—¡basta, basta! —una voz gritaba agudamente. Sentí un impulso sobre mi pecho y como unos brazos me agitaban. Abrí mis ojos por intuición y estaba algo sudada, toque mis ojos estaban empapados de lágrimas., ¿que había pasado?. Todo esto había sido un sueño, un hermoso sueño mientras duro. Gill solo me abrazo, para tratar de tranquilizarme. Pero aun así mi respiración estaba muy agitada y sollozaba—. Solo fue una pesadilla, tranquila
—no fue una pesadilla Gill, él estaba ahí —señale el marco de la puerta.
—¿quien?
—Nick, estaba justo parado ahí. Nunca había soñado con él... todo parecía tan real, fue tan real... lo besé, lo abracé, hable con él, lo sentí... juro que no estaba soñando y se que esto no es un sueño —cerré mis ojos por un momento y desee en mi mente que esto había sido una falsa alarma y que cuando abriera mis ojos, él estaría de nuevo parado ahí. Pero fue erróneo, todo fue error, al abrir mis ojos, no vi nada, solo oscuridad combinada con la luz de la luna. Gill no me dejo de abrazar hasta que mi respiración se tranquilizo y yo comenzaba a dejar de sollozar.
—trata de dormir, ¿podrás? —dijo mientras acomodaba una almohada del lado mio junto con mi cabello.
—trataré...
—me quedare aquí para cualquier cosa —sonrió amablemente. Ambos nos acomodamos y nos dimos la espalda. Era obvio que no podría dormir, por mas que tratara. Esto fue demasiado fuerte para mi. Desearía con todo mi alma que esto se volviera real, pero el soñar no era para mi, nunca lo fue; Después de algunos minutos, quizás horas de no poder cerrar mis ojos y tampoco dejar de llorar en silencio, me senté sobre la cama dejando colgar mis pies. Me puse de pie en absoluto silencio, ya que Gill si había logrado consolidar el sueño. Camine hasta mi pequeño escritorio y tome la laptop y la encendí. La tome entre mis brazos mientras esperaba a que se encendiera. Me senté en una bola de espuma que estaba sobre el piso y coloque la laptop sobre mis piernas. Suspire al ver en el fondo de pantalla una fotografía mía con Nick. Abrí rápidamente mi correo, iniciando sesión. Una persona me había agregado pero no le tome mucha importancia. Creo que ahora era el mejor momento para desahogarme, le enviaría un e-mail. Si, a Nick. al principio no supe como comenzar, pero después las palabras comenzaron a fluir solas. Decía algo así:
"Esta noche he soñado contigo... No se si fue un sueño hermoso o si solo fue una horrible pesadilla. Desearía que estuvieras conmigo en este momento. Si, se que es muy noche y te preguntaras... ¿porque no duermo?, así han sido mis días, quiero que sepas, que pese a que me fallaste, te siguo amando; Después de lo de esta noche, no he podido cerrar mis ojos, no he podido parar de llorar. Todo pareció tan real, tu estabas aquí, me abrazaste, me besaste y me dijiste que me amabas..."
No es por mentir, ni por ser exagerada, se me acabaron los caracteres para escribir. Esto es a lo que yo llamo amor y le hubiera escrito miles de correos más, pero mi cobardía no me lo permitía, me vencía; Durante el e-mail, las lágrimas rodaban por mis mejillas constantemente. Era imposible dejar de llorar.
"Me estoy haciendo daño al solo recordarte, al solo pensarte, al tan solo escuchar tu nombre. Todo parecía ser feliz contigo, lo sentía, lo estaba viviendo, ¿acaso tu no? Se te olvido cuantas veces me dijiste que me amabas, siempre me lo recordabas cuando podías. Y... es que tu, tan fácil, todo esto lo olvidaste. ¿Acaso lo olvidaste?, ¿si?, porque yo no, sigue presente en mi vida, en mi cuerpo, en mi alma y sobre todo en mi corazón. Y lo que a todo esto, me duele mas, es que me dejaste alborotada. Si no me amabas... te estabas casando conmigo, ¿por compromiso?, ¿porque alguien te obligo?, ¿porque ya teníamos dos años, casi tres años de novios?. Ó era, ¿porque acaso lo sentías?, ¿porque acaso querías pasar el resto de tu vida conmigo? Se que no recibiré algo como respuesta. Solo se que esto y lo que pasamos juntos jamas se olvidara... mi corazón y mi memoria, siempre estarán presentes, tantos hermosos y vergonzosos momentos que pasamos juntos. Tal vez será muy difícil encontrar a alguien que me haga tan feliz como tu lo hiciste, como tu, un día lo lograste hacer. Solo te quiero recordar que, no sera fácil olvidar a una persona maravillosa como tu. Y te deseo lo mejor. No es por ser egoísta ni nada, pero se que no encontraras a una persona como yo, que te amó, que te lloró y que aun lo sigue haciendo. Que hacia y continua haciendo todas las cosas por ti. Te llegue a odiar, pero no era odio lo que mi corazón sentía, tal vez mi mente lo insinuaba así, pero mi corazón trabajaba con el mejor sentimiento: el amor. No lo olvides: Te amo con todo lo que soy, con todo lo que fui. Nicholas... Me perdiste para siempre.
Atentamente:
________* Wilder :)"
Batalle un poco en tratar de enviar el e-mail, no estaba segura, pero al final lo termine enviando. Sabia que no recibiría respuesta alguna de lo que le envié. Estaba justo terminando de cerrar todo cuando me hablaron por el chat.
" the skate is life " dice:
¿hola? —conteste, no tenia ni la menor idea de quien era.
" I just wanna find someone to really love me for who I am " dice:
¿hola? :D —contestaron de inmediato.
" the skate is life " dice:
¿eres la chica de la foto en el perfil? —reí.
" I just wanna find someone to really love me for who I am " dice:
hahaha si, ¿porque?
" the skate is life " dice:
soy Travis —al instante lo recordé— soy el chico del parque, de hace horas —estuvimos platicando, no se, tal vez pasadas de las tres de la madrugada. Era divertido, le pregunte sobre lo que tenia como nickname en su chat. Nunca había conocido a esa clase de chicos, me emociono, le encantaba andar en patineta, dijo que con todo gusto me ensenaría a usarla. Así habían pasado días, semanas, meses. Las fiestas navideñas y de fin de año fueron normales, en familia, solo que él estuvo presente en mi memoria. ¿Porque aun no lo lograba olvidar? esto me estaba fastidiando.
—¡_______*! —gritaron dejandome sorda, mientras alzaba mi cabeza. Entraba sobre la patineta.
—¡Travis! —dije igualmente emocionada. Hizo un truco con su patineta y la tomo con la mano. Me dio un cálido abrazo— ¿Como estuvieron tus vacaciones?, vienes todo quemado —rei. El color de su piel era algo mas fuerte que lo normal.
—estuvieron geniales, ¿como te pasaste los días acá?
—normales... venia Adam, no estuve sola —sonreí.
—¿te gustaría ir al parque?
—desde luego
—sirve que comienzan tus clases
—¿clases? ¿de que?
—de patineta —la alzo mostrándola. Reí.
—no, aun no estoy nada lista
—para eso estoy yo, ¡vamos! —me termino por convencer y fuimos hasta el parque. Tenia mucha experiencia en esto, era bastante bueno. Hizo una pirueta en el aire mientras tomaba su patineta con una mano, colocando los pies en el suelo.
—¡Wow! me dejaste con la boca-abierta, ¿es nueva?
—¿que?, ¿la patineta? —decía con su respiración agitada.
—no, el truco
—si, lo aprendí allá en la playa, hubo una clase de competencias, fue tan asombroso todo —sonrió mostrando sus dientes—. Es tu turno —dijo mientras estiraba su mano hacia mi. Negué de inmediato con la cabeza.
—no, no, soy demasiado torpe
—pues probemos, ¡vamos!, ponte de pie —siempre terminaba por convencerme en todo. Así me puse de pie y me dio una rápida explicación de como ponerme de pie sobre ella. Podía decir que era un poco difícil.
—lo ves, no puedo —dije mientras reía. Sentí una vibración y de inmediato tome mi celular. Era una llamada de casa—. ¿hola? —conteste.
—¿adivina quien esta aquí? —dijo Gill impaciente.
—¿quien? —dijo algo asombrada.
—ven a casa —podía oír del otro lado risas.
—estoy con Travis, no molestes
—en serio, ¿no quieres saber quien es?
—ya Gill, ya, en unos minutos llego —rodee mis ojos y Travis rió. Colgué—. ¿quieres acompañarme? —sonrió.
—si, si —fuimos caminando de regreso a la casa, tardamos alrededor de quince, veinte minutos. Al llegar, un auto se me hizo conocido. Corrí hasta llegar a los escalones que estaban en la entrada de la puerta. Travis apresuro su paso sobre la patineta y logro alcanzarme. Abrí de un fuerte golpe la puerta dejando escuchar un ruido sonoro por toda la casa. Llore de la emoción. Hacia mucho que no nos veíamos. Tenia una hermosa y amplia sonrisa que abarcaba la mayoría de su rostro, al igual que yo.


