Novela: Today is the best day to start

sábado, 21 de noviembre de 2009

Epílogo Final: Parte 1

Tres meses después de la boda.

—si mamá —dije fastidiada mientras comía una rebanada de pastel. Llevaba horas hablando con ella y me advertía de todo—. Yo creo que tal ves el mes que viene. Nick esta haciendo unas cosas acá, tal vez unas ligeras vacaciones de una semana
—te extraño —dijo mi madre.
—yo también mamá y demasiado, a todos —lleve otro pedazo de pastel a mi boca.
—Deja de comer —me eche a reír.
—si ni comí. Ya casi será de noche y ya… —cortaron mi plática, el teléfono del departamento. Exacto, aun la casa estaba vacía, había muebles pero de ahí para allá nada. Después de nuestra boda y de la luna de miel, nos regresamos al departamento, cosas pendientes de Nick—. ¿Hola? —pregunte mientras que en un oído estaba el articular del teléfono y del otro mi celular.
—hablamos de recepción
— ¡Ohh, si! ¿Qué pasa?
—acaba de llegar el correo como cada mes
— ¿en serio? Muchas gracias
—Que pase buenas noches —se despidió una dulce voz femenil. Miré el reloj de mi celular, eran ya cerca de las nueve y aun no había llegado Nick.
—mami, necesito ir por el correo. Te cuelgo, te amo y salúdame a papá y a Gill, por favor —obviamente Peet ya no vivía en casa de mis papás.
—cuídate y me hablas para cualquier cosa. Te amo hija —así finalizo nuestra llamada. Tome el plato sucio y me puse de pie. Me puse unas botas cómodas y salí por la puerta, llegue al área del correo y era una de las ultimas personas. Eran varios papeles. Subí de nuevo por el ascensor hasta llegar al departamento. Al entrar, aun tenia el correo en las manos, me serví un vaso de leche y fui directo a la recámara. Aventé las cartas sobre la cama y me fui al baño. Cepille mis dientes y me puse mi pijama: un short y una blusa de tela. Recogí mi cabello en una coleta y corrí hasta subirme a la cama en donde estando ahí, me senté con las piernas cruzadas.

—propaganda, propaganda… —dije mientras hojeaba el correo—. Nick… Nick… ¿Yo? ¡Que raro! —El sobre era totalmente blanco por fuera y solo tenía mi nombre a computadora.
— ¿Hermosa? —pregunto Nick. Había llegado.
—Acá estoy —grite desde la recamara. Deje la carta a un lado y Nick entraba por la puerta mientras se desbotonaba su camisa a cuadros. Llego hasta la cama y beso dulcemente mis labios para después dirigirse al baño—. ¿Te vas a bañar? —pregunte y me puse de pie para llegar al baño con él. Estaba ya sin camisa. Tenía una espalda perfecta, demasiada trabajada, no perdí la oportunidad de abrazarlo por atrás. Mis labios besaban su piel y mis manos se cruzaron por su abdomen.
—estoy muy cansado. Mañana —dijo y sonrió mientras que su mano derecha se posaba en uno de mis glúteos y pellizco de el. Solo reí y mordí su piel. Se giro y quedamos de frente. Poso una de sus manos detrás de mi nuca y la otra por debajo de mi short. Beso delicada y pausadamente mis labios—. Te amo, te amo —repetía una y otra vez entre cada beso. Caminamos así hasta que mis pies toparon con la base de la cama y me recostó sobre el colchón de la cama, arriba del correo, quedando él encima de mí, mientras bajaba a besar mi cuello—. Me preguntaron por ti…
— ¿si? —dije en un dejo de voz. Había mordido el lóbulo de mi oído.
—S-si —dijo y ubico su rostro enfrente del mío.
— ¿Quién?
—la gente. Que si estabas bien. Y sobre porque te había dejado aquí —me eche a reír. Era absurdo, habían pensado en lo peor para mí ó tal vez al contrario, toda la buena vibra—. ¿Y que paso mientras no estuve? —aun se encontraba sobre mi. Obviamente no dejaba caer todo su peso sobre mi, tenia el cuidado suficiente.
—Nada… desayune, televisión, hable con mamá —sonreí.
— ¿si?, ¿Qué dijo? —pregunto ansioso.
—que le gustaría que te tomaras una fin de semana de vacaciones. Te quieren ver Nick —él sonrió.
— ¿Qué es todo esto? —pregunto por el correo.
—El correo —conteste—. A propósito, me llego una carta y no se de quien es —estiro su brazo por enfrente de mi y tomo algo. Supongo que seria mi carta. Me la mostro—. Si
—ok, veamos de quien es —dijo mientras que con su boca rompía el sobre y yo hacia unos graciosos sonidos por como lo rompía. Algo así como “Grr”. Sus mejillas se tornaron de un color rosado—. ¿Qué es esto? —elevo una ceja, pero aun si no se movió de donde estaba.
—no lo sé. Léelo
—Ok —dijo algo raro. Puso la hoja entre nuestros rostros y la leyó en silencio. Después de un momento, aventó la hoja hacia un lado. ¿Qué pasaba?, ¿era algo malo?
— ¿Qué pasa Nick? —pregunte misteriosa. Su mirada estaba perdida—. Nick… Nick —bese su mejilla para que reaccionara. Y así lo hizo, sus ojos de inmediato se conectaron con los míos.
—________*, estas embarazada —dijo.
—no... n-no lo sé —tartamudee y me encogí en hombros.
—no estoy preguntando. Amor, ¡Estas embarazada!

No hay comentarios:

Publicar un comentario