una de sus manos rodeandome por la cintura y me apegó a él, mientras que la otra mano la coloco en mi cabello, jugando con el.
—te amo mi amor pero... yo no debería estar aquí, lo siento, en serio... lo siento —negó varias veces con su cabeza mientras dejaba de hacer el intento de estar cerca de mi.
—no Nick, no te puedes ir... no te voy a dejar ir, ya no... —sentí nuevamente sus labios sobre los míos y como seguía el movimiento de estos. Me besaba como nunca, como si este iba a ser el día en que nos dejáramos de ver, el último día en que nos veríamos. Lo vi a escasos centimetros de mi rostro contemplando mis ojos y para luego besarme de nuevo, pero ahora de una forma fugaz. Las lágrimas me continuaban ahogando y me sentia algo débil, parecía que mi alma se estaba yendo con él... de nuevo. Lo vi retroceder y caminar hasta mi puerta en donde sonrió tristemente alzando su mano y diciendo un "te amo" al aire. Salio de mi recámara y lo deje de ver. ¿Así de fácil se estaba llenado?, ¿así de fácil lo estaba dejando ir?
—¿Nick?, ¿Nick?. Amor, no te puedes ir, no te voy a dejar ir —dije intentándome hacer la enojada y que regresara, pero mis esfuerzos fueron en vano, él no regresaba, él no venia a mi.—. No... —perdí fuerzas en mis piernas y me deje caer sobre la alfombra de mi recámara—, te necesito Nick... —gatee hasta la pared, apegue mis piernas lo mas cerca a mi y las abrace, sumergiendo mi cabeza en ellas—. Nick... Nick... —dije entre suspiros, lágrimas y sollozos.



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